sábado, 19 de enero de 2013

La desgracia de Minamata

He decidido retomar un poquito las entradas "científicas" para aumentar la variedad de entradas del blog nada más comenzar el año y contentar a Deir. Aunque, todo hay que decirlo, esta entrada más que científica es histórica... Y algo deprimente. Absteneros mentes sensibles.

Realmente se trata de un caso tan brutal y reciente en la historia que es posible que muchos de vosotros ya lo conocierais pero, como cuando yo lo tuve que estudiar durante la carrera me pilló totalmente desinformada, os lo cuento un poco por encima.


En el año 1932 la empresa Chisso empezó a abocar mercurio en las aguas de la bahía de Minamata con total impunidad. El mercurio es un metal pesado que resulta tóxico. Pero por aquel entonces realmente se tenía la creencia de que la inmensidad del mar bastaba para diluir el veneno hasta que dejaba de resultar un peligro. De todas formas, a los dirigentes de la empresa no les molestaba demasiado el asunto. Nadie pensó en que la bahía de Minamata es casi como un mar cerrado por su geografía y que por lo tanto, el mercurio no se "diluía" tanto. Y no solo esto sino que en los alrededores tan solo había pueblos de pescadores que se alimentaban exclusivamente de peces de la bahía. Y para acabar de acentuar el problema, el mercurio inorgánico no resulta especialmente tóxico pero en el medio ambiente sufre una biotransformación a metil-mercurio que sí que es muy peligroso para la salud humana.


En estas circunstancias, la Chisso siguió abocando mercurio durante décadas y en los años cincuenta se empezó a observar a gatos con espasmos musculares que acababan tirándose al mar y morían ahogados. En 1956 hubo los primeros afectados humanos. Varios niños presentaban síntomas neurológicos tales como descoordinación motora, dificultad para hablar y convulsiones. Cuando aparecieron los primeros casos se definió la enfermedad como una epidemia de origen desconocido y debido a la poca información general se empezó a marginar a las familias afectadas  y a hablar de la "lepra de los pobres" ya que afectaba a las familias de pescadores.


Durante el año 1956 se investigó el origen de la enfermedad y se descubrió que había una conexión entre algún tipo de metal pesado y los síntomas de la enfermedad. En 1958 la empresa Chisso empezó a deshacerse del mercurio por una vía distinta para eludir sospechas pero lo único que consiguieron fue aumentar la zona afectada por la enfermedad y empezaron a aparecer enfermos en otros pueblos más cercanos a la nueva ruta. En 1959 un grupo de investigación interno de la Chisso descubrió la relación directa entre el mercurio y los síntomas de la enfermedad de Minamata (investigando con gatos) y lo encubrió.

En los años 60 empezaron a aparecer bebés con afectaciones congénitas debido a la intoxicación por metil-mercurio. Aunque el ministerio de salud y bienestar hizo público en 1959 que la enfermedad de Minamata estaba causada por los altos niveles de mercurio detectados en el pescado y los crustáceos de la bahía, los pescadores siguieron alimentándose de la misma forma ya que no tenían ninguna otra fuente de comida.


En 1968 la Chisso dejó de utilizar mercurio en sus procedimientos industriales, 12 años después de que se observaron los primeros casos de la enfermedad. El fotógrafo estadounidense William Eugene Smith realizó un estudio fotográfico en los años 1971-1973 que dio rápidamente la vuelta al mundo concienciando globalmente a la gente de lo que había ocurrido en Japón y todas las atrocidades cometidas. La Chisso envió a unos cuantos matones a por Smith para que dejara de divulgar la situación mediáticamente pero el fotógrafo sobrevivió al ataque (aunque su salud se deterioró y murió poco después, en el año 1978, a los 60 años de edad). Gracias al coraje de este fotógrafo el mundo conoció la desgracia de Minamata y desde la Chisso se vieron obligados a indemnizar a todas las familias afectadas.


Desde 1932 hasta 1969 la Chisso vertió alrededor de 27 toneladas de mercurio a las aguas de la zona, lo que resultó en 2265 víctimas de las cuales ya han muerto 1784.

Y aquí acaba la lección de historia. Lo he resumido todo lo que he podido, da verdadero pavor conocer las tramas de corrupción que hay por todo el mundo y lo poco importantes que resultan los ciudadanos de a pie para según qué esferas de la sociedad.

9 comentarios:

  1. Es alucinante este tipo de cosas, cómo alguien puede cometer semejante barbarie y encima no importarle nada la vida de la gente que puede estar afectada.
    Yo pienso que el egoísmo y las ansias de poder y dinero de unos cuantos van a joder literalmente al resto.

    Saludos!! ah! y gracias por compartir esta información, pues no tenía ni idea de todo esto.

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  2. Buah, la corrupción esta en todos lados, aunque toda la historia ha sido así, yo ya no me sorprendo en absoluto. Y entre el dinero, la corrupción y la ambición han jodido el mundo, literalmente.

    Me gustan este tipo de entradas ^^ ns creemos que solo son casos puntuales, pero en realidad hay más de lo que nos pensamos.

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  3. Debemos tener este caso como ejemplo de lo que no se debe hacer. Aparte, uno no puede sino admirar el valor del tal William Eugene Smith.

    Gracias por esta información, es importante saber estas cosas para no repetirlas y poner los medios para evitarlas, ya que no se debe jugar con la vida humana.

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  4. Buenas, enhorabuena por el blog, me gustaría intercambiar enlaces contigo y que nos sigamos mutuamente.
    Un enorme saludo desde http://orgullobenfiquista.blogspot.com/
    http://bufandasybanderasamps.blogspot.com/

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  5. Justo hace unos días he entregado un trabajo sobre las 4 grandes desgracias ocurridas en Japón. ¡Son bestiales! ¿Has estudiado el de la enfermedad del "Itai-itai"?

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  6. Me encantan este tipod e entradas, y no tenía ni idea de esto... está claro que ningun país e sperfecto y este tipo de cosas pasa en todo el mundo.

    Que ascazo de sociedad que le importa una mierda los demás, que si se tienen que morir de hambre se mueran mientras ellos tienen poder...

    Estas cosas me cabrean muchísimo, pero tmb hay que agradecer que haya gente como el fotografo que hiciera lo que hizo, grande ese señor que en paz descanse.

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  7. Gracias por nombrarme al principio, realmente estas entradas me encantan.

    No conocía la desgracia de minamata, aunque sí otras historias parecidas que son iguales (empresa/pueblo). Da miedo pensar que el dinero ciegue tanto a alguien como para ignorar la vida humana a esta escala.

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  8. Qué asquito da el ser humano cuando hay dinero de por medio...

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