Yo lo que quería era
aprender japonés pero ya que no pudo ser decidí conformarme con el francés que, al fin y al cabo, es más plausible que lo acabe poniendo en práctica (y más fácil de aprender también). Si ya me estoy maravillando con cosas como que «noventa y ocho» se diga «quatre-vingt-dix-huit» o, lo que es lo mismo,
cuatro veces veinte y dieciocho, o que tanto «suegra» como «madrastra» se conviertan en "madres bellas" (
belle-mère, ¿quizás os recuerda a
algún personaje de One Piece?), o que una palabra pueda tener tres acentos (
décédé, que significa
muerto por cierto), me fascina mucho más la miríada de títulos manga disponibles en francés que, si bien no son tantos como los que podría leer si aprendiera japonés, no está mal para empezar.
Shirayuki aux cheveux rouges
Akagami no Shirayukihime
Se lleva el puesto de honor la
Blancanieves pelirroja. De este
shôjo ya os he hablado en un par de ocasiones y poco más tengo que decir.
Cuando lo empecé a leer no me pareció nada más que una historia mona, con personajes más o menos planos pero tan adorables y con un dibujo tan bonito que me valía le pena seguir leyéndolo.
Más adelante, conforme me fui adentrando en arcos argumentales más complejos y largos, me di cuenta de que este shôjo tenía más cosas que ofrecer de lo que imaginé en un principio. No deja de darme rabia que la relación amorosa se desarrolle tan lentamente pero el hecho de que
Shirayuki sea una mujer con el deseo de aprender, de ejercer una profesión y de valerse por sí misma cuando fácilmente podría limitarse a ser una concubina, hace que cualquier pecado del guion pase a un segundo plano. Espero que la autora no alargue innecesariamente la historia y acabe degenerando como tantas otras obras...
(y también me da un poco de miedo comprar el primer tomo en francés y que dos meses después la licencien en inglés (QUE NO SERÍA LA PRIMERA VEZ)).
La fleur du démon
Hana to Akuma
Les van a la zaga «el demonio y su flor», otro
shôjo fantasioso que
ya reseñé en el blog, poco después de su apertura. A pesar de que pueda ser un poco infantiloide a veces, tengo muy buen recuerdo de su lectura y muchísimas ganas de que pase a mis estanterías.
Utilicé la palabra atípico tantas veces en la reseña que debía estar leyendo Bakuman por aquel entonces. En realidad no lo dije tantas veces.
Piece
Piece
Piece seguro que os suena más que los títulos anteriores por su autora,
Hinako Ashihara, a la que conocimos en España por
Reloj de Arena, publicado durante la etapa dorada de Panini en que nos llegaron tantos grandes títulos de demografía shôjo como
Platonic Venus (aunque yo lo vendiera por indignación hacia la ambigüedad de la orientación sexual de los personajes),
Global Garden o
W Juliet (gran historia muy minusvalorada). Fue uno de los primeros títulos a por los que me lancé pero, de momento,
estoy algo decepcionada con su lectura.
Je t'aime Suzuki!!
Suki desu Suzuki-kun!!
Otra autora bien conocida por aquí es
Go Ikeyamada, que cuenta con dos magníficos shôjos publicados de la mano de Ivrea (
Uwasa no Midori-kun y
Novio Fetiche), editorial que no obtuvo los beneficios que esperaba con ambas obras por lo que le cerró las puertas a esta mangaka a pesar de las múltiples peticiones por ver en España
Suki desu Suzuki-kun... y después ya nos queda el inglés para la todavía más nueva
Kobayashi ga Kawai Sugite Tsurai!!.
Parfait-tic!
Parfait Tic!
Y ahí va uno de esos, parece que después de todo no tan escasos, manga que empecé a leer por scans hace años pero cuya lectura dejé en el limbo por falta de actualizaciones. De hecho, hace tanto que lo descubrí que me parece que incluso se remonta a la época en la que leía scans en castellano.
Parfait Tic! es el paradigma de shôjo que jamás de los jamases veremos publicado en España por dos sencillos motivos:
veintidós tomos y año de publicación
2000. Pocas son las obras de más de 20 tomos (de demografía
shôjo/
josei evidentemente) que nos han llegado y no es que les haya ido demasiado bien:
Nodame Cantabile,
Life (y su magnífica periodicidad anual),
Please save my Earth (y su edición dispar)...
Princess Jellyfish
Kuragehime
Aunque no he visto el anime, hace años que me llama la atención la princesa de las medusas. Por un lado me atrae mucho el tema de que se centre en chicas... poco ordinarias. Pero por el otro me escama su larga trayectoria. Este es el otro manga en francés con el que ya me he embarcado y la verdad es que, de momento, está siendo
una grata sorpresa.
Mucho
shôjo, ¿eh? Pues agarraos: hay todo un surtido de mangakas de lo más explotadas en el mercado francés que aquí no han tenido demasiado éxito o que, aunque lo hayan tenido, se han ido abandonando paulatinamente (además de
Hinako Ashihara).
No sé qué tal vendió
Angel Sanctuary pero me da a mí que a
La saga de Cain no le fue demasiado bien teniendo en cuenta que fue de los primeros packs que sacó Glénat (cuando aún era Glénat). Sin embargo,
Kaori Yuki es una autora más que explotada en el mercado francófono y creo que también en el alemán. He puesto cuatro portadas aleatorias para no saturar demasiado la entrada pero hay otros tres tomos únicos suyos publicados:
Néji,
Le Parfum y
Vampire Host; además de otros tres títulos que sí están disponibles en inglés (que sigue siendo mi segundo idioma prioritario para comprar manga):
Demon from Afar,
Fairy Cube y
Grand Guignol Orchestra.
¡Qué decir de
Moyoco Anno! Me llamó la atención con
Sugar Sugar Rune, me confirmó mis sospechas con
Hataraki Man y me fascinó sin más con
Sakuran e
In Clothes Called Fat.
Deirdre ya me recomendó encarecidamente en su momento que leyera
Happy Mania y pensaba comprarla en inglés pero como en Estados Unidos los manga se descatalogan a la velocidad de la luz porque parece que le tengan alergia a las reediciones, pensé en probar suerte con el francés... pero nada, también está descatalogada allí... Estoy gafada.
Me paso de las difuntas Glénat/EDT y Mangaline a Ivrea con
Kako Mitsuki. La editorial argentina trajo
Lo nuestro no puede ser, tío (obviad el título, la historia me encantó) y
Pasión bajo las estrellas con un lapso de algo más de dos años entre una y otra. Pero parece ser que no obtuvo las ventas esperadas y hace ya tres años y medio desde que se publicara el último tomo de
Pasión bajo las estrellas por lo que es de esperar que no traigan nada más de esta autora...
Le toca el turno a Planeta y a una de sus apuestas más atrevidas en lo que respecta al shôjo:
Yuana Kazumi. No sé a qué clase de acuerdo llegarían pero a lo largo del 2006 publicaron a un ritmo prácticamente mensual ocho tomos pertenecientes a cuatro series distintas. Y nunca más se supo. Deduciré que vendieron fatal. Pero esta autora tiene un algo...
De
Maki Usami solo hemos olido
El autobús del amor, que es uno de esos títulos que tengo por casa desde hace eones y que aún no he leído... de hecho, me puse hace años con el primer tomo y todo para descubrir que tenía un defecto de impresión.
Moraleja: no compréis masivamente si no tenéis pensado leer vuestras adquisiciones próximamente que entonces vienen las sorpresas y ya es demasiado tarde para solventar nada.
Le toca el turno a una de mis mangakas favoritas que hemos podido disfrutar bastante en España gracias a Norma:
Natsuki Takaya. Desafortunadamente creo que las ventas de
La melodía de las estrellas dejaron mucho que desear (ya no sé si en un sentido absoluto o solo en comparación con las de
Fruits Basket) y no sé hasta qué punto puedo esperar que
Liselotte to Majo no Mori vea la luz por aquí, más aun estando parada en Japón. Pero al menos sé que a unas malas me la puedo hacer en francés cuando me canse de esperar. Además está el tomo único
Accords parfaits que es algo antiguo pero que me irá bien para practicar (adoro los tomos únicos).
Baby my love y
Mi vida con Zenjiro Yamamoto son dos
shôjo a los que tengo mucho cariño por decirlo de alguna forma. En especial a
Baby my love que me parece una historia conmovedora y muy distinta a lo que estamos acostumbrados a catar por aquí. Trataba tal cantidad de temas controvertidos que parece mentira que la "protagonista" fuera una niña de preescolar. Aunque quizá uno de los detalles más especiales de este manga es que el protagonista
de verdad fuera un chico y no una chica. Solo por esos antecedentes ya me dan ganas de seguir aumentando mi biblioteca personal de obras de
Yoko Maki.
La última autora que Panini explotó en materia de shôjo fue
Mayu Sakai.
Nagatachô Strawberry era curiosa y no me acabó de convencer del todo pero
Rockin Heaven es una lectura que disfruté muchísimo así que siempre se me quedó la espinita de probar a leer otras obras de la autora...
Nana Haruta es una mangaka relativamente famosa a la que no le hemos visto el pelo en España y que ha pasado bastante desapercibida en el mercado estadounidense. Siempre me ha llamado la atención porque sus obras tienen pinta de ser muy monas pero ahora mismo no sé si sería capaz de disfrutar de ellas o
ya estoy demasiado mayor para los shôjos de instituto...
Todo esto me hace pensar que estoy muy poco puesta en el manga de actualidad porque solo soy capaz de destacar autoras de las que ya se han publicado mangas con anterioridad en España y, a propósito de publicaciones españolas, el mercado francés ofrece buenas noticias adicionales: las
continuaciones.
¿A alguien le suena un tomo único que sacó Ivrea llamado
Nabi, The Prototype? Pues por esto era un
prototipo. Muy tristemente parece ser que la cancelaron en Francia, hay obras que nacen con mala estrella.
Este seguro que os suena más. No entiendo cómo es posible que Planeta no lo haya sacado todavía teniendo en cuenta su forma de explotar a
Naoki Urasawa pero, de momento, ya sé que lo puedo conseguir en francés.
Esta es divertida. Que yo sepa el sello Shojo Beat de la editorial Viz Media solo cuenta con una cancelación en su haber: uno de los primeros shôjos que me compré en inglés. Estoy gafada (esto ya lo he dicho antes...) pero bueno, ya me da igual tener ediciones dispares.
Homunculus es ese grandísimo manga que todos compramos cuando empezaron a aparecer sus tomos a 3€ por todas partes. A sabiendas de que estaba cancelado. Es uno de mis seinen favoritos así que otra alegría que me va a reportar aprender francés.
No las tengo todas conmigo con este título porque aunque
Please save my earth es de mis manga favoritos de todos los tiempos, se fue desinflando un poco hacia el final y está por ver si la autora ha sabido explotar esta secuela. Eso sí, nunca entenderé la degeneración del dibujo de
Saki Hiwatari.
Liar Game es una gran opción teniendo en cuenta que ya ha finalizado en Japón con 19 tomos. En cualquier caso siempre está bien saber que hay una vía abierta para continuarla.
Muchos de vosotros no lo sabréis porque fue bastante antes de abrir el blog pero... sí, yo fui una de las almas cándidas que compraron
Rozen Maiden tiempo ha. Ergo, soy una de esas personas que sintió una rabia infinita ante la mierda de final debida a la ¿cancelación?¿traslado? del título. Pero se acabó el sufrir, podré saber cómo acaba la historia de Jun y Shinku aunque tenga que ser en francés.
Y, por último,
Shibuya Love Hotel, una apuesta muy acertada que tuvo Panini aunque nos colaran una serie abierta (y finalmente cancelada) por dos tomos únicos. Al menos, como sí eran historias cortas no me dejaron con la intriga...
Uno de los autores que, hasta hace poco, figuraba en el borrador de esta entrada era
Inio Asano pero en vista de las últimas licencias, me parece que ya no va a hacer falta.
Por último y, aunque parezca mentira, no todo es shôjo en esta vida y tengo mi pequeño hueco para rareces varias como
Moyashimon o
Drôles de racailles y sus veintitrés tomos
(la locura está permitida siempre y cuando mis actos no perjudiquen a segundas personas).
Y, de momento, esto es todo. De hecho, tengo también por casa recomendaciones varias de
Filigrana como
Une longue route y
Les cerisiers fleurissent malgré tout y alguna que otra oferta interesante que conseguí de segunda mano más el inevitable capricho concedido de seguir aumentando mi colección de
Junko Mizuno. De todas formas, dejo esta entrada abierta a la edición, que me servirá de segunda wish-list operativa del blog.