martes, 17 de enero de 2017

La música de Marie

Usamaru Furuya es un mangaka relativamente prolífico cuya obra parece estar en auge en el mercado español al haberse anunciado en los últimos meses cuatro de sus títulos repartidos en tres editoriales distintas: Autasasinofilia y la tantas veces rumoreada 51 maneras de proteger a tu novia por parte de Ponent Mon; Innocents Shônen Juujigun de manos de ECC; y, por último, la que me ocupa en la reseña de hoy: La música de Marie, en una flamante (¡y dorada!) edición integral de Milky Way Ediciones. Ya comenté cuando leí El club del suicidio que ni me atrae Hikari Club ni me gustó la adaptación de la película; fue por eso que ni me acerqué a Happiness, que, por otra parte, tampoco cosechó muy buenas críticas... Pero con Singing Music of Marie ha sido totalmente diferente. Ya desde que anunciaran la licencia me llamó la atención por la extraña temática y entre las viñetas sueltas en la red y sus recomendadores acérrimos me acabé de decidir.


Pippi y Kai viven en la ciudad industrial de Gil, en la Tierra de Pirito, habitada casi exclusivamente por técnicos e inventores. Pirito sólo es una más de las múltiples islas del mundo, cada una de las cuales se especializa en un tipo de producción o industria. Los habitantes de Pirito se dedican a la producción de máquinas y otros ingenios, no conocen ningún sentimiento negativo y viven en un estado de alegría constante gracias a la música de Marie, una diosa mecánica que orbita el mundo y apacigua los corazones humanos. Kai es célebre entre los habitantes de la ciudad industrial de Gil debido a su capacidad auditiva sobrehumana que le permite detectar e identificar el más nimio sonido, habilidad que explota para localizar vetas subterráneas y depósitos naturales de agua. Pippi está absolutamente encandilada con Kai desde que se conocieron de niños pero el chico no parece prestarle la más mínima atención... al menos no cuando Marie está a la vista suspendida en el cielo.

La música de Marie es un manga con muchísima enjundia ofreciendo una lectura densa y repleta de detalles al lector. Usamaru Furuya da rienda suelta a su imaginación y se despacha a gusto creando un mundo multifacético en el que no faltan ni folclore, ni religión, ni vestimentas, ni costumbres particulares que identifiquen a los habitantes de Pirito. Dejando momentáneamente de lado la trama principal, que es una maravilla, este manga resultaría una lectura interesante meramente por todos esos detalles que caracterizan el mundo de la obra. Está este cómic repleto de todo tipo de artilugios dibujados con mimo y precisión. En mi línea, he disfrutado sobremanera de todas las descripciones que se ofrecen sobre el sistema de trueque establecido entre las islas, de las distintas concepciones del matrimonio y la familia que tienen lugar en cada una y, sobre todo, de la (no) diversidad religiosa. Está Furuya especialmente acertado en la visión que los habitantes de cada isla tienen de lo divino, al abarcar tantas formas de entender una misma religión, de forma similar a cómo ocurre en nuestra realidad pero yendo más allá.


La relación entre Pippi y Kai es turbadora y se va enrareciendo conforme avanza la trama. Desde el principio, la excentricidad de Pippi y la indolencia de Kai no parecen combinar muy bien, estando su relación continuamente eclipsada por la sombra gigantesca de Marie. Pippi es tremendamente infantil y toda su vida parece girar en torno a su amor obsesivo por Kai mientras que éste recorre las calles de Gil como un fantasma sin acabar de integrarse nunca del todo en la ciudad obsesionado a su vez por la diosa todopoderosa. El resto de personajes no tienen apenas protagonismo y figuran por las páginas de La música de Marie tan sólo como pretextos para ilustrar las costumbres de Pirito y las distintas instalaciones de la ciudad industrial. De hecho, me ha sorprendido mucho la ausencia casi total de personajes femeninos en toda la obra; a excepción de Pippi (la carismática protagonista) y Marie (que no sé si considerar o no como personaje) tan sólo aparecen dos mujeres más, la madre de la primera y una chica aleatoria simplemente porque el autor quería ilustrar cómo son las bodas en Pirito. Me ha herido especialmente este hecho al estar escenificada la trama en la isla especializada en ingeniería ya que no dejan de salir inventores por todas partes, todos hombres por supuesto. De hecho, Pippi parece ser el único personaje que no tiene oficio ni beneficio... 

... a parte de dar la nota digo
De la trama en sí no quiero revelar demasiado para que podáis disfrutar tanto de ella como lo he hecho yo que, en realidad, me lancé sin tener ni idea de lo que me iba a encontrar (como siempre vaya). Como quizá hayáis deducido, no se trata de una obra eminentemente de acción, y con tantas explicaciones de cómo funcionan las cosas (que el autor no ha intentado camuflar de ninguna manera) la lectura puede hacerse farragosa. Lo mismo digo del ritmo narrativo, ralentizado por la voluntad contemplativa de Kai y anécdotas salteadas que son necesarias para sentar los pilares del argumento pero que alargan la difusa introducción. Eso sí, dejar el tomo a medio leer se convierte en una ardua tarea una vez propasado el ecuador de la historia, avisados estáis.

El arte de Furuya contribuye definitivamente a esa lectura inquieta, con una imaginería a caballo entre el arte medieval —puntiagudo, oscuro, exagerado y rígido—, y el surrealismo, con composiciones estrafalarias que (me) recuerdan a las esferas flotantes de Magritte. Me da la sensación de que le pone muchas ganas a los artilugios pero que los fondos se le resisten y, más que otra cosa, que es muy difícil plasmar en el papel las ocurrencias imposibles que se le pasan por la cabeza al entrar en el terreno de lo onírico y lo sobrenatural. Mención a parte se merecen los ropajes de los personajes y sus trajes ceremoniales, a cada cual más estrafalario aunque con inevitables reminiscencias a la moda actual. No quiero acabar la reseña sin felicitar a la excelente edición ya que no era para nada consciente de las páginas a color, sobrecubierta con tintes dorados, casi el triple de páginas que un tomo estándar y el consabido punto de libro (sólo si se compra online directamente en la tienda de MW) que me iba a encontrar por tan sólo 15€.


La música de Marie me parece una lectura para recomendar a todo el mundo. Los que no hayáis querido catar antes a Furuya por su fama como forofo del gore, no os preocupéis porque no encontraréis nada de eso aquí. En un tomo único (grueso, eso sí) el autor explora la amistad, el amor romántico, la sexualidad, la religión, la moral, la diversidad, la libertad... es un abordaje completo de... no sé, la humanidad. Dadle una oportunidad y, si lo hacéis, ¡decidme qué os ha parecido! Personalmente, estoy muy satisfecha, así que aprovecho para darle las gracias a Javi por la recomendación.

6 comentarios:

  1. Pues a mi también me encantó, la diferencia de nivel entre esta y el resto de Furuya que he leído es apabullante (club del suicidio y happiness no me dijeron nada de nada, hikari club me gustó, pero ni de lejos como esta). Ahora las expectativas con "51 maneras de salvar a tu novia" estarán igual demasiado altas.

    También me di cuenta que en la isla no queda nada claro que hagan nada las mujeres! una isla de ingenieros y la profesión de Pippi parece ser ¿decoradora de jardines? ¿y el resto parece que solo estén para ser cortejadas? no me suena ver ni cuando están paseando por toda la isla...

    la trama principal no te recordó un poco (hacia el final cuando se descubre "todo") a uno de los clásicos de la literatura (sci-fi/distopica)? no quiero decir el nombre del libro para no spoilear a nadie!

    Lo mejor de la edición es cuando lo comparas con ECC o planeta, que para un tomo así lo habrían sacado un poquito más grande con tapa dura y ya nos hubieran cobrado 25€

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    1. A mí me da la sensación que ya ninguna otra obra suya va a estar a la altura eh. La de 51 maneras tiene pinta de ser muy distinta a esta... no las tengo todas conmigo.

      Hay UNA viñeta en la que salen cuatro mujeres (una de ellas Pippi) en biquini (que manda huevos) cuando se van todos a la playa. Y ya está, a parte de esa viñeta única, todas las demás son sólo Pippi, su madre, Marie y la que se casa. Yo es que desde el primer capítulo noté la tan pronunciada ausencia de mujeres, cuando de golpe aparece la madre de Pippi así sin venir mucho a cuento (porque tampoco hace nada la mujer) lo vi aún más exagerado. Cuánto más lo pienso menos lo entiendo ^^u

      Está bien que no digas el nombre porque no encuentro analogía entre los (pocos) libros sci-fi que he leído así que me da que me hubieses spoileado a mí también x'D

      No no, es que yo creo que, aún sin tapa dura ni formato más grande, si esta misma edición llevara el sello ECC (o el de Norma!) tal cual ya costaría unos 20€. Al fin y al cabo, sólo por el número de páginas debería costar más del doble que un tomo estándar, es decir, mínimo de los mínimos de 16€ (como Solanin).

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  2. Le tengo muchas ganas, me lo han regalado hace poco y la edición ya me tiene enamorado. En cuanto lo lea volveré a contarte que me ha parecido.

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    1. Quedo a la espera de tu comentario entonces ^_^

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  3. A mí me sorprendió mucho que Furuya firme esta obra, tan diametralmente opuesta a su estilo habitual. HA creado un mundo rico en detalles, interesante y plantea temas muy interesantes, como ese constante tira y afloja entre tecnología, ciencia y religión. Muy interesante, pero de inicio algo lento, para mí.

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    1. ¿Y qué te gusta más? ¿La música de Marie o sus obras de terror?
      De inicio lento y confuso diría yo. Es tanta información que es un poco difícil de asimilar, sobre todo cuando la trama no se acaba de definir hasta bastante avanzado el tomo.

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