¿Pensábais que se me habían acabado los mangas de Satoru Takamiya? ¿Que me había cansado de ellos? ¿Que había decidido dejar de torturaros con reseñas repetitivas? ¡Ilusos! Aun me quedan unos cuantos tomos únicos por aquí X3
Y el tomo escogido para hoy es el más antiguo de este señor: Princess Recipe. Vuelve a ser un tomo formados por varios one-shots así que comienzo con el primero que, como siempre, es el que da nombre al tomo.
Ohimesama no recipe trata sobre Makoto, una chica que vive sola y que es aficionada a los videojuegos, sobretodo a aquellos que son en cierta manera románticos (como nunca me ha interesado el tema no sabía que podía haber “videojuegos de amor” o.ó). Esta primera historia es más larga que las demás con unas 60 páginas y la verdad es que es muy sencilla. Es del estilo Mi guardián secreto (el único manga que me ha gustado de Ako Shimaki); al no conseguir que su nuevo juego funcione, Makoto se frustra y le grita a la consola que “salga de ahí” (supongo que se refería a que volviera a funcionar) y de pronto aparece un chico vestido de príncipe en su habitación.
Esta historia no me ha acabado de convencer, lo veo todo forzado, fácil y previsible. Sin emoción ni intriga… y con un dibujo más que horrible que se extiende a todas las historias del tomo.
Tenshi Tsuiraku (The fallen angel) cuenta la historia de como Hashiba, un ángel encargado de guiar a los muertos al cielo, afronta su primer trabajo. Va totalmente emocionada al encuentro de su primera víctima y no sabe contener su sorpresa al descubrir que se trata de Toujou, un compañero de clase. Le confunde tanto encontrarse con un conocido que al final es incapaz de realizar su trabajo y Toujoh se salva pero al fin y al cabo él debía morir…
Satoru Takamiya comenta que este fue su primer one-shot, su debut. Y la verdad es que la historia que más me ha gustado de este tomo o, dicho de otra forma, la única que no me ha decepcionado. Además, parece ser que en su único manga de más de un tomo (¡tiene dos!) Soraoto explota el universo de ángeles-shinigami que creo en esta primera historia.
En Moonlight: The Shine of Love, se presenta otro mundo de fantasía en el que existen una especie de hadas que viven en la Luna y que bajan a la Tierra para hacer ver aquello que deseen a los que echan mucho de menos a algo o alguien. Es decir, si hace poco que ha muerto tu pareja y no haces más que pensar en lo que te gustaría volver a verla, un hada de la luna baja para hacer realidad tu visión. En estas, Kouya se ve atraída muy fuertemente a la Tierra lo que significa que hay alguien que tiene un deseo extremadamente fuerte de ver a alguien. Sin embargo, al conocer a Sui, éste le dice que no tiene ningún deseo. Pero si Kouya no realiza su tarea no podrá volver a la Luna…
Esta historia vuelve a ser aburrida e insustancial. La idea de que existan unos seres que te hagan “ver” lo que echas de menos es absurda. Porque si lo entendí bien no era más que eso, conjurar una visión. Y la historia de amor no tiene sentido. En fin, el tomo me iba decepcionando progresivamente.
En Koi suru Program (Program in love) Kirika es una hija mimada que huye de su casa para evitar un matrimonio concertado. En su huida unos tipos intentan llevársela y cuando pide ayuda, ve como un chico la ignora deliberadamente así que le grita aun más fuerte que por qué no intenta hacer algo por ella. El chico le contesta con total parsimonia que cuánto dinero espera darle si la ayuda y la chica le lanza uno de sus brazaletes. Así empezará una relación de servidumbre entre ambos.
Lo que Kirika no se esperaba es que Konoe fuera un robot… pero así podrá aprovecharlo como guardaespaldas durante tres días. ¿Puede ser que un robot albergue sentimientos? ¿Y que alguien se enamore de uno? En fin, esto es un poco volver de nuevo a Chobits… De hecho, en este tomo no paraba de pensar que se repetían tópicos de muchas otras historias del propio Takamiya pero claro, es que este es su primer tomo así que son el resto de historias las que sobreexplotan los temas que más le gustan al autor como los robots, la muerte, la magia y todo lo sobrenatural en general.
El tomo acaba con Kisu de Kaori Kou (A Love Fragrant with Kisses), una historia en que Hikari está obsesionada con besar a alguien por primera vez y su objetivo es el profesor Yamanaka aunque parece que lo va a tener difícil porque está muy solicitado entre sus alumnas. Con ese pensamiento, encuentra de casualidad un quemador de incienso muy bonito y al limpiarlo aparece un genio que le concederá tres deseos ¡está hecho a medida para Hikari!
Pero Izumi no es el genio obediente y solícito que Hikari esperaba encontrar… no hace más que chafardear sus cosas y engañarla para concederle deseos sin importancia y así poder volver cuanto antes al quemador de incienso y descansar. Otra historia aburrida y típica.
En general, este ha sido un tomo aburrido y decepcionante con el agraviante de que el dibujo es HORRIBLE, sin una pizca de personalidad y con muchos errores. Si os da una obcecación con este autor como me ha pasado a mí, saltáoslo, no vale la pena perder el tiempo con él (en mi opinión, como siempre).


































