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sábado, 9 de diciembre de 2017

Tardes de salón (segunda parte)

Ya, ya sé lo que estáis pensando, qué hago con mi vida publicando la segunda parte de la crónica salonera en DICIEMBRE. Bueno, tengo la entrada casi terminada desde hace un par de semanas pero me faltaba algún detalle/foto qué añadir y he andado súper liada con el trabajo/vida personal así que, en fin, mejor tarde que nunca ¿no?

Como todos los años, no importa cuántos días dure el salón ni en qué día haya empezado: el sábado siempre es la jornada en la que se concentran la mayoría de charlas, presentaciones, talleres, etcétera. Por tercer día consecutivo, llegué al recinto ferial hacia mediodía y me uní a Miya, Nagore, Raúl y Fran mientras terminaban de comer en la despejada plaça Univers. Resistí la tentación de comprar eternos y tópicos shôjos en inglés de oferta y solo le cogí el primer tomo de Yajirobee a Nagore, a ver qué tal porque me da la sensación de que a nadie le está gustando... Cuelo en la foto el llavero de Videl que compré el viernes y que olvidé subir en la anterior crónica.


Para este tercer (o cuarto, depende de cómo se mire) día de salón tenía dos objetivos claros: ver (casi) todas las exposiciones y asistir a las presentaciones de novedades de Norma, Planeta e Ivrea en la ya tradicional maratón en la sala de actos. Como Norma (la primera), no comenzaba hasta las 17h, fuimos hacia el pabellón parking a ver las exposiciones dedicadas a la trayectoria de Jiro Taniguchi y el primer centenario de la animación japonesa.



He catado tres obras del prolífico catálogo de Taniguchi (todas ellas reseñadas en el blog): El almanaque de mi padre, Los Guardianes del Louvre y Un Zoo en Invierno. Mientras que la primera me fascinó, las otras me dejaron más bien fría. Quizá es ese contraste el que me hacía tener muchas ganas de ver la exposición que se le dedicó durante el salón para conmemorarlo tras su reciente defunción y reconocer su recorrido como mangaka. Dicha exposición realizaba un exhaustivo repaso por todas las obras del autor, haciendo especial hincapié en la gran variedad de temas y géneros que abordó a lo largo de los años. En esta ocasión, cada panel (haciendo referencia a una obra distinta) estaba redactado por una persona diferente (ya fuese traductor, crítico, autor...) lo que le daba pluralidad a la exposición pero también la hizo caer en una redundancia que quizá se podría haber evitado.



Para ejemplificar (brevemente) la reiteración de conceptos (y porque algo tiene que diferenciar mis crónicas del salón de las de los demás y justificar que tarde un mes en escribirlas) me dediqué a fotografiar todos y cada uno de los carteles y contar cuántas veces aparecían las mismos palabras a lo largo de la exposición. Los términos más profusamente utilizados podían englobarse en dos grandes bloques: temática (de las obras) y destreza (del autor). Así, en referencia a los temas, las palabras cotidiano, cotidianidad (mal escrita como «cuotidianedad» en uno de los títulos), costumbrista, costumbrismo, costumbre, día a día y algún que otro sinónimo más aparecían un total de 22 veces a lo largo de la exposición; la palabra naturaleza se usó nueve veces; si añadimos otros términos que hagan referencia a la misma como salvaje, ecologista o, directamente, montaña, la cuenta sube hasta 26 superando incluso al slice of life como género predilecto del autor. Por otra parte, casi todos los contribuyentes quisieron remarcar la maestría, sensibilidad, delicadeza y talento del autor junto con su habilidad para emocionar al lector y sorprenderlo con su detallismo.



Dicho esto, y como pronto descubriréis si seguís leyendo esta entrada, creo que la exposición de la obra de Jiro Taniguchi fue la mejor de todas las de esta edición del salón. Fue sin duda la más exhaustiva y plural de todas ellas y tenía razón de ser en el contexto de la publicación de manga en España. Sus principales inconvenientes, además de la repetición de conceptos, fueron la mala calidad de las páginas a color (todas ellas increíblemente pixeladas) y la falta de homogeneidad entre paneles, habiendo algunos que se limitaban a ser sinopsis de las obras que acompañaban mientras que otros sólo hablaban del mangaka sin hacer mención ninguna a la obra; lo mismo aplica a la longitud de los comentarios. Quizá con unas directrices más claras a los contribuyentes hubiese quedado una exposición más unitaria. Precisamente porque en muchos de los paneles se hacía referencia al éxito del autor en Europa (y, especialmente, en Francia), así como al eco que tienen todas sus obras en el BD (con algunos comentaristas llegando a afirmar que fue Taniguchi un profeta repudiado en su tierra natal), creo que se trata de una exposición que podría figurar ya no sólo en el Salón del Manga sino en el próximo Salón del Cómic.

La superioridad de la exposición resulta evidente cuando se la compara con la siguiente: 100 años de anime, que creo que todos los que pasamos por el salón estamos de acuerdo en mayor o menor medida que era un desastre la cogieras por donde la cogieras. Lo que podría haber sido un instructivo repaso a la historia del anime como medio, degeneró en breves menciones a títulos destacados por uno u otro motivo, pero con una visión absolutamente sesgada acorde con lo que supongo que son los gustos del comisario. No me voy a extender más aquí porque ya lo han hecho otros en mi lugar.


Terminamos de ver las exposiciones del pabellón con aquella dedicada a la obra artística de KenneosMe parece (de veras) loable que desde la organización tomaran la decisión de dedicarle una exposición a Kenneos y que haya conseguido reconocimiento, aunque sea póstumo, por su labor. Asimismo, me parece una oportunidad y un toque de atención para visibilizar el trabajo de los autores autóctonos, de la misma forma en que se hace en el Salón del Cómic. Honestamente creo que hay demasiados autores y autoras con muchísimo talento que pasan más o menos desapercibidos por el público general cuyo trabajo podría ser expuesto en futuras ediciones.

Habiendo hecho el tour completo por los pabellones secundarios, todavía quedaba un rato largo para que empezaran las presentaciones de novedades que me interesaban así que mientras Nagore y Fran se encaminaban a coger sitio en la sala de actos, yo me fui a fangirlear un rato al stand de Tomodomo, donde me encontré con Flors y aproveché para hacer la penúltima compraventa del salón (me deshice de Sad Love Story a la vez que me arriesgué con los dos primeros tomos de Handsome Girl). Me hubiese gustado sonsacarle alguna noticia en primicia a Ana pero me temo que para periodista no valgo. Es más bien al revés, estuve muy tentada con sucumbir definitivamente con Mother's Spirit... ¡pero resisto! (de momento).

Cuando subí a la primera planta del pabellón me encontré con una marabunta de gente cercando los limitados asientos disponibles (tres horas ininterrumpidas de presentaciones no se pueden aguantar de pie). Junto con Fran, Miya (que ya había vuelto de su sesión de firmas) y Nagore, seguimos de rebote la presentación de Selecta que, para mí sorpresa, anunció que se había hecho con los derechos de un montón de animes que se emitieron en su momento en el K3 (y supongo que en otras cadenas autonómicas) y que contribuyeron a crear toda una generación de personas aficionadas al manganime (entre las que me incluyo). Los anuncios comenzaron con el videoclip de Asian Kung-Fu Generation de la canción Haruka Kanata, con lo que el público empezó ya a vitorear. Efectivamente, una de las licencias es Naruto pero el viaje nostálgico alcanzó además Yu Yu Hakusho, InuYasha y La visión de Escaflowne, dejando al público sin energía ya para aplaudir. Además, han licenciado también el anime de Black Clover y las películas Mai Mai Miracle y Princess Arete.



Acto seguido, llegaron Annabel Espada y Óscar Valiente para presentar las novedades de Norma. Annabel inició la charla haciendo su típico repaso a las nuevas series manga que habían comenzado en los últimos meses previos al salón, prometiendo ser lo más breve posible. Tras unos 15 minutos, empezaron con los anuncios, escogiendo comenzar por el ganador de la actual edición del concurso manga: ¡¡Kuroudi!! Fui bastante activa por las redes sociales (y en el propio blog) animando a participar en la votación y en ningún momento oculté mi predilección por Reboot así que doy saltitos de alegría cada vez que me acuerdo de que dentro de (menos de) un año podré tener una nueva obra de Manu en mis manos. Como soy una avariciosa, ya no sólo aspiro a leer Reboot sino a que tenga tanto éxito que como ya pasara con Pechanko! y Skizocrilian Studio, le ofrezcan a Manu la posibilidad de publicar nuevas historias más longevas con la editorial... Soñar es gratis.



Y después de este primer alegrón, ya tocaba el turno de las licencias manga, con las que había mucha expectación tras el anuncio unos días antes de que se habían hecho con tres nuevos shôjos. Los primeros títulos en ser mencionados fueron Card Captor Sakura (que aunque ya fue anunciada hace un año todavía no ha podido salir por un problema con los archivos), su secuela Clear Card, y la secuela de Fruits Basket, Another. Aunque estas dos serán compras seguras (CCS ya la tengo y, en principio, no la recompraré) por unos momentos cundió el pánico pensando que eran estos los 3 shôjos pero Annabel nos tenía reservada una sorpresa genuina.



Después de anunciar varios spin-offs, novelas y artbooks de sus actuales manga insignia (Fairy Tail, Pokémon, Ataque a los Titanes, I am a Hero...), llegaron los shôjos prometidos: Watashi no ookami-kun (título adaptado: Mi chico lobo), de Yoko Nogiri; Last Game, de Shinobu Amano; y el sorpresón del salón: Akatsuki no Yona (posible adaptación del título como Yona, princesa del amanecer), de Mizuho Kusanagi. Aquí Annabel matizó que desde que empezaron con la encuesta, Yona ha sido siempre el shôjo más pedido ¡y con mucha diferencia respecto a las siguientes opciones! Es por eso que al final tuvieron que resignarse a licenciar un shôjo abierto con más de 25 tomos en su haber, apuesta arriesgada que espero que les salga bien.


Además, aunque esta información se hizo pública hace relativamente poco, para promocionar su lanzamiento sacarán los dos primeros tomos a la vez (a finales de febrero) y en su primera edición costarán sólo 4€ cada uno. Y aunque la periodicidad general será mensual, en apenas un mes y medio tendremos ya los cinco primeros tomos de este manga a la venta en España.



Y, para acabar la presentación por todo lo alto, la cereza del pastel, LA licencia que todo el mundo esperaba: Yakusoku no Neverland, más conocida como The Promised Neverland, el último éxito en ventas de la Shonen Jump. Como anunciaron tantísimos títulos nuevos y a todos les dedicaron, como acostumbran, una breve descripción de la sinopsis (nada tan extenso como en Tomodomo pero tampoco la lectura en 5 minutos de una lista como en ECC), no dio apenas tiempo para hacer ninguna pregunta.


En contraposición, el equipo de Planeta comenzó con su habitual vídeo resumen, debidamente acompañado por el frenesí del público a ver quién era capaz de twittear todos los títulos sin dejarse ninguno (es más difícil que comerse las uvas). Lo bueno de que siempre empiecen directamente con el vídeo es que luego queda casi toda la hora de presentación para hacer las preguntas que quieras y más (hasta yo hice una). De nuevo, no voy a hacer un listado exhaustivo de todas las licencias una por una (tenéis medios de comunicación del sector para ello). Son 24 los títulos/sagas que aparecían en el vídeo incluyendo cosas de Dragon Ball, un spin-off de SAO, reediciones de obras de Osamu Tezuka y un número alarmante de novelas (me alegro de que el mercado del manga en España se haya abierto tanto como para que resulte rentable tirar por aquí). Personalmente, y como ya adelanté hace unas semanas, la licencia que más me llamó la atención fue Susurros. Y espero que ahora que ya se han quedado sin obras que sacar o reeditar de Ai Yazawa y Wataru Yoshizumi, le vuelvan a abrir la puerta a Arina Tanemura.


Y para terminar con el sábado de salón, el equipo editorial de Ivrea, liderado por Leandro, hizo acto de presencia con muchas ganas de animar al personal. Las risas y aplausos tras escuchar una versión de Despacito cantada por Hatsune Miku quedaron rápidamente empañadas por la broma machista de muy mal gusto que hizo Leandro en referencia a la amnesia de la protagonista de One Week Friends... pero intentamos olvidar ambas cosas y centrarnos en los 6 nuevos títulos por anunciar. En cuanto a sus títulos, dejando de lado "el típico ecchi que nadie ha pedido", una reedición de Alita y un par de títulos de esos que no conoce (casi) nadie, me quedo con: Omoi, omoware, furi, furare (título adaptado como Amar y ser amado, dejar y ser dejado; ¿seguro que cabrá en el lomo? ¿no había otra alternativa?) lo nuevo de Io Sakisaka, y puede que la adaptación al manga de Little Witch Academia que no sabía ni que existía pero... ¡es que son brujitas! ♥

Como ya pasara el miércoles tras la presentación de Tomodomo, al terminar Ivrea casi que nos echaban del recinto así que hasta aquí la tarde del sábado. Sé que me ha quedado una entrada tan monstruosa que debería dejarme el domingo para otra pero como entonces existiría el riesgo de que no la publicara hasta el año que viene y tampoco hice *tantas* cosas, tenéis la respectiva crónica a continuación.

Creo que el domingo fue, con diferencia, el día que más tarde fui al salón y es que tenía un único objetivo: la happy hour de Norma (como no puede ir en la edición anterior, este año tenía bastantes ganas de arramblar un poco). Aún así, antes de tomar posiciones, Fran y yo tuvimos tiempo de ir a ver la exposición que tenía pendiente de visitar, sobre la embajada Keichō. Tras leer obras como La Espada del Inmortal y Billy Bat y visitar una exposición sobre japonismo que hubo hace años en Barcelona, me intriga mucho el tema de cómo se vivió/instauró el cristianismo en algunas zonas de Japón hace varios siglos. Desgraciadamente, la muestra me pareció bastante pobre, con unos cuadros de texto inexplicablemente enormes e ilegibles, y un espacio de exposición muy reducido. Hice varias fotografías de calidad paupérrima con la inestimable colaboración de la iluminación terrible y la penosa cámara de mi móvil pero os animo a echarle un vistazo a las fotografías que subió Nagore en su crónica respectiva.

Me cansé rápidamente de la exposición (el domingo por la tarde el cansancio empezaba a hacer mella) y como Fran no estaba dispuesto a empezar la larga y pesada espera en el stand de Norma, caímos en la tentación de pedir (después de 4 días luchando contra la gula) sendas crêpes con nutella y nata en uno de los foodtrucks. Consejo: no pidáis esto si no tenéis intención de comérosla tranquilamente y con cubiertos. 


Ahora ya sí de camino hacia el stand de Norma pasamos por la zona comercial a ver si encontrábamos alguna oferta de última hora y, por increíble que parezca, acabaron regalándonos dos Otaku Bunka en el stand de El Corte Inglés. La gracia es que ya el ¿viernes? (imagino...) me compré expresamente el tomo #19 de Billy Bat allí mismo porque con cualquier compra regalaban un número aleatorio de la revista. Resumiendo, que sin comerlo ni beberlo he acabado con tres números de esta publicación de forma gratuita (me va de perlas porque es otra cosa que tenía en la wish list desde hacía tiempo pero iba priorizando la compra de cómics).


Además, encontré un stand donde, milagrosamente, tenían de oferta varios tomos de Handsome Girl (todos los que han salido hasta la fecha, de hecho) así que me compré los tomos #3 y #4 que se sumaron a los dos que ya me había vendido Flors justo el día anterior. Desde que Planeta anunció la licencia de la obra más antigua de Wataru Yoshizumi que estaba muy tentada de echarle un ojo, incluso más que con sus obras más recientes como Chitose etc. y Marmalade Boy Little que, de momento, estoy consiguiendo evitar. Y ahora que ya he terminado de leer el primer arco del manga (que abarca más o menos los primeros dos tomos y medio) estoy más que satisfecha con mi compra, hacía tiempo que no disfrutaba de un shôjo sencillo así. Como estaba el salón súper vacío, acabamos charlando un rato con los trabajadores del stand. El propietario estaba bastante cabreado porque mientras que los visitantes nos beneficiamos de una notable mejoría respecto al acceso y movilidad en los pabellones, la afluencia fue quizá demasiado fluida para el gusto de los libreros, que vieron ostensiblemente mermado el tamaño de ventas hasta el punto de que no amortizaron el coste del stand. En la misma línea, el propio Leandro comentó durante la presentación de novedades de Ivrea que había sido el peor salón del manga en diez años. Está claro que nunca llueve a gusto de todos.

PRE-
Con mis escasas pero bien escogidas compras en la mochila, fuimos al fin a coger sitio en el stand de Norma... para descubrir con horror que con tanta parada y tanta compra de última hora ¡la primera fila de la trinchera andaba ocupada y en posición! Total, que Fran tuvo que renunciar a la edición kanzenban de FullMetal Alchemist porque la esquina donde estaban los tomos era la jungla y yo me hice un hueco en una zona conflictiva a medio camino entre los tomos de The Ancient Magus Bride, Buenas Noches, Punpun (que no me interesaban porque ya tengo el manga completo pero dificultaba el acceso a oxígeno) y Desaparecido (que era el manga que, idóneamente, hubiese querido pillar). Otro de mis objetivos era Noragami pero renuncié enseguida porque había pocas posibilidades de conseguirlos a esa hora ya. Mi mala suerte quiso que hubiese un interesado en Desaparecido así que entre que no estaban todos los tomos, que de los pocos que había había un par en muy mal estado y que, de los que quedaban, hubiese tenido que competir con el otro chico, acabé por renunciar también a ellos y centrarme únicamente en dos míseros tomos de Magus Bride.

POST-
Como siempre, en el momento en que "dieron la señal", hubo una avalancha de manos y empujones de la que salí más o menos ilesa. Me quedé quietecita con mis dos tomos de Magus Bride esperando mi turno para pagar y admirando los montones de más de diez tomos de alguna gente. Encima, como siempre me pasa, tardaron una eternidad en cobrarme porque mi montoncito de sólo dos tomos no llamaba demasiado la atención de ninguno de los dependientes. ¿Conclusión? Me he hecho mayor para la happy hour así que, sintiéndolo mucho, creo que esta es la última crónica en la que podréis leer mi experiencia bélica. Diría que me retiro en lo más alto pero... mirad qué pena de botín después de tanto rato comprimida por la gente contra el stand:


¡Y ni siquiera estaba el primer tomo! Con todo, no me arrepiento porque Noragami vete tú a saber cuántos tomos serán y de Desaparecido hubiese pillado menos de la mitad y bastantes cosas tengo ya abiertas. En cambio de Magus Bride sólo han salido 7 tomos, al ir al ritmo de Japón saldrán pocos tomos al año y no creo que se alargue mucho... además, que me la recomendó muchísima gente alegando que "por mis gustos" seguro que me encantaba *se autoconvence a sí misma de que fue una buena compra*

Y después de esta entrada tan y tan y tan larga (que hasta a mí me da pereza releer en busca de errores) os doy las gracias por leer, espero que os haya gustado (aunque no creo que la espera de más de un mes haya valido la pena) y, para los vagos/gente sin tiempo resumiré este XXIII Salón del Manga en dos aspectos:

Lo mejor: mucho más espacio (¡para todo! acceso, descanso, movilidad) y, aunque las licencias no fueron muy espectaculares en general, sí hubo un par de títulos que se pedían desde hace una eternidad y que daba ya por perdidos que me hicieron mucha ilusión (mención especial a Yona)

Lo peor: invitados totalmente indiferentes y muy mala gestión de la única que me interesaba, espero que Planeta no repita tal locura el año que viene porque como traigan a alguien que me guste de verdad tendré que llevar la tienda de campaña

jueves, 9 de noviembre de 2017

Tardes de salón (primera parte)

Si hay una constante en este mi irregular blog son las crónicas saloneras. Cada vez me cuesta más conciliar la vida laboral con mis muy diversas aficiones (por lo que se resiente muchísimo el ritmo de entradas) pero no he sido capaz de dejar de ir al salón 4 de los 5 días que ha durado esta edición. Lo primero, como siempre, es agradecer a Ficomic por la acreditación de prensa que me ha permitido visitar el salón sin restricciones de ningún tipo.


Pero, en esta ocasión, tengo que añadir varios agradecimientos más ya que, por primera vez en muchos años, veo que se han subsanado muchos problemas de acceso y disposición de espacios. Decimos adiós a los colas tortuosas para acceder al recinto a pesar de tener entrada, ¡incluso el día más concurrido! El hecho de que hubiese stands comerciales no sólo en el pabellón 2 sino también en el 1, ha permitido un reparto más equitativo de los visitantes, con lo que no han hecho falta restricciones para el flujo de gente entre pabellones (evitando dramas de otros años en los que una vez dentro del recinto, no podías acceder al pabellón en sí). Por si esto fuera poco, nuestras plegarias han sido escuchadas y había mesas por doquier. Se ha terminado ese problema crónico del salón desde tiempos de la Farga en Hospitalet, con cientos de personas sentadas por todos los rincones, apoyándose en todas las paredes (y salidas de emergencia hasta que el segurata de turno te echaba).

Para no alargarme demasiado (me río yo sola de mis mentiras), voy a ir pasando a la crónica sensu stricto. Adelantaba antes que fui 4 días al salón y, tal y como spoileo en el título de la entrada, todos por la tarde. El primero de ellos fue el miércoles, empezando mi visita a eso de las tres de la tarde, momento en que me reuní con mis habituales compañeros de batalla: Nagore y Fran. Después de hacerle compañía a la primera mientras degustaba un frankfurt de los food trucks (mucho mejor que la comida semi-asiática del pabellón 1, gran avance), Nagore se fue a hacer cola para la firma de Kakizaki en el stand de ECC así que Fran y yo fuimos a inspeccionar un poco los stands comerciales. En estas llegaron Raúl y su pareja, y nos fuimos los 4 al pabellón parking a ver la exposición de robótica.

Siendo una de las más promocionadas, la exposición de robótica me pareció correcta pero bastante sesgada y superficial. Flors ya ha comentado en su blog su cariz entre machista y descuidado pero me gustaría insistir en lo que para mí son errores flagrantes de la misma:


- ¡Yotsuba! Es que vamos a ver, me parece magnífico que el comisario sea fan de este manga pero no es ésa una excusa para meter este título con calzador cada vez que se presente la oportunidad. Sobre todo cuando se están dejando de lado obras insignia del género.

- En el panel introductorio de la exposición se mencionan como paradigmáticos tanto Doraemon como Astroboy pero luego no estaban incluidos en la exposición (?)


- Una de las primeras obras destacadas en la exposición era Atom: The Beginning pero su mención quedaba limitada a su versión animada ignorando que Milky Way está publicando el manga desde abril de este año.

- Además, no se mencionaba ni a Franky, un personaje principal del best-seller One Piece, que es un cyborg (me diréis que esto es tangencial pero si sale un robot hecho con cajas de cartón de un manga nicho, digo yo que mi sugerencia no es descabellada tampoco), ni Saikano (más conocida por estos lares como El Arma Definitiva) que aunque sea obra de culto supongo que no se merece aparecer en una exposición si nadie puede pagar para que así sea.


- El contenido de los paneles informativos. Además del paréntesis innecesario y sintomático sobre lAs cosplayers de Gurren Lagann (debe de ser éste el único femenino plural de todo el salón), casi me caigo de culo con el comentario dedicado a Evangelion, os invito a leerlo. Sé que muchos me vais a calificar de tiquismiquis pero de verdad que considerando que a alguien le han pagado por escribir esto (imagino) exijo un mínimo de calidad. Y conectores como "pero" y "a pesar de esto" no veo que deban utilizarse para separar ideas que no son ni contrarias ni excluyentes; o que sea la mejor de las ideas remarcar un mismo concepto dos veces cuando el espacio disponible es tan limitado.

La exposición se complementaba con varios robots (de verdad) como muestra de los usos reales que se les pueden dar en la actualidad incluyendo un robot terapéutico para personas con diversidad funcional, un robot que hacía retratos (modo impresora), otro que dibujaba y uno que se ve que creaba melodías pero que no pudimos ver en funcionamiento porque lo situaron en el mismo espacio donde se realizaban las charlas.

Una vez vista (y fotografiada) la exposición, pasamos a saludar a los currantes de Mision Tokyo, que estuvieron todo el salón con un ritmo frenético de trabajo, y donde se nos unió Raúl. También aproveché para hacer la primera venta del salón (Rozen Maiden) y es que aunque me ha costado, ya me he puesto a vender manga en serio (se me comen los tomos en casa).


A todo esto se iba acercando la presentación de novedades de Tomodomo, con la que cerraría el miércoles de salón así que quise pasar antes por su stand para saludar y hacer las compras de rigor antes de que comenzaran la presentación. La sorpresa, agradable, es que me encontré con Taki, dándolo todo vendiendo su recién salido de imprenta Éramos Perfectas que, por supuesto, me compré. Nos pusimos al día en un momento, como todos los años; me hace gracia que hablando tan poquito podamos hacer un resumen tan completo de todo lo que ha pasado de un salón al siguiente.


Visto en perspectiva, me doy cuenta ahora de que fueron ella y Flanaoka las únicas autoras con las que hablé en todo el salón... en eso sí que ha cambiado mucho mi paso por el evento a lo largo de los años. Así que fue Taki la única receptora de mi típica exigencia egoista para que saque más páginas al año, recordándole que no se me olvida Verdad.


Después de hablar con ella entiendo que es un proyecto en el que no puede embarcarse ahora mismo pero me hizo mucha ilusión que me dedicara un segundo dibujo en mi tomo de Éramos Perfectas para recordarme que ella tampoco se olvida de sus queridos personajes ♥

Compras de calidad ♥
Después llegó Ana, a la que le compré sus también recién salidos de imprenta tomos de Correr es de Cobardes. Alina aprovechó para avisarme que la inminente presentación me haría muy feliz (tenía razón) pero manteniéndose fiel al secreto editorial. Después de haber hablado con las tres subimos a la sala de actos donde ya esperaban (con ilusión) tanto Nat como Flors.


La presentación de novedades de Tomodomo creo que la retransmití íntegramente en un hilo eterno de tweets pero os resumo de nuevo lo más importante. Y lo más importante, para mí, es que Ana y Alina, siendo ellas dos la cara visible de la editorial, son fans del manga. Las dos se leen todo lo que publican. A las dos les gusta lo que publican. Tanto es así que Ana se tiene que morder la lengua para no hacer spoilers de las obras que sacan. Tanto es así que se les pasa una hora entera sin que se den cuenta sólo hablando del argumento de sus licencias y el por qué decidieron publicarlas. Se han alzado voces críticas sobre los inconvenientes de este tipo de presentación, que se puede hacer pesada para los que buscan un listado rápido y conciso de títulos que twittear. Pero yo terminé encantada. Sólo ellas me transmiten lo interesantes que son las obras que publican y lo hacen con tanta vehemencia que incluso me estoy planteando comprar Mother's Spirit (ya sabéis que exceptuando a Asumiko Nakamura, el BL todavía se me atraganta un poco).


¿Licencias anunciadas? Todo lo que una pueda desear y más. En primer lugar, Hanshin (posible adaptación del título como Semidiós), tomo recopilatorio de historias cortas de la celebérrima Moto Hagio. Aclaran que son conocedoras del interés patente en sus obras más emblemáticas y longevas como El corazón de Thomas o La familia Poe pero que no pueden embarcarse en dichos proyectos todavía. En cualquier caso, será un buen tocho con sus 448 páginas y no tiene fecha estimada de salida porque creo que ni la misma Ana sabe cuántos meses va a necesitar para traducirlo entero.


¡Siguiente! La que ya adivinó Javi: Koi wa Ameagari no You ni (probable adaptación del título como Amor es cuando cesa la lluvia), de Jun Mayuzuki. Ana y Alina me recordaron con una presentación muy sentida por qué me encandiló tanto este título cuando lo devoré por scans. Koi wa Ameagari no You ni es un manga que gusta a los autores de manga, que retoma una sensibilidad propia de los ochenta, que desborda humanidad por todos sus poros y, por supuesto, una historia sobre amor... después de la lluvia. La anécdota de la presentación fue que Ana lo empezó a leer porque alguien lo comparó con el famoso anime Free! Pero atentos, ¡tendrá periodicidad mensual! Y no tardaremos en tener el primer tomo en nuestras manos, como muy tarde saldrá en enero.


Otro sorpresón fue el anuncio de Shimanami Tasogare (título provisional: Sombras sobre Shimanami), obra actual de Yuhki Kamatani. Esta obra estaba licenciada desde febrero pero quisieron esperar a su anuncio y lanzamiento a haber terminado de editar Shonen Note, cuyo último tomo acaba de salir. Se trata de una obra bastante viral por las redes sociales ya que su tema principal es el colectivo LGBT. Como matizaron editora y traductora, las obras de Kamatani se caracterizan por una rica profusión de personajes diversos, identificándose la propia autora como asexual, pero en el caso de Shimanami será esa diversidad la protagonista. Remarcaron en la presentación que no se trata de una obra complaciente y que no presenta al colectivo de forma ni dramática ni idealizada sino, simplemente, humana. Tiene una periodicidad muy dilatada así que saldrá un tomo al año más o menos.


Y, por último, la licencia BL bizarra fue Jackass (título alternativo ¿Se mira, pero no se toca?), de Scarlet Berico. Se trata de un tomo único con una sinopsis extraña como poco, de lo que recuerdo de la presentación el protagonista es un yanqui buen estudiante pero pobretón al que acaba chantajeando el pijo de la clase que tiene un fetiche con las medias. Y ahí lo dejo que es el tomo que menos me interesa pero quién sabe, tratándose de Tomodomo a lo mejor caigo.

Con el anuncio por megafonía del inminente cierre de puertas del recinto no dio tiempo a hacer preguntas pero sí para que Alina confirmara que siguen sin tener tratos con Shueisha así que nos tendremos que despedir de Kakukaku Shikajika.

Para no eternizar la publicación de las crónicas tanto como otros años sigo directamente con la tarde del viernes, en que de nuevo comencé mi visita al salón a eso de las tres. Esta vez me esperaba sólo Fran para ir a comer a los food trucks ya que Nagore andaba retenida junto con Miya en la (dantesca) cola para la firmas de Yoko Kamio desde las nueve de la mañana (aplauso a Planeta por el sinsentido de sistema). Después de comer (os recomiendo encarecidamente optar por los food trucks en lugar de los tenderetes de comida supuestamente japonesa), pasamos por el stand de Planeta a saludarlas y, en mi caso, a seguir con la venta (Virgin Crisis). El viernes se me olvidó pero el sábado hice un vídeo de la cola para las firmas de Yoko Kamio para dejar constancia de los «fans verdaderos»:


De ahí fuimos directos a Milky Way a saludar a Javi al que terminamos acompañando (no sé muy bien cómo) en su cola para la firma de Masao Maruyama en el stand de Selecta. Tiene guasa porque es la única cola que hice en todo el salón. Puede que hubieseis comenzado a sospecharlo ya pero este año no fui a por ninguna firma (os podéis hacer los sorprendidos). Por supuesto por supuestísimo tengo sendas dedicatorias de Taki y de Ana en los únicos cómics autoeditados que compré en todo el evento pero a los invitados japoneses no les hice ni caso. Me gustó mucho Cat Street en su momento pero no tanto como para estar siete horas haciendo cola a cambio de un garabato sin dibujo.

Después de la agradable charla subimos a la presentación de novedades de Milky Way en el que ha sido su primer salón del manga. En absoluta contraposición a Tomodomo, el editor anunció las nuevas licencias con desgana, como por obligación, en un entorno demasiado alejado del que le es propio: el hype vía redes sociales. No por eso son menos interesantes los títulos anunciados:


En primer lugar, las secuelas Hidamari ga Kikoeru: Limit y Your Lie in April Coda, que no me interesan ya que no he leído las obras de las que derivan. Además confirmaron los nuevos títulos de la Colección Asumiko NakamuraChicken Club y J no Subete, cosa que me sorprendió ya que en el momento que anunciaron la "colección" entendí que lo tenían todo, y no sólo La respiración de Copérnico...


Se dejaron para el final la que posiblemente sea una de las licencias estrella del salón: Kujira no Kora wa Sajou no Utau, más conocida en occidente como Children of the Whales. Es un shôjo de fantasía bastante popular que me llama un montón la atención aunque ni siquiera he leído la sinopsis. Doy gracias a Netflix, que emitirá su anime a nivel mundial en 2018, factor que seguro que ha tenido un papel decisivo en la licencia del manga.

Terminada la presentación me acerqué a saludar con un mínimo de calma a Kisa, que no paró en todo el salón así que no pudimos tener una conversación en condiciones. Aproveché eso sí para seguir con mis paulatinas ventas (esta vez dolieron más al tratarse de obras de CLAMP: Patrulla Especial Duklyon y El ladrón de las mil caras). Antes de dar por terminada la tarde, aún fuimos otra vez más al stand de Milky Way, esta vez a comprar las novedades ¡que yo quería mi flamante bolsa de tela de Gangsta! Y sí, con esto quiero decir que éste título se suma al escaso listado de mangas que he comenzado a comprar este año.


De camino a la salida hice la ronda en la sección dedicada a los fanzines en la que, por primera vez en años, no iba buscando publicaciones sino merchan. La contienda estuvo muy igualada entre los llaveritos de Yuri on Ice y los de Boku no Hero Academia pero entonces vi los de las mujeres de armas tomar de Dragon Ball en el stand de Cyclic Redundancy y a ver quién se resiste a mi personaje favorito de la saga.

Los hubiese comprado TODOS
Como veis, un par de días tranquilos, en que me tomé mi visita al salón con calma y sin ninguna gran pretensión.

viernes, 22 de septiembre de 2017

Porra salonera

Pasado el ecuador de septiembre y con el concurso manga de Norma en marcha, es un hecho que la próxima edición del Salón del Manga de Barcelona está a la vuelta de la esquina, lo que significa que ha llegado la hora de retomar otra vieja tradición: hacer apuestas sobre las licencias que se anunciarán en sendas presentaciones de novedades.


Me animo con esto porque vi rondando por twitter esta plantilla, bastante apañada, para rellenar a modo de quiniela pero ya sabéis que yo no puedo limitarme a hacer una lista de títulos, necesito escribir un poquitín más. Como siempre, las editoriales aparecen por orden alfabético:

ECC


Por mucho que Daisuke Igarashi sea un autor rara avis y sus obras suelan ser de escasa duración, cuenta con un catálogo bastante prolífico y espero sinceramente que Los niños del mar no sea la última obra del autor que nos llegue. Debido al consabido conflicto con el moiré y al público ya de por sí nicho de este mangaka, no sé qué tal le habrá ido en ventas a esta obra por lo que le auguro un futuro más bien negro a sus obras. Mi esperanza recae en mi reciente compra de Hanashippanashi en francés, que abre las puertas a su licencia en España siguiendo mi historial.


Adaptado en inglés como Cells at Work y en francés como Les brigades immunitaires, creo que este es el año para anunciar Hataraku Saibô, un manga muy especial que muchos han bautizado como el "Érase una vez el Cuerpo Humano" versión manga. Si no cae en este salón, lo comenzaré en francés/inglés, es una historia que no me puedo perder de ninguna de las maneras.


Creo que va siendo hora de que ECC anuncie algún josei y ya que nadie parece interesado por Ooku (si alguna editorial hubiese querido traerla lo habría hecho hace años), una alternativa factible podría ser Shôwa Genroku Rakugo Shinjû, cuyas portadas quizá os suenen porque se licenció en Estados Unidos bajo el título Descending Stories. Se trata de un manga multigalardonado en Japón y cerrado con diez tomos así que el único motivo que se me ocurre para no verlo por aquí es que la licencia sea demasiado cara...

Fandogamia


Es la primera vez que Fandogamia aparece en este tipo de entradas pero después de las más que gratas sorpresas que ha venido dando durante los últimos meses, auguro que nos espera algún anuncio jugoso durante los días de salón. Y ya que publicar alguna obra adicional de Yuhki Kamatani iría en contra del mantra de Tomodomo, apuesto por que la gran EFE se tire a la piscina con Shimanami Tasogare y comparta así catálogo con Private Report of my Lesbian Experience.

Ivrea


Hace como mínimo cinco años que repito lo mismo y ahora que acaba de finalizar en Japón, me voy a plantar y va a ser la última vez (a vosotros lectores os pongo por testigos) que añada este título en una entrada de este tipo. Sukitte ii na yo, al menos en sus primeros capítulos, es un shôjo que explota el tópico de la chica introvertida y sin amigos y el guaperas macarra que se enamora de ella y no para hasta conquistarla. Es un manga con romance, con smut, que trata la aceptación de uno mismo desde diversas aproximaciones y con un dibujo característico y atractivo. Ahora que terminan tanto Adolescente pero no Inocente como Kaichou wa Maid-sama!, HeartBeats e incluso Ore Monogatari!!, creo que ya va tocando una renovación del catálogo shojo de Ivrea y Sukitte ii na yo me parece una espléndida elección.


Alternativamente, podrían optar por una obra actualmente en curso que ha recogido una crítica estupenda tanto en Japón como en Francia: Takane & Hana. La premisa es típica y tópica hasta decir basta y, de hecho, explota un cliché que me pone un poco de los nervios con una diferencia de edad bastante marcada entre ambos protagonistas pero a juzgar por su éxito parece que la autora lo sabe llevar bien.


Y, en caso de que Leandro no tenga muchas ganas de arriesgarse con una obra tan larga, una opción más segura sería quizá Seirou Opera, de la misma autora de Black Bird, ya que es frecuente continuar con el catálogo de autoras que han demostrado ser rentables. Respecto a Go Ikeyamada, a pesar de lo prolífica que ha sido en los últimos años y a su presencia en el resto de mercados manga tanto en Europa como Estados Unidos, la doy por perdida definitivamente después de tantos años sin saber nada de ella.

Milky Way


En la porra de hace dos años vaticiné que Milky Way licenciaría Gangsta, me anticipé más de lo esperado pero, ya que acerté con esta, por qué no con la otra. Así que este año sigo insistiendo con Saturn Apartments, una historia costumbrista y de ciencia ficción, dos géneros que combinan a la perfección.


Milky Way parece que no le hace ascos a ninguna demografía así que ¡por qué no anunciar algunos shôjos en el salón! Mi primera apuesta sería Perfect World, cuyo rasgo diferencial respecto a otras obras de la demografía consiste en la discapacidad física del protagonista masculino. En Milky Way siempre se ha mostrado interés por historias y personajes diversos así que me parece una buena combinación.


Me sigo inspirando en el mercado francés y en otros títulos ya publicados por la editorial para sugerir la segunda opción shôjo: Daisy ~ 3.11 Joshikouseitachi no Sentaku. Este manga trata sobre cómo retomar el día a día tras un desastre natural tal como el tsunami que asoló la ciudad de Fukushima cuando se es una estudiante de instituto.

Norma


Está claro que LA licencia de este año va a ser Yakusoku no Nerverland y, ya que Planeta se hizo con Boku no Hero Academia, diría que este año le toca a Norma dar el bombazo. Pocas dudas tengo sobre esta licencia ya que el mercado manga en España no suele ser muy predecible excepto cuando se trata de los top ventas del momento.


Siguiendo con la tradición, veo a Norma anunciando un shôjo como si fuera shonen y una obra que diría que se presta bastante a ello es Kujira no Kora wa Sajou ni Utau, más conocida como Children of the Whales. Además, con el anuncio de que su anime se emitirá vía Netflix en todo el mundo, alguna editorial debería aprovechar el interés que despertará para publicar el manga.



Y puede que la única licencia de toda la entrada que veo anunciada con un 99% de probabilidades es Fruits Basket Another, una secuela que haría juego con la flamante nueva edición de Fruits Basket en tomos dobles. Reconozco que faltan todavía muchos meses para que termine de sacarse la nueva edición así que es posible que aunque lo licencien, no empiecen a sacarlo hasta terminar con la historia principal... pero no estaría de más anunciarlo. Como bonus, se acaba de anunciar que el manga finalizará con tan solo tres tomos recopilatorios.

Panini


Sinceramente, ya me cuadraría que Panini no anunciase absolutamente nada en el salón (su presencia es cada vez más anecdótica) pero como no sabía a qué editorial colocarle esta licencia y quería que apareciese sí o sí en la entrada pues ahí va Baraô no sôretsu, también conocido como Requiem of the Rose King. Al fin y al cabo, por mucho que su época dorada quedara atrás hace muchos años, no olvido que fue esta editorial la que publicó obras como Reloj de Arena o W Juliet.

Planeta


Ahora que ya se han pulido el catálogo de Wataru Yoshizumi, Yoko Kamio y Ai Yazawa, no dejo de pensar que Arina Tanemura podría ser la nueva gallina de los huevos de oro. Puede que hasta aquí hayan durado los escarceos de Planeta con el shojo pero, en caso de que continuasen, veo a Tanemura como una candidata firme. Eso sí, no ya con Sakura Hime Kaden, que finalizó en Japón hace 4 años sino con sus obras más recientes, como Neko to Watashi no Kinyôbi o 31 I Dream.


Otra autora que podrían recuperar (¡por poder!) es Sahara Mizu, de la que esta editorial ha publicado ya dos tomos únicos, Añorado Rozione y Voces de una estrella distante. Se trata de una autora con una sensibilidad muy particular, cuyas obras no se adhieren a las estructuras típicas del manga. Desde que abrí el blog he ido sugiriendo títulos diferentes de la mangaka, en esta ocasión opto por Tetsugaku Letra ya que lo han licenciado recientemente en Francia lo que me hace pensar que su licencia quizá esté rondando por otros países europeos.


Otro manga que podría tener números para su licencia gracias a la emisión de su anime (aunque sólo sea en Japón) es Shôkoku no Altair y básicamente lo añado a la porra porque soñar es gratis. Este shonen de ficción histórica con más de 19 volúmenes en su haber narra las aventuras de un joven general militar en el imperio turco.


Y como a Planeta le gusta hacer vídeos anunciando mil novedades en pocos minutos, aún añado una cuarta opción a la lista. Cualquier obra de Hiroaki Samura entra en este párrafo ya que me cuesta creer que con dos ediciones de la larguísima La Espada del Inmortal, ninguna editorial tenga pensado seguir apostando por un mangaka de su talla. Hay muchos títulos para elegir: Harukaze no snegurochka, Namiyo kiite kure, Wergelder...

Ponent


Sé que Taiyo Matsumoto "pertenece" al catálogo de ECC pero una de sus obras me pega mucho con el tipo de licencias de Ponent. Todavía no he leído nada de este autor a pesar de que me lo han recomendado en múltiples ocasiones pero si viera Les Chats du Louvre en una librería no creo que pudiera resistirme.


Ya que desde su cuenta de twitter dejaron caer que tenían licencias interesantes por anunciar y, además, un par de ellas eran de autoras, me animo a pensar que o bien siguen apostando por Moyoco Anno o bien amplían miras con autoras igual de polémicas que la primera (¡o ambas opciones!). Así que con Moyoco Anno voto o bien por Sakuran o bien por la más reciente Bikachō Shinshi Kaikoroku. En cuanto a la segunda autora, creo que obras como Helter Skelter o Pink, de Kyoko Okazaki, seguirían muy en la línea de Gorda.

Tomodomo


Sé que he leído en algún sitio que desde Tomodomo han admitido que Moto Hagio sería la excepción a su política editorial y que les gustaría traer más obras de la mangaka a España (como siempre, en vista de que ninguna otra editorial parece dispuesta a darla a conocer). Y, como siempre, apuesto por Poe no Ichizoku porque no me la puedo comprar ni en inglés ni en francés.


Si hizo falta que entrara Tomodomo en el mercado del manga español para que pudiéramos leer en castellano alguna obra de la celebérrima Moto Hagio, sólo este equipo de editoras se atrevería a dar a conocer a una mangaka como Akiko Higashimura. Entiendo que Kuragehime es una apuesta imposible por su longitud (inasumible para una obra de sus características) pero Kakukaku Shikajika reúne todas las características para ser publicado aquí y poder descubrir por fin a esta mangaka.

Respecto a Tomodomo imagino que tendrán también algún BL en cartera pero mi desconocimiento sobre este género es tal que no puedo ni hacer una apuesta. Me podéis sugerir algunos en los comentarios =)

Como podéis ver, a mí no me hace falta categoría de "Milagritos"... ¡porque prácticamente todos lo serían! Espero acertar alguna ni que sea por probabilística. ¿Qué licencias esperáis vosotros? ¿Alguna de mi lista?