lunes, 14 de agosto de 2017

La Historia de mis Tetas

Este verano he dejado un poco abandonado el manga pero no el cómic. Así he dejado atrás las batallas entre titanes, las intrigas políticas, los amoríos de instituto y tantos otros arcos argumentales que siguen y preceden a otros dentro de historias de las que yo no recuerdo el inicio y cuyo final podría no poder leer hasta dentro de varios años. Eso me llevó a otro tipo de títulos que siempre parecen tener en común la introspección de sus autores, la pretensión de llevar el formato del cómic a un propósito más elevado que el del simple entretenimiento, de transmitir un mensaje, de hacer reflexionar. Y pensaba que, a grandes rasgos, lo había conseguido. Hasta que vi La Historia de mis Tetas como novedad en la biblioteca al ir a devolver algunas de mis últimas lecturas y, una vez más, no me dejé amedrentar ni por el título, ni por la portada ni por lo que pesa, literalmente, esta novela gráfica de 350 páginas.


Creo que la última vez que un cómic me impactó de esta forma fue hace un año, cuando me adentré en Fun Home, de Alison Bechdel que también decidió contar con mucho garbo la historia de su vida, con especial énfasis en su orientación sexual y la relación con su padre. En el caso de Jennifer Hayden decidió que, más que contar su vida, podía contar la de sus tetas, protagonistas absolutas de sus acontecimientos vitales. Desde su infancia y adolescencia, cuando estaba totalmente acomplejada por la falta de ellas, hasta su vida adulta, cuando le diagnosticaron cáncer de mama y debió realizarse una mastectomía.

La Historia de Mis Tetas es una autobiografía muy completa en que su autora se desnuda ante miles de desconocidos para contarnos toda su vida, incluyendo su primer amor, la relación con sus hermanos y sus padres, los momentos que más feliz la han hecho y también los que más dolor le han provocado, y mucho, muchísimo más. Cuenta cosas tan íntimas con tanto detalle que es inevitable sentirse intrusa en una vida ajena, casi como si te estuviera contando más de la cuenta. Pero lo hace de forma tan distendida, con tanto humor, quitando hierro hasta a la propia muerte, que es fácil sacudirse esa sensación de encima.


Creo que este cómic se ha vendido como una obra sobre el cáncer y, por supuesto, en cierta forma lo es ya que son muchas las personas que forman parte de la vida de la autora, ella misma incluida, las que sufren esta dolencia a lo largo de sus vidas pero esa consideración me parece reduccionista. De hecho, teniendo en cuenta que se trata de una autobiografía (aunque sea a través de sus tetas como protagonistas), decir que es un cómic sobre cáncer sería como afirmar que toda la vida de Jennifer Hayden se resume a su cáncer. Y ella cuenta tantísimas cosas más...

A mí me parece más una historia sobre la vida, la muerte, el amor, la familia, la amistad, el entenderse a una misma, perseguir tus sueños, pero también a saber cuándo tienes que sacrificarte, sobre madurar, aceptarse y quererse. Es un cómic integral, con muchísima información, muchos matices, muchos detalles, de esas obras que te hacen meditar incluso cuando no las tienes entre las manos y que, al menos en mi caso, no se pueden digerir en un solo día, con lo que durará algunos días encima de la mesilla.


La autora reflexiona, por ejemplo, sobre la (ausencia de) importancia del aspecto físico, sobre qué te hace realmente mujer, sobre qué cosas son las que realmente importan en la vida. La pérdida está muy presente en toda la obra, y la muerte irrumpe en la narración cuando el lector menos se lo espera. Aunque aparecen decenas de personajes durante la obra, fiel retrato de la cantidad de personas con las que conectamos de forma significativa a lo largo de nuestra vida, y aunque su dibujo se caracteriza por su extrema sencillez, siempre es fácil recordar de quién se trata y seguir leyendo sin perder el hilo.

Utiliza mucho simbolismo para intentar explicar a través de imágenes recurrentes todo aquello que pertenece al mundo del intangible, como el halo que despide una persona que vive sin reparos ni remordimientos o el de aquella que sabe que se acerca su hora. Aparece a menudo un pájaro que actúa a modo de voz de la conciencia, siempre sarcástico, riéndose tanto de la ingenuidad como estupidez de la autora en cada error que ha cometido. ¿Os imagináis la enorme capacidad de introspección necesaria para evaluarse a una misma de esta forma? Siguiendo con el simbolismo, la huida de casa de sus padres la refleja como una barca que zarpa de un barco que se hunde a marchas forzadas mientras que su propia progresión en la vida la hace navegando río abajo, dejándose llevar por la corriente. Así es como aprovecha al máximo todas las posibilidades que le ofrece el cómic, y que no podría explorar en una novela convencional.


Me parece fascinante la forma tan natural de ilustrar sus relaciones interpersonales, ya fuese con su pareja, sus hermanos, sus padres, sus suegros o cualquier conocido. Tiene un desparpajo y una sinceridad abrumadoras, algunas de las viñetas bien podrían pertenecer a una de esas tiras cómicas de estilo costumbrista en que tantos autores se esfuerzan por reflejar la enésima escena de pareja que arranque una carcajada cómplice del lector. Porque, además del cáncer o la maternidad, es indudable que La Historia de Mis Tetas es la historia de Jennifer y Jim, y de su relación de largo recorrido, resistiendo todos los baches del camino y forjándose el uno a la otra y viceversa a través de los años.

Otro tema principal de la obra es la incertidumbre con la que viene acompañada la llegada a la vida adulta, cuando una tiene que decidir cómo ganarse la vida y todos los pequeños, y no tan pequeños, quehaceres que eso conlleva. Sacarse el carnet de conducir, comprarse un coche, una casa, casarse, formar una familia... La lista es infinita e inabarcable.


La narración es brillante y se apoya en cuatro pilares: los cuadros de texto en los que realmente nos cuenta su vida en primera persona, los diálogos entre los personajes, el dibujo y, por último, los comentarios descriptivos en las viñetas, que casi se fusionan con el arte, moldeándose al dibujo cuánto sea necesario. Es la combinación de estos cuatro elementos la que permite a Jennifer Hayden crear una historia tan fluida, tan divertida y tan entretenida, todo a la vez.

Llegada a este punto de la reseña, tengo la terrible sensación de haber escrito demasiado para no decir prácticamente nada pero eso es síntoma inequívoco de que he disfrutado tanto la lectura de esta obra que no sé ni cómo explicarlo así que en fin, echadle un ojo por favor, de verdad que es una joya.

viernes, 11 de agosto de 2017

Ladronzuela

Creo que he comentado esto ya muchas veces estos años pero... ¿sabéis esos cómics que tenéis que hojear sí o sí sólo por la portada? Ladronzuela es uno de ellos por supuesto, se trata del típico título que ya tenía en la wishlist de Bookdepository desde antes de que La Cúpula anunciase su publicación en España y, cosa rara, es una de aquellas extraordinarias ocasiones en que la edición española es más barata que la original.


Corrina lleva trabajando en una agencia publicitaria cinco largos años. Lo que comenzó como un trabajo temporal en la gran ciudad para darse tiempo de buscar algo más acorde a sus aspiraciones artísticas, ha terminado por convertirla en una esclava. Poco a poco, va acumulando frustración tras frustración al sumarse la frustración que le genera su trabajo con la incapacidad para salir de su situación. Tal es su nivel de ansiedad, que termina por realizar pequeños hurtos en grandes superficies, no porque lo necesite, simplemente por rebelarse contra un sistema que la hace infeliz todos los días. 

Llegados a este punto ya estaréis preparados para lo que sigue. Sí, toca comparar este título con Casualmente, estando ambas obras protagonizadas por mujeres, jóvenes pero adultas, independientes, en momentos decisivos de su vida en que deben tomar una decisión por sí mismas, destilando sensibilidad por los cuatro costados (no puedo decir femenina porque, oh sorpresa, ¡tanto la historia de Fumiko como la de Corrina están contadas por hombres!), siendo ambos títulos sendas primeras novelas gráficas de cada autor.


Si el tema central de Casualmente era el choque cultural y la muerte del padre, Ladronzuela nos transporta a otra realidad demasiado actual, la crisis existencial tras terminar los estudios en el momento de enfrentarse al mercado laboral. Aunque la forma de contar y enfocar el dilema no tenga nada que ver, no pude evitar las reminiscencias al trabajo de Inio Asano mientras leía este cómic, increíblemente redondo y llevadero teniendo en cuenta que es la obra debut de Michael Cho.

Aún sin tener grandes aspiraciones, Ladronzuela es una historia en que el más mínimo detalle está ahí por algún motivo, el autor no deja ninguna viñeta al azar. Corrina estudió filología inglesa y terminó trabajando en una agencia publicitaria cuyo trabajo le importa un comino, de hecho, hasta cierto punto, se avergüenza de su labor. La ironía de este cómic está en que todos los fondos, tan trabajados, están repletos de vallas publicitarias; en que cuando Corrina llega a casa se encuentra panfletos publicitarios dirigidos a su perfil demográfico; en que en sus escasos momentos de ocio habla con una compañera sobre las aplicaciones para conocer gente en que ella misma debe ofrecerse como un producto más que publicitar.


Así, mientras ella ayuda a grandes compañías a vender sus innecesarios productos, ella es bombardeada para que compre otros productos igualmente innecesarios hasta que, unas páginas más adelante, podemos ver el envoltorio de alguno de ellos en su cubo de la basura. Es este tipo de narración muda, sutil, en un segundo plano, la que me entusiasmó de esta historia que, por lo demás, es bastante simplona.

Con su breve extensión, no llega a las 90 páginas de cómic, el autor apenas puede desarrollar una idea y es el punto de inflexión en la vida de Corrina. El plantel de personajes es por lo tanto muy limitado y poco trabajado, los pequeños robos de Corrina, aunque muy significativos, son casi anecdóticos y la resolución de la trama peca de simplista en exceso.


La edición es perfecta, como decía al principio, única en su especie, lo suficientemente pequeña (no tanto como un tomo manga estándar pero sí minúscula en comparación con un BD o la mayoría de novelas gráficas) como para poder leerla tumbada boca arriba y sin la innecesaria tapa dura de la versión original. El color rosa del bitono de este cómic es perfecto y da un contraste inmejorable a la tinta negra, sin muchos contornos y aun así con un dibujo increíblemente nítido.

Poniéndolo todo en una balanza, no he podido evitar deleitarme con este cómic ya que aborda reflexiones que resuenan con mi estado mental actual así que esta vez quiero ser cauta a la hora de recomendarlo. Si buscáis una obra sencilla, entretenida, que se lee en un suspiro, con una protagonista con la que es muy fácil sentirse identificada y que además tiene un gato que rescató de la calle en casa, no dejéis de darle una oportunidad a Ladronzuela.

martes, 8 de agosto de 2017

Casualmente

Junto con Los Pies Vendados, otro título que cayó en el botín de la biblioteca tras la lectura de Giant Days fue Casualmente, de Fumio Obata. Desde aquel salón del cómic hace un par de años al que no pude ir porque andaba por tierras holandesas, cuando Spaceman Project todavía era Spaceman Books e invitó al autor al salón para promocionar la salida de este cómic, desde entonces recuerdo querer leer esta obra.


Hace muchos años que Yumiko decidió dejarlo todo y abandonar su Japón natal para mudarse a Londres. Desde entonces se ha ido adaptando a la vida de la metrópolis hasta tal punto que siente cierto desprecio por los turistas japoneses que se encuentra por la calle y, en general, por todo lo que caracteriza a la sociedad donde la criaron. De nuevo se prepara para hacer un corto viaje de vuelta a casa, salvo que esta vez no se trata ni de trabajo ni de vacaciones, su padre ha fallecido.

Mientras leía Casualmente no me podía quitar de la cabeza otra obra con ciertos paralelismos, El almanaque de mi padre, en que Jiro Taniguchi narra, de forma similar, el viaje solitario de un hijo a su pueblo natal tras la muerte de su padre. En ambas obras los protagonistas deben afrontar la pérdida de una persona literalmente vital en sus vidas pero a la que habían dejado de lado en cierta forma durante muchos años, una persona de otra época, con otras creencias y costumbres.


Con tintes autobiográficos, Fumio Obata cuenta el choque cultural que supone cada viaje de vuelta a Japón una vez integrados (Yumiko y Fumio) a la vida en Londres. Aborda este tema numerosas veces a lo largo de la obra aunque nunca de forma directa. Todo se resume en miradas reprobadoras y pequeños gestos: el rechazo hacia las propias costumbres y el sentimiento de superioridad por haberse alejado de esa visión retrógrada y cuadriculada de la sociedad.

Aunque no sea patente en la portada de la versión española, toma mucho protagonismo el teatro , un arte tradicional japonés que se caracteriza principalmente por las máscaras que portan todos los actores. El autor utiliza este simbolismo como metáfora para ilustras los conflictos internos de Yumiko, que quiere desligarse de todo lo que es japonés pero que se sabe tan sumisa al país nipón como lo es el actor a la máscara Nō.


Con sus virtudes, su precioso y característico estilo de dibujo, la narración tranquila y fluida, el lujo de los detalles, y un tema clásico e imperecedero como es la muerte del padre, aderezado con otro motivo frecuente, la búsqueda y aceptación de una misma, Casualmente se me antoja como una obra algo inmadura que, aunque agradable de leer, no deja mucho poso sobre el que reposar.

jueves, 3 de agosto de 2017

Los Pies Vendados

Giant Days me despertó el apetito por los cómics no japoneses y acabé en la biblioteca, después de mucho tiempo, a ver qué encontraba. Dio la casualidad que hacía muy poco había leído un pequeño reportaje sobre la costumbre bárbara de vendar los pies a las mujeres chinas como símbolo de belleza y erotismo así que cuando me topé con el impactante título lo cogí sin pensármelo mucho a pesar de no haber oído hablar antes de dicho cómic.


Para los profanos, como yo, quiero aclarar (brevemente) en qué consistía exactamente esta tradición de "vendar los pies" ya que, sin conocimiento de causa, puede parecer algo relativamente inocuo. Tener los pies vendados quería decir, en realidad, que a una edad temprana (hacia los 5 años de forma óptima) se les deformaban los pies a las niñas a propósito, apretando los dedos del pie contra la planta y vendándolos rápidamente con fuerza para mantener la deformación antinatural. Por supuesto, para conseguirlo, era necesario romper los dedos en el proceso y resultaba extremadamente doloroso. Esto se hacía con el objetivo de que una vez adulta, los pies de la mujer no superaran los 7 centímetros de largo (coged una regla que tengáis a mano y llevaros las manos a la cabeza). Esta deformación obligaba a las mujeres que la sufrían a caminar con dificultades, con un bamboleo característico que se consideraba erótico. Lo mismo ocurría con los pies, siempre vendados y en unos zapatos tradicionales con decoración profusa, que también despertaban las más enfermizas filias.

Las mujeres con los pies vendados no podían trabajar en el campo, aspiraban a convertirse en mujeres de hombres ricos y, básicamente, se convertían en floreros para la posteridad. Se trata de una práctica común en China durante varios siglos, que se realizaba a casi todas las mujeres de alta alcurnia y a unas pocas afortunadas entre los campesinos que aspiraban a mejorar la clase social de la familia a base de concertar matrimonios de provecho. Si queréis saber más sobre el tema, hay información abundante en la red, incluyendo fotografías de cómo eran en realidad esos pies al quitar la venda; no son para todas las sensibilidades, avisados quedáis.


Li Kunwu es un artista veterano reconocido a nivel internacional por su obra autobiográfica Una vida en china. En Los pies vendados no se aleja mucho de sus temas de interés habituales, narrando la vida de Chunxiu, la que fuera su niñera cuando era todavía un niño, tal y como ella misma se la contó. Se trata pues de una obra biográfica en que, a través de la historia personal de Chunxiu, enfatizando siempre cómo todos los puntos de inflexión de su vida tuvieron algo que ver con sus pies, el autor aprovecha para contar los movimientos convulsos que hubo en China el siglo pasado con la instauración del nuevo régimen. Tanto es así, que a veces una duda siquiera si Los Pies Vendados es realmente la historia de esta mujer o si en realidad sus experiencias son colaterales al guión del cómic con páginas enteras (de su centenar escaso) dedicadas a conversaciones entre hombres en el mercado o llenas de propaganda política, que son las que realmente permiten apreciar cuál era la situación del pueblo en la China rural de la época.

El título que hoy me ocupa ofrece pues una lectura entre líneas, cargada de intención, en que se critica con dureza la sociedad china y su evolución en el último siglo sustituyendo una lacra por otra. Si la infancia de Chunxiu se caracterizó por los últimos coletazos del imperio, y su juventud por tiempos convulsos de cambio y radicalización, su vida adulta y vejez constituyeron una huida continua, con el pasado siempre a cuestas, sin visos a mejorar nunca, sabiéndose sola e impotente pero, a pesar de todo, aceptando su destino y tirando hacia delante, agarrándose a la vida con orgullo a pesar de ser vista como una lacra por y para la sociedad.



Los Pies Vendados es una lectura sofocante, con viñetas oscuras y sucias, emborronadas, con mucha emoción contenida. No hay viñetas particularmente explícitas. El autor se vale de otros recursos para reflejar la crueldad de la práctica de vendar los pies. De hecho, Chunxiu es un personaje contemplativo, cuyos silencios dicen mucho más que sus palabras. Li Kunwu incluye al inicio de su novela gráfica fotos de los objetos que les dejó Chunxiu, y que tantas veces aparecen a lo largo de la obra. Es esta proximidad, el saber que esta historia no tiene nada de ficticio, la que hace que este cómic impacte tantísimo. A pesar de lo crudo que es, me parece un homenaje magnífico a la estupidez, ignorancia y determinación humanas así que os recomiendo su lectura sin reservas.

Fuente: Vendado de pies, Wikipedia [Accedido el 20 de julio de 2017]

domingo, 23 de julio de 2017

Antiguos Alumnos #1

Ya se terminó la semana delirante y sus entradas diarias pero como esto no es exactamente un primer tomo en su sentido estricto y, a fin de cuentas, he dedicado entradas enteras a cada uno de los tomos que he leído hasta la fecha de Asumiko Nakamura, Antiguos Alumnos no iba a ser menos.


Antes de empezar, quiero ser un poco redundante con lo de que este tomo no puede considerarse como debut de una historia ya que, por mucho que se trate de un nuevo título, no puede seguirse el hilo sin haber leído antes, ya no sólo En la misma clase sino también Sorano y Hara. Como ya sugiere el marcapáginas de regalo, Antiguos alumnos recoge a todos los personajes aparecidos hasta ahora en los 4 tomos previos, añadiendo algunos nuevos; de hecho, me parece una adaptación brillante del intraducible título original O.B. (Occupation to Beloved), que refleja muy bien el contenido de la obra. ¿Y por qué insisto tanto con esto? Pues porque así entenderéis por qué he decidido no escribir una sinopsis.

Asumiko Nakamura gusta mucho de historias cortas pero parece que se encariñó tanto con Kusakabe y Sajo que tenía la necesidad de seguir contando sus idas y venidas tras el final de En la misma clase. Se podría decir que estos dos tomos son una recopilación de epílogos de todas las tramas anteriores, para que podamos saber qué ocurre después de sendos "finales felices". Kusakabe y Sajo tienen que aprender ya no sólo a llevar su relación a distancia sino también a cuidarla y mantenerla cuando todo lo demás está cambiando en sus vidas debido al trabajo/universidad. Ambos son tan encantadores como siempre y es... refrescante verlos en plan recién casados (¡metafóricamente hablando! no se casan de verdad, por desgracia, en Japón ni siquiera es legal).


Puede que la historia más loca de todo el tomo sea la protagonizada por Koma, el amigo diseñador de Hara, que, a raíz de un reencuentro inesperado, recuerda una época de su juventud algo desenfrenada. Así, la autora va saltando a placer entre pasado y presente, mostrando lo mucho que han cambiado las cosas con el paso de los años para terminar concluyendo que, quitando alguna que otra arruga, tanto Koma como Ryuu no han cambiado nada en absoluto y difícilmente pueden dejar atrás los errores del pasado.

Cierra este tomo un capítulo centrado en Arisaka y Hibiki, los que fueran personajes secundarios en Sorano y Hara. Por mucho que ya no sean profesor y alumno y que hayan conseguido salvaguardar su relación, Arisaka sigue manteniendo las distancias con el menor. Mientras que la ambigua relación entre ambos continúa en punto muerto, el vínculo de Arisaka con su hija está a punto de dar un vuelco, ahora que ésta va a casarse y quiere retomar el contacto con su progenitor. Y poco más puedo decir ya que este capítulo es una "primera parte" que concluye el tomo con lo que la historia podría virar en cualquier dirección en la siguiente entrega. Aunque no son personajes que me dijeran mucho en Sorano y Hara, la autora ha conseguido despertar mi curiosidad en muy pocas páginas así que espero el segundo y último tomo de Antiguos Alumnos con ganas.


Todavía está por llegar el día en que lea algo de esta mangaka y no me guste. En este caso la recomendación es muy fácil, si os gustó En la misma clase (que espero que sí) no podéis dejar de leer esta continuación tan dulce que acaba de atar algún que otro cabo suelto.

jueves, 20 de julio de 2017

Giant Days

Fandogamia empezó a abrirse camino en el mundo del cómic hace ya tres años. Desde entonces, han venido licenciando una mezcla de lo más heterogénea de títulos incluyendo tebeos (españoles), BDs (francobelgas), cómic (americano) y, por supuesto, manga. Aunque he seguido con interés sus licencias y, de hecho, compré tanto el primer tomo de Corazón de Melón como el Sketchbook de Xian Nu porque ya sabéis que soy una fan incondicional de este par de artistazas, el resto de títulos de la editorial no acababa de llamarme la atención. Hasta que vi la portada de Giant Days y dieron con la tecla.


Susan, Esther y Daisy acaban de comenzar la universidad y enseguida se han hecho amigas. Les emociona su nueva vida en la residencia pero, a la vez, no tienen ni idea de la que se les viene encima. Amargos reencuentros, rupturas dolorosas, experimentación insospechada, un gripazo psicodélico y mucho mucho más en apenas las primeras semanas tras el comienzo de curso.

Hacía una barbaridad que no leía cómic americano, tengo tanto manga pendiente que siempre me cuesta encontrar un momento para echarle un ojo a un mercado que a estas alturas me parece inabarcable. Pero los CM de Fandogamia me hicieron un favor a base de spammear día sí día también sobre la inminente salida de este lanzamiento. Estaba ya medio convencida para echarle el guante a Giant Days cuando desde la editorial española subieron el primer capítulo gratis. Y ahí ya supe que tenía que estar en mi estantería.


Soy incapaz de escoger entre Susan, Esther y Daisy. Susan es la voz de la razón y el sentido común, la estudiante de medicina con los pies en el suelo pero que en realidad desborda malhumor por todos sus poros, sufre una adicción a la nicotina muy mal llevada y un revanchismo pueril. Esther viene a ser una versión crecidita de dos personajes que me llevaban de cabeza cuando era adolescente: Emily the Strange y Raven (de Vampire Kisses); una chica gótica con una propensión natural al drama, extrovertida, segura de sí misma... Mientras que Daisy es la típica chica reservada, tranquila e inocente, que una vez entra en la universidad no tiene medida y no sabe dónde poner el límite. Me maravillan estas tres porque si desordeno sus cualidades y las reagrupo a mi antojo obtengo algo muy parecido a lo que fue mi núcleo de amigas durante la universidad.

Tiene un ritmo increíble, se nota mucho el origen como webcomic ya que cada página es un mundo en sí misma, no hay una sola viñeta desaprovechada. Todos los personajes tienen su miga, no solo las tres protagonistas. En tan solo cuatro capítulos el autor se las arregla para abordar la orientación sexual, el feminismo mal entendido, el consumo de drogas, el peligroso alcance de las redes sociales... con un guiño sublime a las fotocopias de fotocopias de los noventa. Está el cómic lleno de réplicas ingeniosas, incluyendo un recordatorio de por qué no hay que tomar antibióticos cuando se pilla un resfriado (gracias gracias gracias). En fin, canela en rama.


Para suerte o desgracia, Giant Days se lee solo, cuando te quieres dar cuenta has llegado a la galería de portadas del final y estás gritándole a Fandogamia vía redes sociales cuándo van a sacar el siguiente porque este primer tomo sabe a poco y deja con muchísimas ganas de más. Os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo al menos al primer capítulo subido gratuitamente, se lee a la velocidad de la luz y es la mejor de las muestras de lo que encontraréis en Giant Days.

martes, 18 de julio de 2017

... después de la lluvia

Koi wa Amaagari no You ni es el título real de este manga pero, sinceramente, creo que la mayoría de vosotros tenéis las mismas nociones de japonés que yo (o sea, ninguna) así que me parecía absurdo poner el título en rōmaji. La siguiente opción era tirar de traducciones oficiales (y extraoficiales) al francés o al inglés pero eso sería incluso más absurdo que la primera opción. «Love is like after the rain» es la traducción más fiel pero en las lenguas románicas chirría tanto que para la licencia francesa lo dejaron simplemente en «après la pluie»... y al final he optado por hacer prácticamente lo mismo en castellano con el añadido, muy sutil, de unos puntos suspensivos a modo de prefijo para intentar representar ese "amor" del título original.


Akira Tachibana tiene 17 años, trabaja en un restaurante familiar por las tardes al salir del instituto, tuvo una lesión que le hizo abandonar el atletismo y está enamorada de su jefe, de 45 años. No puedo añadir nada más a esta sinopsis porque os estaría engañando, ese es todo el argumento de Koi wa Amaagari no You ni. Y, por mucho que se publique en una revista seinen, no os llevéis a engaño, tiene el mismo ritmo que Kimi ni Todoke así que, aunque acumula ya ocho tomos recopilatorios, no ha habido ningún avance significativo en el desarrollo de ningún personaje ni tampoco de las relaciones que se establecen entre ellos.

¿Y una premisa tan simple da para tantos capítulos? No lo dudéis. Jun Mayuzuki se desenvuelve con maestría en una narración muda, visual, con escenas llenas de sutilezas, donde el lector pueda sumergirse en los sentimientos que destilan sus múltiples silencios. Es muy posible que tengan más diálogo los secundarios que la pareja protagonista, formada por la meditabunda Akira y el reflexivo Kondou que, como mucho, se pierde en monólogos internos. Si los silencios están ahí para emocionarnos, los diálogos son para hacernos reír, con múltiples referencias y gags.


Lo de que una estudiante de instituto, menor de edad, se enamore perdidamente de un señor de cuarenta y tantos tacos que, además, está divorciado, tiene un hijo, no ha prosperado nada a nivel profesional, al que se le cae el pelo y, encima, súper ruidoso cuando estornuda (que tengo entendido que en Japón es de muy muy muy mala educación), suena mucho a punto de partida absurdo irreal idealizado. Y lo es pero, a mi parecer, está enfocado de una forma muy acertada, alejándose de lo que podría haber sido más hentai que otra cosa. La gracia de Después de la lluvia es que Kondou es incapaz de procesar la declaración de amor de su subalterna, no entiende qué ha visto en él y en ningún momento se plantea una relación con ella. De ningún tipo que no sea la estrictamente profesional. Como adulto con responsabilidades que es, y con su experiencia amorosa fallida, tiene muy claro que no está para esos trotes y sus pensamientos giran en torno al qué dirán y en cómo huir de la situación hasta el punto que ni siquiera se plantea si siente algo por Akira.

Paralelamente a la (no) relación entre ambos, la autora dibuja pinceladas de la lesión de Akira, de lo que le gustaba correr, de lo importante que era en su vida y de lo vacía que quedó al tener que renunciar al deporte. Es una forma casi poética de contarlo porque nunca nadie habla del tema pero a la vez está muy patente en los múltiples planos a la cicatriz que le quedó tras la operación, con todo lo que eso implica.


En cuanto a los personajes, es muy posible que Akira esté terriblemente mal construida y su amor espontáneo por Kondou es lo único que la sostiene como personaje por lo que, en mi opinión, queda un poco coja como protagonista que se supone que es. Se caracteriza por ser más bien introvertida, muy madura, distinta a sus compañeras de clase aunque luego tiene un montón de pequeños detalles para recordarnos que no deja de ser una adolescente que todavía cree en los amuletos que traen buena suerte en el amor y cosas así. Quizá es también que le falta una amiga del alma para hablar de tonterías típicas de la edad y eso la convierte en un personaje muy distante, difícil de comprender. Justo en el extremo opuesto está Kondou, muchísimo más humano y cercano, con sus reflexiones de señor que debe enfrentarse a la falta de concordancia entre lo joven que se siente y lo viejo que se ve frente al espejo.

Descubrí este seinen gracias a/por culpa de Javi, en una encuesta que hizo vía twitter para sondear el interés de varios manga inéditos por aquí. Me llamó tanto la atención el dibujo que no me pude resistir a la posibilidad de procrastinar... no me arrepiento de mi decisión. Os recomiendo este manga abiertamente si buscáis una lectura sencilla, fluida y divertida. Yo estoy resistiendo la tentación de comprarlo en francés pero si alguien se animase a licenciarlo en España me parece que sería ya incapaz de no caer en la tentación.

domingo, 16 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Ran y el mundo gris

Me he dejado para el final el mejor de los manga que he empezado a leer últimamente. Un seinen de 7 tomos que estuve a punto de comprar en francés, cuya licencia no esperaba para nada por estos lares y, menos aún, de la mano de la pequeña Tomodomo pero, visto en perspectiva, ¡qué otra editorial podía traernos tal joya a España!


Ran busca desesperadamente sus zapatillas Nike aunque le vayan muchas tallas grande mientras que Jin, su hermano mayor, se empeña en esconderlas. Cuando la madre de ambos hace acto de presencia, empiezan a ocurrir extraños fenómenos en el vecindario. A pesar de ser apenas una chiquilla, Ran tiene muchísimo potencial aunque va a necesitar que alguien le enseñe a controlarlo. Sé que es una sinopsis terrible pero la experiencia de leer este primer tomo sin tener ni idea de qué iba me resultó tan sumamente grata que no querría estropeárosla...

Pensad en las historias de magical girls de vuestra infancia. O en la magia tan particular que destilan la mayoría de obras del colectivo CLAMP. En los personajes arrolladores, extravagantes y llenos de personalidad que protagonizan las películas de Ghibli. Añadidle un dibujo es-pec-ta-cu-lar. Ahora ya lo podéis meter todo en una coctelera y os saldrá algo parecido (aunque no tan bueno) a este primer tomo de Ran y el mundo gris.


En mi opinión, como ocurre en la gran mayoría de buenas historias, empiezas a leer sin entender nada de lo que está pasando (una sensación estilo Kimi no Na wa, para que me entendáis); motivo por el que me sigo resistiendo a redactar un resumen mejor. De hecho, acabas este primer tomo y te sigue faltando información básica, no es que se planteen preguntas para responder en futuros tomos es que Aki Irie ni siquiera proporciona los elementos necesarios para que te puedas hacer ninguna pregunta. Y por eso es una lectura que se disfruta tanto porque no tienes que pensar en absolutamente nada sino dejarte llevar por los dibujos increíbles, las viñetas que quitan el hipo y el carácter entrañable de Ran, tan inocente como tendrían que serlo todos los niños pequeños.

Con un montón de detalles aislados Aki Irie nos permite asomarnos a un mundo entero que, de momento, ofrece posibilidades infinitas. La narración secuencial, el dibujo, el carácter de los personajes, todo en este primer tomo es excepcional y huye de lo convencional. No sólo es entretenido y agradable de leer sino que, además, es totalmente impredecible.


A base de capítulos más o menos autoconclusivos, en este tomo encontraréis una presentación básica de personajes principales y poca cosa más. Está por ver si a partir del siguiente volumen siguen las travesuras de Ran o la cosa empieza a coger más sustancia (sospecho que será lo segundo). Pero, en cualquier caso, tengo pocas dudas sobre lo que me van a gustar todos los tomos de esta serie, hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien empezando a leer un manga. ¡Lo mejor de todo es que mañana mismo sale a la venta el tercer número!

sábado, 15 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] La respiración de Copérnico

Me desconcertó con Utsubora, luego me encandiló con En la misma clase y hasta me hizo cogerle simpatía a un personaje tan exasperante como Hara (Sorano y Hara). Cuando Milky Way anunció la licencia de la Colección Asumiko Nakamura me faltó dar palmas con las orejas porque ya no se trataba de licenciar una obra adicional de esta mangaka, sino cinco (de ahí lo de "colección"). Da inicio a esta recopilación La respiración de Copérnico, una historia que gira en torno a Trinos, el payaso de un circo algo peculiar.


Si bien En la misma clase (más bien una comedia romántica) y Utsubora (que tira hacia el terreno de lo ambiguo y lo perturbador) me sirvieron para catar los contrastes que es capaz de exhibir Asumiko Nakamura en su creación artística, no imaginaba que en La respiración de Copérnico iría mucho más allá, regodeándose en la miseria y la perversión humanas, en una historia que sencillamente revuelve las tripas y no puede hacer otra cosa que angustiar al lector. Casi me da miedo que algún niño se pueda sentir atraído por los colores de la portada y se encuentre con alguna salvajada al hojear el tomo.

Porque los artistas del Cirque du Soir son circenses de día pero se prostituyen de noche, siguiendo los designios del tiránico director de circo que, además de ejercer como chulo, se dedica a sodomizar a Trinos cuando le apetece. No son mucho más afortunados los demás, que se exponen a los deseos enfermizos de perturbados con extrañas filias (de verdad, no leáis este tomo si acabáis de comer o pensabais hacerlo en breve). 


Aunque puede que el personaje más turbio de todos sea el propio Trinos, incluso más que sus abusadores, atormentado por su pasado, aceptando su martirio en silencio; la autora no deja muy claro qué opinión le merecen las personas que le rodean, bien podría tener síndrome de Estocolmo o rasgos psicópatas a juzgar por sus nulas habilidades sociales y la inexpresividad constante que le caracteriza. Trinos arrastra su desdichada existencia sin destino aparente, no parece haber nada que le reporte felicidad, y se limita a ser el juguete sexual de unos y otros, quizá con la convicción de que lo que le reste de vida debe ser una penitencia.

Es esta historia pues extremadamente explícita... hasta el punto de que aparecen desnudos integrales de personajes masculinos sin connotaciones sexuales (exacto, aparecen penes, flácidos para más inri, ¡hasta en el punto de libro de regalo!). Y tan maravilloso me parece dicho atrevimiento como espantosa la realidad de que me tenga que sorprender por algo así. Evidentemente, el material NSFW va mucho más allá, con varias violaciones y BDSM bastante hardcore. Asumiko Nakamura viene, como decía antes, con ganas de revolver las tripas.

viernes, 14 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Mob Psycho 100

Tras el éxito (merecido) de One Punch Man, y por mucho que uno de los alicientes para acercarse a dicho shonen sea el dibujo espectacular de Yusuke Murata, es el humor de ONE lo que creo que ha contribuido definitivamente a su popularidad. Por eso mismo, y por mucho que el dibujo tire de espaldas de malo que es, me intrigaba mucho echarle el guante a Mob Psycho 100... incluso a pesar de la acogida tan crítica que ha tenido su publicación en España.


Shigeo Kageyama, alias Mob, no es un estudiante de secundaria cualquiera. A pesar de que su presencia y carácter resultan de lo más anodinos para todos los que le rodean, tras su mirada inexpresiva y su corte de tazón se esconde un poderoso esper o psíquico. Tan desmesurado e incontrolable es su poder que a pesar de vivir una etapa tan crucial de la vida como es la adolescencia, se ve obligado a reprimir constantemente sus emociones y sentimientos por lo que pudiera pasar si diera rienda suelta a sus frustraciones (un poco como la antítesis de Haruhi Suzumiya). Su cualidad de esper no va acompañada de la más mínima astucia, autoestima o ambición por lo que deja pasar sus días lamentándose (sin mucho énfasis) por no ser más atlético y no saber llamarle la atención a la chica que le gusta. Además, ocupa su tiempo libre ayudando a un conocido psíquico (que no es más que un impostor) a exorcizar espíritus malignos.

Tanto One Punch Man como Mob Psycho 100 empezaron a publicarse en 2012 y, paradójicamente, ONE explota exactamente la misma fórmula en ambas historias. Tanto Saitama como Mob tienen un poder sobrenatural, innato, que no puede compararse al de aquellos que los rodean. Por lo demás, no son muy buenos en las interacciones sociales y no le dan ningún crédito a sus propios poderes siendo ambos de carácter más bien holgazán. No importa la potencialidad de su poder o su alcance, son incapaces de sacar ningún tipo de provecho a sus habilidades.


Si en algo sí se diferencian claramente es, como decía, en el dibujo. Como creo que no puedo ser lo suficientemente enfática para describiros cómo de malo me parece (la gente que ya se lleva las manos a la cabeza con el grafismo de Ataque a los Titanes imagino que se quedaría en el sitio si llegase a hojear Mob Psycho 100), os he dejado la viñeta de rigor. En realidad, tiene mérito que ONE haya conseguido publicar algo así y mantenerlo en el ránking durante mínimo cinco años acumulando más de catorce tomos y hasta un anime. Aunque claro, enfocándolo desde otro ángulo, me cuesta imaginar cómo una historia así puede alargarse tanto manteniendo el interés...

Este primer tomo no está mal, choca mucho al principio y cuesta meterse en la dinámica absurda pero es una lectura divertida a su manera. Creo que merece la pena echarle un vistazo sólo por lo raro que es pero a la vez hay que ir cargado de paciencia para enfrentarse a sus niveles de absurdidad. En resumen, ni es un manga para todo el mundo ni uno de esos títulos que comprarías sólo por la portada. Mob Psycho 100 ha sido, sin duda, el manga más difícil de reseñar de toda la tanda semanal.

jueves, 13 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Immortal Rain

Con esta entrada llego al ecuador de la semana y de las nuevas lecturas haciendo doblete con Milky Way Ediciones. En esta ocasión vengo a hablar casi casi de un milagro ya que no consigo recordar cuál fue el último shôjo, de temática fantástica, de más de 10 tomos y cuya publicación comenzara en Japón en el siglo pasado que alguna editorial se ha dignado a licenciar y publicar en España (recientemente quiero decir).


Se rumorea que existe un hombre inmortal, Matusalén, que ha vivido más de 600 años, al que es imposible matar. Se ofrece una generosa suma de dinero por su cabeza por lo que todos los cazarrecompensas van tras él. Incluida Machika que, a pesar de tener sólo 14 años, está dispuesta a dar caza al misterioso inmortal, siendo Matusalén la única presa que huyó de las garras de su abuelo, el legendario Zol, al que conocían como ángel de la muerte. Sin embargo, cuando por fin está frente a frente con él, las cosas no acaban de ir según lo planeado.

Dio la casualidad que empecé a leer Immortal Rain a la par que Tsubasa, el secreto de las alas y son dos obras tan y tan parecidas que no me veo capaz de hablar de una sin compararla con la otra (que sé que es una de aquellas reglas no escritas de la crítica pero me voy a ocultar tras mi etiqueta de amateur). Ambos son shôjos de los noventa, con protagonistas huérfanas, que están solas en un mundo post-apocalíptico, que se ganan la vida con su fuerza bruta, cuya vida da un giro de 180 grados debido a un hombre misterioso y que tienen que huir de malvadas organizaciones que hacen experimentos con humanos y acaban sin querer en una peregrinación incierta relacionada con algo de tinte sobrenatural. Hasta lucen looks parecidos, con pelo corto y, en general, poca ropa. Puede que la diferencia principal sea la relación entre los protagonistas ya que mientras que Raymon le tira la caña descaradamente a Kotobuki desde la página cero (no exagero, ya bromea con eso antes de que empiece el primer capítulo), la actitud de Matusalén hacia Machika es más bien paternalista (algo lógico por otra parte teniendo en cuenta la diferencia de edad).


Es muy posible que os suene el nombre de la mangaka Kaori Ozaki, siendo ésta la autora de sendos tomos únicos publicados también por MW: Los dioses mienten y El príncipe del mar. Aunque parece que han tenido muy buena acogida, ya comenté en su momento que el primero de ellos no me entusiasmó por lo que no le di ninguna oportunidad al segundo. Siguiendo esa lógica, la verdad es que no tiene mucho sentido que me haya embarcado en la compra de un manga de la misma autora que cuenta con 11 tomos pero la temática me pudo. En linea con lo que cabría esperar, la verdad es que este primer tomo me decepcionó bastante aunque fuera por motivos totalmente distintos a los de Los dioses mienten (que me pareció una historia demasiado gratuita, superficial, buscando la lágrima fácil).

Como ya me pasara con Tsubasa (por seguir con las comparaciones odiosas), es demasiado evidente que la autora era novata cuando ideó la historia de Immortal Rain. Resulta todo simplista, precipitado y mal hilado. No hay ningún asomo de justificación de por qué Machika cambiaría radicalmente de opinión sobre Rain de un momento a otro. A partir de este momento, que no es más que el punto de partida del manga, empieza una peregrinación al más puro estilo "shôjo de aventuras" sin ningún tipo de pilar sobre el que sostener una trama que, de momento, no existe. Rain es inmortal, no sabemos cómo ni por qué, parece muy afligido, mucha gente lo busca, Machika le va detrás como un perrito faldero, punto. Al menos en Tsubasa había un objetivo claro desde el principio...


Si me hubieran prestado este primer tomo para que me formase una opinión sobre la que basar mi decisión de comprarlo o no, es muy probable que no le hubiese dado una segunda oportunidad. Pero como es una historia con muy buena nota en mangaupdates, y ya tenía el primer tomo en la estantería, he continuado leyendo hasta el tercer tomo, que acaba de salir, y ya os avanzo que la historia da un salto cualitativo notable. Así que hago un poco de trampa y os lo recomiendo aunque no sea por este primer tomo precisamente.

miércoles, 12 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] To Your Eternity

Habiéndose publicado hace apenas un mes, To Your Eternity es el último "tomo #1" que he comprado, capricho inmerecido que me auto-regalo después de la montaña rusa que fue leer A silent voice (he hablado de todos los tomos de este manga en el blog pero estoy esperando a una relectura concienzuda para hacer una reseña propiamente dicha de la historia en su totalidad... algún día). Como he hecho con muchos de los títulos de esta semana, me lo compré sin tener ni idea del argumento, confiada en parte por el hype (aunque suela ser mal consejero) y los pocos tomos en su haber (que no me suponen un gran sacrificio ni económico ni espacial a corto plazo).


Con sólo este primer tomo leído, To Your Eternity me parece un experimento. Uno de esos que quizá no te puedas permitir como autor novel pero sí después de un bestseller con adaptación animada. La premisa es extraña como pocas, y no ofrece ningún patrón para el desarrollo de la misma. El "protagonista", por llamarlo de alguna forma, es un ente carente de alma (al menos, de momento) y no parece tener ningún objetivo definido. Dicho de otro modo, el devenir de los acontecimientos es totalmente imprevisible.

El primer capítulo, que bien podría ser un one-shot independiente, nos prepara para una historia cruenta, llena de miseria humana. Así conocemos a ese esquimal sonriente que aparece en portada, que habita en soledad en un terreno de lo más hostil. La autora nos hace sentir incómodos al mostrar su esperanza y optimismo a pesar del entorno inclemente, vertidos ambos en un monólogo esquizoide. Esta historia prácticamente muda bien valdría como historia autoconclusiva sin desarrollo posterior, en la que la autora hace gala de su dominio de las viñetas.


Cambia totalmente de registro al finalizar este preámbulo, presentando la aventura de March, una niña que, como suele ocurrir, tiene mucha prisa por hacerse mayor, en una aldea compuesta eminentemente por adultos. Sin embargo, su deseo se verá frustrado prematuramente cuando se decida que ella debe ser el nuevo sacrificio anual que ofrecer al dios furibundo del territorio. Por mucho que sea la historia de March la que, en realidad, abarca más páginas de este primer tomo, me ha costado mucho más sumergirme en ella. A diferencia del prólogo, a esta segunda parte le cuesta mucho más arrancar y las acciones de los personajes se me han antojado bastante extravagantes.


Parece que los altibajos que ya me contrariaron en A silent voice, se mantienen en esta segunda obra larga de Yoshitoki Ooima. Aunque pertenezcan a géneros tan distintos, la firma de la autora es evidente, más allá del grafismo que la caracteriza, las páginas destilan la misma sensibilidad, con unos personajes que desbordan sentimientos por los cuatro costados. Es de esas lecturas que difícilmente te puede dejar indiferente... que suena a frase tópica y típica desprovista de todo significado pero, sinceramente opino que es poco probable que no haya al menos una de sus viñetas que consiga tocaros la fibra sensible con tanta rabia y desesperación como evocan algunas. En cualquier caso, y precisamente por lo imprevisible que me parece esta lectura, me reservo mi derecho a recomendarlo de momento.

martes, 11 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Adolescente pero no inocente

No, no estoy de broma. Sé que un título como éste no pasa desapercibido, posicionándose entre los más bizarros de la editorial argentina junto con otras ocurrencias como Lo nuestro no puede ser tío o Culebrón Romanticón pero, si no me frenaron éstos, tampoco lo iba a hacer Adolescente pero no inocente. Mi relación con Kanan Minami siempre ha sido muy turbulenta, Hoy Comienza Nuestro Amor es un shojo que disfruté bastante porque me sentía muy identificada con la protagonista pero que a la vez detesté por la relación tóxica que refleja (nada que llegue a los extremos enfermizos de Hot Gimmick, todo sea dicho de paso). No puedo decir lo mismo de Rapsodia Celestial que vendí sin muchos miramientos o de Golpe de Pasión y Honey & Honey Drops a las que ni me acerqué por la pésima crítica. Pero, por algún extraño motivo no me pude resistir a la última obra de la autora... eso sí, con muchas expectativas no iba, para qué engañarse.


Karin es la única hija de un matrimonio pudiente, sus padres la han malcriado hasta decir basta por lo que, a sus 16 años recién estrenados, es una chica insoportable, consentida, que no valora lo más mínimo el esfuerzo que requiere conseguir aquello que uno desea. En ese sentido, su capricho más reciente es Nao Tsurugi, un alumno de tercer año que lo tiene todo: es inteligente, guapo y bueno en deportes. Cuando sus padres le anuncian un matrimonio concertado con un desconocido, cree estar inmersa en una pesadilla... ¡hasta que descubre que su prometido no es otro que su idolatrado senpai!

Es evidente por esta sinopsis que la trama tiene trampa pero, aún así, no me podía creer que la autora hubiese caído en tal absurdidad. Sin embargo, he de admitir que no llega al grado de surrealismo de un bestseller y shôjo insignia de mi adolescencia como es Marmalade Boy así que no iba a descartar esta nueva obra de Kanan Minami sólo por eso. Que de manga os hablo.


Pero, por supuesto, no se le pueden pedir peras al olmo y este manga da sus primeros pasos tan solo para precipitarse en el abismo de su mediocridad. Si Karin es una malcriada, Nao es un insensible amargado. Pecan de todos los clichés que pueden soportar las páginas de este tomo, siendo él el chico perfecto que todo lo sabe hacer bien sin despeinarse y ella una inútil que no es buena en nada y que en su vida se ha roto una uña ni en lo más básico. Aunque esta serie de entradas pretende ser una especie de "primeras impresiones" basadas en un solo tomo, confieso haber leído los dos volúmenes siguientes y la cosa no mejora en absoluto. Los clichés se van amontonando capítulo tras capítulo hasta decir basta.

Al final, lo mejor de este tomo (y los siguientes) ha sido el capítulo extra, dedicado a Tsubaki y Tsubaki, un tiempo después de donde quedó la trama en Hoy comienza nuestro amor. ¡Más monos ellos...! Si alguna virtud debo resaltar de Adolescente pero no inocente es que es una lectura amena, ideal si buscáis una comedia romántica sencilla, que os distraiga de vuestros quehaceres y no os haga pensar mucho.

lunes, 10 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Aristocracia Campesina

Hace (muchos) meses que pensaba en hacer una entrada de "últimas lecturas" dedicada, exclusivamente, a reseñar primeros tomos de varios manga. Pero, mientras dejaba la idea relegada a un cajón, llegaron a mis manos todavía más tomos #1 de títulos de los que, una vez leídos, tengo muchas cosas que decir... así que se me ocurrió la locura de reseñar cada uno de ellos en una entrada distinta y, no solo eso, sino que mi intención es publicarlas seguidas a ritmo diario (y no es una trola porque hasta que no las he escrito todas para poder programarlas una detrás de otra, no he publicado la primera; esto ha ido en un claro detrimento de la periodicidad que tanto me había costado conseguir así que, después de todo, parece que fue una muy mala idea pero ahora ya solo queda recoger los frutos de lo sembrado... si es que crece alguno).

Empiezo la semana con un plato fuerte, un manga actualmente en (no) publicación en Japón, obra de una de las mangakas más celebres del panorama actual y con tan solo 4 tomos en su haber: Aristocracia Campesina, de Hiromu Arakawa.


Aristocracia Campesina no es más que una autobiografía que hace Arakawa de su vida en la granja antes de convertirse en mangaka. Todos los que hayáis leído alguna de sus obras ya sabréis que siempre se representa a sí misma como a una vaca y es que la autora se crió en una granja en Hokkaido y estudió en una escuela de capacitación agraria. Exacto, lo mismo que los personajes de Silver Spoon. De hecho, fue el mono que sufro por este último (hace un AÑO que salió el último tomo) que me decidí a leer Aristocracia Campesina y ¡cuál ha sido mi sorpresa al descubrir que es ésta anterior en su publicación (2008) a Silver Spoon (2011)!


Como ya me pasa con todos los tomos hasta la fecha de Silver Spoon, esta primera entrega de Aristocracia campesina me ha servido para aprender un montón de cómo es la vida en la granja (en Hokkaido), con el añadido de que esta vez sé a ciencia cierta (¡casi!) que todo lo que se cuenta es 100% verídico y no simplemente una ficción factibleHiromu Arakawa me parece ahora una persona aún más entrañable, ojalá aparezca en alguno de los capítulos de Urasawa Naoki no Manben.


Aunque este manga parece que me va a encantar de principio a fin (la mitad ya la ha cumplido), me veo en la obligación de advertiros de que se trata de una autobiografía contada en clave cómica y en un formato que, guardando las distancias, se parece al 4-koma. Así, a pesar de la brevedad del tomo, salta de un tema a otro con agilidad con lo que al terminarlo te das cuenta de que has leído sobre gran variedad de temas incluyendo pero no limitándose a: horarios imposibles, ladrones, osos, leche, patatas y boñigas de vaca, sobre todo muuuuchas boñigas (pun intended). Es muy posible también que no sea la mejor de las lecturas que recomendar a personas vegetarianas o veganas ya que se habla también del sacrificio de animales en la granja (y fuera de ella) aunque así a priori me parece que el trato que dan a los animales allí es bastante más humano que el de aquí... o quizá sólo son prejuicios y desconocimiento de causa.


En múltiples ocasiones la autora se dibuja a sí misma discutiendo los pormenores de la trama con su editora. Son estas metaviñetas de las que más gracia me han hecho porque siempre está la editora escéptica con las batallitas que cuenta la autora o, directamente, indignada por los derroteros que suele tomar hablando a menudo de caca de vaca a pesar de tener bastante éxito entre lAs lectorAs. ¿Y cómo responde Arakawa ante tales juicios? Ignorándola y siendo todo lo escatológica/explícita que puede (¡la ausencia de cromosoma Y no nos impide hablar/leer de mierda!).


Como ya habréis deducido en base a las imágenes que he escogido para ilustrar la entrada, el dibujo de Aristocracia Campesina no tiene absolutamente nada que ver con el grafismo habitual de Hiromu Arakawa. Apenas aparecen personas en el manga ya que los personajes principales son ella misma (versión vaca antropomórfica caricaturesca), su familia (ídem) y los animales (de verdad) de la granja. Para lo que quiere contar, el cómic como medio no es más que un instrumento para dar dinamismo y gracia a las anécdotas, ni mucho menos pretende dibujar grandes fondos o escenas de las que se te quedan grabadas a fuego en la retina. De esta forma, el dibujo es funcional y le permite ir más rápida y, al final, ni por esas puede sacar adelante este manga que sólo lleva 4 tomos recopilatorios desde que lo comenzó en 2008 y que, actualmente, parece estar en pausa indefinida.


Es inevitable que os sintáis timados cuando vayáis a la tienda y busquéis los, tan escasos, tomos multicolores de este manga ya que a pesar de tener un precio estándar (vale, cincuenta céntimos menos de lo estándar) constan tan solo de 112 páginas sin tener ningún extra que justifique su precio. Imagino que se trata de una licencia tan loca, con un público tan nicho, que las tiradas serán irrisorias y había que hinchar un poco (bastante) el precio para amortizar la edición... yo reconozco que es un tomo caro pero me ha gustado tanto que lo pago con placer.

Soy consciente de que me he pasado toda la entrada escribiendo sobre las pegas de Aristocracia Campesina, que si el dibujo, que si el precio, que si es todo humor, que si está en hiatus... pero por cada uno de sus inconvenientes encuentro al menos un punto a favor así que os lo recomiendo con precaución pero con muchas ganas. ¡Entretenido lo es un rato largo!

miércoles, 14 de junio de 2017

Tegami Bachi

Me compré el primer tomo de Tegami Bachi antes de empezar el blog. Es muy difícil para mí hablar de este manga que he seguido de forma tan irregular debido a la publicación aperiódica de Planeta (no me olvido del verano de 2011 cuando estuve a punto de empezar a comprar este manga en inglés a pesar de tener los tres primeros tomos en castellano, hasta ese punto me enamoré de esta historia). Tegami Bachi es un manga que me cautivó desde el primer tomo, el primer capítulo, la primera página. Todo me gustaba de Tegami Bachi: los personajes, el universo, los sentimientos que evoca cada nuevo arco, los conceptos de letter beedingo, los gaichu, el arte sublime de Hiroyuki Asada. Todo. Durante meses, mantuve una cabecera de este manga en el blog, acompañada de un avatar de Niche, un personaje al que incluso le dediqué una entrada entera cuando apenas empezaba a escribir aquí. Al acabar de leer Tsubasa me lancé a por la relectura de este shonen, devorando ávidamente los quince tomos que ya había leído años atrás, sin poder esperar a llegar a esa cuarta parte restante, cuyo desarrollo desconocía en su totalidad. Quizá vieseis en twitter la tremenda decepción que me causó el capítulo final. Con todo, tiene este manga tantas historias entrañables abarcando la mayoría absoluta de su longitud que no voy a dejarme llevar por lo que me parece un final pésimo.


Amberground se divide en tres regiones concéntricas en función de su proximidad al sol artificial: Akatsuki, Yuusari y Yodaka. Por lo tanto, mientras que Akatsuki está bañada constantemente por la luz del sol, los habitantes de Yodaka viven en la penumbra. Esta división no afecta tan solo a la luz sino que va mucho más allá, existe una jerarquía paralela de índole social por lo que a los habitantes de Yodaka no sólo les falta luz sino también recursos. Por si esto fuera poco, se trata de un mundo infestado por extrañas criaturas que recuerdan a insectos gigantes llamados gaichu que atacan a las personas y les roban el corazón dejando tras de sí poco más que carcasas vacías. Puesto que está estrictamente prohibido pasar de uno a otro distrito, y ya que es tan peligroso desplazarse de uno a otro pueblo debido a la presencia de los gaichu, la única forma de comunicación entre habitantes de ciudades distintas son las cartas, que sólo pueden transportar los "letter bee" o abejas mensajeras. Así que, lo creáis o no, Tegami Bachi es un manga sobre carteros (de alto riesgo).

La historia comienza con el rapto de la madre de Lag, el protagonista, cuando éste apenas tiene siete años. Goose Suede, uno de los mejores letter bee, será el encargado de transportarlo como "carta" hasta Campbell Litus, donde vive su tía Sabrina. Este viaje servirá para que Lag idealice la profesión de letter bee y tome la determinación de convertirse en Head Bee, para así poder entrar en Akatsuki y buscar a su madre. No voy a entrar en más detalles sobre el argumento porque creo que ya he explicado demasiado pero lo que me gustaría transmitir es que Tegami Bachi es, desde el principio y hasta el final, una historia (muy) triste. No solo triste sino, más bien, emotiva hasta el extremo... Prácticamente todos los personajes tienen un pasado trágico, tanto los protagonistas como los secundarios que desempeñan el rol ya sea de destinatario o de remitente, y que cambian de capítulo a capítulo. De hecho, Lag se pasa toda la historia llorando sin parar por todo. Aunque el autor suele optar por enfoques optimistas y finales más o menos felices, las historias suelen ser agridulces como poco y todos cargan, inevitablemente, con recuerdos tristes.


Para mí, dibujazo a parte, el mayor logro de Tegami Bachi son sus personajes y la complicidad entre ellos. Es imposible no cogerles cariño, no empatizar con ellos. Se da mucha importancia a la amistad y la camaradería, todos los capítulos rebosan sentimiento a raudales. El autor también da pie a muchas situaciones cómicas, muchas bromas, los chicos (Lag, Connor y Zazie sobretodo, que tienen entre 12 y 14 años) se pican entre ellos sin parar. No sólo eso sino que se aborda qué es lo que nos hace ser quienes somos, más allá de nuestras experiencias vitales. Si se rasca un poco enseguida despuntan matices de cariz más bien filosófico que subyacen a la lectura rápida. Y Niche. Niche es la contrapartida perfecta para Lag, se lleva todo el protagonismo en muchísimos arcos, es indispensable para la supervivencia del chico, que es todo corazón (literalmente), da toda la chispa y alegría para sonreír y soltar alguna carcajada de tanto en tanto entre tanta lágrima. Son tan maravillosos los personajes que no me importaría leer otros 20 tomos de sus aventuras, más allá de la trama principal, sin importar los enigmas por resolver... sin desmerecer a estos ya que contribuyen a que fuese una tortura tener que esperar varios meses para saber cómo seguía, manteniendo siempre el interés del lector.


El worldbuilding de Amberground se basa en una sociedad moderna en la que el corazón (entendido como el alma, y que solo los letter bee más sobresalientes son capaces de modular para darle algún uso cotidiano) sustituye a la electricidad, en la que las distancias deben recorrerse a pie o en carruaje, en la que no hay desarrollo tecnológico. Si a esto le sumamos la semioscuridad perpetua y la pobreza generalizada de Yodaka, es fácil imaginarse a un pueblo oprimido, formado por gente sencilla sin grandes aspiraciones. Además, todo el país ostenta una férrea creencia religiosa en la Emperatriz, que gobierna Amberground desde Akatsuki. A pesar de ser una figura tremendamente distante y que no parece obrar diferencia alguna en la vida del pueblo, es admirada e idolatrada por todos en lo que sólo puede denominarse como fe. En realidad, tiene Tegami Bachi varias reminiscencias a la religión cristiana, aunque no quiero desglosarlas con detalle para no destriparos la historia. Además, junto con los gaichu, hay varias criaturas (animales y plantas) endémicas de Amberground, completando así la caracterización del mundo creado para la historia de Lag.


La ventaja de haber decidido leer los 20 tomos del tirón es que he podido seguir muy bien la trama y he entendido muchas cosas que pasé por alto en la primera lectura. Ya desde los primeros tomos hay detalles que a priori no tienen mucho sentido pero que encajan a la perfección al final. Y, teniendo en cuenta lo precipitado del mismo, tiene mucho mérito de parte del autor. Se nota que tenía el guión completo en la cabeza ya desde el inicio (e hizo lo que pudo con las limitaciones de espacio impuestas por los rígidos japoneses). Tratándose de un shonen "de luchas" (poco convencionales, pero luchas al fin y al cabo), con un objetivo que alcanzar, llama la atención su extensión moderada de sólo 20 tomos. El manga se divide en dos partes desiguales. La primera, más naif, centrada en el desarrollo de personajes, el planteamiento de preguntas transcendentales a resolver al final y la construcción progresiva del mundo para el lector. Tras un último arco argumental que abarca unos cinco tomos y que culmina con grandes revelaciones en el tomo #15, empieza la segunda parte, (mucho) más breve, en que el autor tiene que hacer un sprint para dar respuesta a todos los enigmas (algunos nuevos) en cinco míseros tomos.

Como curiosidad, todos los tomos cuentan con un apéndice dirigido por el doctor Thunderland que interpela directamente al lector lamentándose por no aparecer todavía en la historia principal y ofreciendo información sobre el mundo de Amberground a modo de glosario.

[ANEXO] Acerca de los personajes femeninos de Tegami Bachi

He estado dándole vueltas a si debía o no comentar de forma específica cuál es el rol de los personajes femeninos en esta historia. Últimamente estoy tan sensibilizada con esto que a veces me da miedo hacer juicios demasiado radicales... pero descubro divertida que hace más de 4 años (cuando le daba mucha menos importancia que ahora al tema) ya me rechinó el papel que tienen las mujeres en general en esta obra así que quizá no esté de más que me explaye un poquitín sobre esto. Para empezar, da la casualidad que todos los bees de la colmena son hombres exceptuando a: Aria, que ya no lo es, que era extremadamente torpe y, al parecer, sólo hacía su trabajo gracias a su dingo, y cuyo principal rol en la historia es el de a) estar enamorada de Goos y b) curar con sus balas de corazón; Lily, una bee que admira a Lag y acaba perdiendo su corazón; Elena, una bee que sólo se menciona en un pequeño arco argumental, apareciendo solo en un par de flashbacks ya que murió siendo muy joven por caerse de un precipicio; y Chiko, que aparece por primera vez en la historia a tres tomos del final, que, por lo tanto, tiene un desarrollo muy limitado, y que es la única bee que sí que hubiera podido tener un rol muy importante en el final precipitado de este manga.

Entre los personajes femeninos con más o menos protagonismo en la trama encontramos a: Silvet, la hermana pequeña y discapacitada de Goos, cuya función principal en la trama es cocinar y sufrir; Ane, cuya relevancia se limita a ser la madre de Lag; Niche, su hermana (que por no tener, no tiene ni nombre) y Lode, tres personajes que no son humanos pero sí claramente femeninos, que tienen roles muy importantes en la trama principal y que, además, son muy fuertes (en todos los sentidos). Las otras mujeres que aparecen en la historia suelen ser destinatarias de las cartas que reparte Lag, normalmente o criadas o jóvenes y bellas sucesoras de buena familia con la salud frágil, sin olvidar niñas huérfanas que puedan servir de interés amoroso para algún bee (varón) que pase por allí. Si hay un elemento común a prácticamente todos los personajes femeninos del manga, en especial los que tienen más protagonismo, es el maldito y endémico fanservice:



Estando como estoy enamorada del diseño de muchos de estos personajes, no voy a criticar al autor ni por machista ni por misógino, no deja de ofrecer un elenco muy variado de personajes de ambos sexos. Además, Niche, que es coprotagonista indiscutible de la historia (por mucho que no sea humana), tiene cuerpo de niña, se comporta como tal, y en ningún momento se insinúa siquiera que pueda tener una relación romántica con Lag; de hecho, la relación de amistad y confianza recíproca entre ambos es poco menos que entrañable. Aunque en general las chicas sean más bien despampanantes, sí es cierto que muchos de los personajes secundarios muestran constituciones mucho más variadas, con chicas larguiruchas, regordetas, mujeres de edad más avanzada... que ya es mucha más variedad de la que se suele encontrar en mangas de esta demografía.


Como veis, tengo un conflicto con este tema y es porque Tegami Bachi me ha gustado mucho y creo que no necesitaba el fanservice para nada. No deja de parecerme estupendo que las mujeres abarquen un rango amplio en lo que respecta tanto a físico como a aptitudes o personalidad pero no consigo quitarme de encima la sensación de que el autor vira más hacia los roles típicamente otorgados a las mujeres, tirando de clichés de mujer florero/mujer pura/mujer enfermiza y, por supuesto, sin ninguna que ocupe un alto cargo en ninguna de las organizaciones que aparecen en el manga. También es cierto que Lag es bastante andrógino y que se hacen múltiples referencias a su feminidad sin que eso lo desmerezca en ningún aspecto y eso, desde luego, es todo un acierto.