domingo, 2 de agosto de 2015

Teme, de Lisa McMann

Aunque he querido espaciar un poco las reseñas para no saturar tanto, lo cierto es que me he leído la trilogía del tirón. Quizá me precipité al reseñar Sueña de forma aislada ya que la brevedad de esta saga sumada a la rapidez con la que la he leído me hubiesen permitido hacer una reseña unitaria de la trilogía completa de una sola vez, ahorrándome algún tiempo y, sobre todo, muchas reiteraciones.


Tras la redada anti-droga en la residencia de los Wilders, la vida de Janie da un vuelco, de pronto se encuentra con: un novio, después de llevar toda la vida pensando que jamás podría tener pareja; una beca, tras haber estado convencida de que nunca tendría suficiente dinero para ir a la universidad; y, lo más sorprendente, un trabajo en el que desenvolverse gracias a su maldición, cuya habilidad pensaba mantener en secreto el resto de su vida para evitar que la encerraran en un manicomio.

Mientras que Sueña sirvió a modo de introducción de escenario y personajes, Teme funciona a modo de historia autoconclusiva en la que no sabría decir si la trama gira en torno a una operación policial teniendo como telón de fondo la relación entre Janie y Cabel o viceversa. En cuanto a la misión de infiltración de Janie para identificar a varios profesores de su instituto por acoso sexual y violación, me sigue pareciendo mentira la simplicidad ridícula con la que la autora aborda sus tramas principales. Ni entiendo que una chica tan joven con una habilidad tan especial sea utilizada de simple cebo, ni entiendo que Janers soporte las agresiones hacia su persona con tamaña facilidad.
Una oleada de algo —¿de amor?— hace que a Janie le cosquillee la piel, pero también se amedrenta cuando piensa en el futuro, en esa maldición de los sueños que siempre se cernirá sobre ella. Nunca había pensado en tener pareja. Nunca había imaginado que habría alguien dispuesto a lidiar con sus estrambóticos problemas. Se pregunta sin querer cuánto estará dispuesto a aguantar Cabel antes de cansarse de todo y mandarla a freír espárragos.
Lo que me ha resultado más verosímil ha sido la relación sentimental entre Janie y Cabel que me sigue pareciendo de lo más dulce. Creo que los celos de Cabe son los más justificados que he leído en mi vida y, aún así, reacciona de forma muy moderada, respetando siempre la libertad de Janie, aunque no esté de acuerdo con sus decisiones (y sufra mucho por ello). Que debería ser lo normal pero, como no lo es, no está de más elogiarlo un poquito.

La narración de Lisa McMann no solo insiste en la ausencia general de descripciones y la predominancia de los diálogos sino que, directamente, deja de contar muchas cosas que el lector quizá puede imaginar pero que, en general, me transmiten una sensación de dejadez continua durante toda la lectura. Por ejemplo, el entrenamiento intensivo de Janie, que se menciona de pasada pero que, como todo lo demás, se trata de una forma tan simplista que resulta caricaturesca.

Los personajes secundarios se siguen desaprovechando de mala manera aunque le aportan el contexto justo al libro para que no parezca obra de un amateur. En general, mi opinión sobre esta lectura es bastante similar a la de su predecesora: buenos personajes, trama excesivamente simple, edición desastrosa (no tenéis más que fijaros un poquito en la portada). 

sábado, 1 de agosto de 2015

Aprendiendo francés

Yo lo que quería era aprender japonés pero ya que no pudo ser decidí conformarme con el francés que, al fin y al cabo, es más plausible que lo acabe poniendo en práctica (y más fácil de aprender también). Si ya me estoy maravillando con cosas como que «noventa y ocho» se diga «quatre-vingt-dix-huit» o, lo que es lo mismo, cuatro veces veinte y dieciocho, o que tanto «suegra» como «madrastra» se conviertan en "madres bellas" (belle-mère, ¿quizás os recuerda a algún personaje de One Piece?), o que una palabra pueda tener tres acentos (décédé, que significa muerto por cierto), me fascina mucho más la miríada de títulos manga disponibles en francés que, si bien no son tantos como los que podría leer si aprendiera japonés, no está mal para empezar.


Shirayuki aux cheveux rouges
Akagami no Shirayukihime

Se lleva el puesto de honor la Blancanieves pelirroja. De este shôjo ya os he hablado en un par de ocasiones y poco más tengo que decir. Cuando lo empecé a leer no me pareció nada más que una historia mona, con personajes más o menos planos pero tan adorables y con un dibujo tan bonito que me valía le pena seguir leyéndolo. Más adelante, conforme me fui adentrando en arcos argumentales más complejos y largos, me di cuenta de que este shôjo tenía más cosas que ofrecer de lo que imaginé en un principio. No deja de darme rabia que la relación amorosa se desarrolle tan lentamente pero el hecho de que Shirayuki sea una mujer con el deseo de aprender, de ejercer una profesión y de valerse por sí misma cuando fácilmente podría limitarse a ser una concubina, hace que cualquier pecado del guion pase a un segundo plano. Espero que la autora no alargue innecesariamente la historia y acabe degenerando como tantas otras obras... (y también me da un poco de miedo comprar el primer tomo en francés y que dos meses después la licencien en inglés (QUE NO SERÍA LA PRIMERA VEZ)).


La fleur du démon
Hana to Akuma

Les van a la zaga «el demonio y su flor», otro shôjo fantasioso que ya reseñé en el blog, poco después de su apertura. A pesar de que pueda ser un poco infantiloide a veces, tengo muy buen recuerdo de su lectura y muchísimas ganas de que pase a mis estanterías. Utilicé la palabra atípico tantas veces en la reseña que debía estar leyendo Bakuman por aquel entonces. En realidad no lo dije tantas veces.


Piece
Piece

Piece seguro que os suena más que los títulos anteriores por su autora, Hinako Ashihara, a la que conocimos en España por Reloj de Arena, publicado durante la etapa dorada de Panini en que nos llegaron tantos grandes títulos de demografía shôjo como Platonic Venus (aunque yo lo vendiera por indignación hacia la ambigüedad de la orientación sexual de los personajes), Global Garden o W Juliet (gran historia muy minusvalorada). Fue uno de los primeros títulos a por los que me lancé pero, de momento, estoy algo decepcionada con su lectura.


Je t'aime Suzuki!!
Suki desu Suzuki-kun!!

Otra autora bien conocida por aquí es Go Ikeyamada, que cuenta con dos magníficos shôjos publicados de la mano de Ivrea (Uwasa no Midori-kun y Novio Fetiche), editorial que no obtuvo los beneficios que esperaba con ambas obras por lo que le cerró las puertas a esta mangaka a pesar de las múltiples peticiones por ver en España Suki desu Suzuki-kun... y después ya nos queda el inglés para la todavía más nueva Kobayashi ga Kawai Sugite Tsurai!!.


Parfait-tic!
Parfait Tic!

Y ahí va uno de esos, parece que después de todo no tan escasos, manga que empecé a leer por scans hace años pero cuya lectura dejé en el limbo por falta de actualizaciones. De hecho, hace tanto que lo descubrí que me parece que incluso se remonta a la época en la que leía scans en castellano. Parfait Tic! es el paradigma de shôjo que jamás de los jamases veremos publicado en España por dos sencillos motivos: veintidós tomos y año de publicación 2000. Pocas son las obras de más de 20 tomos (de demografía shôjo/josei evidentemente) que nos han llegado y no es que les haya ido demasiado bien: Nodame Cantabile, Life (y su magnífica periodicidad anual), Please save my Earth (y su edición dispar)...


Princess Jellyfish
Kuragehime

Aunque no he visto el anime, hace años que me llama la atención la princesa de las medusas. Por un lado me atrae mucho el tema de que se centre en chicas... poco ordinarias. Pero por el otro me escama su larga trayectoria. Este es el otro manga en francés con el que ya me he embarcado y la verdad es que, de momento, está siendo una grata sorpresa.

Mucho shôjo, ¿eh? Pues agarraos: hay todo un surtido de mangakas de lo más explotadas en el mercado francés que aquí no han tenido demasiado éxito o que, aunque lo hayan tenido, se han ido abandonando paulatinamente (además de Hinako Ashihara).



No sé qué tal vendió Angel Sanctuary pero me da a mí que a La saga de Cain no le fue demasiado bien teniendo en cuenta que fue de los primeros packs que sacó Glénat (cuando aún era Glénat). Sin embargo, Kaori Yuki es una autora más que explotada en el mercado francófono y creo que también en el alemán. He puesto cuatro portadas aleatorias para no saturar demasiado la entrada pero hay otros tres tomos únicos suyos publicados: Néji, Le Parfum y Vampire Host; además de otros tres títulos que sí están disponibles en inglés (que sigue siendo mi segundo idioma prioritario para comprar manga): Demon from Afar, Fairy Cube y Grand Guignol Orchestra.


¡Qué decir de Moyoco Anno! Me llamó la atención con Sugar Sugar Rune, me confirmó mis sospechas con Hataraki Man y me fascinó sin más con Sakuran e In Clothes Called FatDeirdre ya me recomendó encarecidamente en su momento que leyera Happy Mania y pensaba comprarla en inglés pero como en Estados Unidos los manga se descatalogan a la velocidad de la luz porque parece que le tengan alergia a las reediciones, pensé en probar suerte con el francés... pero nada, también está descatalogada allí... Estoy gafada.


Me paso de las difuntas Glénat/EDT y Mangaline a Ivrea con Kako Mitsuki. La editorial argentina trajo Lo nuestro no puede ser, tío (obviad el título, la historia me encantó) y Pasión bajo las estrellas con un lapso de algo más de dos años entre una y otra. Pero parece ser que no obtuvo las ventas esperadas y hace ya tres años y medio desde que se publicara el último tomo de Pasión bajo las estrellas por lo que es de esperar que no traigan nada más de esta autora...


Le toca el turno a Planeta y a una de sus apuestas más atrevidas en lo que respecta al shôjo: Yuana Kazumi. No sé a qué clase de acuerdo llegarían pero a lo largo del 2006 publicaron a un ritmo prácticamente mensual ocho tomos pertenecientes a cuatro series distintas. Y nunca más se supo. Deduciré que vendieron fatal. Pero esta autora tiene un algo...


De Maki Usami solo hemos olido El autobús del amor, que es uno de esos títulos que tengo por casa desde hace eones y que aún no he leído... de hecho, me puse hace años con el primer tomo y todo para descubrir que tenía un defecto de impresión. Moraleja: no compréis masivamente si no tenéis pensado leer vuestras adquisiciones próximamente que entonces vienen las sorpresas y ya es demasiado tarde para solventar nada.


Le toca el turno a una de mis mangakas favoritas que hemos podido disfrutar bastante en España gracias a Norma: Natsuki Takaya. Desafortunadamente creo que las ventas de La melodía de las estrellas dejaron mucho que desear (ya no sé si en un sentido absoluto o solo en comparación con las de Fruits Basket) y no sé hasta qué punto puedo esperar que Liselotte to Majo no Mori vea la luz por aquí, más aun estando parada en Japón. Pero al menos sé que a unas malas me la puedo hacer en francés cuando me canse de esperar. Además está el tomo único Accords parfaits que es algo antiguo pero que me irá bien para practicar (adoro los tomos únicos).


Baby my love y Mi vida con Zenjiro Yamamoto son dos shôjo a los que tengo mucho cariño por decirlo de alguna forma. En especial a Baby my love que me parece una historia conmovedora y muy distinta a lo que estamos acostumbrados a catar por aquí. Trataba tal cantidad de temas controvertidos que parece mentira que la "protagonista" fuera una niña de preescolar. Aunque quizá uno de los detalles más especiales de este manga es que el protagonista de verdad fuera un chico y no una chica. Solo por esos antecedentes ya me dan ganas de seguir aumentando mi biblioteca personal de obras de Yoko Maki.


La última autora que Panini explotó en materia de shôjo fue Mayu Sakai. Nagatachô Strawberry era curiosa y no me acabó de convencer del todo pero Rockin Heaven es una lectura que disfruté muchísimo así que siempre se me quedó la espinita de probar a leer otras obras de la autora...


Nana Haruta es una mangaka relativamente famosa a la que no le hemos visto el pelo en España y que ha pasado bastante desapercibida en el mercado estadounidense. Siempre me ha llamado la atención porque sus obras tienen pinta de ser muy monas pero ahora mismo no sé si sería capaz de disfrutar de ellas o ya estoy demasiado mayor para los shôjos de instituto...

Todo esto me hace pensar que estoy muy poco puesta en el manga de actualidad porque solo soy capaz de destacar autoras de las que ya se han publicado mangas con anterioridad en España y, a propósito de publicaciones españolas, el mercado francés ofrece buenas noticias adicionales: las continuaciones.


¿A alguien le suena un tomo único que sacó Ivrea llamado Nabi, The Prototype? Pues por esto era un prototipo. Muy tristemente parece ser que la cancelaron en Francia, hay obras que nacen con mala estrella.


Este seguro que os suena más. No entiendo cómo es posible que Planeta no lo haya sacado todavía teniendo en cuenta su forma de explotar a Naoki Urasawa pero, de momento, ya sé que lo puedo conseguir en francés.


Esta es divertida. Que yo sepa el sello Shojo Beat de la editorial Viz Media solo cuenta con una cancelación en su haber: uno de los primeros shôjos que me compré en inglés. Estoy gafada (esto ya lo he dicho antes...) pero bueno, ya me da igual tener ediciones dispares.


Homunculus es ese grandísimo manga que todos compramos cuando empezaron a aparecer sus tomos a 3€ por todas partes. A sabiendas de que estaba cancelado. Es uno de mis seinen favoritos así que otra alegría que me va a reportar aprender francés.


No las tengo todas conmigo con este título porque aunque Please save my earth es de mis manga favoritos de todos los tiempos, se fue desinflando un poco hacia el final y está por ver si la autora ha sabido explotar esta secuela. Eso sí, nunca entenderé la degeneración del dibujo de Saki Hiwatari.


Liar Game es una gran opción teniendo en cuenta que ya ha finalizado en Japón con 19 tomos. En cualquier caso siempre está bien saber que hay una vía abierta para continuarla.


Muchos de vosotros no lo sabréis porque fue bastante antes de abrir el blog pero... sí, yo fui una de las almas cándidas que compraron Rozen Maiden tiempo ha. Ergo, soy una de esas personas que sintió una rabia infinita ante la mierda de final debida a la ¿cancelación?¿traslado? del título. Pero se acabó el sufrir, podré saber cómo acaba la historia de Jun y Shinku aunque tenga que ser en francés.


Y, por último, Shibuya Love Hotel, una apuesta muy acertada que tuvo Panini aunque nos colaran una serie abierta (y finalmente cancelada) por dos tomos únicos. Al menos, como sí eran historias cortas no me dejaron con la intriga...

Uno de los autores que, hasta hace poco, figuraba en el borrador de esta entrada era Inio Asano pero en vista de las últimas licencias, me parece que ya no va a hacer falta.


Por último y, aunque parezca mentira, no todo es shôjo en esta vida y tengo mi pequeño hueco para rareces varias como Moyashimon o Drôles de racailles y sus veintitrés tomos (la locura está permitida siempre y cuando mis actos no perjudiquen a segundas personas).



Y, de momento, esto es todo. De hecho, tengo también por casa recomendaciones varias de Filigrana como Une longue route y Les cerisiers fleurissent malgré tout y alguna que otra oferta interesante que conseguí de segunda mano más el inevitable capricho concedido de seguir aumentando mi colección de Junko Mizuno. De todas formas, dejo esta entrada abierta a la edición, que me servirá de segunda wish-list operativa del blog.

domingo, 26 de julio de 2015

MangAct BCN: una aplicación gratuita que os regala Ningaka

Los que conocéis a Ningaka ya sabéis que es una chica de lo más dulce e inteligente. Pues bien, ahora que tiene tiempo libre ha aunado ambas cualidades para diseñar, ella solita, una aplicación para Android gratuita para facilitarnos la vida a los asistentes al Salón del Manga. Entre charlas, conferencias, mesas redondas, sesiones de firmas, presentaciones de novedades, talleres, proyecciones, concursos, conciertos y un largo etcétera, las actividades que se desarrollan durante los cuatro días del salón se cuentan por docenas y hacerse un horario para poder ir a todo puede llegar a consumir muchísimo tiempo. 


Con eso en mente, Ningaka ha diseñado esta aplicación, actualmente en fase de Beta Testing, en la que todas las actividades podrán clasificarse tanto por día como por tipo, ordenarse tanto alfabética como cronológicamente y permitirá generar un horario con todas las actividades escogidas que nos avise de posibles solapamientos. La aplicación estará disponible tanto en castellano como en catalán. Si os interesa, encontraréis más información sobre MangAct BCN en su correspondiente entrada del blog de Ningaka.

New Girl (2nd season)

Con mucha más lentitud que con la primera, he acabado viendo la segunda temporada de New Girl. No sé si es por el tiempo que dejé pasar entre ambas temporadas, por el distinto ritmo con el que he visto esta o por mi estado anímico pero la verdad es que para mí ha perdido una gran parte de la gracia que le encontré en un principio.


Tras las diversas rupturas (tanto físicas como emocionales) que se dieron al final de la primera temporada, los inquilinos del piso compartido andan un poco revolucionados. Schmidt está desesperado por acostarse con quien sea después de meses de castidad involuntaria, Nick y Winston andan bastante perdido y Jess acaba totalmente desequilibrada tras su despido en la escuela.

En general, creo que todos los personajes están un poco demasiado pasados de vueltas. Los chicos invierten una cantidad desmedida de tiempo en hacerse bromas macabras o en intentar ligar a toda costa incluyendo un mapache en un conducto de ventilación y una maratón por toda la ciudad en busca de un condón. Las chicas, ni mucho menos más sensatas que los chicos, se embarcan en relaciones sentimentales de forma totalmente impulsiva, tomando decisiones muy precipitadas que acaban en muy mal puerto. Aun así, reconozco que me lo he pasado muy bien con algunos capítulos, soltando alguna que otra carcajada ante el ordenador.


Pero en general toda la temporada gira en torno a clichés muy explotados en este tipo de series como son la introducción de los padres de los personajes, una boda y un funeral. Todo lo demás oscila entre los escarceos sexuales de... todos los personajes y las situaciones surrealistas con vagabundos, modelos, plazas de garaje y psicópatas que le van añadiendo relleno a la temporada para postergar el máximo posible lo que habría sido la continuación natural tras el final de la primera que, en cierta forma, liga con el de esta.

Eso sí, después de dos largas temporadas, los guionistas por fin se han decidido a hacer realidad algo que los fans anhelábamos con ganas. También me ha gustado mucho que aparezcan personajes gordos que no solo no están acomplejados por su físico sino que, de hecho, resultan más atractivos que otros personajes que quizá encajen mejor en el supuesto canon de belleza actual pero que están más solos que la una debido a sus horribles y superficiales personalidades. Tendría muchas ganas de empezar con la tercera temporada si no fuese por lo reacios que fuisteis a que la viese...

sábado, 25 de julio de 2015

Popurrí de nuevas lecturas

Llevo escribiendo esta entrada desde enero; inicialmente, iba a titularse "Año nuevo, lecturas nuevas" pero a estas alturas del verano parecería un poco ridículo. A principios de año decidí no hacer la típica entrada en plan "reto de lectura" porque sigo sin haber cumplido el único que me propuse el año pasado pero eso no quita que esté intentando comprar menos y leer/reseñar más.


En cuanto a publicaciones españolas, por muy vagas y retorcidas que sean, nunca dejaré de consumir compulsivamente todos los manga que salgan del colectivo CLAMP. Empecé a leer xxxHolic Rei bastante preocupada con lo que pudiese encontrarme ya que el "final" de su predecesora fue de lo más ambiguo. CLAMP nunca decepciona: nada más empezar a leer, ya estaba totalmente perdida ante la falta absoluta de continuidad. Aunque esa es parte del encanto, volver a los casos individuales, a los clientes estremecedores de Yuko. Y entonces, para no perder del todo al lector fiel, la trama da un pequeño vuelco para recordarnos que hay muchos cabos por ligar, entre ellos, el huevo de marras que posee Domeki. Es una lectura que seguiría con muchas ganas si no fuese porque sus autoras han parado temporalmente su publicación... para no variar.


A Silent Voice fue la licencia que más ilusión me hizo de todas las que anunció MW a finales de 2014 y principios de 2015. Me leí el one-shot del que surgió la historia por scans a raíz de la reseña que le hizo Miya hace ya más de dos años (¡como pasa el tiempo!); cuando se anunció que se convertiría en una serie regular me alegré muy parcialmente porque, como suele pasar, no tiene por qué ser bueno que se alargue una historia que te gusta, y mucho menos en el mercado del cómic japonés (de hecho, he leído alguna que otra opinión que defiende la clara supremacía del one-shot sobre el manga completo...). A pesar de las reservas que pudiese tener, estaba ansiosa por tener este primer tomo entre mis manos porque me parece una temática de lo más interesante. Tanto el bullying como la discapacidad ya que ambas son realidades muy frecuentes en nuestra sociedad que tendemos a ignorar.


¿En qué momento empieza el acoso escolar? ¿Qué lleva a un niño a maltratar a otro sin que haya ninguna clase de provocación previa? La reflexión de las hormigas puede parecer absurda o simplista pero para mí ha sido casi reveladora. Yo recuerdo a muchos niños pisoteando hormigas en el patio del colegio... como si los humanos sintiésemos el impulso de hacer todo aquello que está en nuestra mano hacer sin más motivo que el "lo hago porque puedo".


Después de tantísimos años acabé desistiendo con mi vana espera y empecé con la compra de Sakura Hime: The legend of Princess Sakura, en inglés. Pero, como viene siendo habitual en mí, tardé una eternidad en leerme el primer tomo... en parte porque ya lo había leído por scans hace muchos años, cuando empezó a publicarse este manga en Japón, como buena adepta de Arina Tanemura. La relectura me ha producido cierta tristeza porque o bien estoy alcanzando una edad que me impide disfrutar del shôjo como cuando era adolescente o mi mangaka favorita está prostituyendo cada vez más su dibujo para crear historias insulsas que no le hacen justicia a sus obras primigenias (comentario demasiado influenciada por la reciente lectura de los primeros capítulos de 31 Ai Dream, que sí son vomitivos). Como siempre, tenemos una cantidad nada despreciable de personajes principales, todos con secretos e intenciones ocultas que les hacen decir una cosa y actuar a la siguiente página contradiciéndose a sí mismos. Y, por supuesto, una protagonista mimada y traumatizada a partes iguales, aunque ni la una ni la otra le impedirán tener un corazón de oro, que promete ser una Mary Sue en toda regla. Veremos cómo se desarrolla.

El traje no es más anacrónico porque no se puede (decepcionante fanservice)
Natsume's Book of Friends es un manga que ciertos bloggers llevaban recomendándome encarecidamente desde hace eones. Lo empecé a leer un poco a ciegas, teniendo la vaga idea de que giraba en torno a seres sobrenaturales y de que salía un gato que hablaba. No me hizo mucha ilusión encontrarme con un manga de capítulos autoconclusivos, en especial cuando casi ha alcanzado ya la veintena de tomos en Japón. Las historias de este primer tomo no están mal pero tampoco creo que la autora pueda dibujar docenas de ellas sin caer en la reiteración. Como personaje protagonista, Natsume me parece increíblemente anodino y los secundarios que se introducen en cada nuevo capítulo para no volver a aparecer no pueden desarrollarse lo suficiente como para que resulten realmente interesantes. Eso sí, todo el manga está dominado por un aura melancólica que casi me hizo llorar con la segunda historia... muy agridulce.


El dilema que me encuentro con estos títulos es que, entre la subida de precios masiva de bookdepository y la cada vez más pronunciada devaluación del euro, no sé cómo voy a hacer para poder continuarlos... De hecho, tengo todos mis manga en inglés parados y algunos incluso he decidido venderlos porque no puedo acarrear con tanto gasto.


El último mercado que se añade a mi voraz apetito lector es el francés, aunque mis incursiones con este idioma son aún breves y más o menos cautas. Princess Jellyfish ha caído por el llano y simple motivo de que compré el primer tomo de segunda mano hace casi dos años con lo que escogerlo como primera lectura al empezar a aprender francés fue lo más natural. De todas formas, igual que con Natsume, me escama que lleve ya quince tomos en Japón y que, encima, esté en hiatus (según mangaupdates al menos). Kuragehime sigue la historia de Tsukimi, una chica ligeramente inadaptada que vive por y para las medusas (de ahí el título), sus aún más inadaptadas compañeras en la residencia Amamizu y Kuranosuke, un chico bastante peculiar cuyo mayor hobby es travestirse. Ya de primeras ambos protagonistas me han caído muy bien y tengo muchas ganas de ver cómo evoluciona (a pesar de que haya un poco demasiado de "patito feo que se convierte en cisne" para mi gusto).


Y, para terminar, después de muchos años de infructífera espera por su licencia en España, me lancé a la piscina con Piece al ver una oferta decente en PriceMinister. Hinako Ashihara es conocida por Reloj de Arena (Sunadokei), que publicó aquí Panini hace casi una década, y que es uno de los mejores shôjos que he leído en mi vida, todo sea dicho de paso. En este caso, conocemos a Mizuho, una chica muy tranquila que acaba de descubrir que su novio la ha estado engañando con otra. Pero no es algo tan trivial lo que da pie a la historia sino la muerte de una antigua compañera de instituto, que caerá como una bomba en el complejo laberinto de sentimientos que Mizuho intenta comprender sin éxito. La verdad es que escogí muy mal comprando Piece en francés. Es una historia donde priman las reflexiones, ya sean sobre el amor, la amistad o la vida misma con lo que la densidad de los diálogos se aleja un poco de mi nivel principiante. La autora mezcla presente y pasado siguiendo de forma paralela la reconstrucción de la vida de Origuchi (la chica fallecida) y el romance adolescente de Mizuho. En ese sentido, es muy interesante estudiar la evolución de los personajes en tan solo tres años, en ese momento en que la sociedad te fuerza a dejar atrás la adolescencia aunque nadie te explica muy bien cómo puedes hacerlo.


Por supuesto, no son estos seis manga los únicos que he comenzado a leer durante este año. Faltan obras como orange o Suiiki y un puñado de tomos únicos que cuentan o contarán con entradas individuales cuando tenga un momento para escribirlas...