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martes, 15 de enero de 2019

[Nuevas lecturas] Perfect World

Perfect World es uno de esos manga que estuve dudando sobre si comprar o no en francés tras una intensa promoción en redes sociales por parte de Akata. Sinceramente, no esperaba que ninguna editorial se interesase por este título tanto por su temática como demografía (que no voy a decir porque por segunda semana consecutiva me mantengo fiel a mi propósito de año nuevo), augurando malas ventas; de hecho, algo parecido pensarían en ECC para decidir disminuir la calidad de la edición a cambio de bajar el precio. Cuando fui a la tienda casi no me podía creer que costara 6,95€, ¿cuál fue la última vez que comprasteis una novedad a ese precio?


Tras varios años sin tener noticias de él, Tsugumi se reencuentra con su amor de instituto, Itsuki, en una cena de empresa. Esta reunión inesperada termina de forma abrupta cuando Itsuki decide marcharse antes de hora y revela que utiliza silla de ruedas; tras un accidente, sufrió una lesión medular y quedó paralítico. Tsugumi no sabe cómo reaccionar ante la noticia y se debate consigo misma intentando aclarar si los sentimientos que Itsuki ha despertado en ella se deben al resurgir de antiguo amor no correspondido o a la mera compasión.

La premisa me parece sencillamente espléndida. Creo que las discapacidades en general, tanto físicas como intelectuales, se suelen ignorar en la ficción con contadas excepciones, como por ejemplo Real o A silent voice. La protagonista indiscutible de Perfect World, Tsugumi, se enamora de un hombre con una lesión incurable que le obliga a ir en silla de ruedas. Con este punto de partida, Rie Aruga va hilando la consolidación de una relación adulta. Y, si se quedara aquí, quizá con un par de tomos hubiese podido dar la historia por terminada pero la mangaka va muchísimo más allá.


Puede que la consecuencia más obvia de este tipo de lesión sean las limitaciones de movilidad en el día a día: imposibilidad de subir escaleras, de acceder tanto a lugares turísticos, como a locales no habilitados como a ciertos vehículos. Sin embargo, la autora ha llevado a cabo una labor de investigación en profundidad por lo que puede desarrollar problemas secundarios a la lesión como el síndrome del miembro fantasma, la incontinencia, las escaras, las heridas e infecciones derivadas de la falta de sensibilidad... Temas que discute ya desde el primer capítulo permitiéndonos aprender junto a Tsugumi las implicaciones reales de este tipo de discapacidad.

Pero, por supuesto, es la relación romántica entre Tsugumi e Itsuki la protagonista en esta historia por lo que en seguida se presentan una serie de dilemas éticos y sociales sobre los inconvenientes de empezar a salir con una persona con una discapacidad, recordando siempre que en la sociedad japonesa no se acepta demasiado bien que una mujer que roza la treintena no se haya casado ni tenga hijos todavía. Me parece brillante como ambos protagonistas se martirizan porque sienten que son una carga para el otro: Itsuki había tomado la determinación de no amar para no condenar a un ser querido a tener que cargar con su discapacidad mientras que Tsugumi se sienta una inútil y una ignorante por no saber lidiar con las necesidades de Itsuki cuando debería ser ella un pilar sobre el que sostenerse en momentos de debilidad. Esa forma de mortificarse es terrible pero refleja bien las inseguridades de una pareja que comienza.


Uno de los motivos para querer tirarme a la piscina con Perfect World es que se publica en las páginas de la Kiss, la misma revista que vio nacer a varios de mis manga favoritos como Nodame Cantabile y Eres mi mascota junto con obras célebres de Akiko Higashimura, como Kuragehime y Tokyo Tarareba Musume, que me muero de ganas de leer *cofcof* De hecho, me basta con haber leído los dos primeros tomos de Perfect World para cerciorarme una vez más de que la marca Kiss es un sello de calidad por sí misma.

domingo, 27 de mayo de 2018

Kimetsu no Yaiba

Si mis viajes consecutivos a Francia y Reino Unido me hicieron caer en la tentación con Kamisama Kiss, mi reciente estancia en Alemania me ha llevado a leer Kimetsu no Yaiba. Como veis, salto de demografía pero me mantengo fiel a mi género predilecto. 


Tras pasar la noche fuera, Tanjiro vuelve a su hogar para encontrar a su familia entera masacrada. La única superviviente parece ser su hermana menor Nezuko que, a pesar de las graves heridas, se mantiene con vida a duras penas. Tanjiro trata de trasladarla lo más rápido posible a la ciudad para que la visite un médico pero, a medio camino, ésta pierde el control e intenta devorarlo. El demonio que ha asesinado a su familia ha convertido a su hermana en un monstruo... Sin embargo, Tanjiro apela a la humanidad de Nezuko, ¿conseguirá encontrar el modo de volver a convertirla en humana?

Kimetsu no Yaiba no es más que el enésimo shonen de peleas infinitas contra enemigos cada vez más fuertes que parecen no terminar nunca. Como tal, bebe de todos sus predecesores incluyendo un examen de supervivencia al más puro estilo de Naruto, un protagonista que haría cualquier cosa por rescatar a su hermana menor que me hace pensar constantemente en Sango y Kohaku, y un demonio ancestral con muchos minions con reminiscencias al Lucifer de Blue Exorcist.


Si bien es un manga que engancha de mala manera - cien capítulos me he leído en menos de una semana - no puedo decir que destaque entre sus competidores. De hecho, hay ciertos dejes que me desesperan, muy especialmente que haya tan pocos personajes femeninos (en ambos bandos) y que los pocos que hay estén marcadamente estereotipados, sean más débiles y no sirvan más que como excusa para que los personajes masculinos puedan tener un interés romántico. Las pocas mujeres que aparecen son en su mayoría o enfermeras (y asistentas que lo mismo te cocinan o te lavan la ropa), o prostitutas (sin comentarios) o personificaciones terrenales de la bondad y la pureza en forma de madres (muertas, por supuesto).

Lo que más me frustra de este desequilibrio de sexos es que no sólo se da en los humanos - caso en que podría llegar a comprar la mentira de que las mujeres son, de media, más débiles que los hombres - sino también en los demonios. Los únicos personajes femeninos que, de momento, sirven de apoyo en la lucha sin ser un reclamo para la mirada masculina son Nezuko y una psicópata que ya al presentarse dice que como no tiene fuerza pues se dedica a envenenar a sus víctimas. Aunque Nezuko tampoco es que sea muy buen ejemplo porque se pasa todo el manga con un bozal en la boca y no tiene ni una sola línea de diálogo (detalle que, por cierto, no se justifica en ningún momento) por mucho que el autor la utilice de Deus ex machina en cada arco argumental.

Postura y ropa comodísimas de mujer™
En general, me sorprende lo planos que son todos los personajes de Kimetsu no Yaiba, no hay ninguno que me inspire sentimientos de ningún tipo y me es indiferente lo que les pase a todos. De hecho, la mayoría me parecen de lo más irritantes, y no son más que una caricatura con personalidades extremas sin ningún esfuerzo por parte del autor de construir un mínimo de mundo interior. El paradigma de esta lacra generalizada es el insulso Tanjiro que es un trozo de pan que no se enfada nunca con nadie le hagan lo que le hagan, al contrario, si le pegan pone la otra mejilla, expectante.

El estilo de dibujo se podría calificar de extraño. Hay algunas viñetas en que me deja boquiabierta con el dinamismo de las escenas de acción o el diseño de vestuario pero en general flaquea bastante con la anatomía y diseña cuerpos de lo más desproporcionados. Irónicamente, sus personajes me parecen mucho más atractivos por su aspecto que por sus respectivas personalidades. Otro punto a favor es que domina bien el color y sabe aprovechar las múltiples páginas a color que le concede la revista en que se publica (las portadas de los tomos son buena muestra de ello y un muy buen reclamo para acercarse a este manga). 


Evidentemente, si me he leído más de cien capítulos de este manga, aún en curso en Japón, no es porque me parezca una bazofia sino porque contiene varios elementos inusitados en este tipo de obras (tanto género como demografía) que me han sorprendido positivamente. Por un lado, es una obra cruel en exceso. Evidentemente la violencia no es que sea una rara avis en lo que a shonen, manga, cómic, se refiere pero en Kimetsu no Yaiba es habitual asistir a desmembramientos, el autor no tiene mucho reparo en matar a diestro y siniestro y no hay un solo personaje que carezca de motivos para querer suicidarse. Por el otro, la bondad sin límite de Tanjiro llega hasta el punto de que se apiada de los demonios; es decir, entiende que tiene que matarlos porque si no se perderían muchas vidas humanas pero si le inspiran algún sentimiento ese es compasión. Este punto de vista me parece de lo más refrescante porque da un origen humano a todos los monstruos con lo que la barrera entre el bien y el mal se difumina más de lo habitual en este tipo de obras.

De momento es una lectura más que entretenida que seguiré con asiduidad, tengo ganas de ver cómo se las apaña el autor para resolver los enigmas que plantea.

miércoles, 31 de enero de 2018

[Nuevas lecturas] Gangsta.

Hoy os quiero hablar de un título que conoció bastante fama en redes hace años, coincidiendo con su lanzamiento en Estados Unidos cuando cierta sección de bloggers compraba en abundancia a BookDepository (yo incluida) antes de que lo absorbiera Amazon y subieran tanto los precios. Gangsta. es un manga que me recomendaron tantas veces personas con gustos tan distintos y con tanta vehemencia que, sumado al dibujazo que creo que tiene y al saber que uno de los protagonistas es sordo, hizo que se fuera directo a la wish-list sin tener realmente idea de su trama. Bueno, algo tendría que ver con gangsters, ¿no? Total, que cuando MW anunció su licencia es que ni siquiera me planteé no comprarlo. Y si encima regalaban esa bolsa de tela tan molona en el salón... ¡pues menos dudas todavía!


Nic y Worick son mercenarios que se ganan la vida haciendo trabajillos sucios para los gángsters de la zona y lidiando con situaciones demasiado peligrosas para la policía. La placa infame que lleva Nick al cuello lo identifica como twilight, por lo que tanto él mismo como cualquiera que se le acerque demasiado es rápidamente repudiado por la sociedad, considerado como algo menos que un humano de usar y tirar. Llevando a cabo uno de sus "encargos" se topan con una prostituta, Alex, a la que ninguno de los dos quiere eliminar así que la acaban acogiendo en su pocilga "provisionalmente".

Gangsta. es una orgía de violencia, sexo y drogas, creo que incluso encajaría en aquella primera definición que le dedicó la RAE a la palabra manga tiempo ha. El primer tomo en especial es un festival de sangre sin mucha explicación, puede que Kohske se excediera un pelín en este tomo introductorio en que lo único que importa son las splash pages (viñetas horizontales gigantes que ocupan dos páginas enteras del cómic) pero no por ello decae el interés en la obra, al contrario. Esta introducción tan alocada se ve rápidamente equilibrada en el segundo tomo en que continúa la violencia desenfrenada pero se empiezan a esclarecer las normas que rigen el mundo de la obra.


A falta de haber leído nada más que estos dos primeros tomos (los que han salido a la venta) creo que la historia se encarrila a marchas forzadas y que si os espanta un poco el caos del primer tomo, no os preocupéis que el segundo tomo sigue igual pero, además, con una trama que seguir. Quizá es en esta improvisación en que se hace evidente que se trata de la primera obra de Kohske que, a juzgar por sus propios comentarios, parece la primera sorprendida en haber conseguido que le publiquen un manga original (creo que antes sólo había hecho doujinshis pero no estoy 100% segura).

Es evidente que a pesar de esa primera puesta en escena tan caótica, la autora no dibuja por dibujar. Cada tomo abarca un arco argumental autoconclusivo, y proporciona muchísima información al lector sin que la lectura resulte en ningún momento densa, más bien todo lo contrario. Además, hay aunque el protagonismo de Nic y Worick (y Alex, de rebote) sea indiscutible, enseguida aparecen un plantel sinfín de personajes de lo más variados, de todas las edades, sexos, etnias y motivaciones, con un montón de tejemanejes y relaciones de lo más complejas. Resumiendo, que estoy encantada y que no puedo esperar a saber más sobre Ergastulum, cómo se conocieron Nic y Worick, los twilight... ¡Qué ganas de que salga el tercer tomo!

sábado, 6 de enero de 2018

[Nuevas lecturas] The Ancient Magus Bride

Hace mucho mucho tiempo hice una encuesta en twitter porque de mi wish-list infinita no sabía qué manga empezar. No recuerdo todas las opciones que incluí pero sí que ganó The Ancient Magus Bride por goleada con varios comentarios de personas que conocéis bastante mis gustos que estabais convencidos de que Magus Bride era una obra para mí. Por eso, en el pasado salón del manga, prioricé su compra durante la happy hour y ahora que por fin me he comprado el primer tomo, iba siendo hora de revelar si acertasteis o no con la recomendación.


Chise nació con la capacidad para ver cosas que los demás no podían ver. Huérfana desde muy temprana edad, rechazada por todo el mundo y, finalmente, vendida como esclava en una subasta al mejor postor, acepta con resignación e incluso alegría su nueva vida con Elias, un hechicero a medio camino entre bestia y humano. Nada más acogerla, le revela que su plan es convertirla en su aprendiz y, más adelante, en su esposa también aunque la trata más bien como a una hija...

Me vais a perdonar pero un manga que empieza con un ente de intenciones dudosas que compra a una adolescente (Chise tiene 15 años al empezar el manga) e intenta, deliberadamente, generarle un síndrome de Estocolmo para que que no le haga falta ponerle una correa me ha despertado, como poco, angustia. No tanto por la situación en sí (que, evidentemente, también) sino por lo normalizada que esté. La autora en ningún momento apela al asco o al terror, al contrario, uno de los momentos álgidos del primer tomo es una escena en que Chise revela, ¿con orgullo?, que (ella) es propiedad de Elias, que él la compró, así que, mientras le sea de utilidad (ella a él), tiene un hogar. Y se trata de una escena que tiene la intención de ser conmovedora, de reblandecer el corazón del hechicero y, supongo, el nuestro también.


Chise es una protagonista taciturna, retraída, aletargada, conformista y sin ningún tipo de instinto de supervivencia. A menudo parece un personaje carente de emociones aunque en ciertas ocasiones sí podemos vislumbrar algunas de las más básicas, sobre todo miedo y vergüenza. Aunque la autora no se ensañe mucho con el tema, ha tenido una infancia tristísima y la ausencia de una sola persona que la cuidara con cariño, le ha proporcionado un apego inseguro y ambivalente, con lo que no sabe relacionarse muy bien con los demás pero destila candidez por todos sus poros.

Elias, en cambio, es todo galantería, poder y misterio y esconde a todas luces un pasado tenebroso que espero que sí se nos revele a los lectores más pronto que tarde. Se trata de un hechicero célebre, aparentemente apacible, que bajo la vigilancia de la Iglesia, presta sus servicios a la comunidad. Está rodeado de personajes de todas las razas e intenciones que le lanzan muchas pullas pero que, al final, confían de un modo u otro en él sugiriendo que independientemente de sus pecados y su apariencia, es una buena persona.

Mis personajes favoritos so far ♥
Aunque los pilares de Magus Bride sean el aprendizaje progresivo de Chise mientras se forma para ser hechicera y la evolución de su relación con Elias, lo que encontramos en sus capítulos son historias autoconclusivas aderezadas con mitología celta. Algunas no duran más de un capítulo, otras constituyen arcos un pelín más largos pero, en general, todas las tramas son concisas. Lo que entusiasma a seguir leyendo, es el telón de fondo, los flashbacks prometidos, desentrañar qué son exactamente los sleigh beggy.

El dibujo es un poco tosco y el fanservice descarado me da ganas de cortarme las venas pero tiene bastante personalidad y me recuerda remotamente al arte de Hiromu Arakawa, quizá por las caras más bien anchas y los fondos súper trabajados. Como, en general, es un manga bastante tranquilo y con muchísimas criaturas mitológicas, uno de los principales atractivos de la obra acaba siendo, precisamente, el arte. Algunas de las splash pages son para caerse de culo y me gusta mucho el diseño de todos los seres no antropomórficos.


The Ancient Magus Bride es el claro ejemplo de obra a la que lancé con las expectativas por las nubes y que me ha defraudado bastante. No acabo de cogerle el ritmo a la trama y me cuesta horrores empatizar con Chise o con Elias. Sin embargo, me intriga lo suficiente como para seguir con su lectura y todavía tengo unos cuantos tomos por delante para cambiar de opinión.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

[Nuevas lecturas] Sombras sobre Shimanami

Sigo con la racha navideña de hablar de cosas que, para variar, han salido a la venta hace poco. Sombras sobre Shimanami es el manga más reciente de Yuhki Kamatani, cuyo nombre os sonará por ser también autor/a de Shonen Note; ambas obras han sido publicadas en España por Tomodomo.


Diría que es un manga que ha gozado de cierta popularidad por estos lares, probablemente por la temática que aborda. De hecho, es el primer tomo de la editorial que sale a la venta con una de esas bandas de papel encima de la sobrecubierta (¿tienen un nombre?) destacando que se trata de un manga sobre "personas LGBT+". ¿Y eso qué quiere decir? Como la mayoría ya sabréis, el manga se puede clasificar en distintas demografías en función de la revista en que se publicó. Así, existen algunas que, por definición, tratan sobre la homosexualidad femenina (yuri) o masculina (yaoi). No me voy a meter ahora en la controversia sobre estos dos términos porque no es el objetivo de esta entrada pero dejémoslo en que existen (muchas) obras que giran (exclusivamente) en torno a relaciones románticas/sexuales entre personas del mismo género. 

Siendo la sociedad nipona eminentemente homófoba (y tránsfoba y xenófoba y misógina...), ya imaginaréis que los personajes LGBT (no entro en "Q", "A", "I", "+", porque también me iría demasiado de tema y, aunque no lo parezca, yo lo que quiero es reseñar el primer tomo de Sombras sobre Shimanami) no es que abunden precisamente en obras de otras demografías como el shonen o el seinen. Es por eso que llama la atención que un seinen ya no sólo es que esté protagonizado por distintos personajes LGBT sino que esa orientación o identidad sexual no aceptada por la sociedad es el pilar de la trama.


Sombras sobre Shimanami se ha publicitado en varios medios como un manga en que se trata esta temática de forma realista sin caer ni en el victimismo ni en el idealismo. Puede que habiendo leído sólo un tomo sea pronto para emitir mi juicio sobre este tipo de afirmaciones pero creo que son muy acertadas. Shimanami es un manga dolorosamente dramático, donde el sufrimiento de los personajes es muy patente desde la primera página; debuta la historia con Tasuku, el protagonista, asomándose por una barandilla mientras se repite que prefiere morir antes que tener que soportar la discriminación en el instituto por ser gay. Yuhki Kamatani retrata magistralmente la desesperación que experimenta el adolescente, que ve cómo su mundo se hace pedazos por algo que él no ha escogido. Porque eso es lo que implica ser homosexual y japonés: miedo y humillación. 

Es en este momento cuando Tasuku conoce a Nadie, una mujer muy extraña que regenta una especie de club donde se reúnen personas que no encajan en los cánones de normalidad aceptados por la sociedad (nipona, en este caso). Este primer tomo está centrado en Tasuku y en el proceso que debe seguir para aceptar su orientación sexual. No se trata ni de salir del armario ni de declararse al chico que le gusta sino, simplemente, de poder decir en voz alta que es gay para empezar a aceptarlo. Más adelante se introduce la historia de Haru, una mujer tenaz, amable y lesbiana que decidió dejar de esconder su homosexualidad a costa de su trabajo y su buena relación con su familia. 


Es precisamente en esos capítulos dedicados a Haru que ya se empieza a vislumbrar con más claridad aquello de que Kamatani huye del victimismo o el idealismo. En muy pocas páginas presenta el conflicto de ser lesbiana en un país como Japón, en que el matrimonio homosexual sigue sin ser legal, donde se sigue presionando a las mujeres para que se casen y tengan hijos prácticamente desde que terminan la carrera. Como aquí los personajes tienen muy asumida su orientación y se pueden permitir vivir juntas, los problemas que se plantean son muy distintos a los que pueda tener Tasuku en el instituto.

De forma ligeramente similar a la de Shonen Note, Sombras sobre Shimanami está repleta de metáforas visuales en que el/la mangaka da rienda suelta a su imaginación sin poner ningún tipo de límite entre lo que es real y lo que no. Así, Nadie siempre acaba protagonizando escenas imbuidas en el más puro realismo mágico dejando a Tasuku (y a los lectores) como único testigo. Entiendo que se trata de un recurso narrativo pero no me entusiasma que se utilice en una obra de estas características ya que, como me ocurriera en su día con Life, me parece un tema lo suficientemente serio como para dejar que estos elementos dirijan la trama (al final, Tasuku encuentra el consultorio después de una extraña visión como si se tratara de Alicia siguiendo al conejo blanco...).


He visto muchas (muchas) veces a personas de distintos colectivos quejándose de que cuando aparecen personajes LGBT en ficción siempre se le termina dedicando una fracción de la trama a discutir la discriminación que sufren y/o lo que implica serlo en la sociedad actual, siendo ese normalmente su único papel en la historia. Por eso, se reclama que se creen más historias en que el eje principal no tenga nada que ver con la orientación/identidad sexual cuyos protagonistas sean LGBT sin que ello tenga ninguna relevancia para la trama principal. Sombras sobre Shimanami va en contraposición a todas estas ideas pero, aún así, creo que desarrolla una labor importantísima visibilizando y denunciando un problema acuciante en Japón. Y si queréis obras que encajen en la primera categoría me han recomendado Nabari no Ou, también de Kamatani.

En cuanto a la edición, estoy como siempre encantada con la traducción, el punto de libro de regalo, las páginas a color... y al comprarlo vía web hasta recibí una postal de Navidad. Sin embargo, o la sobrecubierta es demasiado grande o el tomo demasiado pequeño pero la cuestión es que al ser demasiado "ancha" la primera, y venir todo compacto en el paquete... pues se ha quedado toda ondulada de la presión. No sé si es un defecto que afecta a toda la tirada así que echadle un ojo antes de comprarlo.


Para mí, Sombras sobre Shimanami es una obra que hace mucho tiempo que era necesaria. Kamatani ha sabido recoger muchas voces para exponer de forma pragmática el día a día de personas homosexuales y trans de todas las edades. Os lo recomiendo con una sola reserva: tan sólo han salido tres tomos en Japón así que la espera para saber cómo continúa la historia será eterna.

lunes, 25 de diciembre de 2017

[Nuevas lecturas] Children of the Whales

A punto estuve de comprar Les Enfants de la Baleine en francés así que no dudéis ni un instante: me compré el primer tomo de Children of the Whales el mismo día que salió a la venta. Y, además, me compré la edición con la portada alternativa (!), que cada vez soy menos purista y me parece mucho más bonita que la original; aunque quizá la nueva gama de colores no sea tan acorde a la temática desértica... ¿vosotros qué opináis? Me sorprende no haber visto a nadie hablando del tema por redes sociales ¿cuál os gusta más? ¿alguien que se haya comprado dos tomos para tener las dos?


Como me ocurre a menudo, tenía muchas ganas de comprar este manga porque me lo habían recomendado varias veces pero no había leído absolutamente nada de la obra, ni siquiera la preview gratuita que subió la propia editorial. Así que la sorpresa al empezar a leer el tomo fue mayúscula. Esta ignorancia genuina me hizo disfrutar de su lectura con creces así que prefiero no explicaros mucho de qué va este manga; así lo podréis descubrir igual que yo conforme vais pasando las páginas.

Abi Umeda nos presenta un mundo post-apocalíptico, en que un pequeño grupo humano subsiste a pesar de tenerlo todo en contra. En ese sentido, es inevitable establecer paralelismos con Ataque a los Titanes ya que ambas historias tienen muchos elementos en común. Por lo tanto, este primer tomo es una presentación de personajes pero, sobre todo, del universo en que se desarrollará la trama, de la ballena de arcilla, los marcados, la Saimia y todo la información necesaria para sentar las bases sobre las que desarrollar una historia que se anticipa bastante bélica. Para ello, al final de cada capítulo encontramos una nueva "nota del archivista" en que Chakuro, el protagonista, nos da una nueva píldora de información sobre su mundo.


Por supuesto, es un primer tomo para plantear una miríada de preguntas, para desconcertar al lector y para engancharlo a base de interrogantes. Y, si algo caracteriza a la narración, además de estar profusamente documentada por los apuntes de Chakuro, es el estar imbuida de emoción. Desde la primera página es muy patente la melancolía, que deriva de ese contraste entre la tristeza (¡que el manga debuta con un funeral!) y el entusiasmo constante del protagonista. Esa desazón se va acentuando conforme avanza el tomo desembocando con gran violencia en el punto álgido, al final del tomo.

El dibujo es una maravilla, con líneas muy finas, y la voluntad de dejar todas las páginas rebosantes de tramas, dando una sensación a suciedad que aún transporta más al lector a ese mundo fantástico en que parece que no haya otra cosa que desierto. La autora (e imagino que sus ayudantes) ha dedicado mucho esfuerzo en la creación de fondos porque sólo el diseño de la ballena de arcilla ya parece todo un reto (podéis verla arriba en portada). Lo mismo va para el patrón de la saimia de cada personaje. Este tomo grita por todos sus poros el trabajo que hay tan sólo en la ambientación, con decenas de detalles que sostienen el mundo que se presenta (confieso que la autora se me metió en el bolsillo con la migración de los saltamontes).


Resumiendo, que estoy encantada, que esta misma semana sale el segundo tomo e iré corriendo a autorregalármelo, y que, como ya se termina el año, puedo decir sin miedo a equivocarme que este título se cuela en mi top de mejores nuevas lecturas del 2017. ¡Os lo recomiendo encarecidamente!

domingo, 23 de julio de 2017

Antiguos Alumnos #1

Ya se terminó la semana delirante y sus entradas diarias pero como esto no es exactamente un primer tomo en su sentido estricto y, a fin de cuentas, he dedicado entradas enteras a cada uno de los tomos que he leído hasta la fecha de Asumiko Nakamura, Antiguos Alumnos no iba a ser menos.


Antes de empezar, quiero ser un poco redundante con lo de que este tomo no puede considerarse como debut de una historia ya que, por mucho que se trate de un nuevo título, no puede seguirse el hilo sin haber leído antes, ya no sólo En la misma clase sino también Sorano y Hara. Como ya sugiere el marcapáginas de regalo, Antiguos alumnos recoge a todos los personajes aparecidos hasta ahora en los 4 tomos previos, añadiendo algunos nuevos; de hecho, me parece una adaptación brillante del intraducible título original O.B. (Occupation to Beloved), que refleja muy bien el contenido de la obra. ¿Y por qué insisto tanto con esto? Pues porque así entenderéis por qué he decidido no escribir una sinopsis.

Asumiko Nakamura gusta mucho de historias cortas pero parece que se encariñó tanto con Kusakabe y Sajo que tenía la necesidad de seguir contando sus idas y venidas tras el final de En la misma clase. Se podría decir que estos dos tomos son una recopilación de epílogos de todas las tramas anteriores, para que podamos saber qué ocurre después de sendos "finales felices". Kusakabe y Sajo tienen que aprender ya no sólo a llevar su relación a distancia sino también a cuidarla y mantenerla cuando todo lo demás está cambiando en sus vidas debido al trabajo/universidad. Ambos son tan encantadores como siempre y es... refrescante verlos en plan recién casados (¡metafóricamente hablando! no se casan de verdad, por desgracia, en Japón ni siquiera es legal).


Puede que la historia más loca de todo el tomo sea la protagonizada por Koma, el amigo diseñador de Hara, que, a raíz de un reencuentro inesperado, recuerda una época de su juventud algo desenfrenada. Así, la autora va saltando a placer entre pasado y presente, mostrando lo mucho que han cambiado las cosas con el paso de los años para terminar concluyendo que, quitando alguna que otra arruga, tanto Koma como Ryuu no han cambiado nada en absoluto y difícilmente pueden dejar atrás los errores del pasado.

Cierra este tomo un capítulo centrado en Arisaka y Hibiki, los que fueran personajes secundarios en Sorano y Hara. Por mucho que ya no sean profesor y alumno y que hayan conseguido salvaguardar su relación, Arisaka sigue manteniendo las distancias con el menor. Mientras que la ambigua relación entre ambos continúa en punto muerto, el vínculo de Arisaka con su hija está a punto de dar un vuelco, ahora que ésta va a casarse y quiere retomar el contacto con su progenitor. Y poco más puedo decir ya que este capítulo es una "primera parte" que concluye el tomo con lo que la historia podría virar en cualquier dirección en la siguiente entrega. Aunque no son personajes que me dijeran mucho en Sorano y Hara, la autora ha conseguido despertar mi curiosidad en muy pocas páginas así que espero el segundo y último tomo de Antiguos Alumnos con ganas.


Todavía está por llegar el día en que lea algo de esta mangaka y no me guste. En este caso la recomendación es muy fácil, si os gustó En la misma clase (que espero que sí) no podéis dejar de leer esta continuación tan dulce que acaba de atar algún que otro cabo suelto.

domingo, 16 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Ran y el mundo gris

Me he dejado para el final el mejor de los manga que he empezado a leer últimamente. Un seinen de 7 tomos que estuve a punto de comprar en francés, cuya licencia no esperaba para nada por estos lares y, menos aún, de la mano de la pequeña Tomodomo pero, visto en perspectiva, ¡qué otra editorial podía traernos tal joya a España!


Ran busca desesperadamente sus zapatillas Nike aunque le vayan muchas tallas grande mientras que Jin, su hermano mayor, se empeña en esconderlas. Cuando la madre de ambos hace acto de presencia, empiezan a ocurrir extraños fenómenos en el vecindario. A pesar de ser apenas una chiquilla, Ran tiene muchísimo potencial aunque va a necesitar que alguien le enseñe a controlarlo. Sé que es una sinopsis terrible pero la experiencia de leer este primer tomo sin tener ni idea de qué iba me resultó tan sumamente grata que no querría estropeárosla...

Pensad en las historias de magical girls de vuestra infancia. O en la magia tan particular que destilan la mayoría de obras del colectivo CLAMP. En los personajes arrolladores, extravagantes y llenos de personalidad que protagonizan las películas de Ghibli. Añadidle un dibujo es-pec-ta-cu-lar. Ahora ya lo podéis meter todo en una coctelera y os saldrá algo parecido (aunque no tan bueno) a este primer tomo de Ran y el mundo gris.


En mi opinión, como ocurre en la gran mayoría de buenas historias, empiezas a leer sin entender nada de lo que está pasando (una sensación estilo Kimi no Na wa, para que me entendáis); motivo por el que me sigo resistiendo a redactar un resumen mejor. De hecho, acabas este primer tomo y te sigue faltando información básica, no es que se planteen preguntas para responder en futuros tomos es que Aki Irie ni siquiera proporciona los elementos necesarios para que te puedas hacer ninguna pregunta. Y por eso es una lectura que se disfruta tanto porque no tienes que pensar en absolutamente nada sino dejarte llevar por los dibujos increíbles, las viñetas que quitan el hipo y el carácter entrañable de Ran, tan inocente como tendrían que serlo todos los niños pequeños.

Con un montón de detalles aislados Aki Irie nos permite asomarnos a un mundo entero que, de momento, ofrece posibilidades infinitas. La narración secuencial, el dibujo, el carácter de los personajes, todo en este primer tomo es excepcional y huye de lo convencional. No sólo es entretenido y agradable de leer sino que, además, es totalmente impredecible.


A base de capítulos más o menos autoconclusivos, en este tomo encontraréis una presentación básica de personajes principales y poca cosa más. Está por ver si a partir del siguiente volumen siguen las travesuras de Ran o la cosa empieza a coger más sustancia (sospecho que será lo segundo). Pero, en cualquier caso, tengo pocas dudas sobre lo que me van a gustar todos los tomos de esta serie, hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien empezando a leer un manga. ¡Lo mejor de todo es que mañana mismo sale a la venta el tercer número!

sábado, 15 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] La respiración de Copérnico

Me desconcertó con Utsubora, luego me encandiló con En la misma clase y hasta me hizo cogerle simpatía a un personaje tan exasperante como Hara (Sorano y Hara). Cuando Milky Way anunció la licencia de la Colección Asumiko Nakamura me faltó dar palmas con las orejas porque ya no se trataba de licenciar una obra adicional de esta mangaka, sino cinco (de ahí lo de "colección"). Da inicio a esta recopilación La respiración de Copérnico, una historia que gira en torno a Trinos, el payaso de un circo algo peculiar.


Si bien En la misma clase (más bien una comedia romántica) y Utsubora (que tira hacia el terreno de lo ambiguo y lo perturbador) me sirvieron para catar los contrastes que es capaz de exhibir Asumiko Nakamura en su creación artística, no imaginaba que en La respiración de Copérnico iría mucho más allá, regodeándose en la miseria y la perversión humanas, en una historia que sencillamente revuelve las tripas y no puede hacer otra cosa que angustiar al lector. Casi me da miedo que algún niño se pueda sentir atraído por los colores de la portada y se encuentre con alguna salvajada al hojear el tomo.

Porque los artistas del Cirque du Soir son circenses de día pero se prostituyen de noche, siguiendo los designios del tiránico director de circo que, además de ejercer como chulo, se dedica a sodomizar a Trinos cuando le apetece. No son mucho más afortunados los demás, que se exponen a los deseos enfermizos de perturbados con extrañas filias (de verdad, no leáis este tomo si acabáis de comer o pensabais hacerlo en breve). 


Aunque puede que el personaje más turbio de todos sea el propio Trinos, incluso más que sus abusadores, atormentado por su pasado, aceptando su martirio en silencio; la autora no deja muy claro qué opinión le merecen las personas que le rodean, bien podría tener síndrome de Estocolmo o rasgos psicópatas a juzgar por sus nulas habilidades sociales y la inexpresividad constante que le caracteriza. Trinos arrastra su desdichada existencia sin destino aparente, no parece haber nada que le reporte felicidad, y se limita a ser el juguete sexual de unos y otros, quizá con la convicción de que lo que le reste de vida debe ser una penitencia.

Es esta historia pues extremadamente explícita... hasta el punto de que aparecen desnudos integrales de personajes masculinos sin connotaciones sexuales (exacto, aparecen penes, flácidos para más inri, ¡hasta en el punto de libro de regalo!). Y tan maravilloso me parece dicho atrevimiento como espantosa la realidad de que me tenga que sorprender por algo así. Evidentemente, el material NSFW va mucho más allá, con varias violaciones y BDSM bastante hardcore. Asumiko Nakamura viene, como decía antes, con ganas de revolver las tripas.

viernes, 14 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Mob Psycho 100

Tras el éxito (merecido) de One Punch Man, y por mucho que uno de los alicientes para acercarse a dicho shonen sea el dibujo espectacular de Yusuke Murata, es el humor de ONE lo que creo que ha contribuido definitivamente a su popularidad. Por eso mismo, y por mucho que el dibujo tire de espaldas de malo que es, me intrigaba mucho echarle el guante a Mob Psycho 100... incluso a pesar de la acogida tan crítica que ha tenido su publicación en España.


Shigeo Kageyama, alias Mob, no es un estudiante de secundaria cualquiera. A pesar de que su presencia y carácter resultan de lo más anodinos para todos los que le rodean, tras su mirada inexpresiva y su corte de tazón se esconde un poderoso esper o psíquico. Tan desmesurado e incontrolable es su poder que a pesar de vivir una etapa tan crucial de la vida como es la adolescencia, se ve obligado a reprimir constantemente sus emociones y sentimientos por lo que pudiera pasar si diera rienda suelta a sus frustraciones (un poco como la antítesis de Haruhi Suzumiya). Su cualidad de esper no va acompañada de la más mínima astucia, autoestima o ambición por lo que deja pasar sus días lamentándose (sin mucho énfasis) por no ser más atlético y no saber llamarle la atención a la chica que le gusta. Además, ocupa su tiempo libre ayudando a un conocido psíquico (que no es más que un impostor) a exorcizar espíritus malignos.

Tanto One Punch Man como Mob Psycho 100 empezaron a publicarse en 2012 y, paradójicamente, ONE explota exactamente la misma fórmula en ambas historias. Tanto Saitama como Mob tienen un poder sobrenatural, innato, que no puede compararse al de aquellos que los rodean. Por lo demás, no son muy buenos en las interacciones sociales y no le dan ningún crédito a sus propios poderes siendo ambos de carácter más bien holgazán. No importa la potencialidad de su poder o su alcance, son incapaces de sacar ningún tipo de provecho a sus habilidades.


Si en algo sí se diferencian claramente es, como decía, en el dibujo. Como creo que no puedo ser lo suficientemente enfática para describiros cómo de malo me parece (la gente que ya se lleva las manos a la cabeza con el grafismo de Ataque a los Titanes imagino que se quedaría en el sitio si llegase a hojear Mob Psycho 100), os he dejado la viñeta de rigor. En realidad, tiene mérito que ONE haya conseguido publicar algo así y mantenerlo en el ránking durante mínimo cinco años acumulando más de catorce tomos y hasta un anime. Aunque claro, enfocándolo desde otro ángulo, me cuesta imaginar cómo una historia así puede alargarse tanto manteniendo el interés...

Este primer tomo no está mal, choca mucho al principio y cuesta meterse en la dinámica absurda pero es una lectura divertida a su manera. Creo que merece la pena echarle un vistazo sólo por lo raro que es pero a la vez hay que ir cargado de paciencia para enfrentarse a sus niveles de absurdidad. En resumen, ni es un manga para todo el mundo ni uno de esos títulos que comprarías sólo por la portada. Mob Psycho 100 ha sido, sin duda, el manga más difícil de reseñar de toda la tanda semanal.

jueves, 13 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Immortal Rain

Con esta entrada llego al ecuador de la semana y de las nuevas lecturas haciendo doblete con Milky Way Ediciones. En esta ocasión vengo a hablar casi casi de un milagro ya que no consigo recordar cuál fue el último shôjo, de temática fantástica, de más de 10 tomos y cuya publicación comenzara en Japón en el siglo pasado que alguna editorial se ha dignado a licenciar y publicar en España (recientemente quiero decir).


Se rumorea que existe un hombre inmortal, Matusalén, que ha vivido más de 600 años, al que es imposible matar. Se ofrece una generosa suma de dinero por su cabeza por lo que todos los cazarrecompensas van tras él. Incluida Machika que, a pesar de tener sólo 14 años, está dispuesta a dar caza al misterioso inmortal, siendo Matusalén la única presa que huyó de las garras de su abuelo, el legendario Zol, al que conocían como ángel de la muerte. Sin embargo, cuando por fin está frente a frente con él, las cosas no acaban de ir según lo planeado.

Dio la casualidad que empecé a leer Immortal Rain a la par que Tsubasa, el secreto de las alas y son dos obras tan y tan parecidas que no me veo capaz de hablar de una sin compararla con la otra (que sé que es una de aquellas reglas no escritas de la crítica pero me voy a ocultar tras mi etiqueta de amateur). Ambos son shôjos de los noventa, con protagonistas huérfanas, que están solas en un mundo post-apocalíptico, que se ganan la vida con su fuerza bruta, cuya vida da un giro de 180 grados debido a un hombre misterioso y que tienen que huir de malvadas organizaciones que hacen experimentos con humanos y acaban sin querer en una peregrinación incierta relacionada con algo de tinte sobrenatural. Hasta lucen looks parecidos, con pelo corto y, en general, poca ropa. Puede que la diferencia principal sea la relación entre los protagonistas ya que mientras que Raymon le tira la caña descaradamente a Kotobuki desde la página cero (no exagero, ya bromea con eso antes de que empiece el primer capítulo), la actitud de Matusalén hacia Machika es más bien paternalista (algo lógico por otra parte teniendo en cuenta la diferencia de edad).


Es muy posible que os suene el nombre de la mangaka Kaori Ozaki, siendo ésta la autora de sendos tomos únicos publicados también por MW: Los dioses mienten y El príncipe del mar. Aunque parece que han tenido muy buena acogida, ya comenté en su momento que el primero de ellos no me entusiasmó por lo que no le di ninguna oportunidad al segundo. Siguiendo esa lógica, la verdad es que no tiene mucho sentido que me haya embarcado en la compra de un manga de la misma autora que cuenta con 11 tomos pero la temática me pudo. En linea con lo que cabría esperar, la verdad es que este primer tomo me decepcionó bastante aunque fuera por motivos totalmente distintos a los de Los dioses mienten (que me pareció una historia demasiado gratuita, superficial, buscando la lágrima fácil).

Como ya me pasara con Tsubasa (por seguir con las comparaciones odiosas), es demasiado evidente que la autora era novata cuando ideó la historia de Immortal Rain. Resulta todo simplista, precipitado y mal hilado. No hay ningún asomo de justificación de por qué Machika cambiaría radicalmente de opinión sobre Rain de un momento a otro. A partir de este momento, que no es más que el punto de partida del manga, empieza una peregrinación al más puro estilo "shôjo de aventuras" sin ningún tipo de pilar sobre el que sostener una trama que, de momento, no existe. Rain es inmortal, no sabemos cómo ni por qué, parece muy afligido, mucha gente lo busca, Machika le va detrás como un perrito faldero, punto. Al menos en Tsubasa había un objetivo claro desde el principio...


Si me hubieran prestado este primer tomo para que me formase una opinión sobre la que basar mi decisión de comprarlo o no, es muy probable que no le hubiese dado una segunda oportunidad. Pero como es una historia con muy buena nota en mangaupdates, y ya tenía el primer tomo en la estantería, he continuado leyendo hasta el tercer tomo, que acaba de salir, y ya os avanzo que la historia da un salto cualitativo notable. Así que hago un poco de trampa y os lo recomiendo aunque no sea por este primer tomo precisamente.

miércoles, 12 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] To Your Eternity

Habiéndose publicado hace apenas un mes, To Your Eternity es el último "tomo #1" que he comprado, capricho inmerecido que me auto-regalo después de la montaña rusa que fue leer A silent voice (he hablado de todos los tomos de este manga en el blog pero estoy esperando a una relectura concienzuda para hacer una reseña propiamente dicha de la historia en su totalidad... algún día). Como he hecho con muchos de los títulos de esta semana, me lo compré sin tener ni idea del argumento, confiada en parte por el hype (aunque suela ser mal consejero) y los pocos tomos en su haber (que no me suponen un gran sacrificio ni económico ni espacial a corto plazo).


Con sólo este primer tomo leído, To Your Eternity me parece un experimento. Uno de esos que quizá no te puedas permitir como autor novel pero sí después de un bestseller con adaptación animada. La premisa es extraña como pocas, y no ofrece ningún patrón para el desarrollo de la misma. El "protagonista", por llamarlo de alguna forma, es un ente carente de alma (al menos, de momento) y no parece tener ningún objetivo definido. Dicho de otro modo, el devenir de los acontecimientos es totalmente imprevisible.

El primer capítulo, que bien podría ser un one-shot independiente, nos prepara para una historia cruenta, llena de miseria humana. Así conocemos a ese esquimal sonriente que aparece en portada, que habita en soledad en un terreno de lo más hostil. La autora nos hace sentir incómodos al mostrar su esperanza y optimismo a pesar del entorno inclemente, vertidos ambos en un monólogo esquizoide. Esta historia prácticamente muda bien valdría como historia autoconclusiva sin desarrollo posterior, en la que la autora hace gala de su dominio de las viñetas.


Cambia totalmente de registro al finalizar este preámbulo, presentando la aventura de March, una niña que, como suele ocurrir, tiene mucha prisa por hacerse mayor, en una aldea compuesta eminentemente por adultos. Sin embargo, su deseo se verá frustrado prematuramente cuando se decida que ella debe ser el nuevo sacrificio anual que ofrecer al dios furibundo del territorio. Por mucho que sea la historia de March la que, en realidad, abarca más páginas de este primer tomo, me ha costado mucho más sumergirme en ella. A diferencia del prólogo, a esta segunda parte le cuesta mucho más arrancar y las acciones de los personajes se me han antojado bastante extravagantes.


Parece que los altibajos que ya me contrariaron en A silent voice, se mantienen en esta segunda obra larga de Yoshitoki Ooima. Aunque pertenezcan a géneros tan distintos, la firma de la autora es evidente, más allá del grafismo que la caracteriza, las páginas destilan la misma sensibilidad, con unos personajes que desbordan sentimientos por los cuatro costados. Es de esas lecturas que difícilmente te puede dejar indiferente... que suena a frase tópica y típica desprovista de todo significado pero, sinceramente opino que es poco probable que no haya al menos una de sus viñetas que consiga tocaros la fibra sensible con tanta rabia y desesperación como evocan algunas. En cualquier caso, y precisamente por lo imprevisible que me parece esta lectura, me reservo mi derecho a recomendarlo de momento.

martes, 11 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Adolescente pero no inocente

No, no estoy de broma. Sé que un título como éste no pasa desapercibido, posicionándose entre los más bizarros de la editorial argentina junto con otras ocurrencias como Lo nuestro no puede ser tío o Culebrón Romanticón pero, si no me frenaron éstos, tampoco lo iba a hacer Adolescente pero no inocente. Mi relación con Kanan Minami siempre ha sido muy turbulenta, Hoy Comienza Nuestro Amor es un shojo que disfruté bastante porque me sentía muy identificada con la protagonista pero que a la vez detesté por la relación tóxica que refleja (nada que llegue a los extremos enfermizos de Hot Gimmick, todo sea dicho de paso). No puedo decir lo mismo de Rapsodia Celestial que vendí sin muchos miramientos o de Golpe de Pasión y Honey & Honey Drops a las que ni me acerqué por la pésima crítica. Pero, por algún extraño motivo no me pude resistir a la última obra de la autora... eso sí, con muchas expectativas no iba, para qué engañarse.


Karin es la única hija de un matrimonio pudiente, sus padres la han malcriado hasta decir basta por lo que, a sus 16 años recién estrenados, es una chica insoportable, consentida, que no valora lo más mínimo el esfuerzo que requiere conseguir aquello que uno desea. En ese sentido, su capricho más reciente es Nao Tsurugi, un alumno de tercer año que lo tiene todo: es inteligente, guapo y bueno en deportes. Cuando sus padres le anuncian un matrimonio concertado con un desconocido, cree estar inmersa en una pesadilla... ¡hasta que descubre que su prometido no es otro que su idolatrado senpai!

Es evidente por esta sinopsis que la trama tiene trampa pero, aún así, no me podía creer que la autora hubiese caído en tal absurdidad. Sin embargo, he de admitir que no llega al grado de surrealismo de un bestseller y shôjo insignia de mi adolescencia como es Marmalade Boy así que no iba a descartar esta nueva obra de Kanan Minami sólo por eso. Que de manga os hablo.


Pero, por supuesto, no se le pueden pedir peras al olmo y este manga da sus primeros pasos tan solo para precipitarse en el abismo de su mediocridad. Si Karin es una malcriada, Nao es un insensible amargado. Pecan de todos los clichés que pueden soportar las páginas de este tomo, siendo él el chico perfecto que todo lo sabe hacer bien sin despeinarse y ella una inútil que no es buena en nada y que en su vida se ha roto una uña ni en lo más básico. Aunque esta serie de entradas pretende ser una especie de "primeras impresiones" basadas en un solo tomo, confieso haber leído los dos volúmenes siguientes y la cosa no mejora en absoluto. Los clichés se van amontonando capítulo tras capítulo hasta decir basta.

Al final, lo mejor de este tomo (y los siguientes) ha sido el capítulo extra, dedicado a Tsubaki y Tsubaki, un tiempo después de donde quedó la trama en Hoy comienza nuestro amor. ¡Más monos ellos...! Si alguna virtud debo resaltar de Adolescente pero no inocente es que es una lectura amena, ideal si buscáis una comedia romántica sencilla, que os distraiga de vuestros quehaceres y no os haga pensar mucho.

lunes, 10 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Aristocracia Campesina

Hace (muchos) meses que pensaba en hacer una entrada de "últimas lecturas" dedicada, exclusivamente, a reseñar primeros tomos de varios manga. Pero, mientras dejaba la idea relegada a un cajón, llegaron a mis manos todavía más tomos #1 de títulos de los que, una vez leídos, tengo muchas cosas que decir... así que se me ocurrió la locura de reseñar cada uno de ellos en una entrada distinta y, no solo eso, sino que mi intención es publicarlas seguidas a ritmo diario (y no es una trola porque hasta que no las he escrito todas para poder programarlas una detrás de otra, no he publicado la primera; esto ha ido en un claro detrimento de la periodicidad que tanto me había costado conseguir así que, después de todo, parece que fue una muy mala idea pero ahora ya solo queda recoger los frutos de lo sembrado... si es que crece alguno).

Empiezo la semana con un plato fuerte, un manga actualmente en (no) publicación en Japón, obra de una de las mangakas más celebres del panorama actual y con tan solo 4 tomos en su haber: Aristocracia Campesina, de Hiromu Arakawa.


Aristocracia Campesina no es más que una autobiografía que hace Arakawa de su vida en la granja antes de convertirse en mangaka. Todos los que hayáis leído alguna de sus obras ya sabréis que siempre se representa a sí misma como a una vaca y es que la autora se crió en una granja en Hokkaido y estudió en una escuela de capacitación agraria. Exacto, lo mismo que los personajes de Silver Spoon. De hecho, fue el mono que sufro por este último (hace un AÑO que salió el último tomo) que me decidí a leer Aristocracia Campesina y ¡cuál ha sido mi sorpresa al descubrir que es ésta anterior en su publicación (2008) a Silver Spoon (2011)!


Como ya me pasa con todos los tomos hasta la fecha de Silver Spoon, esta primera entrega de Aristocracia campesina me ha servido para aprender un montón de cómo es la vida en la granja (en Hokkaido), con el añadido de que esta vez sé a ciencia cierta (¡casi!) que todo lo que se cuenta es 100% verídico y no simplemente una ficción factibleHiromu Arakawa me parece ahora una persona aún más entrañable, ojalá aparezca en alguno de los capítulos de Urasawa Naoki no Manben.


Aunque este manga parece que me va a encantar de principio a fin (la mitad ya la ha cumplido), me veo en la obligación de advertiros de que se trata de una autobiografía contada en clave cómica y en un formato que, guardando las distancias, se parece al 4-koma. Así, a pesar de la brevedad del tomo, salta de un tema a otro con agilidad con lo que al terminarlo te das cuenta de que has leído sobre gran variedad de temas incluyendo pero no limitándose a: horarios imposibles, ladrones, osos, leche, patatas y boñigas de vaca, sobre todo muuuuchas boñigas (pun intended). Es muy posible también que no sea la mejor de las lecturas que recomendar a personas vegetarianas o veganas ya que se habla también del sacrificio de animales en la granja (y fuera de ella) aunque así a priori me parece que el trato que dan a los animales allí es bastante más humano que el de aquí... o quizá sólo son prejuicios y desconocimiento de causa.


En múltiples ocasiones la autora se dibuja a sí misma discutiendo los pormenores de la trama con su editora. Son estas metaviñetas de las que más gracia me han hecho porque siempre está la editora escéptica con las batallitas que cuenta la autora o, directamente, indignada por los derroteros que suele tomar hablando a menudo de caca de vaca a pesar de tener bastante éxito entre lAs lectorAs. ¿Y cómo responde Arakawa ante tales juicios? Ignorándola y siendo todo lo escatológica/explícita que puede (¡la ausencia de cromosoma Y no nos impide hablar/leer de mierda!).


Como ya habréis deducido en base a las imágenes que he escogido para ilustrar la entrada, el dibujo de Aristocracia Campesina no tiene absolutamente nada que ver con el grafismo habitual de Hiromu Arakawa. Apenas aparecen personas en el manga ya que los personajes principales son ella misma (versión vaca antropomórfica caricaturesca), su familia (ídem) y los animales (de verdad) de la granja. Para lo que quiere contar, el cómic como medio no es más que un instrumento para dar dinamismo y gracia a las anécdotas, ni mucho menos pretende dibujar grandes fondos o escenas de las que se te quedan grabadas a fuego en la retina. De esta forma, el dibujo es funcional y le permite ir más rápida y, al final, ni por esas puede sacar adelante este manga que sólo lleva 4 tomos recopilatorios desde que lo comenzó en 2008 y que, actualmente, parece estar en pausa indefinida.


Es inevitable que os sintáis timados cuando vayáis a la tienda y busquéis los, tan escasos, tomos multicolores de este manga ya que a pesar de tener un precio estándar (vale, cincuenta céntimos menos de lo estándar) constan tan solo de 112 páginas sin tener ningún extra que justifique su precio. Imagino que se trata de una licencia tan loca, con un público tan nicho, que las tiradas serán irrisorias y había que hinchar un poco (bastante) el precio para amortizar la edición... yo reconozco que es un tomo caro pero me ha gustado tanto que lo pago con placer.

Soy consciente de que me he pasado toda la entrada escribiendo sobre las pegas de Aristocracia Campesina, que si el dibujo, que si el precio, que si es todo humor, que si está en hiatus... pero por cada uno de sus inconvenientes encuentro al menos un punto a favor así que os lo recomiendo con precaución pero con muchas ganas. ¡Entretenido lo es un rato largo!

martes, 21 de marzo de 2017

Últimas lecturas

Esta última tanda de últimas lecturas viene cargada de obras de periodicidades erráticas así que es posible que me repita demasiado con comentarios del tipo "casi no me acuerdo de qué pasó en el tomo anterior" o "qué pena que vayamos ya al ritmo de Japón" aunque prometo intentar contenerme.


Abro con Ataque a los Titanes, el shonen superventas que nunca pensé que fuese a engancharme tanto a estas alturas de mi vida. En este decimonoveno tomo (menos mal que el autor ya ha comentado que tiene intención de terminarla próximamente o estaríamos ante un nuevo Naruto...) prima la acción como creo que ya anticipé tras leer el tomo #18 (hace TANTO que lo leí/reseñé que podría haber dicho cualquier cosa). Que haya mucha pelea no quiere decir que sea un tomo sin complicadas y rebuscadas estrategias militares, por parte de ambos bandos, que me traen reminiscencias de los retorcidos escenarios hipotéticos que imaginaban los protagonistas de Death Note pero, al menos, nos libramos durante unos capítulos de la política intramuros (que está muy bien en su justa medida pero puede saturar si no se intercala con un poco de acción). Sin embargo, agradezco mucho ese factor de ""imprevisibilidad"" resultado del desconocimiento que tienen los soldados sobre los objetivos y habilidades de los titanes, imposibilitando de forma lógica que se anticipen a ciertos ataques y, sobre todo, a labilidades emocionales de sus contrincantes.


Como siempre, el autor nos lanza otro amago de asesinato (estoy un poco harta ya de asumir ciertas muertes para que luego me venga el autor con resurrecciones ""justificadas"" por la trama...). Y, como siempre también, seguimos igual de ignorantes, ninguna pregunta tiene todavía respuesta y el miedo a que después de tanta incursión y tanta rebelión el autor nos brinde con un final descafeinado, permanece. De momento, me deleito con el instinto asesino de Mikasa, un personaje que espero que tenga más desarrollo en próximos flashbacks y/o revelaciones.


Cambiando totalmente de tercio, Blue Exorcist va camino de convertirse en un nuevo D.Gray-Man, con su atrayente diseño de personajes, el humor desenfadado y unos claroscuros muy marcados aunque sobre todo lo digo por su desesperante periodicidad habiendo alcanzado ya un ritmo parece que fijo de dos tomos al año. Tras el final de la saga del kyubi, todo este tomo sigue siendo de transición y parece que a partir del #17 (¡que sale el mes que viene ya!) dará comienzo el siguiente, centrado en el personaje de Shura (auguro flashbacks lacrimógenos y amagos de secuestro a otro de los pocos personajes femeninos del manga... los tópicos son bien difíciles de evitar). Todos los personajes van madurando poco a poco: Konekomaru está diseñando una aplicación para identificar demonios (grande Kazue Kato aquí), Shiemi debe decidir a qué licencia de exorcista presentarse en el tan próximo examen, Suguro debe encontrar una ambición aunque sea a base de dejarse pisotear y menospreciar por Lightning adquiriendo el rol de aprendiz y subalterno por primera vez en su vida y Yukio da rienda suelta a su temeridad e instintos suicidas más obsesionado ahora que nunca con las palabras de Lucifer... Y Rin sigue como siempre, más feliz que una perdiz, siendo su mayor preocupación si Shiemi está enamorada de él o de su hermano (es adorable).


Aunque, para periodicidades que dan ganas de cortarse las venas está la siempre magnífica Bride Stories, que tiene el dudoso honor de haberme hecho leer scans compulsivamente ante mi absoluta incapacidad de esperar tantísimos meses para seguir leyendo las aventuras de Amira, Priya y compañía. En este tomo termina el arco de Anis y Shirin aunque me parece poco más que anecdótico y hasta anticlimático... creo que valía la pena saltarse la rigidez de fijar el número de páginas/capítulos por tomo para haber incluido este último capítulo al final del tomo anterior... tampoco es como si ocurriese gran cosa aunque supongo que esa es la gracia de este manga. Después de una pequeña intermisión zoológica (siempre estupenda) con... ¿antílopes? y un tigre, empieza el próximo arco, que se centra en mi personaje predilecto: Priya, una nueva joven en edad casadera. En esta ocasión, a parte del carácter entrañable de la chica y la buenísima pareja que hace con su pretendiente, es protagonista el ajuar que debe preparar la novia para su boda. Y ojo, porque hablamos de una cantidad ingente de ropa y tejidos para todo tipo de usos en el hogar que es esencial e indispensable haber preparado previamente a la boda. Por si esto fuese poco, cada uno de los enseres debe resultar atractivo a la vista por sus intrincados patrones. Es una tarea que conlleva la entera dedicación durante años. El encanto de esta trama es que Priya no soporta coser, lo que parece una anomalía entre el resto de muchachas de su edad, que aceptan su destino casi con alegría. Este drama lleva a un dilema interno fascinante de Priya que, por si no tuviera suficientes problemas con la destrucción de su ajuar debido a la reciente batalla con el antiguo clan de Amira, se tortura por su mal genio convencida de que debe ocultar su verdadera personalidad si aspira a resultar atractiva para su pretendiente. (((Y el próximo tomo será aún mucho mejor, ¡¡no puedo esperar!!)))


Pequeñas Mentiras Piadosas sigue alargándose cuál shonen de la Jump. A parte de que la trama no avanza, la narración de Kotomi Aoki es tan pero que TAN caótica que cada vez me cuesta más saber si una acción determinada tiene lugar en el presente, en el pasado, o en un punto intermedio que no acaba de ser un flashback propiamente dicho sino una acción que la autora se saltó sólo durante unos capítulos para recuperarla poco después e intercalarla luego con otras acciones del presente. No sé si esta estructura enrevesada convence a alguien (a su editor/a al menos parece que sí...) pero es una desafortunada novedad de Kano Uso, Secretos del Corazón se entendía perfectamente y era (más) interesante igual sin estos saltos. Es más, si PMP ha alcanzado los 22 tomos ha sido precisamente por esta narración desordenada que no hace otra cosa que estirar diálogos o conflictos que no deberían sobrepasar los dos o tres capítulos... Al final le da tantas vueltas a lo de la canción nueva que ya no sé qué tema ha compuesto quién. ((no os pongo ninguna viñeta reveladora de este tomo porque no está scanleado))


Y, para terminar, uno de los últimos manga que terminé en 2016: Flores Azules. Mis opiniones respecto a esta obra siempre han sido más bien ambiguas y ya no me puedo escaquear más: ha llegado el momento de decantarme. De nuevo, con el comienzo del séptimo tomo hay otro salto temporal con lo que las protagonistas pasan al tercer y último curso del instituto. De hecho, es un tomo en que el tiempo transcurre a una velocidad vertiginosa, incluso más rápido todavía que en los anteriores. Takako Shimura no se detiene en una narración continua y detallada de los hechos, ni siquiera se centra en aquellos más relevantes (estrategia muy habitual en el shôjo en el que sabemos que pasa el tiempo porque sus autoras van saltando de navidad a san valentín, de ahí al white day, la floración de cerezos, las vacaciones de verano... y los consabidos festivales culturales por supuesto), y es precisamente por eso que leer Flores Azules es una exquisitez. Su autora está únicamente interesada en las pequeñas cosas, en los diálogos cotidianos, en los puntos de inflexión en una relación. Por mucho que muchos de los personajes de esta historia pertenezcan a sus respectivos clubs de teatro, los ensayos y las representaciones en sí son lo de menos, no interesan y punto.


Flores Azules es un manga de relaciones interpersonales. Es evidente que la orientación sexual es un tema preponderante al que Takako Shimura se aproxima desde muchos puntos de vista distintos. Pero creo que en estos últimos tomos se normaliza bastante y abre paso para, por ejemplo, darle más protagonismo a la turbulenta relación de Kyôko tanto con su madre como con . Y eso significa que no sólo nos adentramos en el pasado de Kyôko sino también en el de los personajes con los que interacciona para poder tener siempre esa visión global, sin sesgos de percepción, que caracteriza a la autora. Por mucho que Akira y Fumi sean protagonistas indiscutibles de la obra que me ocupa, la narración es coral, aportando así muchos matices. Dicho todo esto, vuelvo a ellas dos porque aunque no estaba muy convencida con el rumbo que estaba tomando su relación en los tomos anteriores, debo decir que la autora se las ingenió para satisfacer mis a veces demasiado exquisitos gustos. ¿Veredicto final? Flores Azules me parece un manga muy redondo, agradable de leer, profundo, que aborda sin reparos varios tabúes mostrando el desarrollo de la libido como algo natural y para nada algo de lo que nadie debiera avergonzarse. ¡Recomendado!