martes, 5 de agosto de 2014

This is 40

Pues tengo 14 películas por reseñar antes que esta pero me tengo que desfogar a lo Man of steel. Veréis, ayer vi esta película (lo peor de todo es que la elegí yo y sin haber visto el trailer siquiera porque YOLO) y digamos que lo que podría haber sido una comedia romántica sobre como es la vida real cuando te casas y tienes hijos (un punto al que muchas comedias románticas no suelen llegar) resulta en un despiporre de adultos irresponsables, inmaduros e inconscientes que se destrozan la vida los unos a los otros.


Para empezar tenemos una pareja, Debbie y Pete, que no sé por qué coño se casaron en primer lugar porque son como el agua y el aceite, se odian, imaginan cómo matarse mutuamente, les gustan estilos musicales totalmente opuestos (lo cual es un agravante teniendo en cuenta que Pete se dedica a la música) y no se ponen de acuerdo nunca en nada.


Debbie es una amargada que miente sobre su edad porque no acepta haber cumplido los cuarenta y está asqueada porque acaba de descubrir que Pete ha empezado a tomar viagra. Está obsesionada con comer sano, cuando su hija enferma la lleva a una especie de curandero que le dice que no coma ni trigo ni lácteos ni azúcar (¡bravo!), tras enterarse de que está embarazada por tercera vez (gran recurso argumental) el mismo día en que descubre que están arruinados, se va de fiesta con una empleada que cree que le ha robado doce mil dólares (ahí es nada) y al encararse con un chico que ha insultado a su hija adolescente lo humilla y amenaza en un colegio.


Pete es un irresponsable que evita enfrentarse a su mujer cada vez que huele un conflicto, que decidió crear una discográfica porque quería dedicarse a la música y nadie le contrataba y apostó todo su dinero por una vieja gloria que, lógicamente, no fue ningún éxito, a pesar de saber que está en la ruina le pasa ochenta mil dólares (AHÍ ES NADA) a su padre (que es aún más irresponsable que él) en dos años y se lo oculta a su mujer (que nunca pensó en hablar con su contable porque, supongo, es una mujer y, claro, las mujeres no nos preocupamos de esas cosas) y, aunque trata como el culo a su mujer (mintiéndole y diciéndole sin venir a cuento que por qué no se dan un tiempo), cuando la madre del chico que insultó a su hija se mete con Debbie se vuelve loco y amenaza con atropellarla porque esto ya se ha convertido en una competición a ver cuál de los dos está peor de la cabeza.


Las hijas de ambos han salido milagrosamente bien teniendo en cuenta la mierda de padres que tienen aunque la mayor (13 años) está obsesionada con Lost, lo que, por cierto, aprovechan para destripar el final (¡bravo!). De tanto en tanto hay alguna escena aleatoria sobre ellas pero la verdad es que cayeron en el olvido de los guionistas.


No me olvido de la aparición estelar de Megan Fox que sale en ropa interior, en bikini, follando y cuyo papel consiste en ser una chica bonita pero estúpida que trabaja como acompañante-prostituta y que se mete los diente postizos de otra persona en la boca (URG).


Por lo demás, la película no tiene trama argumental. Debbie y Pete están casados, sus hijas se pelean, sus trabajos no son especialmente exitosos, Debbie no se habla con su padre, Pete se habla demasiado con el suyo, a pesar que desde el principio es bastante obvio que están al borde de la bancarrota ambos gastan un dineral constantemente en tonterías que no necesitan, discuten entre ellos, discuten con sus hijas, tienen un fin de semana fantástico celebrando no sé el qué, vuelven a discutir, Debbie se entera de que está embarazada, Pete descubre que las ventas del último disco de su empresa han sido un desastre, no se comunican, sus hijas cada vez están más amargadas, el padre de Pete es un imbécil aprovechado odioso, en la majestuosa celebración del cumpleaños de Pete todo explota, Pete sale a lo loco con la bici para que lo maten, tiene un accidente estúpido, se reconcilian (porque los accidentes siempre propician reconciliaciones), el amor es maravilloso, todos se quieren mucho y se acaba la película. Una obra maestra vamos.

En resumen, a no ser que queráis ver una sucesión de escenas aleatorias que por lo general no siguen ninguna clase de hilo conductor, un par de coñas bizarras, mucha gente insultándose y unos diez tópicos mezclados, os podéis ahorrar los infernales 134 minutos (más de dos horas) que dura esta (mierda de) película.

2 comentarios:

  1. Vamos que esta película sólo la verán (después de leer esta reseña al menos) los pajilleros de Megan Fox XD

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