lunes, 4 de agosto de 2014

Henshin

El mismo día que compré Mastodonte me hice también con Henshin a modo de autoregalo tanto por mi cumple como por haber finalizado con éxito el máster. Si con Mastodonte tuve sentimientos encontrados y aún me pregunto si fue o no una compra acertada, Henshin ha sido toda una sorpresa (para bien).

Se trata de mi iniciación con Ken Niimura y, por supuesto, que sea invitado del XX Salón del manga de Barcelona y el autor de ese precioso cartel tienen mucho que ver con que haya decidido pagar 20 euros por 288 páginas en blanco y negro (es un robo a mano armada sin ninguna justificación lo mires por donde lo mires, peor aún que los robos de Planeta, que ya es decir).


Mafiosos, gatos, suicidas, familias con superpoderes y el propio Ken se encuentran en este recopilatorio de trece historias cortas. Es difícil redactar una sinopsis de un tomo tan heterogéneo como este en que comparten el espacio las historias más humorísticas con aquellas impregnadas de sadismo. Aunque tanto unas como otras se asemejan en su capacidad de sorprender siempre al lector a pesar del limitado número de páginas de las que dispone cada una.

En lugar de reseñar cada una de las 13 historias (algo que demandaría demasiado tiempo tanto a mí para escribirlo como a vosotros para leerlo, además de que me sería algo difícil reseñar historietas de entre 15 y 30 páginas sin hacer ni un solo spoiler).


Por un lado están las historias quizá autobiográficas de Ken Niimura que se centran sobre todo en su pasión por los gatos (aunque aparentemente no tenga ninguno) pero también en interesantes teorías como qué hace falta para que una casa se convierta en tu hogar o cómo las gamberradas de un gato son en realidad actos grandilocuentes para proteger a la gente desde el anonimato.

Después están aquellas más desenfadadas y alegres como la primera nevada (totalmente muda) o el signo de la victoria que dejan con una sonrisa en la boca. Quizá el último metro podría incluirse en este grupo aunque tiene algo de oscuro y deprimente.


Siguiendo con las historias en clave de humor, mi favorita ha sido las mentiras están más que vetadas, en que se aborda lo patrióticos que son los japoneses (incapaces de aceptar que un extranjero pueda hacerse a sus costumbres, idioma y gastronomía). De verdad que con esta no he podido parar de reír y ya no es tanto el tema sino la manera de enfocarlo que demuestra el talento de Ken guionizando.

Por último, quedan 4 historias teñidas de violencia. No me voy a extender pero la cuestión es que con este estilo de dibujo tan limpio y bonito que valdría para ilustrar cuentos infantiles hay ciertas escenas que resultan espeluznantes. Y, como siempre, la clave está en la estructuración poco convencional del guión. Un detalle que da algo de unidad al tomo son las dos historias de Natchan, una al principio y otra al final.


A pesar de que 20€ me sigue pareciendo un precio excesivo, la verdad es que el tomo es una joyita que ha venido para quedarse en mis estanterías. Si buscáis algo diferente con lo que echaros unas risas, yo no dudaría. ¡Y viene con una receta para cocinar garbanzos con chorizo!

sábado, 2 de agosto de 2014

Últimas lecturas


A una periodicidad entre semestral y aperiódica, Life se va abriendo paso entre las novedades de Norma. En un primer momento pensé que no podía ser que el sufrimiento de Ayumu hubiese terminado al fin pero, pensándolo mejor y teniendo en cuenta la tan limitada cantidad de cosas que acontecen en un solo tomo, no suena tan descabellado que Keiko Suenobu necesite 5 tomos para un desenlace. Aun así, espero que le dedique una cantidad suficiente de espacio a un final donde Ayumu y Miki gocen de la paz y la felicidad que se han ganado a pulso y donde Anzai sufra un más que merecido castigo (y no solo ella en realidad). En cuanto al tomo en sí, como decía, no pasa gran cosa pero por fin se han girado las tornas y me apasiona la facilidad con la que las personas pueden cambiar de parecer. Tengo muchas ganas de seguir con la lectura de Life, es una pena que el último tomo no vaya a salir, al menos, hasta 2016.

Compré All You Need Is Kill #1 algo apurada, preguntándome si valdría la pena pagar 8,50€ por un tomo que adapta una novela (ya sabéis que siempre recelo de las adaptaciones en general, y con motivo) por mucho que estuviera ilustrado por el magnífico Takeshi Obata. Pero pronto me sentí más que satisfecha con su compra: la historia engancha desde el principio, el dibujo solo hace que mejorarlo y deja con una intriga terrible al final. De hecho, tal es el cliffhanger que acabé leyéndome el segundo tomo por scans (es una muy mala costumbre que he cogido últimamente...). Aunque se trata de una trama con un importante componente de ciencia ficción y un montón de explicaciones algo densas que proporcionar al lector para que pueda seguir el argumento, el cómic cuenta con toda la información necesaria sin que eso quite fluidez a su lectura. La idea de revivir el mismo día una y otra vez se ha explotado previamente pero creo que es la primera vez que la sigo con esta estructura. En All You Need Is Kill creo que se ha explotado de forma muy ingeniosa a base de pequeños detalles. Muy recomendable, me han dado ganas de leer el libro.


Mi actual manga favorito. Silver Spoon me deja anonadada siempre que le echo el guante a uno de sus tomos. Es divertido, es instructivo, es interesante, es emotivo, ¡es una obra maestra! Al principio me preocupaba que Arakawa no fuera capaz de narrar una historia tan sencilla como esta manteniendo el interés del lector durante más de 2 o 3 tomos pero vaya si lo consigue. A la ingente cantidad de temas interesantes tratados hasta ahora le añadimos uno más: la precariedad económica de los granjeros y lo complicado y desesperante que es el mundo de los adultos donde a menudo hay problemas sin solución. Y... me tuve que aguantar las lágrimas en el bus demasiadas veces mientras leía este tomo, es demasiado real como para alienarse de la desgracia de los personajes. Como plus, la relación entre Aki y Hachiken ha dado un pequeño paso adelante. Con muchas ganas de leer el siguiente.


Se acerca el final de Dawn of the Arcana y por fin conocemos a la madre de Cain. En este tomo Nakaba decide visitar el pasado del rey Guran para entender el origen de su cruzada contra los poseedores de los Arcana. Por supuesto, se trata de una historia triste y desafortunada. Al final, Rei Toma se da demasiada prisa en preparar el enfrentamiento final y no sé qué se guarda para el último tomo. No me gusta el rumbo que ha ido tomando la historia y Loki insiste en ganarse mi odio más profundo. Lo que me desespera de este manga es lo mucho que prometía al principio y la simplicidad extrema con la que la autora trata todas las subtramas. Una pena.

Como ya comenté hace unos días, Ediciones Tomodomo es una recién nacida editorial manga que se estrena con Nieve en Verano, cuyo primer tomo os comento en adelante. A pesar de tratarse de un josei, todo el peso de la trama lo llevan dos hombres, Hazuki y Shimao, que pelean por el amor de Rokka. Hasta aquí todo normal. Sin embargo, la cosa cambia cuando descubrimos que Shimao es en realidad un fantasma, el marido de Rokka, que ha sido incapaz de rehacer su vida con otra persona tras enviudar. El único que tiene la capacidad de ver a Shimao es, precisamente, Hazuki. Esta situación da lugar a un triángulo amoroso de lo más peculiar. Además, la historia no deja de contener varias referencias al lenguaje de las flores puesto que Rokka es la dueña de una floristería y Hazuki su empleado. Así a priori puede que el argumento no os diga mucho, siendo incontables los manga con fantasmas entre sus elencos de personajes. Lo que diferencia Nieve en verano de otras historias similares es la actitud de Shimao. Cualquiera diría que un difunto debería ser un personaje solemne pero la verdad es que Shimao no deja de dar por culo, hablando en plata. A pesar de no ser más que un espectro se niega a entregar a su mujer a nadie en un acto de egoísmo desmesurado. Por otra parte, Hazuki no se deja acobardar por la presencia de Shimao y persevera en su intento por conquistar a Rokka. Una historia que promete y que, además, está cerrada con cuatro tomos con lo que la trama no debería poder alargarse innecesariamente.


Por último y después de demasiados años me he decidido a iniciar la lectura de March Story (tres tomos uno en una sola entrada...). Siguiendo con una temática sobrenatural, este manga creado por autores coreanos nos narra la historia de March, un cazador de objetos preciosos en los que residen espíritus malvados denominados "ill" (y no, no me voy a mojar con una traducción) que poseen a las personas que los tocan. De momento este primer tomo consiste en una recopilación de historias cortas en las que se repite la misma estructura: March llega a una nueva ciudad en busca de un objeto poseído por un ill, lo encuentra, lucha con su portador (que puede acabar vivo o muerto dependiendo del capítulo), le vence y vuelta a empezar. No es hasta el final que los autores nos brindan un flashback para conocer mejor a March y cómo se convirtió en Ciste Vihad (esto es, cazador de objetos preciosos poseídos por ill). En la portada se advierte de la presencia de "contenido explícito" y no me extraña nada porque sale una cantidad nada desdeñable de cadáveres muy desagradables. Me esperaba otra cosa pero necesito leer más para formarme una opinión definitiva.

viernes, 1 de agosto de 2014

La Luna Solitaria

Agosto ya está aquí con lo que, siendo optimistas, voy a volver a tener tiempo para leer y ver muchas cosas para después reseñarlas por aquí. La Luna Solitaria es el afortunado webcómic gratuito que abre la veda. En realidad, empecé a leer esta historia allá por diciembre del año pasado, más o menos cuando acabé con El artista y la musa y por el mismo motivo: hacía tiempo que lo veía en el top ten de subcultura y un día decidí darle una oportunidad. El problema es que me topé con una colección de tiras independientes de artistas invitados (así descubrí Namesake por cierto, próximamente en Morphallaxis) que me hizo parar la lectura de pronto (no tenía mucho tiempo para leer de todas formas). Pero hace un par de días me leí del tirón todo lo que ha publicado Lira así que ya puedo hacer una reseña en condiciones.

No sabéis lo que me encanta que todos se den la mano de formas distintas

Violet Bowen es una ciudadana alfa del planeta madre: Gaia Imperialis. Como castigo por sus reiterados crímenes contra el orden social del planeta madre, el gobierno decide exiliarla a Tartarus, un satélite abandonado que hace las veces de vertedero. Todo esto podría sonar más o menos justificado si no fuera por un pequeño detalle: Violet es una niña.

Con este punto de partida tan surrealista nos encontramos de pronto en Tartarus con una Violet sola y llena de añoranza. Bueno, para ser honesta, sola lo que se dice sola, no está. Nada más alunizar conoce a Chewie, un muchacho bastante molesto que desde el primer momento insistirá hasta la saciedad en que sean amigos a pesar de las violentas reacciones de Violet ante el contacto humano en general.

Violet siendo adorable
Me fascina la estructuración de esta historia ya que tanto el estilo gráfico como la edad de los protagonistas como el punto de partida hacen pensar en una trama infantil, mona y graciosa. Y aunque, desde luego, se trata de una historia preciosa y enternecedora, de infantil no tiene más que la edad de sus protagonistas. Lira se toma su tiempo y dedica a cada parte de la historia, hasta ahora, el tiempo que necesita para poder desarrollar a sus personajes. Es por eso que al principio se centra en la relación entre Violet y Chewie pero, rápidamente, aparecerá Maddi para darle un vuelco a la situación y entrar en temas más serios (temas más serios que el hecho de exiliar a una niña pequeña a un planeta prácticamente deshabitado cuya casi nula población consiste en un grupo de científicos peligrosos).

La Luna Solitaria se sostiene en dos amplios pilares: una considerable parte de la trama dedicada a profundizar en las relaciones interpersonales, dar sabios consejos y reblandecer el corazón del lector con las más edulcoradas ñoñerías; y una trama principal mucho más oscura en la que se mezclan ciencia ficción y fenómenos paranormales, con un trasfondo muy rico que se deja ver a través de pequeñas referencias a la sociedad del planeta madre. Una combinación inusual que consigue que las escenas más duras resulten espeluznantes cuando quien se aflige de no poder tener sentimientos negativos no sea más que una niña.


Hasta el momento están disponibles los dos primeros capítulos y parte del tercero sumando, en total, 75 páginas de historia lineal más unas 20 entre colaboraciones e historias cortas que complementan la trama a modo de flashbacks. Los dos primeros capítulos están narrados desde el punto de vista de Violet, que le escribe cartas a su madre explicándole cómo marcha su vida en Tartarus. El tercero comienza como una carta de Chewie a su amiga Rue, que lleva mucho tiempo dormida. Así, se van combinando una narración en primera persona, con las viñetas del cómic en una mezcla que funciona a la perfección.

El dibujo, como creo que podréis observar en las viñetas que he escogido para ilustrar la entrada, es una maravilla. Un estilo de lo más personal, con personajes fácilmente identificables, un coloreado vívido y un gran dominio de las expresiones faciales.

En resumen, La Luna Solitaria es un cómic maravilloso que se lee a la velocidad de la luz ya que te absorbe totalmente con unos personajes de lo más carismáticos y un montón de preguntas por resolver. Os lo recomiendo encarecidamente.

domingo, 27 de julio de 2014

American Horror Story

Como a estas alturas quizá ya sepáis, no soporto las películas de miedo. Quizá sería más apropiado decir que cuando alguien sugiere hacer una quedada para ver películas de miedo, salgo corriendo despavorida en dirección contraria. Es por esta aversión a los sustos que siempre había tenido reparos con American Horror Story. A pesar de todo, oí hablar tanto de ella por las redes sociales que al final me animé. Y el veredicto es que a pesar de los malos ratos, vale muchísimo la pena.


Vivien encuentra a su marido Ben poniéndole los cuernos con una de sus alumnas poco después de haber sufrido un aborto. Con el objetivo de arreglar las cosas y darse una segunda oportunidad, el matrimonio decide mudarse junto con su hija adolescente Violet a Los Ángeles. La casa es increíblemente barata teniendo en cuenta sus dimensiones por lo que Marcy, la agente de la inmobiliaria, se ve obligada a confesarles que los anteriores dueños se suicidaron. Sin embargo, con el paso de los capítulos, la familia Harmon descubrirá que Chad y Patrick no fueron, ni muchísimo menos, los primeros muertos en la casa.

La idea de esta serie es fascinante. Las "casas encantadas" forman parte de la cultura popular pero nunca se me hubiese ocurrido enfocar el asunto de esta manera. Así, los estira y afloja de Vivien y Ben intentando reparar su deteriorado matrimonio y las dificultades para integrarse de Violet se intercalarán con un elenco de personajes de lo más variopintos para los que la casa ha significado mucho en algún momento de sus vidas.

Después de ver AHS no puedo evitar pensar que Alex Breckenridge
valdría como actriz porno (a ver si adivináis cuál de las dos es)
Así tenemos a personajes cada vez más perturbados como Constance, que asesinó a su marido y a su criada cuando descubrió que tenían una aventura, y que maltrataba a todos sus hijos de una u otra forma. Por otro lado, está Larry, un hombre que se presenta a sí mismo como un expresidiario al que han puesto en libertad porque tiene un tumor cerebral y que confiesa haber matado a su mujer y sus dos hijas pequeñas quemando la casa. No me olvido de Moira, la criada, que insiste en trabajar para los Harmon como ya lo hiciera para los anteriores propietarios de la casa; este es uno de los personajes que desde buen principio identificamos como sobrenatural ya que se presenta como una joven sexy y con lencería sugerente ante los hombres pero como una anciana ajada por la edad para las mujeres. Uno de los personajes más misteriosos es Tate, un psicópata en ciernes que visita al Dr. Harmon (Ben es psiquiatra) y que enseguida se interesa por su hija Violet. Por último, otro personaje recurrente es Hayden, la amante de Ben, que no dudará en seguir a la familia Harmon hasta Los Angeles...

Éramos pocos y...
Por supuesto, son muchísimos más los personajes que aparecen en esta serie y prácticamente todos están mentalmente desequilibrados. Desde cirujanos locos con delirios de grandeza hasta mujeres resentidas, psicópatas y jóvenes aspirantes a actrices, pasando por parejas mal avenidas y gemelos problemáticos.

Pero bueno, estoy hablando mucho de los personajes "secundarios" y casi no os he dicho nada de los inquilinos de la casa en cuestión. Vivien es una mujer deprimida, rota por el aborto y por la infidelidad y al borde de la histeria desde el primer capítulo. Ben se presenta como un hombre bastante disperso y que difícilmente se gana el favor del público. Violet es una adolescente inteligente que no acaba de encajar con sus compañeros y que enseguida siente una conexión con la casa.

Confieso que no pude evitar enamorarme de Tate
Al margen de una trama muy bien planteada, con giros de guión inesperados e información proporcionada en pequeñas dosis para mantener la incertidumbre del espectador, uno de los puntos fuertes de la serie son los diálogos. Porque a pesar de las circunstancias, los personajes que aparecen en la serie siguen siendo "normales" y leer sus líneas en escenarios tan inverosímiles acaba por hacerte reír en lugar de horrorizarte. De hecho, esta es la tónica de la serie, que te asusta bastante en los primeros capítulos y, progresivamente, te va haciendo reír a carcajadas conforme se acerca la finale.

Mención especial al capítulo doble dedicado a Halloween que fue cuando se me empezaron a revolver las tripas de verdad y dónde por fin todo empezó a cobrar algo de sentido (si os animo con mi reseña, tened paciencia hasta entonces, en los dos o tres primeros capítulos no se entiende casi nada de lo que ocurre).

Adorable, isn't it?
Otro detalle que alabar de esta serie son los efectos especiales ya que son muchas las heridas y anormalidades que hay que recrear con maquillaje y ni una sola resulta fuera de lugar o exagerada. Y de alabanza son también las actuaciones de algunos de los actores, en especial, de Jessica Lange.

En resumen, una serie de miedo que os recomienda alguien que no soporta las series de miedo (y eso no significa para nada que la serie no dé miedo porque di más de un bote de la silla durante su visionado... y más de dos). Eso tiene que contar para algo. Ah y, ya sabéis, mejor que no entréis en la casa...

El que avisa no es traidor

jueves, 24 de julio de 2014

¡Más películas!

Hoy os traigo otro conjunto de mini-reseñas peliculeras (que vi en abril, ojo al dato), empezando por 300: El origen de un imperio.


Iba algo aterrada pensando que no era más que una secuela comercial que no estaría a la altura de la original y que habían producido con el único pretexto de exprimir un poco más la naranja pero la verdad es que salí del cine bien contenta. Una de las cosas que me tenía mosqueada antes de verla era la existencia de Artemisia porque me parecía ridículo que se inventaran un personaje femenino que liderara un ejército persa hace miles de años en una sociedad terriblemente machista pero ¡oh, sorpresa! ¡Artemisia existió de verdad! Me fascina que hace 2500 años una mujer liderara las fuerzas militares persas y, solo por eso, ya doy gracias a esta secuela por habérmelo enseñado. Por supuesto, El origen de un imperio no le llega ni a la suela del zapato al 300 original pero eso no significa que no sea una gran película en sí misma. Le falta epicidad pero lo suple con ingenio. Además, no faltan los efectos especiales, la narración pausada, las batallas, la sangre y la violencia pero todo con ese aire de majestuosidad que evocan ambas películas y que hacen que la guerra y la muerte parezcan algo bello. Como no podía ser de otra forma, hay algunas cosas que me indignaron como el sexo innecesario e incongruente o cierta venganza consumada de forma muy personal... pero, en líneas generales, disfruté mucho de la película así que la recomiendo.


Cambiando totalmente de tercio, os traslado a principios del siglo pasado para hablaros de Un método peligroso, una película más o menos histórica que explica (tomándose ciertas licencias supongo aunque no tantas como 300 claro) la relación tanto personal como profesional entre Sigmund Freud, Carl Jung y Sabina Spielrein. No lo voy a suavizar: esta película es un bodrio. Fui a verla con muchas ganas porque me producía mucha curiosidad pero se mezclan las absurdas creencias de Freud (obsesionado con ligar cualquier trastorno mental al sexo de una u otra forma), la patética personalidad de Jung (que conforme avanzaba la peli me iba dando más y más asco) y la exagerada actuación de Keira Knightley en su papel de demente que me pareció demasiado forzada y alejada de la realidad. Si todo esto no fuera suficientemente malo de por sí, la sucesión de hechos es, en varias ocasiones, aleatoria y va saltando de un año a otro sin aparente justificación. Las conversaciones con Freud son soporíferas, empezamos a ver la película después de cenar y tuvimos que posponerla a la mañana siguiente porque caímos rendidos ante tal falta de argumento.


Aprovechando los miércoles al cine por 3,90€ fuimos a ver The Amazing Spiderman 2 que, si os soy sincera, me decepcionó bastante y me gustó menos que su primera parte (o quizá están ahí ahí, que tampoco recuerdo tanto la primera cómo para decidir cuál tiene menos errores garrafales). Pero es que esta segunda película es una consecución de sinsentidos terrible. Y no me veo capaz de hablar de las incongruencias sin hacer spoilers así que ya sabéis, de todas formas, no haré spoilers directos de la trama sino de pequeños detalles, avisados estáis. No me meto con el origen de Electro porque supongo que en los cómics es así y a la mierda el rigor científico (que sí, que en la ficción puede haber rigor, de verdad) pero es que Max es una especie de técnico extremadamente inteligente e introvertido al que le roban impunemente sus ideas... y ¿él lo acepta tal cual? Vale que sea un pusilánime pero ¿qué necesidad tenían en Oscorp de robarle? ¿por qué no pagarle sus diseños y motivarle a trabajar con ellos...? ¿Es que tienen que ser todos maquiavélicos para trabajar en la empresa? Y luego está Harry Osborn, cuyas acciones, razonamientos y habilidades están más allá de toda lógica. Como lo de experimentar con un hombre hecho de electricidad en un psiquiátrico. Como lo de que dicho hombre pueda descomponerse y recomponerse (porque está hecho de electricidad) con la ropa (no eléctrica) incluida. Aunque nada es peor que la forma en que Peter rompe accidentalmente la calculadora... estoy harta de ese recurso argumental en que un protagonista decide abandonar una búsqueda y justo entonces descubre de la manera más aleatoria y accidental una pista que le devuelva la esperanza. Pero es que la cosa se pone peor, estaciones de metro abandonadas, sistemas secretos que se activan cuando te pones a aporrear la pared más cercana sin orden ni concierto, ordenadores que llevan 20 años sin usarse y que funcionan perfectamente, científicos que mueren enviando un puto vídeo que no revela nada y así hasta el infinito. Mucha indignación en general.


Y, con cierto retraso, por fin pude ir al cine a ver Ocho Apellidos Vascos. Creo que fui justo después de que anunciaran que, finalmente, se había convertido de forma oficial en la película española más taquillera de la historia. Ocho Apellidos Vascos es una comedia. Y todas las críticas positivas que ha recibido (entre las que incluyo la mía) hacen referencia a que es una muy buena comedia. Por supuesto que no se trata de una historia precisamente realista. Ni de un drama existencial. Ni de un filme filosófico para meditar sobre el sentido de la vida. Con un elenco muy bien escogido y una cantidad ingente de bromas fáciles, le va arrancando carcajadas a los espectadores en casi todas las escenas. Así que si lo que te apetece es reírte un rato sin pensar en nada, esta es tu película. Supongo que la respuesta masiva por parte del público respecto a este estreno podría significar que últimamente nos hacen falta motivos para desconectar y reírnos un rato. Personalmente, me encantó, se me escaparon las lágrimas de tanto reír y ya tengo ganas de volverla a ver. Una imprescindible.


Y me dejo para el final, como siempre, los revisionados: En Llamas (¡pero si la viste hace nada! Lo sé lo sé) y X-Men First Class. Sobre En Llamas... quizá es porque hace poco que la vi por primera vez pero no me ha gustado tanto esta vez. Sigo pensando que es una adaptación mucho más fiel pero... recuerdo que cuando leí este libro fue peor que una drogadicción, necesitaba seguir leyendo hasta en horas de clase. Al utilizar el recurso animado, lo lógico sería pensar que esta sensación de "querer saber más" debería acrecentarse pero no es así... al contrario, resulta aburrida en algunos momentos.

En cuanto a X-Men, me lo he vuelto a pasar genial viéndola aunque esta vez me ha chirriado muchísimo más la idea de "mutante" aunque claro, si esto ya es así en los cómics, poco se puede hacer en la adaptación para darle credibilidad o base científica. Encuentro esta nueva saga mucho mejor que la trilogía original (y que Lobezno Inmortal, desde luego). Entrañable.

miércoles, 23 de julio de 2014

Leal

En realidad, desde que acabé (y reseñé) Guerra Mundial Z he leído la trilogía de La Fundación pero como no logro inspirarme del todo para escribir sobre ella (mi idea es conseguir decir algo más a parte de que Asimov fue Dios) y Leal es el típico libro juvenil ligero cuya reseña casi se escribe sola he decidido darle prioridad en el blog. Al ser el final de una saga tengo muchas ganas de discutir sobre el final así que he dividido la reseña en dos partes: primero, la reseña, sin spoilers, y segundo, un debate conmigo misma sobre el bodrio de desarrollo y de final que Veronica Roth intenta colarnos por la escuadra.


Tras rebelarse contra el levantamiento de los abandonados, Tris consigue que los miembros de todas las facciones escuchen el mensaje de Edith Prior. Esto la convierte automáticamente en rebelde pero, con la ayuda de Tobias, consigue escapar. Después de toda una vida de confinamiento, un grupo de leales decide ir más allá de la verja y enfrentarse al mundo exterior por primera vez.

En una palabra, lo que me ha despertado este libro no es otra cosa que decepción. Si habéis leído mis anteriores reseñas de Divergente e Insurgente sabréis que ninguno me convenció demasiado pero tenía puestas las esperanzas en este final porque prometía otorgar algo de coherencia a las dos primeras partes de esta trilogía.

De hecho, lo intenta. Está claro que esa es la parte de Leal que Veronica Roth debía de tener en la cabeza desde que empezó a escribir la saga y, efectivamente, consigue sostener la imposible estructuración de la ciudad en facciones. El problema es que esta solución milagrosa tiene, a su vez, una fuga de coherencia interna. En el momento en que no hay nada que sostenga la solución esta deja de ser válida.

Y es que la señorita Roth cometió un error: se metió en la biología y de ahí era muy difícil salir airosa. En Insurgente y con el tema de las regiones cerebrales y su relación con ciertas actitudes/emociones humanas sí que tenía todo más o menos sentido (creo recordar, a saber que pensaría si lo releyera ahora) pero es que ahora... aplica la eugenesia en toda una generación y se queda tan ancha.

A parte, está el tema de los puntos de vista en el que muy ingeniosamente (perdonad por el sarcasmo pero es que hay clichés que empiezan a dolerme) decide darle voz a Tobias y no solo a Tris. Lo que podría haber sido una buena idea, lo que podría haber aportado información nueva, lo que podría haber dado precisamente eso: un nuevo punto de vista. Pero la verdad es que Tobias no aporta absolutamente nada, no revela ni una sola gota de información que no pudiéramos saber de parte de Tris. Es más, sobre todo al principio, tiene pensamientos absurdos que, claramente, la autora ha puesto ahí porque es la primera vez que nos metemos en su cabeza pero se trata de detalles que el personaje pensó genuinamente durante los dos libros anteriores y que sobran en Leal.

Que por cierto, sigo pensando que lo único bueno de esta saga es la relación entre Tris y Tobias, en el sentido de que es realista. Ya no digo realista para sus circunstancias sino realista en el sentido de que son un par de adolescentes enamorados que no saben cómo llevar su relación y me encantan todas y cada una de sus discusiones. Supongo que una relación amorosa adolescente es lo único que puede haber vivido Veronica Roth (a sus 25 años) como para poder reflejarlo en un libro con verosimilitud.

La cuestión es que, al margen de lo graciosos que resultan Tris y Tobias en su torpeza primeriza, el resto de la trama es cansina. Por una parte, cuenta con un inicio excesivamente precipitado. Por otra, el desarrollo es lento con ganas y tras una muy breve explicación del por qué de las facciones, salta a una serie de rebeliones que no hacen más que repetir la estructura de las de Insurgente con lo que da la sensación de estar leyendo exactamente lo mismo de siempre solo que con bandos distintos.

A pesar de que Tris me caía bien en un principio (no la adoraba ni era mi modelo a seguir pero al menos me caía simpática), en Leal se convierte en una sabelotodo metomentodo con complejo de heroína y que al parecer goza de superioridad moral respecto a sus iguales. Tobias... me aburre. De hecho, hubo muchas ocasiones en las que leyendo sus capítulos pensaba que la que hablaba era Tris y no me daba cuenta de mi error hasta que no hablaba de sí mismo en masculino o, más frecuentemente, hablaba de la propia Tris en tercera persona.

En resumen (y antes de desahogarme un poquito más en mi lluvia de spoilers), Leal le pone el broche de oro a una trilogía insulsa e incoherente con personajes sin carisma alguno y un final horroroso que no le ha gustado a nadie.

¡Spoilers!

Ha pasado tanto tiempo desde que acabé la lectura de este libro (a pesar de lo que comento al principio de la entrada, no escribáis reseñas a parches, no suele acabar bien) que no tengo demasiadas ganas de hacerme mala sangre (he acabado el máster, estoy de vacaciones y soy feliz) y, encima, no tengo a mano el libro porque, gracias a dios, me lo prestaron (no he gastado ni un euro en esta trilogía) así que es probable que sea mucho más breve de lo que quise en su momento. Me voy a centrar en tres cosas que sí recuerdo con bastante claridad y que me molestaron sobremanera:

1) Cuando Tobias se une a los rebeldes genéticamente defectuosos (qué puto asco de calificación, de verdad) y contribuye en su rebelión, todo el mundo (incluida Tris, incluido él mismo) le culpa de la muerte de Uriah. Puedo entender que Tobias se sienta culpable pero es que la forma en que Tris se aleja de él porque lo juzga responsable del incidente sigue la misma lógica que le hizo a Katniss repudiar de Gale en Sinsajo: NINGUNA.

2) Por qué hay decenas de rebeldes y tiene que ser Caleb el que se suicide para lograr el plan. Por qué nadie se da cuenta de que Tris jamás permitiría algo así. Por qué a Tris no le afecta un gas tóxico. Por qué es Tris inmune. Desde cuándo la personalidad o la moralidad o cualquier mutación que afecte de alguna forma a la conciencia y a otros conceptos esotéricos que, en cualquier caso, se localizan en el sistema nervioso, hacen a Tris inmune a un producto químico que mata. Y de qué demonios sirve que sea una especie de diosa inmune a todo si la acaban matando con una bala.

3) Todo el asunto de las modificaciones genéticas es tan falso, absurdo e incoherente que me daban ganas de llorar. Aunque se pudieran aislar genes de la compasión o de la bondad (que, lógicamente, no se puede), aunque se pudieran modificar sin generar abortos, ¿en qué universo paralelo un grupo de científicos inteligentes y capaces decidiría aislar a un grupo de gente "defectuosa" esperando que, mágicamente, con el transcurso de las generaciones, las mutaciones desaparecieran? Es que precisamente Tris que se supone que es genuinamente pura era un artefacto. Tris era genéticamente pura porque su madre lo era también, porque su madre no formaba parte del experimento, por lo que no hay ningún éxito en que su genoma sea tan perfecto, no desciende de gente genéticamente defectuosa. Por otra parte, y en línea con esto de las modificaciones genéticas, que un gen marcador de la divergencia (y recordemos que ahora resulta que ser divergente es ser genéticamente puro) sea estar consciente en las simulaciones es, simple y llanamente, una mierda pinchada en un palo. No no no. Los genes marcadores existen, de acuerdo. Pero no funcionan así. No es algo tan absurdamente sofisticado. Es más, cómo diseñas un gen que controle el hecho de ser consciente durante una simulación. No. Pero lo peor de todo es que si metes a un montón de gente genéticamente defectuosa que no tiene el puto marcador, no se va a generar espontáneamente en sus descendientes junto con una cura genética. ¡NO TIENE NINGÚN SENTIDO! Y con esto podría seguir ad eternum porque otra "maravilla tecnológica" que sueltan son unos ¿nanorobots? que se inyectan vía sanguínea y se dirigen al núcleo de las células para leer ciertas mutaciones puntuales en busca de la divergencia (os contaré un secreto: el ADN se encuentra extremadamente empaquetado en todas y cada una de nuestras células porque, si no, no cabría en un espacio tan pequeño; es decir, para poder secuenciarlo y detectar mutaciones, primero hay que extraerlo y desnaturalizarlo o es imposible leerlo).

Fin spoilers

Para acabar solo quiero decir que por primera vez en años estuve a punto de no acabar de leer este libro de lo mortalmente aburrido que me pareció. Hay muchas más cosas terribles, no caben en una reseña que se pueda leer en un solo día, pero, por si os sobra el tiempo, os enlazo otra opinión sobre este bodrio, me entretuvo mucho más que el libro en sí.

PD: de los pocos desgraciados que saben dibujar y han leído este libro ya parece que ninguno se ha animado a hacer ningún fanart con el que amenizar un poco la entrada. De hecho, los pocos que encontré hacían todos referencia al final, lo que sustenta mi visión de que no pasa nada relevante en todo el libro.