martes, 20 de enero de 2015

Puella Magi Madoka Magica: The different story

La franquicia de Mahō Shōjo Madoka Magica se ha expandido en tan solo cuatro años a una velocidad vertiginosa. Según mangaupdates hay diecinueve spin-offs oficiales del universo de Madoka Magica que exploran desde el pasado de personajes secundarios que ya formaban parte del anime original hasta tramas totalmente nuevas (como, por ejemplo, una centrada en Juana de Arco, personaje con el que tengo un fetiche por culpa de Arina Tanemura). Empecé a leer esta "historia diferente" no muy convencida porque a) la adaptación manga de la historia canon no me gustó demasiado (de hecho, la vendí) y b) una nunca sabe qué esperar de los spin-offs. Y, por una vez, las bajas expectativas iban desencaminadas y quizá me hayan ayudado a disfrutar más de este manga.


Mami Tomoe es una Puella Magi que, a diferencia de las demás, no se dedica a la caza de brujas únicamente para conseguir Grief Seeds sino que también persigue familiares con el único objetivo de ayudar a desconocidos y ahorrarles un sufrimiento injusto e innecesario, aunque sea a base de poner en peligro su propia seguridad. Esta filosofía la aparta del resto de "chicas mágicas" a la vez que la aleja de las chicas de su edad como sus compañeras de clase. Es por esto que la aparición de Kyoko devuelve la esperanza a una Mami que corría peligro de encerrarse en sí misma para no salir jamás.

Estoy muy satisfecha con la lectura de esta visión alternativa de "la historia de Madoka". Y uno de los principales motivos es que Madoka apenas aparece y, cuando lo hace, juega un papel muy secundario en la historia. En contraposición, descubrimos mucho más sobre las distintas formas en que Mami y Kyoko se enfrentaron a sus propios deseos y a las responsabilidades y peligros de ser Puellas Magis.

Algunos seguidores de la franquicia aborrecerán esta versión por repetitiva alegando que no aporta nada a la trama principal o que no hay incertidumbre con el final. Pero en realidad, "repetitiva" no lo es en absoluto: personajes y enemigos son los mismos pero el punto de vista cambia tanto que sí resulta enriquecedor. De hecho, el primer tomo en su totalidad tiene lugar en un momento cronológicamente anterior al de la trama principal por lo que sí hay material nuevo de cosas que se mencionaban muy de pasada en el anime.

En general, me gusta porque no se ponen a explicar cosas que ya sabemos como qué es una Puella Magi, qué es una bruja, qué es un familiar, para qué hacen falta las grief seeds, qué pasa cuándo no tienes suficientes, etcétera. Son muchísimos conceptos que podrían haber re-explicado de buena gana pero han preferido optimizar el espacio con información nueva.


Quizá esto ya es inherente a la saga en sí pero me encanta ese aire deprimente que se cierne sobre todos los personajes. Es una elección muy sensata de cómo tratar un tema como este dando especial relevancia a los sentimientos negativos, al arrepentimiento, la rabia, la frustración, la desesperación. Y como no está el optimismo inocente de Madoka para rebajar el tono desmoralizador de la obra, creo que el impacto es mayor.

Otra característica a favor de esta secuela/precuela/loquesea es el dibujo. No me atrevo a decir si es mejor o peor pero el caso es que se asemeja más al del anime y me gusta más. De hecho, fue precisamente el apartado gráfico uno de los detalles que hizo que el manga principal no me gustara demasiado y esta vez no lo he notado solo en las chicas (que son considerablemente más monas en esta versión) sino también en el diseño de las brujas (que me parece más trabajado y original).


En resumidas cuentas, The different story es un spin-off más que recomendable si os gustaron el anime y/o el manga originales. Tengo esperando en alguna parte de mi habitación el primer tomo de Rebellion y, desde luego, ahora lo cogeré con muchas más ganas; espero que no me decepcionen mis propias expectativas!

lunes, 19 de enero de 2015

Seconds

Estuve a punto de comprarme este tomo autoconclusivo de Bryan Lee O'Malley en inglés pero al final no pude resistirme a la currada y barata edición de DeBolsillo, que ha realizado un lanzamiento simultáneo del cómic con Estados Unidos a un precio competitivo de 17,95€ por 320 páginas a todo color que se dice pronto (no hay más que comparar el precio con, por ejemplo, Henshin).


Katie es la chef del restaurante de moda, el Seconds. Sin embargo, su sueño siempre ha sido abrir su propio restaurante, ser la jefa y tener una cocina en planta, bien iluminada. Sin embargo, se obcecó con reformar un viejo edificio situado en una zona poco comercial de la ciudad para erigir allí el nuevo restaurante y las obras no marchan demasiado bien. En el terreno personal, se debate entre el recuerdo de su ex y el tonteo con el nuevo cocinero principal del Seconds, Andrew. Parece que su vida es un desastre debido a todas sus malas decisiones, todo mejoraría si pudiera repetir ciertos momentos del pasado y enmendar sus errores...

Si me gustaron Scott Pilgrim (pretendía reseñar Seconds sin necesidad de mencionar obras anteriores de su autor pero al final no he podido resistirme) y Lost at Sea, creo que Bryan Lee O'Malley ha conseguido juntar lo bueno de ambas obras en Seconds: una obra ni muy corta ni muy larga, con elementos sobrenaturales pero con personajes muy humanos.


¿Qué haríais vosotros si se os brindara la oportunidad de subsanar malas decisiones del pasado por arte de magia? Es muy habitual que cuando se pregunta «¿qué cambiarías de tu pasado? ¿qué harías diferente si tuvieras una segunda oportunidad?» la respuesta sea un automático «nada, mis experiencias personales, tanto las buenas como las malas, tanto los aciertos como los errores, me han hecho ser quien soy ahora; cambiar una elección del pasado para capear una crisis me cambiaría a mí también». Pues bien, Katie no piensa así. Al contrario, está encantada de la vida con la posibilidad de cambiar radicalmente su vida ahora que tiene la perspectiva suficiente cómo para identificar qué es lo que hizo mal en el pasado.

Me perdonaréis por la divagación pseudo-filosófica pero cuando en bachillerato nos hicieron un repaso exprés de los grandes pensadores de la historia (Platón, Descartes, Nietzsche...) yo me quedé con Sartre. Uno de los puntos de mi to-do-list es adentrarme en su extensa obra para saber de primera mano qué es lo que él pensaba realmente pero, de momento, me quedo con lo que me dijeron en clase y lo que se puede avistar rápidamente en la wikipedia. Para Sartre estamos condenados a la libertad: puesto que podemos elegir, somos responsables de nuestras elecciones y sobre nosotros recae la culpa de una mala decisión. Yo siempre me he considerado una persona muy indecisa y es precisamente por esto. Evidentemente, en un mundo en que comiéndome una seta puedo rectificar cualquier cosa, quizá no le daría tantas vueltas a las cosas. Que es, precisamente, lo que le sucede a Katie.


Katie es un personaje fantástico porque se equivoca una y mil veces en todo tipo de cosas, desde grandes decisiones hasta elecciones tontas que acaban teniendo consecuencias terribles a modo de efecto mariposa. ¿Por qué es incapaz de tirar adelante con su nuevo negocio? ¿Por qué rompió con su querido Max? La misteriosa libreta que encuentra en su cómoda le proporciona la ilusión de pretender que puede controlar su presente cambiando momentos muy puntuales de su vida. Pero, como se suele decir, el que juega con fuego se acaba quemando.

Porque Bryan Lee O'Malley aborda el tema de las elecciones como en, perdón por repetirme, la película Efecto Mariposa. No se trata de volver al momento en que se tomó una mala decisión y empezar desde ahí sino de teletransportarse al presente del universo en que no tomaste esa decisión. Es decir, Katie se va a dormir en su realidad y se despierta al día siguiente en un mundo que ya no es el suyo y en el que no posee ninguna clase de recuerdo de cómo ha sido su vida y qué es lo que la ha llevado a su situación actual por lo que la mejoría experimentada es muy relativa.


Una de las particularidades de Seconds que más me ha gustado es, precisamente, cómo una sola decisión puede cambiarlo todo. Porque de tanto saltar de un universo a otro puedes ver como los lugares e incluso (y sobre todo) las personas cambian radicalmente. Siempre hablamos de cómo las experiencias vitales forjan nuestra personalidad y yo siempre he pensado que las relaciones interpersonales (no solo la pareja amorosa sino también las amistades o las personas a las que odias) son total y completamente azarosas y dependen de factores que no podemos ni soñar con controlar. Son estas mismas relaciones las que, en parte, forjan nuestra forma de pensar, nuestros principios, nuestros gustos. Y cada vez hay más y más ramificaciones que se van extendiendo y que dependen, en primera instancia, de decisiones puntuales como "¿voy al instituto A o al B?", "¿estudio letras o ciencias?", "¿echo el currículum en la panadería o en el mercadona?".

Un detalle peculiar de la narración del cómic es que una especie de narrador omnisciente nos va contando cosas a la par que dialoga con Katie, dándole un toque más de humor a la historia muy bien recibido. Quizá lo que más me ha sorprendido de todo el cómic es la obsesión (inherentemente) enfermiza de Katie por Max. De acuerdo que el amor y la locura suelen ir de la mano y que es una de las emociones más primarias y, por lo tanto, más primitivas pero... no lo sé, no dejo de pensar que Max es un casanova que podría acabar con cualquiera y que Katie no deja de intentar filtrar el 99,9% de decisiones que la alejan de él para quedarse con esa oportunidad entre mil que tiene de estar con él. Aunque eso implique poner el mundo patas arriba. Aunque los efectos secundarios de su omnipotencia a base de ingerir setas sean cada vez peores. A ratos pienso que Katie es una ingenua despreocupada y a ratos pienso que quiere a Max mucho y de verdad de la buena. Lo que no deja de ser muy romántico.

En lo que respecta a la edición, me parece más que correcta. Algo que probablemente os sorprenda es lo que pesa. Son 320 páginas a color, por solo 18€ y teniendo en cuenta que su lanzamiento fue simultáneo al de Estados Unidos.

En resumidas cuentas, creo que Bryan Lee O'Malley ha mejorado sustancialmente con los años y que todavía puede superarse a sí mismo en lo sucesivo. Si alguna vez os habéis preguntado qué sería de vuestra vida si hubieseis tenido una segunda oportunidad, Seconds es para vosotros.

sábado, 10 de enero de 2015

Fantasmas

El verano del cohete es una editorial que ni siquiera sabía que existía. Por mucho que su andadura sea corta, hace más de un año de su primera publicación por lo que no deja de sorprenderme que me haya pasado tan desapercibida esta editorial. Una costumbre adquirida hace poco es pasar mis ratos muertos en Barcelona en La Central del Raval. Su catálogo es impresionante y cada vez que voy descubro un título nuevo que añadir a la lista de la compra. Mi último descubrimiento ha sido Fantasmas que me llamó la atención por la portada (desde que conocí a Luis me fijo mucho más en las cosas raras) para finalmente atraparme con uñas y dientes una vez lo hojeé y contemplé la diversidad de estilos presentes en el recopilatorio. Gastarme 20€ en un cómic con el que me acababa de encaprichar no era la mejor forma de empezar el año (porque tengo la intención de comprar menos) pero Borja solucionó mi dilema ♥


Fantasmas es un cómic tan poco al uso que ni siquiera puedo inventarme una sinopsis (como suelo hacer). La editorial renuncia a intentarlo porque no tendría mucho sentido resumir... una poesía. Pero eso me lo dejo para después.

¿Qué os viene a la mente ante la palabra fantasma? Yo siempre pienso en la iconografía más... infantil: una sábana flotando con un par de ojos. Pero claro, un fantasma no deja de ser un espíritu anclado al mundo de los vivos e incluso (según la RAE) una «visión quimérica como la que se da en los sueños o en las figuraciones de la imaginación» lo que, realmente, abre las puertas para crear cualquier tipo de obra fantasiosa.

Por lo tanto, tomando como inspiración una sola palabra que, a la vez, da pie a un sinfín de interpretaciones, autores de nacionalidades y estilos de lo más diversos se animaron a participar en esta antología.


Inaugura el volumen la italiana Daniela Tieni con una suerte de poltergeists haciendo trastadas en un museo de arte contemporáneo. Por su parte, Roman Muradov nos sorprende con viñetas de lo más abstractas con personajes desdibujados y formas que se confunden con el fondo. ¿No os parece la estética idónea para contar una historia de fantasmas? Cerrando la plantilla de autores extranjeros que, curiosamente, son los que más han divagado en lo «intangible», se encuentra Owen Gent presentando una historia de gigantes en un mundo vacío.

La breve participación del ruso Muradov es, sin duda, la más singular de todo el recopilatorio. Su estilo me ha recordado fugazmente a los movimientos vanguardistas de principios del siglo pasado. A pesar de que no haya ningún diálogo ni cuadro de texto (o quizá precisamente por eso) creo que es la historieta que mejor explota los recursos del cómic; o del dibujo para ser más exactos. Hace falta repasar sus viñetas varias veces para intentar captar lo que el autor quiere transmitir (cosa que no creo haber conseguido al cien por cien, todo sea dicho de paso) pero, desde luego, logra despertar en el lector una inquietud que nace de lo siniestro de la muerte y el más allá.


Los autores españoles han optado por representaciones más obvias y coloridas de los espectros y, en general, con algo más a parte de narración secuencial. Dicho de otra forma, las participaciones patrias se entienden mucho mejor. Quizá no sean tan rompedoras pero en lugar de centrarse en evocar incertidumbre prefieren contarnos breves relatos.

Mayte Alvarado se apoya en los colores primarios para contarnos un cuento sobre la búsqueda de un alma perdida en un bosque con animales muy poco corrientes. El tándem formado por José Luis Forte y Fermín Solís opta por una estética infantil que contrasta radicalmente con la naturaleza tenebrosa de su historia, en tan solo cuatro páginas logran estructurar con éxito un guión coherente y dejar al lector con el vello erizado.


Como no podía ser de otra forma el Aniversario de Rui Díaz e Irati Fernández ha sido mi participación favorita. Ya sabéis cómo me pierden las historias de amor y esta es sincera y sencillamente preciosa. Me gustan narración, dibujo y coloreado, original y agradable a partes iguales lo que no deja de ser sorprendente en una antología sobre espectros.

Otra historia de amor algo más espeluznante es la que nos presenta Carla Besora que también ha optado por los colores primarios y un trazo burdo para ilustrar su aportación. Se trata de la historia más escalofriante y psicodélica de este lado de la frontera (Muradov es insuperable). Por último, cierra el volumen el que, en mi opinión, es el capítulo más poético de este libro: Concierto de medianoche, por Borja González. Si bien las aportaciones de Daniela Tieni y Roman Muradov eran igualmente mudas, creo que esta última historia de la recopilación destaca por encima de ellas: pareciera que estuviésemos viendo un corto animado en lugar de leyendo un tebeo.

Como decía, Fantasmas es una viñetización de la poesía y aunque resulte algo contraintuitivo, lo consigue a base de escatimar en palabras. Es una exquisitez que he disfrutado mucho. Algo que dice mucho a favor de esta antología es que, aun y con las discrepancias de estilo entre artistas, la edición es unitaria y, en cierto modo, homogénea, consiguiendo mantener una suerte de hilo conductor entre historias que enfocan un mismo tema desde ángulos de lo más dispares.

A pesar de lo caro que es el volumen (20€ por 64 páginas) creo que la calidad y el mimo invertidos en su edición (sobrecubierta, dimensiones, alto gramaje de las páginas, todo a color) lo compensan con creces. Le seguiré la pista a esta editorial muy de cerca de ahora en adelante.

viernes, 2 de enero de 2015

Balance 2014

Para mí, fin de año significa una cosa: hacer recuento de gastos. Como siempre, desgloso los tomos comprados por categorías con la intención de analizar si dedico más dinero a empezar nuevas series sin ninguna clase de control o, si por el contrario, voy cerrando cosas.

Mangas terminados


3x1 Renewal
Dos Espadas
Hana-Kimi 2-in-1
Lettera
Madoka Magica: The different story
March Story
Strobe Edge

La primera categoría es modesta (no será la única). Ocho mangas terminados que dejé prácticamente finiquitados ya en 2013. Cuento Lettera, Dos Espadas y 3x1 como "manga" por costumbre aunque tengo que replantearme seriamente qué criterio sigo para dividir mis cómics entre americano, europeo y manga (y autoedición) de cara al año que viene.

Total tomos: 11


Mangas completos

All you need is kill
King's Game
La chica a la orilla del mar

Aquí va otro apartado brevísimo. Me enorgullece decir que este año no he hecho ninguna compra loca de segunda mano de esas de 60 tomos de golpe. Pocos mangas he comprado del tirón a lo largo del año y todos cortos.

Total tomos: 11


Mangas empezados

Ataque a los Titanes: No Regrets
Corazón de Melón
La espada del inmortal (cuyos tomos no salen en la foto porque por algún motivo inexplicable este manga no figuraba en su correspondiente hoja de cálculo y he tenido que añadirlo a la entrada cuando ya la había terminado...)
Madoka Magica: Rebellion
Nieve en verano
No matter how I look at it, it's you guys' fault that I'm not popular
Sakura Hime
xxxHolic Rei

Tercer capítulo y me mantengo (relativamente) en la austeridad. Aquí es donde hay más contraste respecto a otros años ya que realmente he intentado no empezar nada y, lo poco que veis, prácticamente se limita a series muy cortas de entre 2 y 4 tomos más algún que otro título con periodicidad bien lenta. El único capricho que podría ser problemático (por tratarse de un manga """largo""") es Sakura Hime y es de Arina Tanemura de quien estamos hablando. Y la única compra de segunda mano del año (creo) fue La espada del inmortal allá por enero (que sigue sin poder rivalizar con locuras estilo Naruto, Detective Conan o One Piece, mangas de los que compré 61, 83 y 49 tomos del tirón respectivamente; esto lo digo para intentar auto-convencerme de que este año he mejorado).

Total tomos: 40

Continuaciones


Akuma to Love Song
Aristocracia campesina
Ataque a los titanes
Billy Bat
Bimbogami Ga!
Black Butler
Blue Exorcist
Bride Stories
Bunny Drop
D.Gray-Man
Dengeki Daisy
Detective Conan Vol.2
El caballero vampiro
Gate7
Grey Is...
Happy Marriage?!
Kimi ni Todoke
Life
Neogénesis Evangelion
Nisekoi
One Piece
Pequeñas Mentiras Piadosas
Silver Spoon
Slam Dunk
Soul Eater
Tegami Bachi
Terra Formars
Vagabond
Yotsuba!
Zetman

Mi mayor esfuerzo económico ha ido dirigido a mantener un buen ritmo de todo aquello que ya tenía abierto antes de iniciar el 2014 y, en general, creo que lo llevo bastante bien. Intento no dejar pasar muchos meses las novedades pero tengo tantos manga empezados y abiertos que a veces es un poco misión imposible.

Total tomos: 100


Tomos únicos

A drunken dream
Flores sangrientas
Traveling
Wolf Children
Yudoku

La moderación también está presente en los tomos únicos. Aunque también es verdad que precisamente Henshin y Traveling no eran baratos lo que se dice baratos.

Total tomos: 7

I - Conclusiones manga

Hasta aquí la parte manga del balance que, como siempre, ocupa el porcentaje más alto de esta entrada... aunque otros tipos de cómic le están ganando terreno a marchas forzadas. Un total de 169 tomos, adquiridos por aproximadamente 830€; lo que se traduce en una reducción drástica si comparamos con el ritmo que llevaba desde 2011.

Os hago un poco de memoria:
2011: 427 tomos por unos 1600€ (1,17 tomos al día; a 3,75€ por tomo de media)
2012: 338 tomos por unos 1500€ (0,92 tomos al día; subo a 4,44€ por tomo de media)
2013: 414 tomos por unos 1800€ (1,13 tomos al día; bajo a una media de 4,35€ por tomo)

Como decía, a lo largo del 2014 he comprado 169 tomos por unos 830€. Es decir, alcanzo un mínimo histórico de 0,46 tomos al día, menos de la mitad que el año pasado. Eso sí, los tomos los he comprado (aproximadamente) a unos 5€ el tomo, o sea, conforme pasan los años cada vez compro menos de segunda mano/ofertas varias; lo que es una consecuencia directa de querer centrarme en acabar y continuar todo lo que tengo abierto en lugar de lanzarme a empezar nuevos títulos solo porque he encontrado una oferta irrechazable.

En cuanto a lecturas... apenas he leído cincuenta de esos tomos con lo que, por mucho que haya comprado muchísimo menos que otros años, sigo sin ser capaz de abarcar lo que consumo. De cara al 2015 mi magnífico propósito es no empezar más títulos (exceptuando las flamantes novedades de MW y Tomodomo) y leer leer leer.


Cómic americano

Sandman
  • El fin de los mundos
  • Fábulas y reflejos
  • Juego a ser tú
  • Las benévolas
  • Vidas breves
Seconds

He comprado ligeramente menos americano que el año pasado porque he aparcado el tema de Fábulas tras haber conseguido todos los tomos descatalogados. Prácticamente finalizo Sandman con lo que el 2015 debería ser un año tranquilo en lo que a cómic estadounidense se refiere (a no ser que me encapriche con algo nuevo como, qué sé yo, Saga).

Total tomos: 9


Cómic europeo

23 fotogramas por segundo
Alícia en el món real
Blacksad
  • Alma Roja
  • Amarillo
  • El infierno, el silencio
Chernóbil
Colmado Sánchez
Curiosity Shop:
  • 1914: El Despertar
  • 1915: Por encima de la pelea
El héroe: Libro uno
Fagocitosis
Institutos
La anciana que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bien
La entrevista
Libertadores
Los cuentos de la era de Cobra:
  • Los Amantes
  • Revolución
María y yo
Misterios Comestibles
Persépolis
Píldoras azules
Problemas del primer mundo
¿Quién le zurcía los calcetines al rey de Prusia cuando estaba en la guerra?
Reincidente
Sansamba
Señor Pacheco
Sonrisas de Bombay
Todas Putas

Hasta ahora la entrada estaba quedando muy bonita... casi parecía que este año había conseguido gastar menos. Pero ya sabéis, cuando se cierra una puerta se abre una ventana y cuando empecé a cansarme del cómic japonés apareció el europeo para robarme un riñón y un ojo. De 5 tomos que compré el año pasado, la cifra se ha septuplicado. Bien es cierto que varios títulos vienen de la happy hour de Norma y de buenas ofertas en el Mercat de Sant Antoni pero, aún así, sigue habiendo muchos cómics que compré en plena enajenación mental motivada por recomendaciones varias y sesiones de firmas inminentes.

Total tomos: 35


Autoedición/Fanzines
(y otras cosas que no sabía dónde poner)

Ainulindalë
Arròsnegre (#1-3 y #5)
Art 88/46 #1-2
Belice
Beyond the Box
Black Seal #2
Clift #5
Dedos sucios #2
Desierto
El día de la victoria
El vosque #4
Espacio y tiempo
Imaginoterapia
Jabberwocky
Knot
Kuro-e
Licor del mono #6-7
Life in a Glasscase #8
Lis en Fleur #4
Lucerna Cómics
Mañana
Meils desde la ciudad (esto es un libro pero a la vez autoeditado)
Mini fanzine Anabel
Mini fanzine Luis
Mini fanzine Xulia
Namesake #1-2
Oiga mire mañana
Penguin wants to fly
Podría ser peor (debería estar en cómic europeo pero como lo compré en el Gutter Fest me hice un poquito un lío)
Prisa/Inmortal
Recopilacón cafés Xulia
Recopilación ilustraciones Tamarit
Sacoponcho #2
Sandía para cenar
Sextories #2
Silver Button
The Lotus Eaters #1
Tus faltas de ortografía hacen llorar al niño Dios
Valor (esto solo está pagado vía crowdfunding pero me llegará en 2015)
Y contra el viento

Por primera vez desde que abrí el blog, le dedico un espacio en el balance anual a los fanzines. Y es que me he gastado la nada desdeñable cifra de 350 euros en las publicaciones autoeditadas. Preocupantemente cada vez descubro más títulos interesantes en este nicho del mercado y, de momento, mantengo mi enfermiza costumbre de no leer ni la mitad de cosas que compro. Ya he llenado una caja con ellos.

Total: 48


Libros

4 caminos hacia el perdón
El jardín del Eden
Hijos de la mente
La pianista
Los desposeídos
Nubes de Kétchup
Objetos frágiles
París era una fiesta
Tokio Blues

Otra reducción del año ha sido la que respecta a los libros, he comprado muchos menos y, de hecho, de los nueve que han caído este año, 3 han sido regalos.

Total libros: 9

II - Conclusiones sobre "todo lo demás"

Creo que la conclusión más clara sobre «todo lo demás» es que está dejando de serlo. El BD, las novelas gráficas, el tebeo patrio y la autoedición empiezan a llenar cajas y estanterías a un ritmo que me recuerda al del manga como si todo lo que he dejado de gastar en cómic nipón lo estuviese invirtiendo ahora en otros mercados que cada vez me parecen más interesantes.

Echándole un vistazo al cajón de sastre, resulta que he adquirido 101 volúmenes por unos 900€. Es decir, he gastado más en no-manga que en manga. Porque un tomo de Sandman cuesta casi 20€ y lo mismo puedo decir de la mayoría de BDs... Es una afición muy cara esta de coleccionar tebeos.

Aunque apenas he leído nada de americano, tan solo un par de libros y un puñado de fanzines, sí que le he echado el guante a más de la mitad de BDs/tebeos españoles que he comprado (e incluso a unos pocos títulos extra que cogí prestados de la biblioteca) así que preveo que esta sección va a seguir aumentando el año que viene. De hecho, prácticamente lo último que hice el año pasado fue descubrir la existencia de El Verano del Cohete, una editorial muy prometedora de la que ya quiero comprar varios de sus títulos...

lunes, 29 de diciembre de 2014

True Blood (season 6)

Empecé esta temporada "sabiendo" que iba a ser la peor de todas y, a la vez, expectante por ver como llevarían los guionistas el tema de Billith. Y me encontré con unos capítulos aburridísimos con nuevos personajes que no me importaban una mierda (como Niall) y, sorprendentemente, con la casi total ausencia de las clásicas subtramas secundarias de True Blood.


Billith me importaba más bien poco, por no decir nada. Si el personaje de Bill empezó resultándome indiferente, no he hecho otra cosa que odiarlo un poquito más a cada nueva temporada y en esta que su personalidad casi queda anulada por su divinidad, no ha hecho más que empeorar lo que le faltaba para convertirse en un personaje que estorba. Además, no acababa de ver por dónde iba el tema de Warlow y casi me interesaban más las subtramas de ese momento (que antes he dicho CASI total ausencia de las mismas, no que no hubiera ninguna), las 4 haditas de Andy por un lado y Nicole y su asociación por los derechos de los vampiros por el otro, que lo que pudiera ocurrirle al elenco principal.

Tener cuatro hijas con un hada para que acaben así en unos días
Pero hacia el cuarto o quinto capítulo la acción dio un salto gracias al delirante Truman Burrell y su campo de exterminio para vampiros al más puro estilo nazi. No sé si la idea está sacada de los libros o fue una inspiración divina de los guionistas de la serie pero me encanta. En general, las lentillas anti-hechizo, las balas que emiten luz ultravioleta o el virus de la hepatitis V me entusiasman (bueno, el tema del virus me intriga pero como no se dignan a explicar nada al respecto al menos no me puedo indignar por ninguna inconsistencia).

Y aquí hay muchísima tela que cortar. Eric pierde los estribos, Jess se enfrenta a un dilema moral inesperado, los flashbacks de rigor no son tan aburridos como de costumbre porque indagan en el pasado de Nora, se añaden un par de vampiros más al elenco principal de personajes y, lo mejor de todo, mi matrimonio predilecto de esta serie vuelve con energías renovadas. Escalofriante e hilarante a partes iguales.


Un personaje que, después de todo, me ha sorprendido para bien es Jason. Después de su ataque de racismo hacia los vampiros y una vez deja de tener visiones de sus padres muertos, vuelve a ser más "él" y se da cuenta de todas las barbaridades que ha dicho/hecho. En contraposición, uno que me ha decepcionado gravemente es Alcide y su absoluta pérdida de control una vez se alzó como líder de la manada de Shreveport. Fue el recurso fácil de los guionistas para que Sam y Alcide estuvieran ocupados con algo mientras Sookie buscaba a su prometido y Billith intentaba salvar a los vampiros de la extinción pero es que es demasiado gratuito todo. Ni el desarrollo ni su resolución son coherentes con el resto de temporadas pero qué más da, solo son secundarios, a quién le importa.


Pero volvamos con nuestra odiada-por-casi-todos protagonista Sookie Stackhouse. A pesar de lo mucho que la odiéis no podéis negar que es consecuente con sus elecciones. Salió con Bill, se peleó con Bill, salió con Eric (cuando no era realmente Eric pero mejor no darle muchas vueltas a eso), lo dejó con Eric, decidió que los quería a los dos y que eso no era especialmente lícito así que finalmente escogió mantenerse alejada de los vampiros, lo cual tiene sentido teniendo en cuenta las veces que su vida estuvo en peligro desde que conociera a Bill.

Al margen de lo ABURRIDO en mayúsculas que pudiera resultar el arco de Warlow al principio (sobre todo con Billith correteando por allí) el caso es que la trama se acaba animando y da lugar a algunas de esas conversaciones para enmarcar de True Blood que hacen que, para mí, la serie valga la pena más allá de las carcajadas constantes que proporciona. Sookie descubre... cierta información más que relevante sobre su pasado y sobre ella misma y su forma de confrontar los hechos es, cuanto menos, curiosa.


Una de las cosas más inesperadas de la temporada y que no os estoy spoileando del todo es un funeral... hay muchos personajes en esta serie y mueren unos cincuenta por temporada así que consideremos que el hecho de que os diga que uno más muere en esta temporada no es la gran revelación de vuestras vidas. En cualquier caso, y a pesar de toda la gente (humanos, vampiros y cualquier otro tipo de criatura sobrenatural) que ha muerto, no recuerdo ninguna otra muerte que me impactara tanto y que los guionistas trataran con tantísimo cariño. Sí, reconozco que lloré, las dos veces que vi el capítulo.

Así que una temporada que empecé totalmente desganada acabó sorprendiéndome considerablemente (para bien) en un último repunte de genialidad. Mención a parte se merece el final del último episodio que, como es costumbre, es un preludio a la siguiente y última temporada de la serie.

domingo, 28 de diciembre de 2014

De presentaciones va la cosa

Por cuestiones del azar, noviembre resultó un mes plagado de presentaciones de cómic y mi calendario acabó bastante más cargado de lo habitual. De las cinco que tenía en mente acabé por ir "solo" a tres por aquello de mantener cierto estado de salud pero aun así tengo algunas cosillas que contaros (y enseñaros):


1) Encuentro con Bryan Lee O'Malley y presentación de Seconds en Fnac El Triangle

Esta maratón de eventos comiqueros empezó el miércoles 5 de noviembre, es decir, justo después de que finalizara el XX Salón del Manga de Barcelona (es decir, que estaba yo muy cansada). Ahora mismo me arrepiento bastante de no haber llevado una libretita conmigo porque aunque sé que me reí varias veces, no recuerdo gran cosa de lo que se dijo. En esta ocasión había una serie de preguntas predefinidas sobre la creación de Seconds que el autor fue contestando en un inglés muy claro por lo que la mayoría de asistentes nos reíamos antes de que a la intérprete le diera tiempo a traducir nada. Lo que sí recuerdo es que comentó que tras la salida a la venta del primer volumen de Scott Pilgrim no le iban muy bien las cosas así que acabó trabajando de camarero en un restaurante sospechosamente similar al Seconds. El éxito es impredecible.

Mi premio por llevar Lost at Sea a la sesión de firmas ♥
En la ronda de preguntas hubo un chico que comentó que estudiaba algo relacionado con el cómic y Bryan le miró con envidia comentando que esas cosas no existían cuando él estudiaba. Me hizo gracia porque es evidente que él hubiese disfrutado de tal formación pero quizá su mundo interior hubiera sido distinto y nunca habríamos podido disfrutar de Scott Pilgrim... Otro detalle que se hizo evidente durante la charla es que los protagonistas de los cómics de Bryan Lee O'Malley crecen con él, nos llegan con un poquito de lag por cuestiones de producción, edición y traducción pero el caso es que en el momento en que idea a sus nuevos personajes tienen su misma edad y eso le da mucha versatilidad a sus obras. Quizá lo que más gracia me hizo fueron sus motivos para el diseño de Katie (la protagonista de Seconds): "Soy un hombre alto así que quise que mi protagonista fuera una mujer baja". Cuando imprimes ese carácter tan autobiográfico a tus obras supongo que no te queda otra que desvincularte lo máximo posible de tus personajes. Me lo pasé muy bien y, por si fuera poco, ahora tengo un gatito extra en mi ejemplar de Lost at Sea así que a partir de ahora intentaré estar pendiente de este tipo de eventos puesto que fue una experiencia muy grata.


2) Una tarde con Zidrou y sus dibujantes, en Casa del Libro

El jueves 13 volé de francés a Casa del Libro a una presentación nada al uso en que el aclamado guionista belga Zidrou escuchó como múltiples dibujantes españoles que han colaborado con él hablaban de su relación profesional. Fue sin duda la charla que más disfruté de todo el mes y es que Zidrou es todo un personaje. Los dibujantes estuvieron explicando divertidos las manías y aficiones de Zidrou como por ejemplo su costumbre de enviar sus guiones por correo, escritos en francés, y con cromos de fútbol pegados en el sobre. Que dicho así puede sonar algo meramente anecdótico pero para un dibujante que no tiene ningún otro contacto con el guionista puede convertirse en una pesadilla ya que no puedes hacer un "copiar/pegar" al google translate... A propósito de esto Homs explicaba que cuando finalizó una de las historias cortas de La anciana que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bien Zidrou le preguntó que por qué estaban todos los personajes tan serios... pues porque al estar en francés el guión el dibujante no supo captar el tono del relato. Eso sí, al final comentó entre risas que después de todo el cómic funcionó bien.


Aunque lo que más me impactó esa tarde fue descubrir que Zidrou es una suerte de ONG para dibujantes. Jordi Lafebre explicó cómo acabó pidiéndole un guión para poder pagar la hipoteca mientras que Roger reconoció haber necesitado un respiro de Jazz Maynard gracias al cual nació ¿Quién le zurcía los calcetines al rey de Prusia mientras estaba en la guerra? incluso cuando el guionista belga ya tenía muchos otros trabajos pendientes. Lo realmente entrañable del caso es que Zidrou se hizo famoso en Bélgica (y creo que en Francia) por un cómic infantil: L'Élève Ducobu. Tanto es así, que para cuando quiso virar el rumbo de su carrera y empezar con el drama que son sus últimas obras no encontró ningún dibujante belga dispuesto a crear un cómic serio con un guionista famoso por sus obras infantiles. Así que ni corto ni perezoso Zidrou se puso a buscar autores en otro mercado: el español. De hecho, vive en Andalucía donde, como él mismo dijo, "salgo a la calle y nadie me conoce, de hecho, la gente no sabe ni lo que es un tebeo"; un comentario que puede parecer exagerado pero que no lo es cuando uno tiene en cuenta que en Bélgica los niños maman cómics desde la cuna.


Conseguí un auto-retrato del propio Zidrou, solo con la firma que me hizo ya se intuye el tipo de persona que es (por si no había quedado claro con la charla). Además, aproveché para hacerle alguna que otra pregunta sobre ¿Quién le zurcía los calcetines al rey de Prusia mientras estaba en la guerra? que quizá desarrolle un poco en su reseña correspondiente.


Eso sí, de la sesión de firmas posterior a la charla lo que me dejó realmente impresionada fue que Roger se trajo hasta las acuarelas... Y se estuvo un buen rato para dibujar ese pedazo de original tamaño BD.


Fui a la velada de marras con mi ejemplar de ¿Quién le zurcía los calcetines al rey de Prusia mientras estaba en la guerra? pero acabé comprando también La anciana que nunca jugó al tenis y otros relatos que sientan bien que me firmó Jordi Lafebre (en una esquinita para que los demás autores participantes en este recopilatorio de relatos cortos tengan su espacio en futuros eventos).


3) Velada de Misterio con la presentación de dos volúmenes profusamente ilustrados sobre cosas que no interesa que se sepan: Institutos y Misterios Comestibles, de la colección Leyendas Urbanas, en La Central del Raval

Por último, el viernes 21 de diciembre me planté en el primer piso de la librería La Central del Raval con ganas de escuchar qué tenían que contar (algunas de) las chicas de Caniculadas y Albert Monteys.


Quizá fue esta la "presentación/charla" más breve de las tres a las que asistí el mes pasado al igual que la más... improvisada por decirlo de alguna forma. No sé si es por algún tipo de complejo inherente al cómic español del estilo "uy, somos pequeñitos, mejor no darle demasiado bombo al asunto" pero el caso es que a pesar de estar en un espacio relativamente pequeño (con MUY pocas sillas) se llenó HASTA LOS TOPES. Con muchísimas gente de pie, llenando todo el piso, algunos sentados en el suelo... Así que quizá los autores patrios (inclusive las autoras más novatas) se lo pueden creer un poco y esperar cierto éxito (mediático al menos).


Natacha Bustos, Bea Tormo, Clara Soriano y la Srta. M hablaron sobre la pesadilla que fue coordinarse entre las siete participantes del grupo teniendo en cuenta que proceden de puntos muy distantes en la geografía española lo que obligó a someterse a muchas reuniones virtuales (skype-mediante) en las que nunca podían participar todas a la vez con lo que el flujo de información no era precisamente óptimo. También comentaron sus respectivas historias (intentando no hacer spoilers) y la verdad es que se escaparon algunas carcajadas tanto entre los autores como entre el público asistente.


Además aproveché para llevarle Chernóbil a Natacha, ¡aunque se me olvidó cargar con Mastodonte porque no recordaba que Bea participaba! Me hizo mucha ilusión que la Srta. M se acordara de mí de la presentación de Enjambre que tuvo lugar a principios de año ♥


Por su parte, Albert Monteys nos habló de su trabajo de documentación para realizar Misterios Comestibles y como la elección de temas no fue para nada algo sencillo puesto que la mayoría de mitos alimenticios giran siempre en torno a dos grandes gigantes: las cadenas de comida rápida estilo McDonald's o KFC y el qué-comen-los-chinos-realmente. Pero aún así logro desarrollar un cómic brillante que me ha puesto sobre la pista de este autor.

Por si tenéis curiosidad, los eventos a los que no fui fueron la presentación de El momento de Aurora West de David Rubín en Gigamesh el jueves 27 porque a esas alturas de noviembre me caía a pedazos y una sesión de firmas de Benjamin Lacombe en Casa del Libro el martes 17 que me hubiera imposibilitado ir a clase de francés (y soy muy responsable).