lunes, 20 de octubre de 2014

Últimas lecturas

Con mi falta de tiempo libre vuelven las tandas de solo tres tomos por entrada:


Aquí me tenéis, un par de años después, empezando a leer Slam Dunk de una vez. No me miréis así, faltan como mínimo dos años para que Ivrea publique el último número (de la edición kanzenban, se entiende) así que no es como si hubiera retrasado tanto la lectura. Por supuesto, empiezo ahora porque Takehiko Inoue asistirá al salón y, si consigo una firma suya, espero que al menos sea en algo que haya leído (y que me guste). No las tenía todas conmigo con este título a pesar de las múltiples críticas más que positivas que tiene porque no deja de ser un spokon y digamos que el deporte en general no me entusiasma demasiado. Pero cuál ha sido mi sorpresa al encontrarme con un macarra que ni siquiera sabe que cuando se juega a baloncesto hay que botar la pelota. Hilarante, Hanamichi me cae maravillosamente bien y me gusta mucho lo poco tópica que resulta la historia. ¿A quién más se le podía ocurrir dibujar un manga sobre baloncesto en el que el protagonista pronuncia las palabras "El deporte que más odio es el baloncesto" nada más empezar?

Unexpected
Empieza a preocuparme lo poco que avanza la trama de Pequeñas Mentiras Piadosas. Seta me sigue cayendo estupendamente por ser tan increíblemente firme. Aki me sigue encantando por ser tan infantil e inseguro a la par que intenta aparentar aplomo, es una combinación que me resulta adorable. El problema es que por bien que me caigan los protagonistas, no pasa nada... Pelea y reconciliación pero la relación sigue en punto muerto. Incluso la subtrama de Terada (que se supone que es la que debería estar desarrollándose) está en stand by. De veras me pregunto cuántos tomos más puede alargar esta situación Kotomi Aoki.

Pero qué viñetas tan bonitas que hace a veces
¿Qué es lo último que os dije de Akuma to Love Song? Me autocito: Y los derroteros que pilla al final... odio tanto drama, no me gusta nada por donde va la historia. Es realmente gracioso porque lo del drama lo decía porque no tenía ganas de leer la típica pelea causada por un malentendido absurdo y me he encontrado con algo mil veces peor: DRAMA de verdad. Spoilers: la autora por fin se decide a retomar la amnesia de Maria y, como sádica excepcional que disfruta torturando a sus personajes (esto es enfermizamente frecuente entre escritores y guionistas por cierto), lo hace justo cuando la relación entre Maria y Meguro iba a dar un paso hacia delante. Si a esto le añadimos un intento de suicidio, un repentino ataque de afonía y una lesión más que oportuna, ya tenemos un cóctel que augura un desenlace lento y doloroso antes del final feliz.

Introduzcamos la casi-violación en una historia que no hace más que degenerar.
Así la podré añadir a mi futurible entrada sobre este espléndido tópico manga.

viernes, 17 de octubre de 2014

Ganadores del Concurso Manga de Ficomic

Por primera vez desde que Ficomic convoca el Concurso Manga con ocasión del Salón del Manga de Barcelona se galardona a dos autores:


El primer premio se lo lleva Eduard Balust, que ya resultó ganador en la edición de 2012. Sin haber visto al resto de concursantes, me parece un premio más que merecido por todo lo que es capaz de transmitir su autor en tan solo cuatro páginas mudas. Además, por supuesto, que la propuesta sea a todo color (otra de las novedades de esta edición) le hace ganar enteros.


El segundo premio es para la italiana Roberta Rea. En este caso y, de nuevo, sin haber podido juzgar al resto de concursantes, me sorprende bastante que se haya llevado el premio puesto que no le veo nada de particular a su propuesta. De hecho, creo que el dibujo es impersonal y demasiado estático, con algunas poses un tanto extrañas y, sin ser dibujante, me da que las proporciones anatómicas no son del todo correctas. En lo que respecta al argumento, me parece poco adecuado para una historia de 4 páginas, introduce conceptos muy vagamente y, a mi parecer, falta contexto.

Podéis leer ambas obras aquí.

miércoles, 15 de octubre de 2014

In Clothes Called Fat

I really love Moyoco Anno's work, even when she is able to draw stories so opposed as the sweet and shiny adventures of the young witches of Sugar Sugar Rune and the brutal +18 rated memoirs of a prostitute in Sakuran. I've never encountered any such mangaka with the ability to hit you so hard with her vignettes. She goes really deep into human faults: envy, arrogance, greed, lust... reviewing all capital sins in barely 250 pages.


Noko Hanazawa is fat. She is not awfully fat nor anybody could consider her anything near obesity but, when compared to her skinny coworkers, she does look plump. She has a weak personality and has get accustomed to the discriminatory treatment she receives at work but everything will be OK as long as her boyfriend Saito keeps caring for her. Nevertheless, when she suspects Saito is cheating on her with one of her annoying coworkers, she gets so stressed she can only feel at ease when eating compulsively...

Eating disorders are one major health issue in developed societies. Extensive attention has been paid to anorexia nervosa and bulimia nervosa, which is slightly depicted in this manga. But one major disorder that seems to get lower attention in the media is binge eating disorder. I get the feeling that these disorders get biased attention from the community out of discrimination. Extremely thin teenagers who end up needing parenteral nutrition surely look more pitiful than obese people. I recently digressed about mental disorders and how society tends to stigmatize people with schizophrenia. The same applies to binge eating disorders, which hold a category in the DSM5, the Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders. In this regard, Moyoco Anno is a sort of pioneer addressing thorny and avoided themes such as japanese prostitution (as she did in Sakuran) opposing to the more glamorous and commonly dealt issue of geishas.


Moreover, the author drops some disturbing concepts in this manga beyond eating disorders and beauty standards. She tackles workplace bullying, either by bitchy coworkers or incompetent bosses who need to intimidate weaker people in order to feel good with themselves. I do not know if I'm too naive but I'd rather think there is no such people as Tachibana in real life. In fact, all characters are hopelessly twisted and/or docile leading to really creepy and cruel scenes (a little spoiler here to illustrate this insane sadism: at the end, after Saito breaks up with Noko, Mayumi recognizes she was only interested in Saito because he was dating Hanazawa and he allowed her to indirectly torture Noko; how fucking sick is that!).

Anyhow, I believe the major concern depicted in In Clothes Called Fat is lack of self-esteem. It doesn't matter whether people think you are ugly or fat or stupid, if you are not capable of accept yourself, it is impossible to do so for outsiders. And that is exactly what happens in the story: Noko can't stand the disdain, so she eats compulsively; Noko can't stand herself being so fat so she turns out bulimic; Noko has finally lost a lot of weight but, still, she continues vomiting because she is not happy.

Moyoco is kind of cunning here. It will be very easy to portray Noko as a victim of modern society/bad people/you-can-choose. But she splits the blame among all characters instead; and that makes Noko guilty too. The boss is at fault because he was unfair, Tachibana is at fault because she is a bitch, Chika and Yoko are at fault because of their hypocrisy and indifference, Saito is at fault for psychologically abuse Noko and for demanding her to be fat in order to feel superior, Tabata is at fault for being so hateful, but Noko is mostly to blame for being so weak and mindless and for having so low appreciation of herself.


The art of Moyoco Anno could be qualified as unaesthetic and it may shock some readers when browsing the volume for the first time if you are not familiarized with her. But I think that her style is gorgeously adequate: it fits with the horror behind this manga. I often encounter super cute drawings in shôjo titles but their respective mangakas are usually incapable of depicting either ugly, fat, old or, in short, not stereotyped characters and, when they try, they achieve nothing but unrealistic drawings who do not match with the young and pretty protagonists.

In conclusion, I really encourage you to read this comic. Furthermore, since the fiasco of both Sugar Sugar Rune and Hataraki Man prints by Glénat/EDT, I believe there is no single spanish publisher interested in licensing any of Moyoco's work anymore so... read in english. It is worth a shot.

martes, 14 de octubre de 2014

Bienvenidos al Lolita

Bienvenidos al Lolita es el clásico fail español. Es una serie que empecé a ver con muchas ganas, con la que me reí bastante, cuyos clichés manidos me cansaban un poco pero no lo suficiente como para dejar de verla. Y que han cancelado con 8 míseros capítulos en antena.


La serie prometía contar en clave de humor todas las desgracias que asolan nuestra sociedad actual en el sentido más amplio que os podáis imaginar, desde los desahucios y el paro hasta el cáncer, el suicidio juvenil o los abortos.

El elenco de personajes era de lo más variado contando con madres trabajadoras, adolescentes con las hormonas revueltas, adultos con las hormonas aún más revueltas, mujeres amargadas, otras demasiado inocentes y felices en su ignorancia... y hasta Roxy, una transexual muy salada que brinda algunas de las mejores escenas de estos 8 capítulos.

El problema de la serie viene cuando acaba centrándose en tramas absurdas, malentendidos de manual, coñas simplistas o, directamente, sinsentidos que no pueden mantener el interés del público durante demasiado tiempo. Solo se han emitido 8 capítulos y en ellos ya se apreciaba una recurrencia de temas entorno a los mismos personajes con varios "ahora sí ahora no" que si bien suelen aparecer cuando se alarga de más una serie no deberían hacerlo cuando acaba de comenzar.


Si por un lado tenemos las preciosas interpretaciones de Violeta o el discurso facha, en clave de humor, de Don José Luis, por el otro está la en-todos-los-sentidos repelente Greta, el infantil y repetitivo Cúper o la empanada de Fany.

A esto hay que añadirle los discursos melodramáticos que aparecen sin falta en todos los capítulos sobre lo bonito que es vivir en el Cabaret porque son como una gran familia o lo importante que es sonreír y luchar y seguir adelante y etcétera etcétera: lo único que consiguen repitiéndolo dos o más veces por capítulo es que acabes ignorando el mensaje.

Aunque el personaje más odioso de toda la serie es, sin duda alguna, Virgilio. Clásico macho español, con tendencia a hablar antes de pensar, de ponerse en ridículo a sí mismo o a los demás, y de ser un burro en general. Así es como se pone a hablar a gritos del intento de suicidio de su hija adolescente en medio del desayuno con niños pequeños delante o a pedirle a un doctor que manipule la fertilización in vitro para poder tener un hijo varón porque lo quiere llevar al fútbol. También tiene varias ideas fantásticas y maravillosas sobre obligar a un hombre de 30 años a estar a todas horas con su hija de 15 para vigilarla o amenazar a uno de sus compañeros de clase porque le llevó los apuntes a casa. De-ses-pe-ran-te.


Resumiendo, una de tantas otras series españolas, que podría haber sido bastante decente pero que abusó de tópicos hasta tal extremo que perdió la poca gracia que pudiera tener al principio. Una lástima.

lunes, 13 de octubre de 2014

XX Salón del Manga: sellos, videojuegos y Pokémon

En las últimas semanas se han ido revelado varias de las actividades y exposiciones de las que contará la próxima edición del Salón del Manga de Barcelona. Os hago un breve resumen:


Ejemplo de sellos manga
(no tienen por qué formar parte de la exposición)
Empiezo por la noticia más reciente y la que más me ha llamado la atención. Por primera vez en la historia del salón, se expondrán sellos japoneses de temática manga, pertenecientes a la colección privada de David Morales. Habrá ejemplares dedicados a Fullmetal Alchemist, Naruto y Doraemon, entre otros. Personalmente, tengo muchas ganas de verla y podéis estar tranquilos, haré muchas fotos que enseñar en mi futura crónica para los que no podáis asistir al evento.



Ambos productores asistirán al salón, donde revelarán en primicia algunos detalles de sus últimos videojuegos: Tales of Zestiria, Tales of Hearts R y Dragon Ball Xenoverse. Además, los asistentes al salón podrán jugar a los más recientes lanzamientos de Bandai Namco Games Ibérica en su stand.



Por último (de momento), los aficionados a Pokémon están de enhorabuena ya que el salón contará con varias actividades que giran entorno a esta franquicia. Al fin y al cabo, las cronologías del evento y de los Pocket Monsters son prácticamente paralelas estando muy próximo el vigésimo aniversario de Pokémon. Para muchos de los asistentes al salón, Pokémon fue su primera aproximación (consciente o no) al mundo del manga por lo que me parece muy adecuado darle protagonismo en esta edición.

El domingo se organizará una concentración de cosplay dedicado a Pokémon (donde auguro muchos Pikachus e eeveelutions por cierto) en el gran escenario de la plaza Univers. En el Palacio 1 se habilitará un espacio de 550 metros cuadrados dedicado a los videojuegos de Pokémon donde se podrá jugar en primicia a Pokémon Rubí Omega y Pokémon Zafiro Alfa (a la venta el 28 de noviembre). Además, en la planta baja del Palacio 2 habrá una exposición de Pokémon con material exclusivo, un taller de manga organizado por la Escola Joso y también una zona infantil. Por último, se ha programado una maratón de películas Pokémon, gratuita para los asistentes del salón, en los Multicines Arenas el sábado por la tarde.

domingo, 12 de octubre de 2014

Fundación e Imperio

Parecía que no fuera a llegar nunca este momento pero ahí va la reseña de la segunda entrega de la trilogía de La Fundación. Antes de que acabe el año quizá consigo plasmar de forma definitiva mis opiniones en la que podría ser la mejor saga de ciencia ficción de la  historia.


Durante dos siglos, la Primera Fundación ha avanzado acorde con los planes de Hari Seldon pero ahora sus ciudadanos deben enfrentarse a una nueva crisis: los deteriorados remanentes del Imperio centran su atención en Términus.

A pesar de la sencilla contundencia de los argumentos de Asimov que hacen que el lector dé por hecho que todo lo que pudiera prever Hari Seldon se cumpliría sin más y que, por lo tanto, no le dedique un segundo pensamiento a la caída del Imperio, la grandeza de este autor recae, entre otras cosas, en relatarnos esos últimos coletazos del Imperio Galáctico, que no desapareció sin más sino que sufrió una larga y lenta degeneración.

A este respecto, conoceremos al general Bel Riose (un anagrama a medias de Flavius Belisarius), sediento de guerra y gloria, para el que la mística Fundación es un pastel demasiado apetitoso como para que una ciencia tan desconocida como es la psicohistoria le impida atacar. Y, realmente, Bel Riose hubiese triunfado en cualquier otro escenario pero, desde luego, no tenía nada que hacer contra el avance de la mano muerta de Hari Seldon.
Ataque ahora o nunca, con una sola nave o con todo el poderío del Imperio, con la fuerza militar o con la presión económica, con una abierta declaración de guerra o con una emboscada traidora. Actúe como quiera y ejercite hasta el máximo su libre albedrío. Perderá de todos modos.
En El General, encontraréis una historia de estrategia militar con la que Asimov no hace más que ampliar su registro de géneros en los que destaca. En realidad, creo que este breve interludio encajaría mejor en el contexto del primer volumen de la trilogía pero, al haber leído todas las historias de la trilogía una detrás de la otra, es un asunto que carece de importancia.


Pero la historia que abarca una mayor parte del libro y que, de hecho, es más brillante quizá de toda la trilogía es la del Mulo. Como siempre, Asimov escoge muy bien la información que nos quiere revelar y la que no, de forma que podamos seguir la trama desconociendo los detalles más esenciales, desconfiando de todo el mundo, perdidos en una ignorancia tan arrolladora como un mar embravecido.
Para él, un amor geométrico de la simetría y el orden era el «sistema», un interés infatigable y febril por las más insignificantes facetas de la burocracia cotidiana era «la laboriosidad», la indecisión calculada era «la cautela», y la terquedad ciega en continuar por un camino erróneo era «la determinación».
En esta ocasión, la presentación de personajes es algo más extensa de lo que se había permitido el autor hasta ahora y es que, quizá por primera vez, son personajes individuales los que conducen la trama más que una corriente psicohistórica imparable. Los recién cansados Bayta y Toran Darell, el capitán Pritcher, el psicólogo Ebling Mis y el bufón Magnífico participarán en una carrera contrarreloj por averiguar quién o qué es exactamente el Mulo y hasta qué punto puede destruir el cauce marcado para la Fundación por Hari Seldon siglos atrás.

Es aquí donde Asimov definitivamente sobresale como escritor ya que no solo recrea la Caída del Imperio Romano en toda la galaxia, no solo crea una nueva rama de la ciencia, no solo se anticipa a su tiempo; Asimov rompe en pedazos la red de acciones y predicciones que el mismo había tejido admitiendo que, en la naturaleza, siempre existe la probabilidad infinitesimal de que suceda lo improbable y que, por lo tanto, no se puede predecir el futuro, ni siquiera a grandes rasgos porque la más mínima perturbación puede mandarlo todo al traste.
Cuando los veintiséis Mundos Comerciantes Independientes, unidos por su desconfianza del planeta madre de la Fundación, concertaban entre ellos una asamblea, y cada uno se sentía orgulloso de su propia pequeñez, endurecido por su aislamiento y amargado por el eterno peligro, era preciso vencer negociaciones preliminares de una mezquindad suficiente como para desanimar a los más perseverantes.
Y, aun más, siguiendo con su costumbre de crear situaciones verosímiles, El Mulo no trata de la guerra entre la Fundación y este mismo. Asimov no hace reducciones simplistas que faciliten la narración del conflicto. No, en esta segunda parte de Fundación e Imperio tenemos una situación política inestable en la mismísima fundación ya que los comerciantes no aprueban la manera de dirigir sus negocios desde Términus. No solo esto sino que militares de elevadas cualidades desafían la autoridad de un mando gubernamental que juzgan poco capaz de manejar ciertas situaciones, desencadenando así una serie de eventos que pongan en marcha la persecución del Mulo.

En definitiva, si Fundación me pareció una obra única en su especie, Fundación e Imperio me fascinó de una forma difícil de describir, reafirmándome en mi creencia de que la obra de Asimov no tiene parangón y debería ser lectura obligada.