Como todos los años, el sábado fue el día fuerte de salón con las entradas para este día agotadas desde dos semanas antes de que comenzase el evento. Yo llegué poco después de las 10 y me fui a eso de las 20 con lo que estuve casi todo el día ahí metida.
Al entrar, fui directamente a la sala de actos 1 (
Fran me había guardado sitio) donde pillé el turno de preguntas de la presentación de novedades de
ECC que, por cierto, fue a toda pastilla con todos los anuncios en apenas diez minutos, que es lo que yo tardé en llegar... Podéis encontrar las licencias anunciadas por ECC en cualquier portal de información sobre manga; personalmente, me intriga
Chiisakobee, máxime cuando es serie cerrada con cuatro tomitos, ¿la conocíais de antes? ¿me la recomendáis?
Aunque la presentación de ECC terminó a eso de las 10:30 y el encuentro con los fans de
Inio Asano no empezaba hasta las 11, nos quedamos calentando la silla para no perder el sitio (y bien que hicimos). Creo que ha sido la primera vez que he ido a un encuentro de este tipo (en otras ediciones he priorizado firmas y presentaciones de novedades o no me he querido quedar por la pésima acústica) y la verdad es que lo disfruté muchísimo. Aunque parezca mentira parece que fui la única persona que retransmitió la "entrevista" vía twitter, supongo que los medios periodísticos tuvieron más que suficiente con sus entrevistas privadas al autor como para tener ningún interés en las preguntas tópicas de los fans...
En cualquier caso, aprovecho que estuve presente para resumiros lo que a mí me pareció más interesante del encuentro. Para empezar, me sorprendió mucho descubrir que
Inio Asano debutó creando comedia y que fue su editor de entonces el que le cortó las alas recomendándole otros géneros. Más adelante en la entrevista hizo referencia a este momento como un punto de inflexión en su carrera y como la primera gran decepción y la primera barrera con la que se topó, que le desmotivaron bastante. Pero, con el tiempo, ha llegado a la conclusión de que no vale la pena obsesionarse con los reveses que te da la vida y ese mensaje de superación, de levantarse después de caerse, es el que quiere reflejar (en parte) en sus obras.
Esto creo que ya lo comenté por encima en mi reseña pero
Oyasumi Punpun es su manga más personal hasta la fecha, con una importante carga autobiográfica. Le conllevó tal esfuerzo mental que, al terminar, quiso hacer algo lo más alejado posible de sí mismo y así es como nació la tremenda ida de olla que es
Dededede. Y, por cierto, el "buenas noches" en el título de
Punpun no tiene ningún significado profundo, simplemente se lo sugirió el editor porque
Punpun a secas quedaba muy soso y añadirle un
ganbare era demasiado cutre. En lo que respecta a su "vida personal" (si es que se la puede llamar así), nos contó que escuchar música le ponía muy nervioso porque sentía que debía terminar las páginas o las viñetas antes de que lo hiciesen las canciones así que ha terminado poniéndose programas radiofónicos destinados a la tercera edad (muchas risas aquí). En cuanto a su tiempo libre (¡que lo tiene!) se dedica a perder el tiempo en internet como el resto de humanos, lo que es un consuelo... ¡aún
puedpodéis ser unos genios!

Algo de lo que dijo que me gustó mucho fue que el manga es un medio muy amplio, que se puede enfocar de muchas formas distintas, hay muchas maneras de hacer cómic y él precisamente pretende darle la vuelta a todo y conseguir algo realmente nuevo y original cómo sus experimentos en Punpun. Como se refleja bastante bien en sus obras, uno de sus principales focos de interés es la sociedad japonesa y, en especial, el sector joven de la misma. De hecho, algo que le preocupaba de trasladar sus obras a mercados extranjeros como es el nuestro es que como lectores europeos no fuésemos capaces de entender del todo lo que quiere transmitir pero que así a priori, parece que sí lo entendemos. Y ya para acabar, y en cuánto a los finales de sus obras, dijo que no les da demasiada importancia, el punto álgido lo suele colocar en el medio porque por muchos finales felices que hayamos visto/leído, nunca son finales "de verdad" ya que la historia de los personajes siempre va a seguir más allá del punto en que finaliza una novela por lo que, aunque sean felices en ese instante, probablemente dejen de serlo más adelante (aunque nosotros no podamos saberlo).
Cuando terminó el turno de preguntas, participamos en el clásico piedra, papel o tijeras para intentar conseguir un pack de primeros tomos de Punpun y Dededede firmados por el autor (pero eh, los autores japoneses solo pueden firmar láminas) y, evidentemente, perdí en la primera ronda (y me senté como persona honesta que soy). Hasta las cuatro no comenzaba la "nit temàtica" centrada en yokais ofrecida gratuitamente por el Espai Daruma así que tenía unas horas de margen para hacer las compras del salón. Teóricamente iba a haber aprovechado ese rato muerto para ver las exposiciones y hacer las fotos que no pude hacer jueves y viernes pero, por tercer día consecutivo, olvidé cargar la cámara por la noche así que tuve que dejarlo para el domingo.
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| Merchandising friki, los fluorescentes del techo y mi mano izquierda |
Aproveché este rato para ir por primera vez al Palacio 4, saludar en
Mision Tokyo donde
Deirdre me ofreció un café impagable (¡gracias otra vez por ayudar a mantener mi nueva adicción!) y subir hasta el rincón más recóndito del palacio a ver la exposición de
Star Wars (imposible de fotografiar e incluso de apreciar por un tema de iluminación y reflejos) y recoger mi
Sextories #3 (que participé en el
crowdfunding que lanzaron por verkami hace unos meses). Sigo sin comprender por qué los colocaron tan alejados del resto del salón en un rincón al que difícilmente se podía llegar si no los conocías de antemano...
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| En realidad me regalaron también un condón pero no ha podido salir en la foto |
Con mi
Sextories (y regalitos adjuntos) en mano, me fui directa a
Tomodomo donde
Fran huyó despavorido y me quedé charlando con
Flors Enversa,
Hanaoka,
Alina,
Taki,
Laura y
Nerea de todo y de nada. Como ya hicieran el año pasado, me acogieron con los brazos abiertos y hasta me alimentaron. Con toda sinceridad admiro la labor que han llevado a cabo
Ana y
Alina, montando una editorial de la talla de
Tomodomo en tan poco tiempo, con licencias tan potentes, ocupando nichos del mercado manga español totalmente ignorados. Para mi regocijo, los compradores no dejaron de inundar el stand durante el rato que pasé allí.
Después de dar por culo durante un rato que creo que excedió por mucho la hora, ¡no me iba a ir sin comprar todas las novedades! El tomo #3 de orange ya lo reseñé, el tomo único bizarro de Junji Ito es de gatos así que tenía que caer sí o sí y con Senpai... me fié del criterio de Hanaoka, que conoce mis gustos. Ya os contaré qué me parecen cuándo saque tiempo para leerlos.

Además, fue en Tomodomo donde empecé con mi adquisición salonera de fanzines. A la izquierda en la foto podéis ver la nounou, de Taki, que lo vendía por 0,80€ y le dejé veinte súper céntimos de propina como reminiscencia a su época trabajando de camarera. A la derecha, un regalo (que aunque hubiese decidido venderlo habría sido un regalo igual pero es que encima los repartía gratis) muy especial de Hanaoka, que no se olvida de Jose y el encargado... para el alivio de sus fans (entre las que me incluyo claro). Antes de marcharme me recomendaron buenas lecturas y buenas compras en la zona fanzinera, que es a dónde me dirigí después.
Mi primera parada fue en
Pussy Crazy, grupo capitaneado por
Olaya Valle y
Noiry donde compré muy felizmente un spin-off de
Underdog y otro de
Abogada Soltera, un webcómic que empezó recientemente en la plataforma
subcultura. Aproveché la ocasión para poder repetirle a
Noiry, esta vez cara a cara, lo mucho que aprecio que tenga la determinación de continuar con
Herem y me dijo que tiene pensado sacar un volumen integral que incluya ambos tomos cuando termine la historia así que estoy expectante. Además de los dos fanzines, me obsequiaron con el horario de una mezquita que recibieron por accidente... problemas a los que te expones cuando imprimes a distancia (?).
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| La lastimica es que no me firmaron los fanzines... T^T |
Por indicación de
Hanaoka fui también a un stand inmenso que estaba en el mismo lateral del pabellón que el islote de fanzines y el stand de Tomodomo:
Pink! Allí se podía encontrar una muestra bastísima de ilustraciones preciosas a modo de postales, pósters y, de hecho, libros de ilustraciones; también tenían cómics. En realidad, pasé por este mismo stand el jueves pero me resistí a la tentación de comprar de todo porque hace años que me di cuenta de que no tiene ningún sentido seguir comprando pósters y merchandising del estilo porque tengo toda la habitación empapelada y ya no me caben más cosas... mal que me pese (en los cómics no me fijé esa primera vez). El caso es que, para mi sorpresa, en ese stand podía encontrar la versión en papel (ya sabéis que soy una esnifa-libros) de
Café Amargo (uno más de los webcómics que sigo en subcultura y que aún no he reseñado en el blog) y, mejor aún, ¡a su autora! Así que me compré sin dudarlo el primer tomo de
Café Amargo y un cómic autoconclusivo titulado
Estrellas de la pampa cuya sinopsis me llamó la atención para bien.
Pía fue muy amable y me regaló el librito de bocetos que se puede ver en la foto y las pegatinas. Resulta que eran seis autoras que venían nada más y nada menos que desde Chile... me entero con dos semanas de retraso de que si hubiese hecho preventa de
Café Amargo ahora tendría un dibujo en el interior... y la verdad es que me arrepiento de no haberles comprado más cosas. ¡Espero que vuelvan a venir el año que viene!
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| ¡Pegatinas monísimas de regalo! |
Pero aún me faltaba una compra fanzinera más, de un cómic en cierto modo experimental del que ya os hablé hace unas semanas:
Gochisou, de la mano de cinco autoras noveles de la Escuela Joso que crearon sus historias en Japón. Tanto es así que el tomito se podía comprar tanto en japonés como en español pero ya imaginaréis por qué idioma me decanté yo. La única lástima es que no conseguí ninguna firma... aunque bueno, supongo que era por seguir la tónica austera de este salón.
En parte porque me llamaban bastante la atención
Les Nits Temàtiques del
Espai Daruma, en parte porque me encanta la mitología, y en parte porque quería hacerle boicot a Planeta, me fui a las cuatro a la charla sobre
yokai dirigida por Oriol Estrada y Gerard. La verdad es que casi me quedo sin poder asistir porque en mi inopia general del salón, no me enteré de que había que apuntarse con antelación y ya no quedaban plazas pero, como suele pasar cuando algo es gratis, muchos de los que se habían apuntado no asistieron así que dejaron pasar a los que estábamos esperando "fuera". Empezó Oriol con una introducción general a supersticiones japonesas: no escribas tu nombre en rojo, aléjate del número 4, no dejes clavados los palillos en el arroz de forma vertical... casi todas relacionadas de una u otra forma con la muerte. Acto seguido, le tocó el turno a Gerard, que nos relató el origen del mundo según el sintoísmo para que pudiésemos comprender cuál es el origen mitológico de los
yokai. Mientras que Oriol buscaba continuamente la risa y atención de los asistentes (bromas unas más acertadas que otras), Gerard hizo gala de un amplio y denso conocimiento sobre el tema principal de la charla aunque, desgraciadamente, no era tan buen orador y aunque todo lo que dijo fue muy interesante, no dio demasiado tiempo a asimilarlo. Se dedicó a enumerar de forma mecánica yokai tras yokai con una breve descripción de su origen y de sus poderes. De todo lo que dijo (que fue mucho, os lo aseguro) os puedo resumir que las mujeres no tenemos muy buena fama en la mitología japonesa (¡qué inesperado!) y que hay que ir con cuidado con los objetos de la casa en desuso durante muchos (muchos) años.
Quizá lo que me dejó más descolocada fue una suerte de documental de un
señor inglés que se fue a Japón para pescar un... kappa. Ahora sé que en los ríos japoneses habita una
salamandra gigante que, si te descuidas, te arranca los dedos de la mano de un mordisco. Aunque se supone que estoy tratando de comprar menos y de no empezar nuevos manga... lo cierto es que me dieron muchas ganas de hacerme tanto
Nura, el Señor de los Yokai como
Kitaro, veremos si acabo cayendo en la tentación.
Como la charla terminó antes de lo previsto, aún me dio tiempo a asistir a la ronda de preguntas a Planeta (apenas ninguna licencia interesante para mí por cierto) y, menos mal, porque así pude ser testigo del zas en toda la boca que le hizo una aficionada al editor
Ignasi Estapé. Esta chica se limitó a preguntar si la estrategia de Planeta de sacar los primeros tomos de muchos de sus títulos a 1,95€ (incluyendo
Naruto,
One Piece,
Tegami Bachi,
Magi...) pensaban aplicarla también a su amplio abanico de licencias (antiguas, se sobreentiende) shôjo. El quid de la cuestión era que sería una esplendida forma de conseguir nuevos lectores para títulos actualmente parados de forma indefinida (limbo en el que se encuentran
Otomen y
Llegando a Ti, entre otros) de manera que quizá podría resucitar estos títulos abandonados por la editorial. Sin embargo, Ignasi no la dejó terminar su pregunta asumiendo de forma inmediata que si sugería esto era porque ella misma quería poder comprar estos tomos a precio reducido en un alarde de grosería al que esta lectora le contestó, sin pensar: «no hace falta que vayas tan de sobrado» a lo que muchos de los asistentes a la presentación aplaudimos con fervor. Comparando con el resto, no comprendo de qué narices le puede servir a la cara visible de una editorial despreciar de tal forma a sus lectores. De las licencias de Planeta, solo destaco
My Hero Academia (que es la única licencia que podría interesarme).
Acto seguido llegaron
Annabel Espada y
Óscar Valiente a presentar tomo a tomo todos y cada uno de los títulos que salieron a la venta durante el salón (y durante los dos meses anteriores), algunos libros que lo harían en los meses siguientes, recordaron también licencias ya anunciadas (la secuela de
Tokyo Ghoul y
Mibu - El Bulli) y anunciaron el ganador de esta edición del concurso manga:
Ad Mortem de
Blanca Mira y
Eduard Balust. Media hora tras el comienzo de la presentación, empezaron con las licencias propiamente dichas, nada más y nada menos que nueve títulos nuevos que podéis consultar en cualquier portal de información. Yo me quedo con
Ichiefu,
The Ancient Magus Bride, y, por supuesto, la nueva incorporación al catálogo del siempre genial
Inio Asano,
El fin del mundo y antes del amanecer. No conocía ninguna de las dos primeras pero las historias basadas en hechos reales siempre han sido mi debilidad (en lo que a
Ichiefu respecta) y supieron vender muy bien
Magus Bride, lo único malo es que esté abierta con tan solo cuatro tomos (la periodicidad va a ser una tortura, como
Bride Stories... ya que hablamos de novias).
De la ronda de preguntas destaco que
Norma parece tener la determinación de darle otra oportunidad al
shôjo, oportunidad que pasa por una encuesta muy curiosa en la que podéis sugerir qué títulos de esta demografía os gustaría ver publicados en España. Yo ya lo he rellenado, mis aportaciones han sido (en este orden)
Akagami no Shirayukihime (que seguiré pidiendo hasta que me rinda a su edición francesa),
Kami-sama Hajimemashita,
Kobayashi ga Kawai Sugite Tsurai!! (porque nunca dejaré de guardarle un poquitín de rencor a Ivrea por haber abandonado a Go Ikeyamada) y
Pika Ichi (por aquello de que está ilustrada por
Yôko Maki -
Baby, my love -, se publicó en la
Aria - como el spin-off de Levi de
Ataque a los Titanes - y está cerrada con siete tomos). Por supuesto, habría pedido muchísimas otras cosas como, por ejemplo, obras de
Miho Obana pero intenté sugerir títulos más comerciales... e ignoré deliberadamente los más famosos como
Akatsuki no Yona y
Hirunaka no Ryuusei suponiendo que ya los pediría mucha gente... ¿Y vosotros? ¿Qué shôjo queréis que publiquen en España? Me muero de curiosidad a la par que estoy bastante desconectada del panorama manga en Japón así que ¡podéis decirme cuáles son vuestros favoritos en los comentarios!
Por último, vino
Leandro a despertarnos con energía, yendo directo al grano, sin parar de hacer bromas. Si Norma anunció 9 nuevos títulos,
Ivrea no podía quedarse atrás y arrasó anunciando 10 licencias entre las que se cuentan el best-seller más pedido de los últimos años y que compraré sin dudar,
One Punch Man, y uno de los
shôjos más en boga en este momento y que también compraré sin dudar claro,
Ore Monogatari!!. Es muy posible que caiga también el spin-off de
Nisekoi (fue mi pequeña gran decepción de la presentación... por la forma en la que la anunció Leandro parecía que el título que iba a gritar fuese
Double Arts... a seguir esperando).
Muy a mi pesar y por cuestiones de movilidad, tuve que marcharme al finalizar la presentación de Ivrea (y me perdí gran parte de la ronda de preguntas que por lo que me han contado fue hilarante, rotación anal a parte) así que me quedé sin escuchar en directo la entrevista de
Mision Tokyo a
Tomodomo (pero, por suerte, ya está disponible en la web y podéis escucharlo en el reproductor superior). Y hasta aquí el sábado de salón, día intenso como siempre.