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domingo, 24 de febrero de 2019

[Nuevas lecturas] Le Tigre des Neiges

Después de tantos años implorando cualquier licencia firmada por Akiko Higashimura, me he hartado y me he comprado en francés el primer tomo de Yukibana no Tora, cuyo título se ha adaptado como Le Tigre des Neiges, es decir, El Tigre de la Nieve y que hace referencia al nombre original de Kenshin Uesugi, un famoso guerrero y estratega que gobernó la provincia de Echigo durante la época Sengoku. Akiko Higashimura demuestra así por enésima vez que no hay un solo género que escape a su interés y reformula varios pasajes de la historia de japón para adaptarlos en versión manga convirtiendo a este famoso guerrero en mujer.


No vayáis a pensar que se trata de una decisión arbitraria ya que nada más comenzar la historia, Akiko hace una de sus apariciones estelares en las primeras páginas de la obra para explicar con detalle todas las evidencias que apuntan a que Kenshin podría haber sido en realidad una mujer (a mí al menos me ha convencido). De hecho, los capítulos de este primer tomo están salpicados de este tipo de anotaciones en las que la propia manga-ka hace referencia constante a lo aburrida que suele resultar la historia a los profanos, sobre todo cuando es necesario conocer el contexto histórico para comprender la sucesión de los acontecimientos. Este tipo de pasajes meta que, en realidad, abarcan un porcentaje ínfimo de las páginas del volumen, son un síntoma claro de la experiencia de la autora pero también del reconocimiento del que goza en su país de origen.

Tal y como adelantaba al inicio de la entrada, este manga se centra en la vida y obra de Kenshin Uesugi, que nació en el seno de la familia Nagao, que por aquel entonces retenía el poder de la provincia de Echigo; es decir, podríamos esperar una historia puramente bélica donde las batallas y la violencia explícita fuesen protagonistas. Sin embargo, tratándose de Higashimura y hablando estrictamente del primer volumen, la autora se centra en aquello en lo que siempre ha destacado: las relaciones humanas y todas sus sutilezas. En este primer tomo descubrimos la infancia de Tora (Kenshin), desde su nacimiento hasta su ingreso en un templo budista pero son protagonistas las intrigas entre los distintos y variados personajes que aparecen en el tomo.


Aunque si hay algo que caracteriza ineludiblemente las obras de la célebre manga-ka es el tono humorístico, que entremezcla continuamente con los pasajes más dramáticos de la obra para aliviar la tensión. Admiro profundamente la capacidad de la autora para darle relevancia a cada una de las frases que pronuncian sus personajes, dotándoles de realismo, permitiendo al lector comprender las motivaciones de todos ellos, manteniéndose siempre en un espectro de grises que aleja la obra y la interpretación de hechos históricos de simplificaciones burdas sobre buenos y malos. Precisamente por ello, es capaz de dejarnos boquiabiertos con escenas mudas en las que no hace falta más que detenerse un segundo en las expresiones de los personajes para sentir toda la carga emocional de una viñeta.

Es difícil adivinar qué cariz tomarán los próximos capítulos pero confío en el saber hacer de Akiko Higashimura y en que mantenga ese tono intimista que la caracteriza, lejos de convertir la obra en una orgía de violencia acompañada de un sinfín de batallas. Es prematuro recomendar una obra a estas alturas pero estoy convencida de que, al menos a mí, no me va a decepcionar. 

domingo, 28 de octubre de 2018

[Nuevas Lecturas] El león de marzo

Puede que el nombre de Chica Umino resulte familiar a más de uno gracias a la publicación por parte de Panini de Honey & Clover, uno de los pocos joseis que hemos tenido la suerte de leer en castellano (aunque hace tiempo que desistí en la temible batalla acerca de las demografías). Diez años después, contra todo pronóstico, fue ECC quien protagonizó el retorno de esta mangaka al panorama de publicación manga en España con la licencia de El león de marzo (3-gatsu no Lion). Esta obra, en publicación en Japón desde 2007, ha acumulado múltiples nominaciones y premios a lo largo de su paulatina serialización, incluyendo un Taishô en 2011 y el Gran Premio del Premio Cultural Osamu Tezuka de 2014.


Rei Kiriyama no tiene más que 17 años pero eso no le impide tener independencia económica y pagarse un alquiler en Rokugatsuchô con lo que gana como jugador profesional de shogi. Obsesionado con no resultar una carga para nadie e incapaz de relacionarse con los que le rodean, se aísla de la sociedad y dedica toda su existencia a perfeccionar su juego. A raíz de un encuentro fortuito con Akari, una mujer llena de vida, y sus dos hermanas pequeñas, Hina y Momo, irá abriéndose poco a poco y aprendiendo a confiar en los demás.

Personalmente, creo que el factor que ha catapultado El león de marzo a capitanear las listas de mangas más vendidos y reconocidos de Japón en la actualidad reside en que la trama gire en torno al shogi, un deporte muy bien valorado en el país nipón. Sin embargo, en mi humilde opinión, lo que hace que este manga sobresalga entre todos los demás es precisamente todo lo que no tiene que ver con el juego en cuestión.


Empezaré por el protagonista, Rei. Desde el primer tomo es evidente que sufre una depresión y que estar totalmente solo no le ayuda en nada a salir de ella. Los múltiples pasajes de introspección son de lo más agobiantes y es difícil que sus pensamientos asfixiantes no arrastren al lector con él. Chica Umino desempeña un trabajo sublime retratando lo dañina que es la soledad y la manera que tiene de incapacitarte como persona. Además, profundiza en la autoexigencia patológica y la competitividad malsana que caracterizan las altas esferas en cualquier ámbito, con ecos a Whiplash simplemente porque para mí es el paradigma en esta materia.

Aunque una no puede reseñar El león de marzo sin mencionar a las hermanas Kawamoto, que le hacen el contrapunto perfecto al protagonista. Akari, Hina y Momo no tienen padres pero se tienen las unas a las otras y siempre están dispuestas a acoger a quien sea en la familia, ya sea un gato hambriento o un adolescente incauto. La autora las utiliza constantemente de puente narrativo, son indispensables para la trama en tanto que Rei por sí solo es inmutable y estático y son sus interacciones con las tres hermanas las que le hacen cerrar capítulos desagradables de su pasado a la par que enfocar su futuro con algo más de optimismo.


Los tomos de este manga son increíblemente densos y pesados de leer. No lo digo con una connotación de aburrimiento sino de conmoción. Todos ellos contienen pasajes cargados de angustia, con un impacto emocional devastador. Mientras los leía tenía una sensación muy extraña, de profundidad, que no suelo experimentar con el manga, algo que siempre he atribuido a su periodicidad frenética. Al ver que los 13 tomos publicados hasta la fecha en Japón de El león de marzo son el resultado de once años de serialización, comprendo algo mejor este peso que tiene cada capítulo. Puede que no sea más que el peso del tiempo. Pero, entre tanto drama existencialista, la mangaka sabe introducir escenas humorísticas que alivian la tensión acumulada y permiten que tanto los personajes como los lectores puedan darse un respiro.

Pero si he dicho que la fama de este título en Japón se debe al shogi, será que algo de protagonismo tiene, ¿no? Pues bien, uno de los motores de la trama son, efectivamente, los distintos torneos en los que participa Rei y de los que, por cierto, dependen sus ingresos mensuales. Es un tema que se me atragantó bastante antes de empezar a leer Sangatsu porque no tengo ni idea de las reglas por las que se rige este juego (y lo de que es una especie de ajedrez pero más complicado no me sirve porque no he jugado nunca al ajedrez) y temía no ser capaz de seguir las "batallas". Por eso me sorprendió y alivió a partes iguales que la autora no hiciese ningún tipo de esfuerzo en explicar cómo se juega en los primeros capítulos. Tampoco alarga las partidas, ni las describe con todo lujo de detalles. Más adelante termina por hacer una breve iniciación al juego pero, en definitiva, El león de marzo en ningún momento tiene el objetivo de enseñar a nadie a jugar. El interés de esta obra está, como decía, en la construcción y evolución de los distintos personajes, tan dolorosamente humanos.


Eso no quita que este seinen sí sea toda una fuente de anécdotas sobre los entresijos del mundillo que, para mí, son mucho más interesantes que el funcionamiento del juego en sí. A este fin, Chica Umino cuenta con la colaboración de Manabu Senzaki, un kishi (profesional) que la asesora en materia de shogi para que todas las partidas y jugadas que aparecen (que son muchas) sean reales y coherentes. No solo eso sino que en los interludios entre capítulos cuenta con una columna propia en la que se centra en uno u otro aspecto del juego como cuáles son los torneos más prestigiosos, cuánto dinero se puede llegar a ganar si se es lo suficientemente bueno, o el nivel de estudios que suelen tener los jugadores. Es gracias a él que la historia se asienta sobre bases sólidas y que Chica Umino puede dar vida a sus atormentados personajes en un contexto realista.

No puedo hacer otra cosa que instaros a leer El león de marzoChica Umino es una bestia, una mangaka que merece sobradamente el reconocimiento que ha conseguido y que os oprimirá el corazón sin piedad una y otra vez. Una de mis mejores lecturas del año, sin lugar a dudas.

domingo, 7 de octubre de 2018

[Nuevas lecturas] Música de Acero

Tras el frenesí generado en las redes respecto al reciente lanzamiento tanto de Atelier of Witch Hat como de La Balada del Viento y los Árboles que, además, se anunciaron de forma simultánea, me da la sensación de que Música de Acero (Tetsugaku Letra) es una novedad que ha quedado de alguna forma camuflada a pesar de su encanto.


Kimitaka jugaba al baloncesto desde muy pequeño por lo que al empezar la secundaria contaba con ser el as del equipo; sin embargo, al poco tiempo de empezar el instituto se dio cuenta de que su conocimiento y experiencia no podían competir con la complexión y habilidad física de sus compañeros de clase y pronto tuvo que abandonar el deporte por no estar a la altura. Rabioso, decidió deshacerse de sus zapatillas nuevas, que le acababan de regalar. En ese momento la casualidad quiso que se encontrara con Fujimoto, una antigua compañera de clase que se encontraba en una situación parecida: a pesar de lo mucho que le gustaba la danza española era demasiado desgarbada para poder bailar con gracia y también pensaba renunciar a su sueño tirando sus flamantes zapatos rojos. A raíz de este encuentro, ambos adolescentes harán un intercambio, tanto de calzado como de objetivo pero, ¿serán capaces de triunfar en su nueva ambición?

Mizu Sahara, también conocida como Yumeka Sumomo, entre otros alias, ya había sido publicada con anterioridad en España con sendos tomos únicos, Añorado Rozione (Planeta, 2007) y Voces de una estrella distante (Planeta, 2016) con un éxito más bien escaso. Mientras que el primero era una recopilación de historias cortas bastante extrañas (aunque recuerdo haberlas disfrutado muchísimo en su momento), el segundo era una adaptación del OVA homónimo de Makoto Shinkai que dejaba mucho que desear. De hecho, Mizu Sahara cuenta en su haber con gran número de historias cortas (recopiladas o no) y títulos en los que comparte autoría con diversos guionistas.


Es por lo tanto Música de Acero una excepción en su bibliografía que nos permite por primera vez juzgar la capacidad de la autora para desarrollar una historia larga. Por si esto fuese poco, se trata de la primera incursión de la mangaka en la demografía shonen, habiéndose publicado originalmente Música de Acero en las páginas de la revista Gessan (Monthly Shônen Sunday), de Shogakukan; para que tengáis una referencia, es la misma revista en la que se serializaron tanto Q&A como Mix, las obras más recientes de Mitsuru Adachi.

Puede que me haya quedado un preámbulo más largo de lo normal pero me parecía necesario para entender por qué Música de Acero es una rara avis. El punto de partida podría ser el de cualquier shonen de superación personal: un protagonista del montón en todos los aspectos, tirando a taciturno, que no destaca en nada, que hace una promesa que terminará cambiando su vida. Mientras tanto, la estética y estructura obedecen a un canon más típico del shôjo, ya que lo que prima en la narración son las reflexiones introspectivas del protagonista.


Música de Acero podría incluso encuadrarse dentro del marco del spokon puesto que uno de los ejes argumentales reside en la danza española y en su aprendizaje por parte de Kimitaka. En el primer volumen, muy introductorio, la autora no tiene espacio para desarrollarlo pero ya a partir del segundo empieza a entrar en materia y a mostrar una pequeña parte de este tipo de danza centrándose en las figuras de la señora Morino y su nieto. Y aquí está, para mí, una de las claves de este manga y es que los personajes de edad avanzada tienen un papel importante en la trama. Se trata de una de las muchas rarezas de este manga, en que Mizu Sahara no desaprovecha la oportunidad de darle un rol a los abuelos y abuelas de los distintos protagonistas.

Aunque la principal peculiaridad de esta obra es sin duda la inversión de roles que deriva de la promesa inicial y el intercambio de zapatos*. Fujimoto le traspasa sus zapatos de baile a Kimitaka y una vez él se decide para tirar adelante con un sueño otorgado por otra persona, se aferra a ese calzado hasta tal punto que decide que no sólo va a aprender danza española sino que va a bailar con esos zapatos de tacón. Como quien no quiere la cosa, la autora introduce un dilema para todos sus personajes que terminarán debatiendo sobre si es respetuoso o no permitir que un chico baile con zapatos de mujer y se pone en tela de juicio su calidad como persona.


Pero, por supuesto, la obra va mucho más allá y profundiza en un tema también conflictivo como es el acoso escolar. Y lo hace sin basarse en ninguna de las tramas anteriores sino que constituye un nuevo pilar de la narración. Comentaba antes que Kimitaka es un chico del montón, algo taciturno, cualidades que, sumadas a un pasado algo turbio, le alejan del resto de compañeros de clase... mientras le acercan a otros marginados que, por uno u otro motivo, están tan apartados del resto como él. No contenta con esto, la mangaka va un paso más allá y sigue desarrollando el tema del bullying con la hermana pequeña del protagonista, que tiene su propia historia paralela que en nada desmerece a la trama principal.

Como veis, Mizu Sahara no desaprovecha ni una viñeta para dotar a su obra de capas y más capas de significado, acompañando las vicisitudes con la danza de su protagonista con incontables matices que enriquecen la obra. Así que ya sabéis, no permitáis que Música de Acero pase desapercibida entre tanta novedad jugosa. A diferencia de sus obras competidoras, es un manga terminado con seis tomos así que no tendremos que esperar eternamente para conocer su desenlace.


*Fujimoto, la chica, no tiene mayor problema ya que prueba suerte con el baloncesto femenino en el club de su instituto. Sin embargo, no quería dejar de comentar lo extraño e inusual que me resulta encontrar una obra publicada en una revista destinada mayoritariamente a un público masculino que se centre en un deporte femenino sin objetificar a ninguno de sus personajes (de hecho, ¿existe alguna más o es esta la excepción que confirma la norma? os animo a sugerirme manga de estas características en los comentarios).

jueves, 8 de febrero de 2018

[Nuevas lecturas] Ulna en su Torreta

Ulna en su Torreta es una de esas licencias anunciadas en masa por ECC que, en un primer  momento, no trascendió demasiado. Sin embargo, en el momento en que se puso a la venta empezaron a surgir por la red numerosas reseñas entusiastas de la obra y empezó a llamarme mucho la atención.



Tras el recrudecimiento en la guerra con Ekor, Ulna decide alistarse voluntariamente en el frente a pesar de ser una mujer. En contra de sus deseos, y a pesar de ser la mejor francotiradora de su promoción, es destinada a un territorio marginal, en un entorno hostil donde nieva continuamente para batallar con los thuud, moradores de esa tierra, con una apariencia espeluznante. Desde su llegada a la base deberá acostumbrarse a vivir en unas instalaciones pésimas, hacerse un hueco entre las otras reclutas de la base y enfrentarse a los thuud desde el primer día.

Hay una particularidad sobre los thuud que ya conocía antes de saber siquiera el argumento de este manga. Supongo que porque es bastante impactante y es inevitable que los que lo han leído se dediquen a publicitar ciertas viñetas para compartir el shock. Pero claro, para mí, eso le quita mucho la gracia a este manga así que voy a obviar ese detalle tan importante en esta entrada introductoria sobre mis primeras impresiones sobre la obra (y os pido que no lo mencionéis en los comentarios para que los nuevos lectores puedan sorprenderse en el clímax del primer tomo).


La maravilla de Ulna en su Torreta es que puedo decir muchas cosas de estos dos primeros tomos sin necesidad de hacer ningún spoiler. Se trata de un manga bélico con la particularidad de que todas las soldados de la base son única y exclusivamente mujeres. Aunque esta obra se publicara en una revista seinen y a pesar de que el autor sea un hombre, los personajes no se tratan en ningún momento como objeto de deseo ni están diseñados para complacer a una audiencia mayoritariamente masculina. Las dinámicas que se establecen entre los distintos personajes son las de camaradería, rivalidad y envidia, típicas de cualquier obra de estas características.

Que todos los personajes sean femeninos no significa que nos encontremos ante un universo en que las mujeres gozan de un estatus superior al de los hombres como ocurre, por ejemplo, en Ooku sino que, en un mundo en que el servicio militar es obligatorio para los hombres pero no para las mujeres y en el que, en general, las mujeres que se alistan son tratadas como bichos raros que huyen de un destino peor que la guerra, Ulna se encuentra de pronto en una base militar ocupada únicamente por una reducida legión de mujeres soldado. Con este matiz quiero enfatizar que las páginas de esta obra están plagadas de comentarios ingeniosos en que Ulna insiste con tesón en que está igual de capacitada que un hombre para alistarse en el ejército.


Como me sucede con todo lo que leo últimamente, el primer tomo es impactante y original pero con una trama poco definida que puede descolocar al lector mientras que en el segundo se empiezan a explicar muchísimos de los enigmas presentados con anterioridad. Os confieso que he tenido que buscar en qué fecha empezó a publicarse Ulna en su Torreta para comprobar si fue antes o después que cierto capítulo de Black Mirror... (fue antes). Veo ecos de esta serie por todas partes y me inquieta el paralelismo entre ambas tramas.

El dibujo me tiene maravillada. Al principio del segundo tomo, Izu Toru se marca un flashback abocetado de la vida de Ulna antes de alistarse, y me parece un recurso sublime. A ratos, las escenas bestiales con el paisaje nevado me recuerdan al grafismo de Daisuke Igarashi (comparación que es un elogio). Además, el autor se las apaña para hacer un diseño de personajes excelentes con mujeres del montón con rasgos que las hacen fácilmente identificables sin caer en la caricatura.


La edición no me entusiasma porque aunque la idea de hacer un póster con la sobrecubierta partida no era mala, la ejecución es pésima. Y si encima el segundo tomo es distinto y los cortes en los lomos ni siquiera están alineados... Además, hablamos de tomos de ECC por lo que aunque sean tomos estándar de unas 200 páginas, el precio asciende a 8,95€ y siempre da un poco de reparo ese euro extra.

Me estoy alargando demasiado con esta entrada así que termino ya instándoos a comprar Ulna, es una maravilla (al menos sus dos primeros tomos lo son).

domingo, 4 de febrero de 2018

[Nuevas lecturas] Tragones y Mazmorras

Hace justo un año que salió el primer tomo de Tragones y Mazmorras a la venta, y justo a finales de mes saldrá el quinto y último aparecido hasta la fecha en Japón. Se trata de un manga popular y con muy buena crítica y es que aúna dos temas de éxito asegurado: los juegos de rol con los manga culinarios. Pero mi absoluta ausencia tanto de interés como de experiencia en ninguno de los campos me había mantenido alejada de este manga hasta hace poco.


Cuando, capitaneados por Laios, al fin habían conseguido llegar a enfrentarse al dragón que habita en las profundidades de las mazmorras, la bestia captura a Farin, la hechicera del grupo, que teletransporta a todos sus compañeros fuera de la mazmorra antes de ser devorada. Con el objetivo de intentar salvarla antes de que el dragón la digiera, Laios, Marcille y Chilchack se internan de nuevo en las mazmorras pero, como se han quedado sin blanca, no les queda otra que resignarse a alimentarse a base de los monstruos de bajo nivel que vayan encontrando por el camino... ¿será posible?

Como ya por temática no me atraía demasiado, empecé a leer el primer tomo sin muchas ganas y el primer capítulo (muy introductorio), no me acabó de convencer así que devolví el tomo a la estantería enseguida. Y allí se quedó durante varias semanas hasta que volví a darle otra oportunidad. Contra todo pronóstico, cuando me puse en serio y me obligué a seguir leyendo más allá de la introducción, descubrí que por mucho que Tragones y Mazmorras sea un "manga culinario ambientado en un RPG", la historia se sustenta sobre una laboriosa investigación biológica (¡sí! ♥) de la fauna y flora (y bestiario) que habita las profundidades de la mazmorra.


Ryôko Kui nos presenta una nueva criatura a cada capítulo y, en muy pocas páginas, vierte el diseño, las características, su hábitat, su estilo de ataque, sus presas típicas, sus puntos débiles y sus datos nutricionales. Y todo ello salpicado a lo largo del motor real de la historia, es decir, el avance del grupo protagonista para rescatar a Farin. En ningún caso esperaba encontrarme con una obra de puro worldbuilding, donde la trama no es más que una excusa para que la autora pueda desplegar todo su imaginario.

Sin embargo, por mucho que sea un manga interesante, su lectura no sería tan entretenida y fluida si no fuese por el hilarante plantel de personajes. La despreocupación absoluta de Senshi, la glotonería (y las filias extrañas) de Laios, la precisión de Chilchack y el neuroticismo de Marcille, generan un sinfín de situaciones cómicas que te arrancan muchas risas y alguna que otra carcajada.


En tres palabras, Tragones y Mazmorras es un manga original, divertido y entretenido (y además parece que no será muy largo que siempre es un plus). Me alegro mucho de haberle dado una segunda oportunidad y estoy segura de que leeré los siguientes tomos con muchas ganas.

miércoles, 31 de enero de 2018

[Nuevas lecturas] Gangsta.

Hoy os quiero hablar de un título que conoció bastante fama en redes hace años, coincidiendo con su lanzamiento en Estados Unidos cuando cierta sección de bloggers compraba en abundancia a BookDepository (yo incluida) antes de que lo absorbiera Amazon y subieran tanto los precios. Gangsta. es un manga que me recomendaron tantas veces personas con gustos tan distintos y con tanta vehemencia que, sumado al dibujazo que creo que tiene y al saber que uno de los protagonistas es sordo, hizo que se fuera directo a la wish-list sin tener realmente idea de su trama. Bueno, algo tendría que ver con gangsters, ¿no? Total, que cuando MW anunció su licencia es que ni siquiera me planteé no comprarlo. Y si encima regalaban esa bolsa de tela tan molona en el salón... ¡pues menos dudas todavía!


Nic y Worick son mercenarios que se ganan la vida haciendo trabajillos sucios para los gángsters de la zona y lidiando con situaciones demasiado peligrosas para la policía. La placa infame que lleva Nick al cuello lo identifica como twilight, por lo que tanto él mismo como cualquiera que se le acerque demasiado es rápidamente repudiado por la sociedad, considerado como algo menos que un humano de usar y tirar. Llevando a cabo uno de sus "encargos" se topan con una prostituta, Alex, a la que ninguno de los dos quiere eliminar así que la acaban acogiendo en su pocilga "provisionalmente".

Gangsta. es una orgía de violencia, sexo y drogas, creo que incluso encajaría en aquella primera definición que le dedicó la RAE a la palabra manga tiempo ha. El primer tomo en especial es un festival de sangre sin mucha explicación, puede que Kohske se excediera un pelín en este tomo introductorio en que lo único que importa son las splash pages (viñetas horizontales gigantes que ocupan dos páginas enteras del cómic) pero no por ello decae el interés en la obra, al contrario. Esta introducción tan alocada se ve rápidamente equilibrada en el segundo tomo en que continúa la violencia desenfrenada pero se empiezan a esclarecer las normas que rigen el mundo de la obra.


A falta de haber leído nada más que estos dos primeros tomos (los que han salido a la venta) creo que la historia se encarrila a marchas forzadas y que si os espanta un poco el caos del primer tomo, no os preocupéis que el segundo tomo sigue igual pero, además, con una trama que seguir. Quizá es en esta improvisación en que se hace evidente que se trata de la primera obra de Kohske que, a juzgar por sus propios comentarios, parece la primera sorprendida en haber conseguido que le publiquen un manga original (creo que antes sólo había hecho doujinshis pero no estoy 100% segura).

Es evidente que a pesar de esa primera puesta en escena tan caótica, la autora no dibuja por dibujar. Cada tomo abarca un arco argumental autoconclusivo, y proporciona muchísima información al lector sin que la lectura resulte en ningún momento densa, más bien todo lo contrario. Además, hay aunque el protagonismo de Nic y Worick (y Alex, de rebote) sea indiscutible, enseguida aparecen un plantel sinfín de personajes de lo más variados, de todas las edades, sexos, etnias y motivaciones, con un montón de tejemanejes y relaciones de lo más complejas. Resumiendo, que estoy encantada y que no puedo esperar a saber más sobre Ergastulum, cómo se conocieron Nic y Worick, los twilight... ¡Qué ganas de que salga el tercer tomo!

sábado, 6 de enero de 2018

[Nuevas lecturas] The Ancient Magus Bride

Hace mucho mucho tiempo hice una encuesta en twitter porque de mi wish-list infinita no sabía qué manga empezar. No recuerdo todas las opciones que incluí pero sí que ganó The Ancient Magus Bride por goleada con varios comentarios de personas que conocéis bastante mis gustos que estabais convencidos de que Magus Bride era una obra para mí. Por eso, en el pasado salón del manga, prioricé su compra durante la happy hour y ahora que por fin me he comprado el primer tomo, iba siendo hora de revelar si acertasteis o no con la recomendación.


Chise nació con la capacidad para ver cosas que los demás no podían ver. Huérfana desde muy temprana edad, rechazada por todo el mundo y, finalmente, vendida como esclava en una subasta al mejor postor, acepta con resignación e incluso alegría su nueva vida con Elias, un hechicero a medio camino entre bestia y humano. Nada más acogerla, le revela que su plan es convertirla en su aprendiz y, más adelante, en su esposa también aunque la trata más bien como a una hija...

Me vais a perdonar pero un manga que empieza con un ente de intenciones dudosas que compra a una adolescente (Chise tiene 15 años al empezar el manga) e intenta, deliberadamente, generarle un síndrome de Estocolmo para que que no le haga falta ponerle una correa me ha despertado, como poco, angustia. No tanto por la situación en sí (que, evidentemente, también) sino por lo normalizada que esté. La autora en ningún momento apela al asco o al terror, al contrario, uno de los momentos álgidos del primer tomo es una escena en que Chise revela, ¿con orgullo?, que (ella) es propiedad de Elias, que él la compró, así que, mientras le sea de utilidad (ella a él), tiene un hogar. Y se trata de una escena que tiene la intención de ser conmovedora, de reblandecer el corazón del hechicero y, supongo, el nuestro también.


Chise es una protagonista taciturna, retraída, aletargada, conformista y sin ningún tipo de instinto de supervivencia. A menudo parece un personaje carente de emociones aunque en ciertas ocasiones sí podemos vislumbrar algunas de las más básicas, sobre todo miedo y vergüenza. Aunque la autora no se ensañe mucho con el tema, ha tenido una infancia tristísima y la ausencia de una sola persona que la cuidara con cariño, le ha proporcionado un apego inseguro y ambivalente, con lo que no sabe relacionarse muy bien con los demás pero destila candidez por todos sus poros.

Elias, en cambio, es todo galantería, poder y misterio y esconde a todas luces un pasado tenebroso que espero que sí se nos revele a los lectores más pronto que tarde. Se trata de un hechicero célebre, aparentemente apacible, que bajo la vigilancia de la Iglesia, presta sus servicios a la comunidad. Está rodeado de personajes de todas las razas e intenciones que le lanzan muchas pullas pero que, al final, confían de un modo u otro en él sugiriendo que independientemente de sus pecados y su apariencia, es una buena persona.

Mis personajes favoritos so far ♥
Aunque los pilares de Magus Bride sean el aprendizaje progresivo de Chise mientras se forma para ser hechicera y la evolución de su relación con Elias, lo que encontramos en sus capítulos son historias autoconclusivas aderezadas con mitología celta. Algunas no duran más de un capítulo, otras constituyen arcos un pelín más largos pero, en general, todas las tramas son concisas. Lo que entusiasma a seguir leyendo, es el telón de fondo, los flashbacks prometidos, desentrañar qué son exactamente los sleigh beggy.

El dibujo es un poco tosco y el fanservice descarado me da ganas de cortarme las venas pero tiene bastante personalidad y me recuerda remotamente al arte de Hiromu Arakawa, quizá por las caras más bien anchas y los fondos súper trabajados. Como, en general, es un manga bastante tranquilo y con muchísimas criaturas mitológicas, uno de los principales atractivos de la obra acaba siendo, precisamente, el arte. Algunas de las splash pages son para caerse de culo y me gusta mucho el diseño de todos los seres no antropomórficos.


The Ancient Magus Bride es el claro ejemplo de obra a la que lancé con las expectativas por las nubes y que me ha defraudado bastante. No acabo de cogerle el ritmo a la trama y me cuesta horrores empatizar con Chise o con Elias. Sin embargo, me intriga lo suficiente como para seguir con su lectura y todavía tengo unos cuantos tomos por delante para cambiar de opinión.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

[Nuevas lecturas] Sombras sobre Shimanami

Sigo con la racha navideña de hablar de cosas que, para variar, han salido a la venta hace poco. Sombras sobre Shimanami es el manga más reciente de Yuhki Kamatani, cuyo nombre os sonará por ser también autor/a de Shonen Note; ambas obras han sido publicadas en España por Tomodomo.


Diría que es un manga que ha gozado de cierta popularidad por estos lares, probablemente por la temática que aborda. De hecho, es el primer tomo de la editorial que sale a la venta con una de esas bandas de papel encima de la sobrecubierta (¿tienen un nombre?) destacando que se trata de un manga sobre "personas LGBT+". ¿Y eso qué quiere decir? Como la mayoría ya sabréis, el manga se puede clasificar en distintas demografías en función de la revista en que se publicó. Así, existen algunas que, por definición, tratan sobre la homosexualidad femenina (yuri) o masculina (yaoi). No me voy a meter ahora en la controversia sobre estos dos términos porque no es el objetivo de esta entrada pero dejémoslo en que existen (muchas) obras que giran (exclusivamente) en torno a relaciones románticas/sexuales entre personas del mismo género. 

Siendo la sociedad nipona eminentemente homófoba (y tránsfoba y xenófoba y misógina...), ya imaginaréis que los personajes LGBT (no entro en "Q", "A", "I", "+", porque también me iría demasiado de tema y, aunque no lo parezca, yo lo que quiero es reseñar el primer tomo de Sombras sobre Shimanami) no es que abunden precisamente en obras de otras demografías como el shonen o el seinen. Es por eso que llama la atención que un seinen ya no sólo es que esté protagonizado por distintos personajes LGBT sino que esa orientación o identidad sexual no aceptada por la sociedad es el pilar de la trama.


Sombras sobre Shimanami se ha publicitado en varios medios como un manga en que se trata esta temática de forma realista sin caer ni en el victimismo ni en el idealismo. Puede que habiendo leído sólo un tomo sea pronto para emitir mi juicio sobre este tipo de afirmaciones pero creo que son muy acertadas. Shimanami es un manga dolorosamente dramático, donde el sufrimiento de los personajes es muy patente desde la primera página; debuta la historia con Tasuku, el protagonista, asomándose por una barandilla mientras se repite que prefiere morir antes que tener que soportar la discriminación en el instituto por ser gay. Yuhki Kamatani retrata magistralmente la desesperación que experimenta el adolescente, que ve cómo su mundo se hace pedazos por algo que él no ha escogido. Porque eso es lo que implica ser homosexual y japonés: miedo y humillación. 

Es en este momento cuando Tasuku conoce a Nadie, una mujer muy extraña que regenta una especie de club donde se reúnen personas que no encajan en los cánones de normalidad aceptados por la sociedad (nipona, en este caso). Este primer tomo está centrado en Tasuku y en el proceso que debe seguir para aceptar su orientación sexual. No se trata ni de salir del armario ni de declararse al chico que le gusta sino, simplemente, de poder decir en voz alta que es gay para empezar a aceptarlo. Más adelante se introduce la historia de Haru, una mujer tenaz, amable y lesbiana que decidió dejar de esconder su homosexualidad a costa de su trabajo y su buena relación con su familia. 


Es precisamente en esos capítulos dedicados a Haru que ya se empieza a vislumbrar con más claridad aquello de que Kamatani huye del victimismo o el idealismo. En muy pocas páginas presenta el conflicto de ser lesbiana en un país como Japón, en que el matrimonio homosexual sigue sin ser legal, donde se sigue presionando a las mujeres para que se casen y tengan hijos prácticamente desde que terminan la carrera. Como aquí los personajes tienen muy asumida su orientación y se pueden permitir vivir juntas, los problemas que se plantean son muy distintos a los que pueda tener Tasuku en el instituto.

De forma ligeramente similar a la de Shonen Note, Sombras sobre Shimanami está repleta de metáforas visuales en que el/la mangaka da rienda suelta a su imaginación sin poner ningún tipo de límite entre lo que es real y lo que no. Así, Nadie siempre acaba protagonizando escenas imbuidas en el más puro realismo mágico dejando a Tasuku (y a los lectores) como único testigo. Entiendo que se trata de un recurso narrativo pero no me entusiasma que se utilice en una obra de estas características ya que, como me ocurriera en su día con Life, me parece un tema lo suficientemente serio como para dejar que estos elementos dirijan la trama (al final, Tasuku encuentra el consultorio después de una extraña visión como si se tratara de Alicia siguiendo al conejo blanco...).


He visto muchas (muchas) veces a personas de distintos colectivos quejándose de que cuando aparecen personajes LGBT en ficción siempre se le termina dedicando una fracción de la trama a discutir la discriminación que sufren y/o lo que implica serlo en la sociedad actual, siendo ese normalmente su único papel en la historia. Por eso, se reclama que se creen más historias en que el eje principal no tenga nada que ver con la orientación/identidad sexual cuyos protagonistas sean LGBT sin que ello tenga ninguna relevancia para la trama principal. Sombras sobre Shimanami va en contraposición a todas estas ideas pero, aún así, creo que desarrolla una labor importantísima visibilizando y denunciando un problema acuciante en Japón. Y si queréis obras que encajen en la primera categoría me han recomendado Nabari no Ou, también de Kamatani.

En cuanto a la edición, estoy como siempre encantada con la traducción, el punto de libro de regalo, las páginas a color... y al comprarlo vía web hasta recibí una postal de Navidad. Sin embargo, o la sobrecubierta es demasiado grande o el tomo demasiado pequeño pero la cuestión es que al ser demasiado "ancha" la primera, y venir todo compacto en el paquete... pues se ha quedado toda ondulada de la presión. No sé si es un defecto que afecta a toda la tirada así que echadle un ojo antes de comprarlo.


Para mí, Sombras sobre Shimanami es una obra que hace mucho tiempo que era necesaria. Kamatani ha sabido recoger muchas voces para exponer de forma pragmática el día a día de personas homosexuales y trans de todas las edades. Os lo recomiendo con una sola reserva: tan sólo han salido tres tomos en Japón así que la espera para saber cómo continúa la historia será eterna.

lunes, 25 de diciembre de 2017

[Nuevas lecturas] Children of the Whales

A punto estuve de comprar Les Enfants de la Baleine en francés así que no dudéis ni un instante: me compré el primer tomo de Children of the Whales el mismo día que salió a la venta. Y, además, me compré la edición con la portada alternativa (!), que cada vez soy menos purista y me parece mucho más bonita que la original; aunque quizá la nueva gama de colores no sea tan acorde a la temática desértica... ¿vosotros qué opináis? Me sorprende no haber visto a nadie hablando del tema por redes sociales ¿cuál os gusta más? ¿alguien que se haya comprado dos tomos para tener las dos?


Como me ocurre a menudo, tenía muchas ganas de comprar este manga porque me lo habían recomendado varias veces pero no había leído absolutamente nada de la obra, ni siquiera la preview gratuita que subió la propia editorial. Así que la sorpresa al empezar a leer el tomo fue mayúscula. Esta ignorancia genuina me hizo disfrutar de su lectura con creces así que prefiero no explicaros mucho de qué va este manga; así lo podréis descubrir igual que yo conforme vais pasando las páginas.

Abi Umeda nos presenta un mundo post-apocalíptico, en que un pequeño grupo humano subsiste a pesar de tenerlo todo en contra. En ese sentido, es inevitable establecer paralelismos con Ataque a los Titanes ya que ambas historias tienen muchos elementos en común. Por lo tanto, este primer tomo es una presentación de personajes pero, sobre todo, del universo en que se desarrollará la trama, de la ballena de arcilla, los marcados, la Saimia y todo la información necesaria para sentar las bases sobre las que desarrollar una historia que se anticipa bastante bélica. Para ello, al final de cada capítulo encontramos una nueva "nota del archivista" en que Chakuro, el protagonista, nos da una nueva píldora de información sobre su mundo.


Por supuesto, es un primer tomo para plantear una miríada de preguntas, para desconcertar al lector y para engancharlo a base de interrogantes. Y, si algo caracteriza a la narración, además de estar profusamente documentada por los apuntes de Chakuro, es el estar imbuida de emoción. Desde la primera página es muy patente la melancolía, que deriva de ese contraste entre la tristeza (¡que el manga debuta con un funeral!) y el entusiasmo constante del protagonista. Esa desazón se va acentuando conforme avanza el tomo desembocando con gran violencia en el punto álgido, al final del tomo.

El dibujo es una maravilla, con líneas muy finas, y la voluntad de dejar todas las páginas rebosantes de tramas, dando una sensación a suciedad que aún transporta más al lector a ese mundo fantástico en que parece que no haya otra cosa que desierto. La autora (e imagino que sus ayudantes) ha dedicado mucho esfuerzo en la creación de fondos porque sólo el diseño de la ballena de arcilla ya parece todo un reto (podéis verla arriba en portada). Lo mismo va para el patrón de la saimia de cada personaje. Este tomo grita por todos sus poros el trabajo que hay tan sólo en la ambientación, con decenas de detalles que sostienen el mundo que se presenta (confieso que la autora se me metió en el bolsillo con la migración de los saltamontes).


Resumiendo, que estoy encantada, que esta misma semana sale el segundo tomo e iré corriendo a autorregalármelo, y que, como ya se termina el año, puedo decir sin miedo a equivocarme que este título se cuela en mi top de mejores nuevas lecturas del 2017. ¡Os lo recomiendo encarecidamente!

domingo, 16 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Ran y el mundo gris

Me he dejado para el final el mejor de los manga que he empezado a leer últimamente. Un seinen de 7 tomos que estuve a punto de comprar en francés, cuya licencia no esperaba para nada por estos lares y, menos aún, de la mano de la pequeña Tomodomo pero, visto en perspectiva, ¡qué otra editorial podía traernos tal joya a España!


Ran busca desesperadamente sus zapatillas Nike aunque le vayan muchas tallas grande mientras que Jin, su hermano mayor, se empeña en esconderlas. Cuando la madre de ambos hace acto de presencia, empiezan a ocurrir extraños fenómenos en el vecindario. A pesar de ser apenas una chiquilla, Ran tiene muchísimo potencial aunque va a necesitar que alguien le enseñe a controlarlo. Sé que es una sinopsis terrible pero la experiencia de leer este primer tomo sin tener ni idea de qué iba me resultó tan sumamente grata que no querría estropeárosla...

Pensad en las historias de magical girls de vuestra infancia. O en la magia tan particular que destilan la mayoría de obras del colectivo CLAMP. En los personajes arrolladores, extravagantes y llenos de personalidad que protagonizan las películas de Ghibli. Añadidle un dibujo es-pec-ta-cu-lar. Ahora ya lo podéis meter todo en una coctelera y os saldrá algo parecido (aunque no tan bueno) a este primer tomo de Ran y el mundo gris.


En mi opinión, como ocurre en la gran mayoría de buenas historias, empiezas a leer sin entender nada de lo que está pasando (una sensación estilo Kimi no Na wa, para que me entendáis); motivo por el que me sigo resistiendo a redactar un resumen mejor. De hecho, acabas este primer tomo y te sigue faltando información básica, no es que se planteen preguntas para responder en futuros tomos es que Aki Irie ni siquiera proporciona los elementos necesarios para que te puedas hacer ninguna pregunta. Y por eso es una lectura que se disfruta tanto porque no tienes que pensar en absolutamente nada sino dejarte llevar por los dibujos increíbles, las viñetas que quitan el hipo y el carácter entrañable de Ran, tan inocente como tendrían que serlo todos los niños pequeños.

Con un montón de detalles aislados Aki Irie nos permite asomarnos a un mundo entero que, de momento, ofrece posibilidades infinitas. La narración secuencial, el dibujo, el carácter de los personajes, todo en este primer tomo es excepcional y huye de lo convencional. No sólo es entretenido y agradable de leer sino que, además, es totalmente impredecible.


A base de capítulos más o menos autoconclusivos, en este tomo encontraréis una presentación básica de personajes principales y poca cosa más. Está por ver si a partir del siguiente volumen siguen las travesuras de Ran o la cosa empieza a coger más sustancia (sospecho que será lo segundo). Pero, en cualquier caso, tengo pocas dudas sobre lo que me van a gustar todos los tomos de esta serie, hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien empezando a leer un manga. ¡Lo mejor de todo es que mañana mismo sale a la venta el tercer número!

sábado, 15 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] La respiración de Copérnico

Me desconcertó con Utsubora, luego me encandiló con En la misma clase y hasta me hizo cogerle simpatía a un personaje tan exasperante como Hara (Sorano y Hara). Cuando Milky Way anunció la licencia de la Colección Asumiko Nakamura me faltó dar palmas con las orejas porque ya no se trataba de licenciar una obra adicional de esta mangaka, sino cinco (de ahí lo de "colección"). Da inicio a esta recopilación La respiración de Copérnico, una historia que gira en torno a Trinos, el payaso de un circo algo peculiar.


Si bien En la misma clase (más bien una comedia romántica) y Utsubora (que tira hacia el terreno de lo ambiguo y lo perturbador) me sirvieron para catar los contrastes que es capaz de exhibir Asumiko Nakamura en su creación artística, no imaginaba que en La respiración de Copérnico iría mucho más allá, regodeándose en la miseria y la perversión humanas, en una historia que sencillamente revuelve las tripas y no puede hacer otra cosa que angustiar al lector. Casi me da miedo que algún niño se pueda sentir atraído por los colores de la portada y se encuentre con alguna salvajada al hojear el tomo.

Porque los artistas del Cirque du Soir son circenses de día pero se prostituyen de noche, siguiendo los designios del tiránico director de circo que, además de ejercer como chulo, se dedica a sodomizar a Trinos cuando le apetece. No son mucho más afortunados los demás, que se exponen a los deseos enfermizos de perturbados con extrañas filias (de verdad, no leáis este tomo si acabáis de comer o pensabais hacerlo en breve). 


Aunque puede que el personaje más turbio de todos sea el propio Trinos, incluso más que sus abusadores, atormentado por su pasado, aceptando su martirio en silencio; la autora no deja muy claro qué opinión le merecen las personas que le rodean, bien podría tener síndrome de Estocolmo o rasgos psicópatas a juzgar por sus nulas habilidades sociales y la inexpresividad constante que le caracteriza. Trinos arrastra su desdichada existencia sin destino aparente, no parece haber nada que le reporte felicidad, y se limita a ser el juguete sexual de unos y otros, quizá con la convicción de que lo que le reste de vida debe ser una penitencia.

Es esta historia pues extremadamente explícita... hasta el punto de que aparecen desnudos integrales de personajes masculinos sin connotaciones sexuales (exacto, aparecen penes, flácidos para más inri, ¡hasta en el punto de libro de regalo!). Y tan maravilloso me parece dicho atrevimiento como espantosa la realidad de que me tenga que sorprender por algo así. Evidentemente, el material NSFW va mucho más allá, con varias violaciones y BDSM bastante hardcore. Asumiko Nakamura viene, como decía antes, con ganas de revolver las tripas.

viernes, 14 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Mob Psycho 100

Tras el éxito (merecido) de One Punch Man, y por mucho que uno de los alicientes para acercarse a dicho shonen sea el dibujo espectacular de Yusuke Murata, es el humor de ONE lo que creo que ha contribuido definitivamente a su popularidad. Por eso mismo, y por mucho que el dibujo tire de espaldas de malo que es, me intrigaba mucho echarle el guante a Mob Psycho 100... incluso a pesar de la acogida tan crítica que ha tenido su publicación en España.


Shigeo Kageyama, alias Mob, no es un estudiante de secundaria cualquiera. A pesar de que su presencia y carácter resultan de lo más anodinos para todos los que le rodean, tras su mirada inexpresiva y su corte de tazón se esconde un poderoso esper o psíquico. Tan desmesurado e incontrolable es su poder que a pesar de vivir una etapa tan crucial de la vida como es la adolescencia, se ve obligado a reprimir constantemente sus emociones y sentimientos por lo que pudiera pasar si diera rienda suelta a sus frustraciones (un poco como la antítesis de Haruhi Suzumiya). Su cualidad de esper no va acompañada de la más mínima astucia, autoestima o ambición por lo que deja pasar sus días lamentándose (sin mucho énfasis) por no ser más atlético y no saber llamarle la atención a la chica que le gusta. Además, ocupa su tiempo libre ayudando a un conocido psíquico (que no es más que un impostor) a exorcizar espíritus malignos.

Tanto One Punch Man como Mob Psycho 100 empezaron a publicarse en 2012 y, paradójicamente, ONE explota exactamente la misma fórmula en ambas historias. Tanto Saitama como Mob tienen un poder sobrenatural, innato, que no puede compararse al de aquellos que los rodean. Por lo demás, no son muy buenos en las interacciones sociales y no le dan ningún crédito a sus propios poderes siendo ambos de carácter más bien holgazán. No importa la potencialidad de su poder o su alcance, son incapaces de sacar ningún tipo de provecho a sus habilidades.


Si en algo sí se diferencian claramente es, como decía, en el dibujo. Como creo que no puedo ser lo suficientemente enfática para describiros cómo de malo me parece (la gente que ya se lleva las manos a la cabeza con el grafismo de Ataque a los Titanes imagino que se quedaría en el sitio si llegase a hojear Mob Psycho 100), os he dejado la viñeta de rigor. En realidad, tiene mérito que ONE haya conseguido publicar algo así y mantenerlo en el ránking durante mínimo cinco años acumulando más de catorce tomos y hasta un anime. Aunque claro, enfocándolo desde otro ángulo, me cuesta imaginar cómo una historia así puede alargarse tanto manteniendo el interés...

Este primer tomo no está mal, choca mucho al principio y cuesta meterse en la dinámica absurda pero es una lectura divertida a su manera. Creo que merece la pena echarle un vistazo sólo por lo raro que es pero a la vez hay que ir cargado de paciencia para enfrentarse a sus niveles de absurdidad. En resumen, ni es un manga para todo el mundo ni uno de esos títulos que comprarías sólo por la portada. Mob Psycho 100 ha sido, sin duda, el manga más difícil de reseñar de toda la tanda semanal.

jueves, 13 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Immortal Rain

Con esta entrada llego al ecuador de la semana y de las nuevas lecturas haciendo doblete con Milky Way Ediciones. En esta ocasión vengo a hablar casi casi de un milagro ya que no consigo recordar cuál fue el último shôjo, de temática fantástica, de más de 10 tomos y cuya publicación comenzara en Japón en el siglo pasado que alguna editorial se ha dignado a licenciar y publicar en España (recientemente quiero decir).


Se rumorea que existe un hombre inmortal, Matusalén, que ha vivido más de 600 años, al que es imposible matar. Se ofrece una generosa suma de dinero por su cabeza por lo que todos los cazarrecompensas van tras él. Incluida Machika que, a pesar de tener sólo 14 años, está dispuesta a dar caza al misterioso inmortal, siendo Matusalén la única presa que huyó de las garras de su abuelo, el legendario Zol, al que conocían como ángel de la muerte. Sin embargo, cuando por fin está frente a frente con él, las cosas no acaban de ir según lo planeado.

Dio la casualidad que empecé a leer Immortal Rain a la par que Tsubasa, el secreto de las alas y son dos obras tan y tan parecidas que no me veo capaz de hablar de una sin compararla con la otra (que sé que es una de aquellas reglas no escritas de la crítica pero me voy a ocultar tras mi etiqueta de amateur). Ambos son shôjos de los noventa, con protagonistas huérfanas, que están solas en un mundo post-apocalíptico, que se ganan la vida con su fuerza bruta, cuya vida da un giro de 180 grados debido a un hombre misterioso y que tienen que huir de malvadas organizaciones que hacen experimentos con humanos y acaban sin querer en una peregrinación incierta relacionada con algo de tinte sobrenatural. Hasta lucen looks parecidos, con pelo corto y, en general, poca ropa. Puede que la diferencia principal sea la relación entre los protagonistas ya que mientras que Raymon le tira la caña descaradamente a Kotobuki desde la página cero (no exagero, ya bromea con eso antes de que empiece el primer capítulo), la actitud de Matusalén hacia Machika es más bien paternalista (algo lógico por otra parte teniendo en cuenta la diferencia de edad).


Es muy posible que os suene el nombre de la mangaka Kaori Ozaki, siendo ésta la autora de sendos tomos únicos publicados también por MW: Los dioses mienten y El príncipe del mar. Aunque parece que han tenido muy buena acogida, ya comenté en su momento que el primero de ellos no me entusiasmó por lo que no le di ninguna oportunidad al segundo. Siguiendo esa lógica, la verdad es que no tiene mucho sentido que me haya embarcado en la compra de un manga de la misma autora que cuenta con 11 tomos pero la temática me pudo. En linea con lo que cabría esperar, la verdad es que este primer tomo me decepcionó bastante aunque fuera por motivos totalmente distintos a los de Los dioses mienten (que me pareció una historia demasiado gratuita, superficial, buscando la lágrima fácil).

Como ya me pasara con Tsubasa (por seguir con las comparaciones odiosas), es demasiado evidente que la autora era novata cuando ideó la historia de Immortal Rain. Resulta todo simplista, precipitado y mal hilado. No hay ningún asomo de justificación de por qué Machika cambiaría radicalmente de opinión sobre Rain de un momento a otro. A partir de este momento, que no es más que el punto de partida del manga, empieza una peregrinación al más puro estilo "shôjo de aventuras" sin ningún tipo de pilar sobre el que sostener una trama que, de momento, no existe. Rain es inmortal, no sabemos cómo ni por qué, parece muy afligido, mucha gente lo busca, Machika le va detrás como un perrito faldero, punto. Al menos en Tsubasa había un objetivo claro desde el principio...


Si me hubieran prestado este primer tomo para que me formase una opinión sobre la que basar mi decisión de comprarlo o no, es muy probable que no le hubiese dado una segunda oportunidad. Pero como es una historia con muy buena nota en mangaupdates, y ya tenía el primer tomo en la estantería, he continuado leyendo hasta el tercer tomo, que acaba de salir, y ya os avanzo que la historia da un salto cualitativo notable. Así que hago un poco de trampa y os lo recomiendo aunque no sea por este primer tomo precisamente.

miércoles, 12 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] To Your Eternity

Habiéndose publicado hace apenas un mes, To Your Eternity es el último "tomo #1" que he comprado, capricho inmerecido que me auto-regalo después de la montaña rusa que fue leer A silent voice (he hablado de todos los tomos de este manga en el blog pero estoy esperando a una relectura concienzuda para hacer una reseña propiamente dicha de la historia en su totalidad... algún día). Como he hecho con muchos de los títulos de esta semana, me lo compré sin tener ni idea del argumento, confiada en parte por el hype (aunque suela ser mal consejero) y los pocos tomos en su haber (que no me suponen un gran sacrificio ni económico ni espacial a corto plazo).


Con sólo este primer tomo leído, To Your Eternity me parece un experimento. Uno de esos que quizá no te puedas permitir como autor novel pero sí después de un bestseller con adaptación animada. La premisa es extraña como pocas, y no ofrece ningún patrón para el desarrollo de la misma. El "protagonista", por llamarlo de alguna forma, es un ente carente de alma (al menos, de momento) y no parece tener ningún objetivo definido. Dicho de otro modo, el devenir de los acontecimientos es totalmente imprevisible.

El primer capítulo, que bien podría ser un one-shot independiente, nos prepara para una historia cruenta, llena de miseria humana. Así conocemos a ese esquimal sonriente que aparece en portada, que habita en soledad en un terreno de lo más hostil. La autora nos hace sentir incómodos al mostrar su esperanza y optimismo a pesar del entorno inclemente, vertidos ambos en un monólogo esquizoide. Esta historia prácticamente muda bien valdría como historia autoconclusiva sin desarrollo posterior, en la que la autora hace gala de su dominio de las viñetas.


Cambia totalmente de registro al finalizar este preámbulo, presentando la aventura de March, una niña que, como suele ocurrir, tiene mucha prisa por hacerse mayor, en una aldea compuesta eminentemente por adultos. Sin embargo, su deseo se verá frustrado prematuramente cuando se decida que ella debe ser el nuevo sacrificio anual que ofrecer al dios furibundo del territorio. Por mucho que sea la historia de March la que, en realidad, abarca más páginas de este primer tomo, me ha costado mucho más sumergirme en ella. A diferencia del prólogo, a esta segunda parte le cuesta mucho más arrancar y las acciones de los personajes se me han antojado bastante extravagantes.


Parece que los altibajos que ya me contrariaron en A silent voice, se mantienen en esta segunda obra larga de Yoshitoki Ooima. Aunque pertenezcan a géneros tan distintos, la firma de la autora es evidente, más allá del grafismo que la caracteriza, las páginas destilan la misma sensibilidad, con unos personajes que desbordan sentimientos por los cuatro costados. Es de esas lecturas que difícilmente te puede dejar indiferente... que suena a frase tópica y típica desprovista de todo significado pero, sinceramente opino que es poco probable que no haya al menos una de sus viñetas que consiga tocaros la fibra sensible con tanta rabia y desesperación como evocan algunas. En cualquier caso, y precisamente por lo imprevisible que me parece esta lectura, me reservo mi derecho a recomendarlo de momento.

martes, 11 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Adolescente pero no inocente

No, no estoy de broma. Sé que un título como éste no pasa desapercibido, posicionándose entre los más bizarros de la editorial argentina junto con otras ocurrencias como Lo nuestro no puede ser tío o Culebrón Romanticón pero, si no me frenaron éstos, tampoco lo iba a hacer Adolescente pero no inocente. Mi relación con Kanan Minami siempre ha sido muy turbulenta, Hoy Comienza Nuestro Amor es un shojo que disfruté bastante porque me sentía muy identificada con la protagonista pero que a la vez detesté por la relación tóxica que refleja (nada que llegue a los extremos enfermizos de Hot Gimmick, todo sea dicho de paso). No puedo decir lo mismo de Rapsodia Celestial que vendí sin muchos miramientos o de Golpe de Pasión y Honey & Honey Drops a las que ni me acerqué por la pésima crítica. Pero, por algún extraño motivo no me pude resistir a la última obra de la autora... eso sí, con muchas expectativas no iba, para qué engañarse.


Karin es la única hija de un matrimonio pudiente, sus padres la han malcriado hasta decir basta por lo que, a sus 16 años recién estrenados, es una chica insoportable, consentida, que no valora lo más mínimo el esfuerzo que requiere conseguir aquello que uno desea. En ese sentido, su capricho más reciente es Nao Tsurugi, un alumno de tercer año que lo tiene todo: es inteligente, guapo y bueno en deportes. Cuando sus padres le anuncian un matrimonio concertado con un desconocido, cree estar inmersa en una pesadilla... ¡hasta que descubre que su prometido no es otro que su idolatrado senpai!

Es evidente por esta sinopsis que la trama tiene trampa pero, aún así, no me podía creer que la autora hubiese caído en tal absurdidad. Sin embargo, he de admitir que no llega al grado de surrealismo de un bestseller y shôjo insignia de mi adolescencia como es Marmalade Boy así que no iba a descartar esta nueva obra de Kanan Minami sólo por eso. Que de manga os hablo.


Pero, por supuesto, no se le pueden pedir peras al olmo y este manga da sus primeros pasos tan solo para precipitarse en el abismo de su mediocridad. Si Karin es una malcriada, Nao es un insensible amargado. Pecan de todos los clichés que pueden soportar las páginas de este tomo, siendo él el chico perfecto que todo lo sabe hacer bien sin despeinarse y ella una inútil que no es buena en nada y que en su vida se ha roto una uña ni en lo más básico. Aunque esta serie de entradas pretende ser una especie de "primeras impresiones" basadas en un solo tomo, confieso haber leído los dos volúmenes siguientes y la cosa no mejora en absoluto. Los clichés se van amontonando capítulo tras capítulo hasta decir basta.

Al final, lo mejor de este tomo (y los siguientes) ha sido el capítulo extra, dedicado a Tsubaki y Tsubaki, un tiempo después de donde quedó la trama en Hoy comienza nuestro amor. ¡Más monos ellos...! Si alguna virtud debo resaltar de Adolescente pero no inocente es que es una lectura amena, ideal si buscáis una comedia romántica sencilla, que os distraiga de vuestros quehaceres y no os haga pensar mucho.