viernes, 13 de octubre de 2017

Autoedición, edición independiente y cómic underground se dan cita en Barcelona (¡y en Madrid también!)

Me canso a mí misma empezando las entradas del blog con el mismo comentario pero, de nuevo, me encuentro ante una entrada que debí haber publicado hace meses. Sigo con la operación "recuperar borradores que valgan la pena" y, ya que se acerca el Salón del Manga, pues no es tan mala época para hablar un poquito de otros eventos complementarios en los que se pueden adquirir productos únicos que vendrían a ser la antítesis del merchandising barato made in China. Y es que tras el GRAF y el Salón del Cómic, quedaban aún dos importantes eventos comiqueros por celebrarse en Barcelona el pasado mes de mayo, en semanas alternas (que es más de lo que mi bolsillo podía y puede soportar).


Por un lado, el sábado 6 y domingo 7 tuvieron lugar las jornadas KBOOM! BCN, que celebraban ya su quinta edición. Parece mentira que en tan poco tiempo haya crecido tanto un evento al que el Espai Jove La Fontana ya se le queda pequeño. ¡Y pensar que empezaron poniendo los stands en la última planta! En esta edición los organizadores se volvieron a ver desbordados por las solicitudes de stand a pesar de que habían vuelto a aumentar las mesas disponibles. No deja de sorprender el overbooking de autores que se autoeditan en comparación con su escasa representación en el evento de cómic más multitudinario del país.


Salta a la vista que se trata de un evento pensado más para los autores que para los que sólo somos lectores (que normalmente somos la mayor parte del público objetivo de estos eventos). Hubo multitud de talleres y masterclass sobre dibujo, color, autoedición, difusión, censura y muchas otras cuestiones de interés para autores de cómic. Este mimo que les dedican los organizadores destaca especialmente tras los repetidos atropellos sufridos por fanzineros y miembros de varias asociaciones en el pasado salón del cómic, donde se vieron relegados a la segunda planta del pabellón 2. Para que os hagáis a la idea del nivel de cariño, repartieron sendos menús a todos los stands para asegurarse de que todo el mundo estuviese bien alimentado sin necesidad siquiera de moverse (que parece una tontería pero teniendo en cuenta los horarios locos a los que se someten las personas tras el stand, me parece encomiable).


Como siempre últimamente, mi paso por el evento, acompañada de Fran y Flors Enversa, fue breve pero intenso. Volví a ver (¡después de muchísimo tiempo!) a Sara Cuervo que, lo creáis o no, sigue viva y con intención de retomar a sus personajes en algún momento; aunque tiendo a acosarla un poquitín con mis exigencias de lectora impaciente, Sara siempre me recibe con una sonrisa ¡ánimo con todo! A una pareja que sí había visto recientemente en el salón del cómic era la formada por H.RandtRata, siempre dispuestos a apuntarse a un bombardeo. Y aunque estuvieron muy ocupadas firmando el sábado por la mañana, también me dio tiempo a saludar de nuevo a Irene y Laura, de Xian Nu Studio, que están a tope trabajando, firmando, asistiendo a eventos, haciendo streamings en facebook y concediendo entrevistas a varios medios de comunicación. Resumiendo, está todo el mundo dándole caña a sus respectivos proyectos y sacando tiempo de debajo de las piedras para poder tirar adelante sus historias, lo que siempre me causa mucha alegría.


Y, después de algunos años, ¡he conocido por fin a Faye y a Sachu! Ellas forman el dúo creativo que ideó la magnífica La Valse des Monstres y la hilarante Rune Maerchen. Aproveché de hecho para recoger mi preorder de Rune al fin, incluyendo el primer tomo, muy bien acompañado por dos postales, un llavero, un mapa... (foto arriba) y esta dedicatoria preciosa:


Algo que me ha llamado la atención muy positivamente de esta edición es la gran cantidad de autores que desconocía. Vi muchas publicaciones interesantes y me tuve que controlar para no hacer despilfarro. Al final sólo me permití el lujo de comprarme tres mini-cómics y una libreta cuquísima con temática de Sant Jordi:


Las publicaciones que tienen que ver con situaciones cotidianas, costumbrismo y estupideces humanas varias son mi debilidad así que nada más ver las portadas de Panadramas su autora me había comprado sin saberlo. Para CarNé de BuAiash y la libreta no tengo mucha justificación... ¡a parte de que me parecieron una monería! Y las reinterpretaciones de mitología grecorromana también me tiran mucho así que... tampoco era realista esperar salir del evento sin haber comprado nada que, si no, ¿para qué ir?

Si el año que viene os podéis acercar, os lo recomiendo encarecidamente (¡tanto si sois autores como meros lectores como yo!). Además, KBOOM! funciona con taquilla inversa, es decir, no cobran entrada y, al salir, te invitan a pagar lo que quieras en función de lo que te haya gustado el evento.


Y, apenas dos semanas más tarde, se celebraba la también quinta edición del gutterfest el viernes 19 y sábado 20 de mayo. El gutterfest es el evento de estas características más masivo y alternativo con diferencia, sobrepasando tanto a GRAF como KBOOM! al contar con una cantidad ingente de stands, abriendo sus puertas gratuitamente y yendo mucho más allá del medio del cómic.

Esta vez fue un viernes por la tarde, al salir de trabajar, cuando me acerqué con Fran a dar unas cuantas vueltas por los distintos espacios de la nave. De nuevo, una ocasión inmejorable para reencontrarme con muchos autores que me encantan como Luis Yang (del que no me despedí, para no variar), Anabel Colazo, Pollo Muerto, Cristina Serrat y la ingeniosa, divertida e inmejorable Marina que me hizo llorar de la risa después de un buen rato hablando sobre papadas, roña y la absoluta incapacidad de salir bien en fotos (entre otras muchas cosas).


Una de las ventajas de publicar esta entrada con cinco meses de retraso es que os puedo instar a echarle un ojo a su maravilloso inktober sobre setas, cuyas imágenes está subiendo diariamente a su cuenta de twitter y que tiene a la venta por tan sólo diez euros por original (os prometo que nadie me paga para hacerle publicidad).


Después de dar la vuelta de reconocimiento general reglamentaria y con sudores fríos recorriéndome la espalda ante el gasto inminente, empecé el despilfarro que había conseguido evitar en el KBOOM! La primera compra fue uno de los muchísimos números de Sueños Ilustrados, esta entrega en concreto de la mano de Thomas WellmannEl monstruo de los colores no tiene boca es un colectivo que se dedica a recoger para luego ilustrar sueños de niños pequeños tal y como ellos los cuentan. Hace años que había visto algún ejemplar en Fatbottom y desde entonces que quería echar un vistazo al catálogo completo para hacerme con alguno. Me parece una iniciativa súper original. En realidad me hubiese comprado la mitad de los que tenían pero, ya sabéis, el gasto.

Todos son desplegables ♥
Dando vueltas, entablamos conversación con un chico en el stand de Homo Velamine y sólo por las risas que nos echamos hablando con él no pudimos evitar sucumbir a comprar algo de lo que tenía en el stand (¡incluso Fran compró algo! Inaudito). Yo estuve hojeando la oferta diversa del stand hasta que llegué a la frase «El aborto no puede ser un derecho: ha de ser una obligación» como parte del Manifiesto del Ultrarracionalismo. Si es que soy demasiado fácil de convencer.


Algo que aprecio mucho del gutterfest es la gran presencia de editoriales y colectivos de otros países. Había stands franceses, ingleses, lituanos... No podía faltar al evento el colectivo kuš! que recientemente recibió una nominación a los Eisner por su #26 volumen de la antología de cómics bálticos, dADa. Para mi regocijo, también venían con stand tanto el colectivo Decadence Comics como la editorial independiente Breakdown Press a los que, sinceramente, les habría comprado todo. Después de quedarme parada mirando fijamente todos y cada uno de los títulos de ambos stands, me acabé decidiendo por una de las grapas multicolores de Lando — Geopolitical Manipulation Through the Use of Fungi Based Parasites on 186F — y Red Red Rock, un manga de Hayashi Seiichi, mangaka de la quinta de Tsuge, que me vendió muy bien el chico del stand... metafórica y literalmente. Siendo sincera, he intentado abordar su lectura varias veces en estos meses y aún no he conseguido terminarlo, es más difícil de digerir que Tsuge, tengo ganas de dedicarle una entrada en algún momento...


Como veis, tras la austeridad en el KBOOM! no pude evitar dilapidar mi pequeña fortuna con las rarezas del gutterfest. Aún tenían que caer varias joyas en mi cesta de la compra. Una portada que me gritó desde el stand fue la de ¿En efectivo o con tarjeta?, un pequeño fanzine a grapas en el que Manuela, cajera en un supermercado, nos propone adivinar el tipo de persona que eres a partir de lo que compras en el súper. Presentación muy original, con un tiquet a modo de portada y unas guardas con el papelito del turno para la carnicería/pescadería. Otro capricho fue Exococinas, el ya tradicional ensayo raruno al que tampoco sé resistirme porque, si tuviese que crear contenido, me gustaría hacer algo parecido. La Mancebía Postigo propone 34 páginas sobre «gastrosofía espacial».


Foto del botín para terminar con la parte del gutterfest incluyendo postales, tarjetas, un desplegable hilarante sobre Marina y su gato a modo "premio de consolación" por no tener lista la segunda entrega de Marina y sus cosas, y unas pegatinas de animales molones que supongo que nunca usaré. Para los que no pudisteis ir, os animo a ver el vídeo resumen que hicieron los organizadores para que veáis el ambientillo que hay por allí:


Pero, como anticipaba en el título de la entrada, la casualidad quiso que justo el fin de semana que estuve en Madrid con motivo del festival de música Download, se celebrara también el ¡Hostia un libro! Como no conocía casi ningún grupo de los que tocaban el sábado, me pasé un rato por el Campo de Cebada a echar un vistazo a un evento que siempre me había llamado la atención pero al que no había podido asistir hasta ahora.


Tiene gracia porque aunque se llame "¡hostia un libro!" siempre que había visto a gente hablando de este evento en twitter había sido a artistas a los que sigo por sus cómics así que no me había parado a pensar que se trata de un evento mayoritariamente dedicado a la venta de libros y, en todo caso, fanzines (no relacionados con el medio del cómic). Por supuesto, eso no me impidió comprar varias cosas (aunque tuviesen que ser pocas):


Tanto Batallones de Mujeres en Guerras y Revoluciones como Mujeres en la Hoguera, eran trabajos que quería comprar a priori porque los había visto en múltiples botines ajenos. En cambio, La Edad Ingrata, de Booth Tarkington, fue el capricho del mes; una búsqueda rápida en internet me rebeló que el mismísimo Scott Fitzgerald (al que adoro) lo consideraba de sus novelas favoritas así que, por enésima vez, no me supe/pude/quise resistir.

En todos los eventos recuerdo pensar que debía comprar con moderación por muchas cosas que hubiera que me gustaran (porque, lo creáis o no, mis adquisiciones distan mucho del volumen real de títulos que me interesaron en su momento...). Ahora que se aproximan los cinco días de salón, ¡me alegro de haber logrado un mínimo de mesura!

lunes, 9 de octubre de 2017

Noragami

Mi recién estrenada suscripción a Netflix me ha hecho viajar en el tiempo a una época en la que aún no sabía ni que el manga existía como tal, cuando no se me ocurría que mis "dibujos" favoritos de la tele estaban en realidad basados en cómics en papel.


Yato es un dios venido a menos que, con tal de seguir recibiendo ofrendas, está dispuesto a aceptar cualquier encargo: desde buscar gatos perdidos hasta limpiar la caseta del perro. Sin embargo, en posesión de un tesoro sagrado, es capaz de purgar fantasmas e incluso de enfrentarse a otros dioses. Tras la dimisión de Tomone, se encuentra totalmente indefenso frente a cualquier amenaza; es entonces cuando su camino se cruza con el de Hiyori, una estudiante normal y corriente que tras intentar salvarlo de un atropello empieza a sufrir unos extraños ataques de somnolencia durante los que su alma se despega de su cuerpo... ¿podrá Yato solucionar su problema?

Noragami tiene reminiscencias a muchísimos de mis manga predilectos incluyendo Soul Eater, Inu-yasha y, en general, todos aquellos en los que se mezcla el mundo real con el sobrenatural como Nura, El Señor de los Yokai o Ran y el mundo gris. De Soul Eater, los humanos-arma; de Inu-yasha, la chica inocentona y con mala baba que desempeña un papel crucial en la trama; y, como decía, ese contraste entre los pequeños dramas cotidianos y las batallas épicas entre dioses (casi) inmortales. 


Pero, por supuesto, Noragami es mucho más que una mezcla de elementos que han aparecido incontables veces en la ficción. Ya desde el primer capítulo plantea dilemas muy interesantes inherentes a las normas que rigen su universo. Tanto es así que este primer arco, además de ser una presentación de situación y personajes, se centra específicamente en lo que implica ser un Tesoro Sagrado. En lugar de limitarse a una breve descripción que sirviese de punto de partida a la trama, las autoras profundizan en el personaje de Yukine que, sin comerlo ni beberlo, se convierte en compañero obligado del pordiosero de Yato sin que nadie le pida permiso o le explique qué está pasando. Por una vez, en una obra en la que muchos de los personajes no son humanos o han dejado de serlo, existe un proceso de duelo, de conflicto tangible, de introspección.

Otro de los puntos fuertes de este anime es el diseño y caracterización de personajes. Ignoremos por un momento a Hiyori (más tarde volveré a ella). Como elemento central de la trama está claro que el personaje de Yukine está muy bien construido pero echando un vistazo rápido a los dioses que aparecen, es evidente que hay muchísimo jugo que sacar. Empezando por el protagonista, Yato, que puede que sea el principal motivo por el que Noragami destaca tanto entre otros títulos. En todo momento se reitera que los dioses son seres puros, que no cometen pecados, lo cual no impide que se trate de seres arrogantes, peligrosos y retorcidos. Sin embargo, con una moral bastante dudosa, Yato busca la redención y se siente culpable, lo que lo hace destacar entre sus compañeros divinos. No sólo eso sino que no tiene reparos en arremangarse y dedicarse a hacer lo que sea que le pidan, buscando siempre la chanza a pesar de estar arruinado. No se quedan atrás Kofuku y Bishamon, y sus respectivos tesoros sagrados, personajes que espero que protagonicen largas sagas más adelante.


Por mucho peso que puedan tener el drama, la acción y esos tintes sobrenaturales que caracterizan a Noragami, un elemento indispensable en la mezcla es el humor. Prácticamente todos los capítulos comienzan con algún tipo de gag y, si exceptuamos las bromas más casposas que podrían haber salido directamente de Love Hina, queda una mezcla muy equilibrada que hace que los capítulos sean de lo más amenos. Un recurso curioso y efectivo son los recortes en 2D, estáticos y en blanco y negro de Yato sobre el fondo animado para hacer evidente su frustración.

Y ahora ya, vayamos a por lo que no me ha gustado que, además, se resume bien rápido: tiene nombre y es Hiyori. Es una "niña bien", de familia adinerada, que siempre tiene una sonrisa y una palabra amable para todo el mundo, que no duda antes de sacrificar su vida para ayudar a los demás (no importa que los acabe de conocer), tampoco destaca por su (nulo) instinto de supervivencia. Pero eso sí, cuidado no le digas algo que le dé vergüenza que antes de que le dé tiempo a ponerse colorada ya te ha arreado con toda su fuerza. Porque a la chica le gustan las artes marciales y ha aprendido a dar patadas voladoras a base de ver la tele... En fin, es un personaje terriblemente plano que no aporta absolutamente nada y que casi manda al garete lo bien construidos que están los demás. Y por si eso fuera poco tiene toda la pinta de ir a convertirse en el Deus ex machina por defecto (y casi seguro que habrá que hacer lista de las veces que la secuestran).


Como curiosidad, al indagar un poco sobre esta temporada he descubierto que tan sólo adapta los tres primeros tomos del manga (una cifra que me hubiese sorprendido más si no fuera porque hace unas semanas ya me llevé las manos a la cabeza con la primera temporada de Boku no Hero Academia). Y no sólo eso sino que, además, los tres últimos capítulos, que suponen el clímax de la temporada y en los que aparece el que se supone sería el villano principal, son relleno, con un guión inventado para la versión animada.

No quiero terminar la reseña sin destacar la banda sonora, especialmente el opening, Goya No Machiawase de Hello Sleepwalkers, que me tiene enamorada y, como ya me ocurrió con la OST de Yuri!!! on Ice, se ha ido directa a mi lista de canciones para correr.

En definitiva, cuando Norma anunció la licencia de Noragami hace unos años decidí ignorar su lanzamiento porque no doy abasto con todos los títulos que sigo pero no creo que pueda seguir resistiendo ahora que he presenciado sus primeros pasos.

jueves, 28 de septiembre de 2017

Nuestra pequeña historia

Hace ya más de un año de la salida de este manga. Aunque me llamó la atención desde el anuncio de su licencia, no me pude hacer con sus dos tomos hasta hace poco. Nuestra pequeña historia es un título que ha pasado totalmente desapercibido entre el vasto aluvión de novedades al que nos someten las editoriales mes a mes desde hace una temporada. Y, precisamente por eso quiero aprovechar para hablaros un poquito de él en el blog.



Tras la muerte de su abuela materna, Yukiko, junto con su madre y su hermano mayor, ha tenido que mudarse del pueblo a una pequeña ciudad. Con la mudanza han venido muchos más cambios de los que a ella le gustaría... la casa, el instituto, los compañeros, y la "forma de vivir" en la ciudad donde todo el mundo parece ir más acelerado. Además, con la transición a la secundaria, no sólo se trata del entorno sino también de integrarse en su nuevo grupo de amigas, aprenderse un montón de términos sin aparente sentido para "estar a la última" y, quién sabe, quizá hasta enamorarse por primera vez.

Publicado en una revista de demografía seinen, Nuestra pequeña historia cuenta el día a día de una adolescente que debe enfrentar muchos cambios a la vez. Para ella, tanto ir a comprar moniatos a escondidas como ser capaz de preparar galletas para el chico que le gusta son hazañas de dificultad comparable. En todas sus acciones, Yukiko resulta una protagonista absolutamente entrañable.


Nuestra pequeña historia explota esa sensibilidad tan peculiar que puede encontrarse en otros manga del catálogo de Milky Way, como Los Dioses Mienten, en que por muy jóvenes e inocentes que sean los protagonistas, hacen gala de un sentido común y un pragmatismo envidiables. Misono Sawa deleita a sus lectores con silencios significativos y secuencias costumbristas mudas a las que no falta ni un detalle. Pasaréis más rato observando las viñetas en que Yukiko llega a casa y se dedica a prepararse un cacao caliente para entrar en calor que leyendo sus escuetos diálogos con Pitaka.

Desconozco el género y la edad de Sawa pero, en cualquier caso, ha realizado un fiel reflejo de lo que conlleva la vida de instituto. Yukiko es tan real como la vida misma, todo su mundo se reduce a su familia y sus amigas por lo que, cualquier perturbación de una u otra parte tiene un efecto tremendo en su estado de ánimo. Hay todo un capítulo dedicado a la obsesión de sus compañeras por cierta revista de moda y me fascina el interés fingido de la protagonista, a la que no podría importarle menos.


Mientras que, en un principio, disfruté saboreando capítulo a capítulo las aventuras y desventuras de Yukiko, Pitaka y compañía, conforme iba avanzando parecía que la historia adquiría matices algo más serios, con toda una serie de subtramas de lo más prometedoras. Sin embargo, todas ellas quedan cortadas de raíz al acabar el segundo y último tomo en un final anticlimático que me resultó difícil de digerir.

Con todos sus pros y sus contras, Nuestra pequeña historia se queda a medio camino de lo que podría haber sido uno de mis manga favoritos. A mi modo de ver, le faltaba como mínimo todo un tomo entero adicional para poder cerrar todas esas pequeñas historias cuyo punto de partida apenas está esbozado. Aunque quizá fuese esa precisamente la intención del autor/a, para dejar a la inventiva del lector qué es lo que le ocurre a cada uno de los personajes. 

lunes, 25 de septiembre de 2017

Cuando las palabras pierden su significado

Me he puesto un título tan inespecífico que podría hablaros de mil cosas distintas en esta entrada. De hecho, se trata de un fenómeno muy común. La palabra «otaku» por ejemplo. Yo, personalmente, la odio, y me da "no sé qué" ver a tanta gente aficionada al manga que se autodenomina con ese término, de origen claramente peyorativo, con orgullo. Pero claro, lo mismo ocurre con «gaijin» y acabamos con toda una línea editorial bautizada con ese nombre. Al final, las palabras, y sus acepciones, evolucionan y puede que sea absurdo aferrarse a sus orígenes.


El concepto que me empieza a mosquear últimamente es «shôjo». Los que me seguís desde hace tiempo sabéis de sobra que siempre he sido una defensora acérrima del término. He discutido largo y tendido cómo se trata de una demografía de capa caída en España y lo que me indigna su situación. He depositado (quizá demasiada) energía negativa en varias editoriales, sobre todo Planeta, por el trato que se le da. Y, en general, me he llevado muchos disgustos tontos.


Últimamente parece que siempre haya un motivo para enfadarse, tenemos para escoger. Por un lado, Planeta se vanagloria de traer mucho shôjo y en su presentación de novedades no hace otra cosa que anunciar el lanzamiento de varios shonen y seinen como si lo fueran sólo porque aparecen chicas en portada. Por el otro, Norma anuncia con orgullo la licencia de Horimiya, también como shôjo y, no contentos con eso, alegan que fue uno de los títulos más votados en la famosa encuesta en que animaban a los lectores a sugerir títulos de demografía shôjo para su futura licencia. Con el ambiente así de caldeado, llega MW con tres licencias y especifica la demografía de 2/3, ¡exacto! la licencia sin demografía era un shôjo.


¿Quién tiene el problema aquí? ¿Las editoriales? ¿Todas? Me parece un poco vergonzosa esta invisibilización de una demografía femenina pero, si me voy a la raíz del problema, por mucha rabia que me dé tengo que terminar por asumir que, desde el punto de vista editorial, es decir, económico, no puedes publicitar una obra que estás sacando diciendo que es una mierda. ¿El shôjo es una mierda? ¡No! ¿No será que los lectores lo piensan...? Quizá el problema no es de las editoriales sino de los compradores. Así que, como se suele decir, tenemos lo que nos merecemos.


Y, de todas formas, ¿qué es el shôjo? Un género no es. No es romance, no es florecitas, no son corazoncitos por doquier. Es una demografía. Es una categorización sexista, simplista y retrógrada que se corresponde con una realidad sociocultural distinta a la española. ¿Por qué deberíamos aferrarnos a unas etiquetas que no son más que el reflejo de una sociedad enferma llena de carencias? ¡La palabra en sí misma significa "cómic para chicas"! A mí me gustan los cómics, de varias demografías y varios países de origen, hay shôjo que me parecen absolutamente imprescindibles y otros que aborrezco como pocos; me pasa lo mismo con el shonen. Así que ya está, me he cansado de mosquearme, yo seguiré leyendo (y comprando, cuando se pueda) las historias que me parezcan interesantes. Y si tienen protagonistas femeninas fuertes, coherentes, con las que pueda o quiera sentirme identificada, pues mejor que mejor.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Porra salonera

Pasado el ecuador de septiembre y con el concurso manga de Norma en marcha, es un hecho que la próxima edición del Salón del Manga de Barcelona está a la vuelta de la esquina, lo que significa que ha llegado la hora de retomar otra vieja tradición: hacer apuestas sobre las licencias que se anunciarán en sendas presentaciones de novedades.


Me animo con esto porque vi rondando por twitter esta plantilla, bastante apañada, para rellenar a modo de quiniela pero ya sabéis que yo no puedo limitarme a hacer una lista de títulos, necesito escribir un poquitín más. Como siempre, las editoriales aparecen por orden alfabético:

ECC


Por mucho que Daisuke Igarashi sea un autor rara avis y sus obras suelan ser de escasa duración, cuenta con un catálogo bastante prolífico y espero sinceramente que Los niños del mar no sea la última obra del autor que nos llegue. Debido al consabido conflicto con el moiré y al público ya de por sí nicho de este mangaka, no sé qué tal le habrá ido en ventas a esta obra por lo que le auguro un futuro más bien negro a sus obras. Mi esperanza recae en mi reciente compra de Hanashippanashi en francés, que abre las puertas a su licencia en España siguiendo mi historial.


Adaptado en inglés como Cells at Work y en francés como Les brigades immunitaires, creo que este es el año para anunciar Hataraku Saibô, un manga muy especial que muchos han bautizado como el "Érase una vez el Cuerpo Humano" versión manga. Si no cae en este salón, lo comenzaré en francés/inglés, es una historia que no me puedo perder de ninguna de las maneras.


Creo que va siendo hora de que ECC anuncie algún josei y ya que nadie parece interesado por Ooku (si alguna editorial hubiese querido traerla lo habría hecho hace años), una alternativa factible podría ser Shôwa Genroku Rakugo Shinjû, cuyas portadas quizá os suenen porque se licenció en Estados Unidos bajo el título Descending Stories. Se trata de un manga multigalardonado en Japón y cerrado con diez tomos así que el único motivo que se me ocurre para no verlo por aquí es que la licencia sea demasiado cara...

Fandogamia


Es la primera vez que Fandogamia aparece en este tipo de entradas pero después de las más que gratas sorpresas que ha venido dando durante los últimos meses, auguro que nos espera algún anuncio jugoso durante los días de salón. Y ya que publicar alguna obra adicional de Yuhki Kamatani iría en contra del mantra de Tomodomo, apuesto por que la gran EFE se tire a la piscina con Shimanami Tasogare y comparta así catálogo con Private Report of my Lesbian Experience.

Ivrea


Hace como mínimo cinco años que repito lo mismo y ahora que acaba de finalizar en Japón, me voy a plantar y va a ser la última vez (a vosotros lectores os pongo por testigos) que añada este título en una entrada de este tipo. Sukitte ii na yo, al menos en sus primeros capítulos, es un shôjo que explota el tópico de la chica introvertida y sin amigos y el guaperas macarra que se enamora de ella y no para hasta conquistarla. Es un manga con romance, con smut, que trata la aceptación de uno mismo desde diversas aproximaciones y con un dibujo característico y atractivo. Ahora que terminan tanto Adolescente pero no Inocente como Kaichou wa Maid-sama!, HeartBeats e incluso Ore Monogatari!!, creo que ya va tocando una renovación del catálogo shojo de Ivrea y Sukitte ii na yo me parece una espléndida elección.


Alternativamente, podrían optar por una obra actualmente en curso que ha recogido una crítica estupenda tanto en Japón como en Francia: Takane & Hana. La premisa es típica y tópica hasta decir basta y, de hecho, explota un cliché que me pone un poco de los nervios con una diferencia de edad bastante marcada entre ambos protagonistas pero a juzgar por su éxito parece que la autora lo sabe llevar bien.


Y, en caso de que Leandro no tenga muchas ganas de arriesgarse con una obra tan larga, una opción más segura sería quizá Seirou Opera, de la misma autora de Black Bird, ya que es frecuente continuar con el catálogo de autoras que han demostrado ser rentables. Respecto a Go Ikeyamada, a pesar de lo prolífica que ha sido en los últimos años y a su presencia en el resto de mercados manga tanto en Europa como Estados Unidos, la doy por perdida definitivamente después de tantos años sin saber nada de ella.

Milky Way


En la porra de hace dos años vaticiné que Milky Way licenciaría Gangsta, me anticipé más de lo esperado pero, ya que acerté con esta, por qué no con la otra. Así que este año sigo insistiendo con Saturn Apartments, una historia costumbrista y de ciencia ficción, dos géneros que combinan a la perfección.


Milky Way parece que no le hace ascos a ninguna demografía así que ¡por qué no anunciar algunos shôjos en el salón! Mi primera apuesta sería Perfect World, cuyo rasgo diferencial respecto a otras obras de la demografía consiste en la discapacidad física del protagonista masculino. En Milky Way siempre se ha mostrado interés por historias y personajes diversos así que me parece una buena combinación.


Me sigo inspirando en el mercado francés y en otros títulos ya publicados por la editorial para sugerir la segunda opción shôjo: Daisy ~ 3.11 Joshikouseitachi no Sentaku. Este manga trata sobre cómo retomar el día a día tras un desastre natural tal como el tsunami que asoló la ciudad de Fukushima cuando se es una estudiante de instituto.

Norma


Está claro que LA licencia de este año va a ser Yakusoku no Nerverland y, ya que Planeta se hizo con Boku no Hero Academia, diría que este año le toca a Norma dar el bombazo. Pocas dudas tengo sobre esta licencia ya que el mercado manga en España no suele ser muy predecible excepto cuando se trata de los top ventas del momento.


Siguiendo con la tradición, veo a Norma anunciando un shôjo como si fuera shonen y una obra que diría que se presta bastante a ello es Kujira no Kora wa Sajou ni Utau, más conocida como Children of the Whales. Además, con el anuncio de que su anime se emitirá vía Netflix en todo el mundo, alguna editorial debería aprovechar el interés que despertará para publicar el manga.



Y puede que la única licencia de toda la entrada que veo anunciada con un 99% de probabilidades es Fruits Basket Another, una secuela que haría juego con la flamante nueva edición de Fruits Basket en tomos dobles. Reconozco que faltan todavía muchos meses para que termine de sacarse la nueva edición así que es posible que aunque lo licencien, no empiecen a sacarlo hasta terminar con la historia principal... pero no estaría de más anunciarlo. Como bonus, se acaba de anunciar que el manga finalizará con tan solo tres tomos recopilatorios.

Panini


Sinceramente, ya me cuadraría que Panini no anunciase absolutamente nada en el salón (su presencia es cada vez más anecdótica) pero como no sabía a qué editorial colocarle esta licencia y quería que apareciese sí o sí en la entrada pues ahí va Baraô no sôretsu, también conocido como Requiem of the Rose King. Al fin y al cabo, por mucho que su época dorada quedara atrás hace muchos años, no olvido que fue esta editorial la que publicó obras como Reloj de Arena o W Juliet.

Planeta


Ahora que ya se han pulido el catálogo de Wataru Yoshizumi, Yoko Kamio y Ai Yazawa, no dejo de pensar que Arina Tanemura podría ser la nueva gallina de los huevos de oro. Puede que hasta aquí hayan durado los escarceos de Planeta con el shojo pero, en caso de que continuasen, veo a Tanemura como una candidata firme. Eso sí, no ya con Sakura Hime Kaden, que finalizó en Japón hace 4 años sino con sus obras más recientes, como Neko to Watashi no Kinyôbi o 31 I Dream.


Otra autora que podrían recuperar (¡por poder!) es Sahara Mizu, de la que esta editorial ha publicado ya dos tomos únicos, Añorado Rozione y Voces de una estrella distante. Se trata de una autora con una sensibilidad muy particular, cuyas obras no se adhieren a las estructuras típicas del manga. Desde que abrí el blog he ido sugiriendo títulos diferentes de la mangaka, en esta ocasión opto por Tetsugaku Letra ya que lo han licenciado recientemente en Francia lo que me hace pensar que su licencia quizá esté rondando por otros países europeos.


Otro manga que podría tener números para su licencia gracias a la emisión de su anime (aunque sólo sea en Japón) es Shôkoku no Altair y básicamente lo añado a la porra porque soñar es gratis. Este shonen de ficción histórica con más de 19 volúmenes en su haber narra las aventuras de un joven general militar en el imperio turco.


Y como a Planeta le gusta hacer vídeos anunciando mil novedades en pocos minutos, aún añado una cuarta opción a la lista. Cualquier obra de Hiroaki Samura entra en este párrafo ya que me cuesta creer que con dos ediciones de la larguísima La Espada del Inmortal, ninguna editorial tenga pensado seguir apostando por un mangaka de su talla. Hay muchos títulos para elegir: Harukaze no snegurochka, Namiyo kiite kure, Wergelder...

Ponent


Sé que Taiyo Matsumoto "pertenece" al catálogo de ECC pero una de sus obras me pega mucho con el tipo de licencias de Ponent. Todavía no he leído nada de este autor a pesar de que me lo han recomendado en múltiples ocasiones pero si viera Les Chats du Louvre en una librería no creo que pudiera resistirme.


Ya que desde su cuenta de twitter dejaron caer que tenían licencias interesantes por anunciar y, además, un par de ellas eran de autoras, me animo a pensar que o bien siguen apostando por Moyoco Anno o bien amplían miras con autoras igual de polémicas que la primera (¡o ambas opciones!). Así que con Moyoco Anno voto o bien por Sakuran o bien por la más reciente Bikachō Shinshi Kaikoroku. En cuanto a la segunda autora, creo que obras como Helter Skelter o Pink, de Kyoko Okazaki, seguirían muy en la línea de Gorda.

Tomodomo


Sé que he leído en algún sitio que desde Tomodomo han admitido que Moto Hagio sería la excepción a su política editorial y que les gustaría traer más obras de la mangaka a España (como siempre, en vista de que ninguna otra editorial parece dispuesta a darla a conocer). Y, como siempre, apuesto por Poe no Ichizoku porque no me la puedo comprar ni en inglés ni en francés.


Si hizo falta que entrara Tomodomo en el mercado del manga español para que pudiéramos leer en castellano alguna obra de la celebérrima Moto Hagio, sólo este equipo de editoras se atrevería a dar a conocer a una mangaka como Akiko Higashimura. Entiendo que Kuragehime es una apuesta imposible por su longitud (inasumible para una obra de sus características) pero Kakukaku Shikajika reúne todas las características para ser publicado aquí y poder descubrir por fin a esta mangaka.

Respecto a Tomodomo imagino que tendrán también algún BL en cartera pero mi desconocimiento sobre este género es tal que no puedo ni hacer una apuesta. Me podéis sugerir algunos en los comentarios =)

Como podéis ver, a mí no me hace falta categoría de "Milagritos"... ¡porque prácticamente todos lo serían! Espero acertar alguna ni que sea por probabilística. ¿Qué licencias esperáis vosotros? ¿Alguna de mi lista?