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jueves, 31 de enero de 2013

Viernes 23: Klementinum, paseo por Nerudova y Alfons Mucha

Se acaba enero, y con él, aquí llega la crónica de mi último día de turismo en Praga y el final definitivo del viaje. Lo único que teníamos claro para este día es que iríamos al Klementinum ya que nos quedamos con las ganas en mi primer viaje y esta vez no lo íbamos a dejar pasar.

¿Qué querrá decir "especho"?
Allí solo se puede entrar mediante visita guiada, que salen a cada hora en punto. Nos juntamos un grupito de unas 8 personas y dio la casualidad de que TODOS éramos españoles, de verdad, somos una plaga xD Nuestra guía nos estuvo hablando sobre la historia del Klementium, nos enseñó la capilla de los espejos, unos cuantos artilugios extraños que usaban antes los astrónomos, vimos de lejos muy lejos la biblioteca (a la que no se podía hacer fotos D= o venía el segurata a por ti) y después de subir muchas y muy empinadas escaleras llegamos a la cima de la torre de astronomía desde la que tuvimos unas vistas espléndidas del centro de Praga <3 Así, en ambos viajes subí a una torre a ver la panorámica de la ciudad, la primera nevada y esta segunda no =)


La bajada era libre y consistía en repetir el itinerario pero al revés por lo que acabamos de nuevo en la capilla de los espejos en la que nos entretuvimos a hacer fotos. En el suelo hay una especie de estampado emulando un campo de estrellas por lo que al mirar a los espejos que hay en el techo es como si vieras el "cielo". También hay espejos en las paredes, uno frente a otro por lo que generan una especie de ilusión de infinidad. La verdad es que la sala era una preciosidad.

Infinity <3
Visto el Klementium decidimos qué hacer el resto del día sobre la marcha como ya nos pasara en el último día de mi primer viaje a Praga. Al final nos dirigimos hacia el barrio de Malá Strana con el objetivo inicial de encontrar un parque donde supuestamente había pavos reales albinos pero como teníamos unas indicaciones muy vagas al final decidimos seguir uno de los itinerarios de nuestra chachi guía así un poco en plan libre, empezando por el medio.


En cualquier caso, acabamos en la iglesia de San Nicolás que nuestra guía decía que era muy bonita y la entrada no era demasiado cara. Lo guay de esta iglesia es que se podía subir a la galería y desde allí arriba se podía apreciar mejor la pintura gigantesca del techo que da sensación de profundidad si la ves desde la planta baja pero que desde esa altura se veía todo así como deformado. Admiro mucho a los artistas por ser capaces de jugar así con las proporciones para conseguir el resultado que quieren.


Como chorradita anecdótica del día, delante de la iglesia había aparcado un coche dorado que se veía a 10 km de distancia de lo mucho que cantaba (y había una congregación de gente a su alrededor, si es que... como niños pequeños todos, nosotros incluidos claro) al que le hicimos varias fotos, como está mandado.


Y al final comenzamos la ascensión por la calle Nerudova, que es muy animada, está llena de tiendas de souvenirs (¡fue aquí dónde compré el imán para Miya!) pero también de edificios curiosos y es hiper empinada. Subiendo subiendo acabamos en el castillo de Praga pero como seguíamos sin tener intención de entrar, hicimos algunas fotos a los guardias y fuimos a coger el tranvía para volver hacia el centro a comer, que ya era hora.


Aprovechando que aun había luz solar decidimos volver a Václavské náměstí para encontrar el monumento en recuerdo de Jan Palach y Jan Zajíc, esos dos estudiantes que se autoinmolaron como forma de protesta al comunismo de los que os hablé hace unos meses.


Al final, a mí se me cruzaron los cables y acabamos viendo una exposición de Alfons Mucha que había en Staroměstské náměstí (más tarde descubrí que en Praga hay un museo dedicado exclusivamente a este pintor pero ahora ya, habrá que dejarlo para el siguiente viaje a la capital checa... o.ò así tengo excusa para volver =P).


¡Y hasta aquí las crónicas de Praga! He tardado más de lo que esperaba en reseñar los dos viajes enteros y me da un poco de pena que ya se haya acabado pero tranquilos, próximamente... tocarán memorias de un viaje distinto ^_^

lunes, 21 de enero de 2013

Jueves 22: ¡de excursión al zoo!

Lo reconozco, este es el día que mejor me lo pasé, es superior a mí. Ya sé que un zoo no es ni mucho menos algo exclusivo de Praga y que no me hace falta viajar tan lejos para ir a uno pero la cuestión es que fuimos y acabé ENCANTADA.

Para que os hagáis una idea de las dimensiones del zoo.
Mira que llegamos a caminar ese día.
Es algo difícil hacer una crónica de una visita al zoo porque básicamente tengo unas 500 fotos de animales bonitos... Así que os enseñaré algunas de las más bonitas y os haré un poco de propaganda por si alguna vez vais allí.

¿Habéis visto a la cría que lleva la mami en la espalda?
*muerte por adorabilidad*
Y es que debo comenzar diciendo que el zoo es abrumadoramente grande y que no nos dio tiempo a verlo entero (en realidad creo que sí que le dimos la vuelta a todo pero hacia el final, como estaban a punto de cerrar, tuvimos que darnos mucha prisa en algunas zonas y no pudimos verlas bien).

Lo tenía a menos de un metro, de verdad
Además, las instalaciones son una pasada y hay un montón de pabellones. Lo mejor de todo es que había varias jaulas (las de pájaros) en las que podías ENTRAR sin vigilancia ni nada, había una doble puerta para evitar fugas pero ya está. Casi todos los habitáculos de aves permitían pasar y en algún momento pasó volando algún pájaro extraño casi rozándome la cara. Es una maravilla <3

Murcielaguitos que, como apenas ven, no les molestaba
 la luz del flash y pudimos hacer muchas fotos =)
Pero lo mejor sin duda fue un pavellón bastante grande en el que había árboles y lianas de mentira, sonido de pájaros de mentira y parecía que te hubieran teletransportado de pronto a la selva. Lo mejor de todo es que había murciélagos y esos sí que volaban a sus anchas atemorizando a algunas guiris adolescentes xD (había una zona oscura en la "selva" a la que pasabas atravesando una especie de cortina y cuando íbamos a entrar salieron corriendo en dirección contraria tres chicas rubias como alma que lleva el diablo, muy wtf todo).

¿Tanto costaba ponerlo también en inglés?
Como punto muy negativo, todos los carteles, indicaciones e información varia estaba sólo en checo salvo algunos comentarios desperdigados que también estaban en inglés. En realidad, en la República Checa en general parece que nadie tenga la más mínima noción de inglés... ni siquiera los que trabajan de cara al público u.u Resulta muy desesperante.

¡Trilobites!
Y hablando de checos con cero dominio del inglés tengo que hablaros de otra de las paradas interesantes del zoo: una tienda de fósiles y similares. Entramos pensando que sería una exposición (y en cierta forma lo era) y menuda sorpresa al ver que todo lo que había tenía la etiqueta con el precio! Había de todo pero sobre todo abundaban los trilobitas. Lo chachi de esta visita es que la dependienta era SUPER simpática y aunque no se le daba muy bien el inglés intentó explicarnos qué era cada cosa.

Dentadura de tiburón: con dibujito incluido de qué puede
pasarles a tus dedos si la intentas tocar
Al final le eché un ojo a un collar super cool con una mandíbula de piraña que según la dependienta se lo ponían los chamanes indios. Y cuando me lo probé bromeó diciendo que parecía una chamán yo también xDD De verdad, majísima la mujer. Y en cuanto se dio cuenta de que Borja chapurreaba algo de checo se emocionó y nos explicó más cosas aun xD Al final Borja me regaló el colgante de la piraña =) Todo el mundo que lo ve me pregunta siempre si es de verdad y me dice que no se lo pondría por miedo a pincharse. Bueno, lo cierto es que siempre que me lo pongo acabo pinchándome con él sin querer porque siempre estoy gesticulando y toqueteándolo todo pero es un dolor muy soportable.

Y hasta aquí mi visita al zoo. Lo cierto es que cuando fuimos estaba en obras así que me quedé con las ganas de volver y verlo cuando esté reformado del todo <3 Ya solo queda un día en Praga por reseñar! Parece mentira pero esta aventura toca a su fin...

viernes, 11 de enero de 2013

Miércoles 21: la calle más estrecha y más bebés gigantes

¡Aquí estoy de nuevo! Empiezo con las crónicas de mi segundo viaje a Praga, que se prolongó del miércoles 21 de noviembre al sábado 24. La parte positiva (para vosotros, agotados lectores míos) es que el sábado no llegué a visitar nada porque de buena mañana ya desfilé hacia el aeropuerto así que esta vez solo tengo que relataros 3 días.

Y empiezo con el miércoles que, en realidad, llegué a mediodía y solo con ir a dejar mis cosas a la residencia ya se hizo de noche (que os recuerdo que en Praga a las 16h ya es de noche pero la cuestión es que implica más frío y menos luz así que las fotos no son ninguna maravilla). Lo curioso de este viaje es que aunque fui un mes después, me hizo menos frío así que al menos de eso no me voy a quejar esta vez.

Representación del gólem =)
Al ser tan "tarde" nos limitamos a dar un paseo por el centro y fuimos a ver el barrio judío. Como podréis imaginar por el nombre está repleto de sinagogas pero no pudimos entrar en ninguna por la hora. También hay estrellas de David por todos lados y el barrio en sí es muy bonito y con muchos edificios destacables (con eufóricos comentarios de nuestra guía).


Por allí también nos encontramos con una estatua muy curiosa levantada en honor a Kafka que, como veis, está bastante desgastada en las zonas que siempre toca la gente para tener suerte y esas cosas.


Cuando le hubimos dado la vuelta al barrio pusimos rumbo a la calle más estrecha de Praga que, de tan estrecha que es, tiene hasta semáforo porque no caben dos personas a la vez. Y por supuesto hicimos muchas muchas fotos frikis medio levitando entre las paredes tan juntas (y que conste que es bastante difícil aguantarse así eh?).

Acabé con los pies hechos polvo x'D
Y al final decidimos volver otra vez a la isla de Kampa para hacernos más fotos como jinetes de bebés gigantes que somos. ¡Y esta vez conseguí subirme yo solita!

Con unas considerables ganas de hacer el tonto
Y ya para acabar el día retornamos a Staroměstská cruzando de nuevo el Moldava por un puente cercano al Karlův most desde el que aprovechamos para hacer fotos de sus vistas nocturnas <3


Os dejo con una foto de la extraña salchicha envuelta de patatas que cenó Borja (en mi primer viaje a Praga no estaban pero esta vez había unos cuantos puestos de comida en Staroměstská así que ya que estábamos allí y era tan tarde, aprovechamos para cenar).


¡Hasta la próxima!

martes, 1 de enero de 2013

Domingo 28: konec

Konec no es más que una de las mil maneras que según google translate hay de decir "final" en checo y es que empiezo el año acabando con las crónicas de mi primer viaje a Praga (solo os queda otro entero de principio a konec).

Como que el domingo lo único que hicimos fue recoger las cosas del apartamento, acabar de hacer las maletas y tirar hacia el aeropuerto (Borja obviamente no volvía a España pero me acompañó hasta allí para no dejarme solita en mis últimas horas en la capital checa) esta entrada será más bien corta.


Aunque parezca mentira tengo cosas (pocas) que decir de este día y es que como el sábado nevó estaba todo... nevado. Sorprendente, lo sé. Como yo estaba un pelín paranoica, obsesionada e histérica con la posibilidad de perder el avión, acabamos llegando al aeropuerto media vida antes de que saliera mi vuelo así que nos dimos una vuelta por el aeropuerto donde descubrimos una especie de terracita-balcón toda nevada <3

Regresión a la infancia
Y en una tienda de juguetes, en la que por supuesto entramos, tenían peluches de la marca RUSS que son pequeñitos, cabezones y con unos ojos gigantescos (como dos de los gatetes de peluche que puse hace unos días) y después de media hora de duro debate existencial decidiendo cuál de todos me llevaba escogí esta ratoncita (deformación profesional).


Unos días después me arrepentí de haber comprado solo un peluche así que le pedí a Borja que me comprara también el caballo y me lo trajera al volver X3 Me pierden los peluches, lo sé, no cabemos en mi habitación, pero no pasa nada, yo soy feliz así.


Así que para acabar os pongo una fotito de mis compras en Praha (obviamente, solo lo que compré para mí, porque traje bastantes souvenirs para mi familia que han sido pertinentemente distribuidos):


El gorro que compré el primer día, unos guantes que me agencié por necesidad, postales para la colección, un imán de Kafka, el colgante de la libélula que compré en el Karlův Most y una bolsa de estas de tela que en parte necesitaba para la vuelta ya que tenía que facturar la maleta y en algún sitio tenía que llevar lo más básico (no me llevé bolso xD) con una imagen de funexplosive muy mona.

Así que hasta aquí mi primer viaje a Praga, siento mucho los bostezos generados y la indignación a falta de mejores y más interesantes entradas que leer sobre manga o libros o series o whatever... Próximamente, el segundo viaje =)

martes, 25 de diciembre de 2012

Sábado 27: deambulando bajo la nieve

Para no eternizar mucho esto esta vez os relato un día entero en una sola entrada en vez de partirlo en dos que a este paso acabaré con las crónicas de Praga en verano o.ò

El sábado habíamos decidido días atrás ir a ver el castillo de Praga y con esa idea nos despertamos pero... digamos que no esperábamos que hiciera tanto frío ni mucho menos que nevara (fue la primera nevada en Praga desde el invierno pasado).


A pesar de todo fuimos de todas formas hacia allí, no sin antes pasar por Letná, ya que Borja quería enseñarme el metrónomo gigante y yo quería ir dando un paseo por el Jardín Real hasta el castillo. Para seguir con mi mala suerte, el metrónomo no funcionaba y, al final, hacía tantísimo frío y nevaba tanto que decidimos volver a bajar y llegar al castillo en tranvía (así que me quedé sin ver el jardín o.ò).

Interior de la catedral de San Vito
Después de unos cuantos transbordos llegamos al complejo de edificios que es Pražský hrad. Nuevamente teníamos intención de comprar entradas y verlo todo por dentro pero la cola quilométrica para comprarlas, los precios, que había una parte del castillo que estaba cerrada por restauración y que estaba prohibido hacer fotos, al final decidimos no entrar xD (si es que al final va a ser verdad que los catalanes somos unos tacaños).


De todas formas lo vimos todo por fuera, paseamos por los patios, entramos al vestíbulo de la Catedral de San Vito y vimos uno de los cambios de guardia así que el viaje no fue en vano.

Al final, decidimos volvernos para el centro y como que no sabíamos muy bien que hacer al final retomamos el itinerario del jueves a las orillas del Moldava, que nos dejamos la otra orilla por ver.


En realidad, el principal objetivo del paseo era ver el edificio danzante, que es una preciosidad. Supongo que viendo la foto no cuesta mucho adivinar por qué le pusieron ese nombre. Por la zona había otros edificios bonitos que nuestra guía comentaba que debíamos admirar pero con la nieve, el frío y la luz gris quizá perdieron algo de su encanto (y el que teóricamente era más el bonito, según la guía, estaba en reformas y tenía un andamio gigantesco que tapaba toda la fachada, como no).

Tengo que volver a Praga en verano y subirme a uno de
esos cursi-cisnes que parecen sacados de un shôjo
Ya de paso remontamos el río desde allí hasta el puente de Carlos (otra vez) y decidimos espontáneamente subir a la torre desde donde pudimos contemplar unas preciosas vistas de Praga mucho más nevada de lo que imaginábamos.

Vistas nevadas desde la torre =)
Cruzamos el puente de un lado a otro porque quería comprar más colgantes bonitos (como el de la libélula) pero con el tiempo que hacía no había ningún valiente que hubiera mantenido su puesto así que volvimos a cruzar el puente de vuelta. Nada más adentrarnos en las calles comerciales que dirigen hacia Staroměstská, nos encontramos lo de aquí abajo de casualidad, sentí una especie de déjàvu con Venecia y sus exposiciones raras de la Biennale <3


Para acabar el día decidimos tomar rumbo hacia Můstek - Plaza de Wenceslao y dimos un paseo por la zona. Entramos en otra librería e hice otra foto de LA estantería de los cómics además de otras tonterías varias como un letrero que ponía "libros en español" o un cartel publicitario de Cincuenta Sombras de Grey de los mil que hay en Praga (me llamó la atención ver tanta publicidad allí también).


Scott Pilgrim rulz!
Soy consciente de que la foto se ve como el culo
Con la luz que había no se podía hacer más ^^u
Y ya por último volvimos a Lucerna (dónde fuimos al concierto de Serj Tankian el primer día del viaje) a hacernos fotos con la famosa estatua de San Wenceslao a caballo, ¿le notáis algo extraño? =P


La verdad es que el sábado fue un día bastante difuso pero ahora que hago recuento vimos más cosas de lo que pensaba y, por supuesto, nadie me quita la visión en vivo y en directo de Praga nevada por primera vez esta temporada =)

jueves, 13 de diciembre de 2012

Viernes 26: Petřín

Otra pequeña eternidad después sigo con las crónicas de mi primer viaje a Praga:

No sé si recordáis por dónde me quedé la última vez (volviendo de Kutná Hora) pero al final, entre lo que tardamos en llegar a la estación de tren pequeña, lo que tardó en salir el mini tren, lo que después tardó en salir el tren de la estación principal del pueblo, lo que tardamos en llegar a Praga, que pasé a comprar el tomo para Deir, y que luego había que ir hasta el apartamento desde Hlavní nádraží, se nos hizo super tarde en un abrir y cerrar de ojos.

Como no me queda gran cosa por explicar de este día, voy a aprovechar para enseñaros fotos hechas en la librería a LA (solo había una) estantería del manga que hice a petición de Deir también.



Como veis están los clásicos Bleach, Naruto y Death Note aunque hay muy muy pocos tomos en comparación con otros mercados lo que me hizo pensar que o bien en la República Checa tienen una periodicidad muy dilatada o bien hace muy poco tiempo que se publica manga en dicho país.

El tomo #8 de Naruto puesto como novedad
En cualquier caso, si ya había poco shonen, el shôjo era casi inexistente como os podréis imaginar. Sin embargo, me sorprendió mucho encontrarme con HAL, un tomo recopilatorio de historias cortas de Aoi Makino donde la primera y más famosa es la que da nombre al tomo. Y es que no sé si recordáis el boom que hubo hace unos años cuando salió publicado este one-shot en el especial de Halloween de la Ribon Fantasy alegando que se trataba de un plagio de Death Note. Es un tomo que creo que no se ha publicado ni en inglés, ni en francés, ni en italiano, ni en alemán ni, por supuesto, en castellano por lo que me sorprendió verlo en checo con el mercado tan pobre que parecen tener. Os enseñaría una foto del tomo pero no caí en hacerla así que habrá que esperar a que Deir actualice su sección de Manga en el extranjero para poder verlo!

Después de hacer la compra nos fuimos para el apartamento a descansar un poco los pies y aislarnos un rato del frío glacial de Praga y, una vez repuestos, pusimos rumbo a la colina de Petřín. A los pies de dicho monte hay un monumento a las víctimas del comunismo muy curioso.


No sé si se distingue en la foto pero son una secuencia de hombres que conforme se van alejando, se van destruyendo hasta desaparecer.

La colina de Petřín es bastante grande, con 138 metros de altura respecto al río Moldava (que cruza Praga) y es un lugar fantástico para dar un paseo, sacar al perro, tumbarte en el césped, entrenarte o cualquier cosa por el estilo, eso sí, de día y con buen tiempo a poder ser. Para cuando llegamos nosotros ya era negra noche (en Praga anochece antes que aquí) y como soy la cosa más gafe que os puedan echar a la cara, el funicular estaba cerrado por mantenimiento durante todos los días que pasé en la capital praguense así que subimos toda la colina a pie.

Os recuerdo por enésima vez que hacía mucho frío y que era de noche, estábamos muy muy cansados y creo que éramos los únicos que estábamos allí a esas horas (miento, nos cruzamos con un señor paseando el perro).

Pero la verdad es que fue una ascensión bonita, pasar de estar siempre rodeados de edificios a estarlo de árboles, de estar envueltos por la multitud a estar solitos en medio de la nada... Además, tuvimos vistas nocturnas de Pražský hrad (el castillo de Praga) todo iluminado. Guardo muy buen recuerdo a pesar de lo cansados que estábamos =)


Cuando llegamos a la cima fuimos a ver la famosa torre de Petřín que guarda un alto grado de parecido con la torre Eiffel de París y no subimos ni nada porque, obviamente, a esas horas ya estaba cerrada. Y lo mismo con un laberinto de espejos al que me hacía mucha ilusión ir >_< Otra vez será.

El terrible descenso sobre un suelo alfombrado de hojas mojadas
Realmente, lo peor de esa escapadita al monte fue que no caí que después de subir habría que bajar y que el funicular iba a seguir sin funcionar. Bueno no, lo peor de todo fue que se puso a LLOVER. No teníamos paraguas, el camino era todo bajada y estaba alfombrado por hojas caídas mojadas. Yo no sé cómo no me caí, de verdad, qué mal trago hasta que llegamos abajo >_<

Y nada, así acabó el viernes. Próximamente... ¡nieve en Praga!

Y no, la entrada no se acaba aquí. ¿Y por qué no? Pues porque vuelve a ser 13 de diciembre y hoy hace ya 5 años que Borja y yo empezamos a salir. Ahora mismo nos separan 1700 kilómetros (que se dice pronto) pero la semana que viene lo voy a tener aquí de vuelta durante toda la navidad así que ya tendremos tiempo de celebrar nuestro aniversario entonces =)

jueves, 29 de noviembre de 2012

Viernes 26: Kutná Hora

Empieza a ser muy raro esto de redactar crónicas de mi (primer) viaje a Praga cuando ya he ido una segunda vez y empiezo a olvidar ciertos detalles pero bueno, intentaré hacerlo lo mejor posible, que la escapada que hicimos el viernes 26 de octubre (srsly, hace más de un mes ya) al pueblecito de Kutná Hora valió mucho la pena.

Desde el verano pasado que supe de la existencia de este pueblo y de su curioso osario por lo que me encapriché y aunque eso implicaba "perder"  un día de ver Praga más el tiempo de trayecto más el dinero del tren, nada pudo hacer que me echara hacia atrás en mi decisión.

Con esta idea nos levantamos creo que más pronto de lo habitual y fuimos a la estación Hlavní nádraží de dónde salía un tren a Kutna Horá a cada hora en punto. De hecho, recuerdo que Borja estaba tan obsesionado con que no perdiéramos el tren que llegamos como 20 minutos antes... así que lo torturé mirando tiendas en la estación (y ahí fue donde encontré y compré el tomo manga en checo para Deir por cierto).

El trayecto de Praga a Kutna Horá era de una hora aproximadamente y una vez allí compramos un mapa que casi no utilizamos para llegar caminando a la Catedral de la Asunción de la Virgen María y de San Juan Bautista dónde compramos un ticket que valía para entrar en dicha catedral, el famoso osario y la catedral de Santa Bárbara.


Entré esperanzada en la catedral porque fuera hacía un frío glacial contra el que mi jersey, mi abrigo, mi gorro y mi bufanda no podían combatir. No sé qué cara se me debió de quedar cuando vi que la chica que vendía las entradas y chorraditas varias en plan postales, llaveros y cosas de iglesias llevaba abrigo y tenía una estufa a medio metro. De verdad, hacía mucho frío. Mucho. Qué frío pasé.

SRSLY
Bueno, la catedral en sí era grande y bonita aunque, como creo que ya comenté en otra entrada hace poco, vimos tantas iglesias en Venecia que es difícil que un edificio religioso (cristiano) me sorprenda a estas alturas.

Ese español fluido
Cuadros por doquier, confesionarios bonitos, un órgano gigantesco, unos pocos restos de los cimientos originales de la catedral, calaveras de monjes martirizados (¿he dicho ya que la historia del cristianismo es muy pero que muy sádica?) y lo más creepy: reliquias. La verdad es que nos quedamos con la duda pero creemos que esas bandas blancas que se ven como enfundadas en la ropa son costillas. En plan, hicieron una especie de maniquí bien vestido y le fueron colocando los huesos que se conservaban. Me maravilla que antaño la gente se dedicara a hacer peregrinaciones para ir a ver/tocar/besar reliquias...

Creepy
Es bastante habitual que te dejen subir a la "galería" de las iglesias/catedrales grandes para que lo veas todo desde arriba pero no recuerdo ninguna vez que te permitieran pasar a través de las vigas del techo (lo vimos en el Palazzo Ducale por eso). Nos encontramos con un molesto grupo que debía de ser de un colegio o de un instituto y cuando se fueron hicimos las fotos pertinentes y bajamos.


Con la tontería y con mi afán de ver todos los cuadros uno a uno y leerme el panfleto en castellano que nos dejaron echamos una hora entera en la catedral. Después, a enfrentarse al frío de nuevo pero, por suerte, el osario de Sedlec pillaba bastante cerca de la catedral y llegamos en 5 minutos escasos.

El osario rodeado por el cementerio
¿Qué es el osario de Sedlec y por qué estaba dispuesta a comerme más de dos horas de trayecto entre ida y vuelta solo para verlo? Las imágenes hablan por sí solas:





Como veis, se trata de una pequeña capilla decorada única y exclusivamente por HUESOS HUMANOS. Es deliciosamente macabro y lo único malo es que es demasiado pequeña y la ves enseguida. Pero vamos, que me quedé fascinada observando los cientos de huesos colocados de las formas más ingeniosas para formar lámparas, cruces y escudos de armas. Y torturé un poco a Borja con lo poco que aun recuerdo de anatomía intentando identificar cada hueso por separado.


Si os preguntáis por qué demonios está así decorada la capilla, he estado buscando información y, si lo he entendido bien, debido a varios factores, entre ellos que un abad esparció "tierra sagrada" en el cementerio adyacente y todo el mundo quería ser enterrado allí, que pasó la Peste Negra y que hubo varias guerras por la zona, tenían overbooking de cadáveres y se estaban quedando sin espacio así que desenterraron los muertos más antiguos y apilaron los huesos de cualquier manera dentro de la capilla. Muchos años después, se contrató a František Rint para que pusiera un poco de orden y el señor decidió dar rienda suelta a su vena artística.


Cuando nos cansamos de hacer fotos a lo mismo una y otra vez decidimos seguir con nuestro recorrido. Ya que habíamos ido hasta allí y que habíamos pagado la entrada por tres visitas, decidimos ir hasta el centro de la ciudad para ver la catedral de Santa Bárbara que además es Patrimonio de la Humanidad. Sucumbimos al bus local (que no entraba en el sistema tarifario de Praga capital) que nos llevó hasta el elevado centro del pueblecito.


Me enamoré de la catedral nada más verla porque tiene arbotantes y contrafuertes que son esa especie de arcos que se desprenden de la fachada y que son tan tan tan tan preciosos. Es de las pocas cosas que semirecuerdo de mi trimestre de historia del arte en la ESO. Cuando me voy de viaje siempre recuerdo mi vocación frustrada como humanística xD (ahora es cuando llega Bell y me dice que eso NO son arbotantes... espero no haberme equivocado o.ò)

Minero random de cara extraña
Fetichismos a parte, entramos en la catedral para descubrir que Santa Bárbara es la patrona de los mineros por lo que había varias referencias a este oficio en el interior. De hecho, en Kutná Hora hay unas minas de plata (a las que no fuimos) por lo que históricamente había sido un centro productor de monedas y deduzco que todos los habitantes debían dedicarse o bien a cavar en las minas o bien a fabricar monedas.

Acuñando monedas
En esta catedral también se podía subir a la galería y aunque en este caso había que pagar a parte, subimos de todas formas porque yo tenía ganas de ver las vistas hacia fuera de la catedral (que después resultaron no valer demasiado la pena pero hice una chachi foto a los arbotantes desde el interior y solo por eso ya valió la pena subir <3).

<3
Después de pasar otra horita más del día en la catedral decidimos que estábamos cansados, teníamos hambre, habíamos visto suficientes cosas, amortizado el viaje y ya podíamos volver. Maldita la hora en la que salimos de la catedral que empezó a llover, seguía haciendo un frío glacial y no teníamos paraguas. Nos costó un pelín encontrar la mini estación de Kutná Hora en la que había un mini tren que llevaba a la estación principal del pueblo a la que llegamos por la mañana.

FRÍO
Pero llegamos, suerte que más o menos sabíamos a dónde íbamos y que había letreritos periódicos que indicaban qué dirección tomar que si no creo que no salimos del pueblo en la vida. Un revisor borde, antipático y borde nos indicó de forma ininteligible el tren que debíamos tomar y allí que nos metimos mientras observábamos un grupito de niños pequeños puteando (o intentándolo) a los monitores que, presuntamente, se los habían llevado de excursión. Mientras esperábamos aprovechamos para comer que estábamos agotados y a esas alturas del día debía de ser bastante tarde.


Como aquí acaba la parte de Kutná Hora, dejo la crónica aquí. La próxima entrada será cortita que el viernes ya no hicimos gran cosa después ;)

PD: a ver quién encuentra qué tiene de raro este cuadro que decidí hacerle una foto:

WTF?