jueves, 6 de agosto de 2015

Better Call Saul (1st season)

Breaking Bad dejó un gran vacío que quizá ninguna otra serie pueda llenar en muchos años. Para algunos, Better Call Saul es, en esencia, una precuela a este hito televisivo. Evidentemente, limitarse a comparar ambas series resultará perjudicial para la nueva, algo que veo innecesario e injusto. Así que voy a tratar de no mencionar más Breaking Bad a lo largo de esta entrada, creo que Better Call Saul se defiende muy bien solita, sin necesidad de enmarcarse en la sombra de nadie.


James McGill es un abogado de poca monta que lleva años intentando hacerse un nombre propio a la par que se ve obligado a trabajar como abogado de oficio para criminales de poca monta para poder pagar el alquiler de una oficina cochambrosa en la trastienda de un local de belleza vietnamita. Se encarga paralelamente de cuidar de su hermano mayor que, debido a un extraño síndrome, es hipersensible a cualquier tipo de radiación electromagnética por lo que no puede salir de casa y sobrevive sin electricidad gracias a la gasolina, hielo y comida que le proporciona Jimmy a diario. Ante esta situación, Jimmy está dispuesto a cualquier cosa con tal de tener éxito pero, al final, no consigue deshacerse de la mala suerte que siempre le ha perseguido.

Si algo tengo que elogiar de esta primera temporada es que me ha sorprendido. Para mí siempre es gratificante que se me presenten cosas que no me espero y, desde luego, lo último que esperaría del protagonista es que fuera un trozo de pan. Jimmy se desvive por su hermano mayor, Chuck, que depende absolutamente de él debido a su extraña enfermedad. Además, es de lo más honesto y se muestra empático con los demás personajes de la serie, siempre dispuesto a ayudar. Es por eso que es inevitable sentir pena por él cuando se ilustra su más bien desdichada existencia defendiendo a adolescentes que se cuelan borrachos en la morgue y batallando todos los días para no tener que pagar el párking.


Evidentemente, esta no es una serie de blancos y negros sino más bien de distintas modalidades de gris. A Jimmy se le daba muy bien estafar. Y, durante muchos años, se "ganó la vida" a base de engaños y trampas. Pero al final, la situación se le fue de las manos y acabó en prisión. Fue entonces cuando se replanteó su vida entera y decidió cambiar a mejor, estudiar, trabajar, mantenerse en la legalidad. El problema es que, inconscientemente, avanza a base de imitar a los que le rodean. Ya que su hermano es un abogado de éxito, decide estudiar derecho. Ya que a su amiga le gustaría especializarse en leyes para la tercera edad, decide especializarse en leyes para la tercera edad. Este comportamiento errático le hace dar tumbos de una opción a otra y no es hasta el final de la temporada que parece darse cuenta de quién quiere ser de verdad.

El súmmum de la imitación patológica (aunque este fue premeditado)
Si hay algo que caracterizaba Breaking Bad y que se ha mantenido en esta secuela (al final he acabado cayendo con las referencias) es el patetismo que se desprende de las vidas normales y corrientes de los personajes que desfilan por ambas series. Jimmy es el paradigma de la miseria humana pero son sus clientes los que nos ofrecen escenas tan surrealistas que uno no sabe si reír o llorar. Personajes estúpidos, ególatras, inconscientes, desgraciados... encabezados por la familia Kettleman pero seguidos de cerca por diseñadores de inodoros y perturbados con mucho dinero.

En mi defensa diré que los guionistas se esfuerzan deliberadamente en que pensemos en la predecesora de Better Call Saul re-introduciendo personajes como Mike o Tuco desde el mismo principio. De hecho, son precisamente las apariciones estelares de Mike de mis momentos favoritos de esta primera temporada en las que, con muy pocos minutos de metraje, se nos revelan muchísimas piezas del rompecabezas que nos hacen entender al fin cómo acabó el ex-policía en Albuquerque.

martes, 4 de agosto de 2015

Seven Souls

Después de demasiados meses sin hablaros de ningún webcomic, ha llegado el momento de que os presente formalmente Seven Souls, cuyo segundo capítulo ha finalizado recientemente después de una larga espera. Son muchos los cómics que sigo online, como Ugnis, La Valse Des Monstres o La Luna Solitaria pero hace mucho tiempo que quería publicitar por aquí Seven Souls, solo necesitaba algunas páginas más publicadas que sirven como perfecta introducción para nuevos lectores.


El Imperio de Rigel se ha mantenido al margen del Consejo Espacial desde su fundación. Su independencia está asegurada gracias a la existencia del «An Gahar», un escuadrón de asesinos que actúa extraoficialmente bajo el mando directo del emperador Areth. Sin embargo, su sofisticada tecnología es codiciada por los miembros del Consejo Espacial, que representan vastas asociaciones interplanetarias. Es en plena negociación cuando reaparece Ba, el único miembro que ha osado exiliarse del An Gahar... cuyas intenciones son un misterio para todos.

Junto con Art88/46 creo que Seven Souls es el único webcómic de ciencia ficción que sigo de momento y, de hecho, uno de los pocos cómics sobre esta temática que he leído hasta ahora ya que se trata de un género bastante marginal. Detrás de las magníficas páginas de Seven Souls se esconde mi queridísima Sara Cuervo, amante de los pingüinos y Thranduil por igual (os animo a echarle un vistazo a sus fanarts de El señor de los anillos y El silmarillion), algo que se refleja en la riqueza del universo de su webcómic.


En mi opinión, Sara se ha sabido manejar muy bien con la narración, introduciendo brevemente la información necesaria para poder situarnos en el universo que ha creado pero tampoco sin pasarse. En general, con este tipo de historias siempre ocurre que o bien el lector se ve avasallado por interminables cuadros de texto que le sitúan en el escenario propuesto o bien se encuentra irremediablemente perdido en una trama falta de contexto demasiado compleja. Personalmente, disfruto más de esa desorientación inicial que ofrecen autores como Ursula K Le Guin en sus novelas de ciencia ficción pero tampoco aborrezco pequeñas ayudas como las que nos ofrece Sara en esta ocasión. De hecho, nos cuenta lo justo para poder seguir la historia porque, en realidad, va dejando varios cabos sueltos a su paso para que reflexionemos.

En este sentido, se vale de los diálogos entre los personajes, cargados de sutilezas, para aportarnos información indirecta que nos permite intuir la relación entre los personajes, su naturaleza, el poder de cada uno de ellos, sus gustos, sus miedos... Y de detalles gráficos que se agradecen mucho y que denotan el mimo y cariño que le pone la autora a todas las páginas como los distintos tipos de globos de texto en función del idioma en que se habla, la dinámica estructuración de las viñetas, los crossovers invitados o el detalle cargado de significado de que a un personaje más o menos despreciable se le desprendan unas garras revelando que eran un adorno artificial.


Un detalle bastante trivial que me gusta mucho de Seven Souls es que los nombres (¿en clave?) de los siete miembros que componen el An Gahar se corresponden con varios conceptos de la mitología egipcia en relación con el alma y el ser humano. Las referencias a la mitología grecorromana o incluso la nórdica son mucho más frecuentes en la ficción por lo que se agradece esta pequeña innovación.

No os quiero desvelar nada más del argumento que la sinopsis ya que con solo los dos primeros capítulos disponibles (de un total previsto de siete), prefiero no estropearos la lectura. Encontraréis en Seven Souls un webcómic gratuito de lo más interesante, con todo un universo lleno de detalles por descubrir, unos personajes de lo más carismáticos y misteriosos y todo un enigma por resolver. Os animo vehementemente a que le deis una oportunidad... ¡y a presionéis a Sara para que acelere el ritmo de publicación!

lunes, 3 de agosto de 2015

El azul es un color cálido

Desatendiendo tanto la des-recomendación de Xulia como la pista asociada a que Bell me lo vendiese de segunda mano, me compré (sin dudar, lo reconozco) El azul es un color cálido y la verdad es que me ha dejado más bien fría.


Al cumplir los 15 años, Clementine empezó un diario. En él plasmó todas sus inquietudes adolescentes: su primer amor, sus intereses, sus desengaños, sus dudas, sus motivaciones... Catorce años después, este legado cae en manos de su amada Emma, que rememora cómo se conocieron y enamoraron, ahora que Clem ya no está...

Quizás el motivo por el que este cómic ha alcanzado tanto renombre es por tratar directamente la homosexualidad y la homofobia. Digo esto porque abordar temas controvertidos suele dar cierta visibilidad independientemente de la calidad de la obra, y es algo que ocurre de igual manera con la homofobia, la guerra o el machismo... Quizá por eso Marjane Satrapi es conocida gracias a PersépolisFumiyo Kono lo es por La ciudad al atardecer, el país de los cerezos mientras que el BD que aquí reseño ha gozado de tanto reconocimiento pese a su mediocridad general. Es por eso que, de momento, no quiero hablar mucho de gays y lesbianas en esta reseña, simplemente de Clementine, de Emma, de Sabine...


Para empezar, esta historia consiste en la lectura por parte de Emma del diario de Clem. Esta premisa me parece una idea espantosa para empezar. Hablamos de una mujer adulta que muere de forma prematura tras haber sufrido una larga separación de su amante. En ese contexto, decide legarle sus diarios de adolescente a su ex-amante en lugar de escribirle directamente una carta. Estoy bastante segura de que un diario personal es... en fin, un diario personal. Nada que sea especialmente adecuado compartir y, mucho menos, una forma de transmitir nada a nadie una vez muerto. Lo que se escribe en un diario es más bien caótico y visceral, no está dirigido a alguien en concreto y, tratándose de emociones vividas durante la adolescencia, creo que pueden abundar comentarios hirientes hacia la mismísima Emma.

De todas formas, la narración desde el punto de vista de Clem apenas sí está presente en todo el cómic, asistimos en realidad a una historia en tercera persona por lo que la elección de la autora me parece innecesaria e incoherente. Aun más, si hubiera escogido cualquier otro ángulo estoy convencida de que la trama se hubiese enriquecido sustancialmente, con una evolución en el tiempo tanto de las protagonistas como de su entorno y no esa visión tan sesgada centrándose exclusivamente en la adolescencia.

Dejando de lado las formas, la premisa (esta vez, argumental) me parece incluso peor. Clementine está experimentando, por primera vez, con el sexo opuesto. Y es en medio de esta exploración que se cruza con una chica peli-azul por la calle. Y la mira. Y ella le devuelve la mirada. Y ya está, eso es suficiente para que acabe teniendo sueños húmedos con ella a pesar de que, por lo que refleja este cómic, Clem nunca se había planteado su orientación sexual ni tenía ninguna clase de bagaje. Me parece fantástico que al empezar a salir con un chico se dé cuenta de que eso no es para ella. Pero que por cruzar una mirada de un microsegundo con una desconocida ya no se la pueda quitar de la cabeza me parece exagerado e idealizado como poco.

Reconozco que yo no sé pintar pero hay algo aquí que no me encaja
Que por cierto, Antoine me parece el personaje menos creíble, de lejos, de toda la historia. Si bien me parece fantástico que un personaje masculino no tenga intención de forzar a su pareja para perder la virginidad, que un chico de 18 años se arrodille y se agarre a una dieciséis-añera como si no hubiese mañana es tan melodramático que acaba reduciéndose a lo sencillamente ridículo. Pero la guinda del pastel es que este tipo de actitud infantil se mantenga durante décadas para repetir tal humillación rondando la treintena. Una de las conclusiones que se pueden sacar de esta lectura, cuál es, ¿que hay gente que nunca madura por más años que pasen...?

Pero ya, si algo me ha desesperado mientras leía este cómic es la omnipresente infidelidad. Que es un tema que me agota en todas sus justificaciones. De hecho, para ser una obra que trata supuestamente de mostrar lo irreverente de la homofobia, me parece que cae en demasiados clichés: que todos tus personajes homosexuales sean infieles no es el mejor de los puntos de partida que se me ocurren. De hecho, me parece que alguien que ha sufrido unos cuernos debería estar lo suficientemente sensibilizado con el tema como para no hacer lo propio...

Otra cosa que me repateó es que, al final, la autora lo deja todo en el aire, dando a entender una posible enfermedad, algún posible trastorno mental comórbido, quizá un abuso de drogas pero todo tratado de una forma tan vaga que resulta insultante.


En cuanto al dibujo me ha parecido muy mejorable. La única salvación es el matiz del azul pero que tampoco se aprovecha al máximo. Lo veo más como un recurso fácil que intenta ocultar el resto de carencias artísticas de igual modo que la autora intenta aprovechar la crítica social para cubrir las carencias argumentales.

No quiero acabar esta reseña sin aportarle nada positivo. Es evidente que para mí ha sido una pequeña gran decepción pero eso no significa que no le pueda reconocer sus méritos, que los tiene. Julie Maroh ha sabido reflejar lo duro que es lidiar con la homosexualidad en nuestra sociedad y, más aún, lo duro que tenía que ser hace veinte años. Una no solo debe enfrentarse a la reacción de amigos y familiares sino también a una misma, a esa confusión y ese miedo que la empujan a amoldarse a lo políticamente correcto con tal de no ser una paria para tantas personas que le importan. Al final, para Clem madurar consiste en asumir que hay amigos que debe dejar perder y relaciones que hay que romper si aspira a respetarse a sí misma y ser consecuente con sus sentimientos.

domingo, 2 de agosto de 2015

Teme, de Lisa McMann

Aunque he querido espaciar un poco las reseñas para no saturar tanto, lo cierto es que me he leído la trilogía del tirón. Quizá me precipité al reseñar Sueña de forma aislada ya que la brevedad de esta saga sumada a la rapidez con la que la he leído me hubiesen permitido hacer una reseña unitaria de la trilogía completa de una sola vez, ahorrándome algún tiempo y, sobre todo, muchas reiteraciones.


Tras la redada anti-droga en la residencia de los Wilders, la vida de Janie da un vuelco, de pronto se encuentra con: un novio, después de llevar toda la vida pensando que jamás podría tener pareja; una beca, tras haber estado convencida de que nunca tendría suficiente dinero para ir a la universidad; y, lo más sorprendente, un trabajo en el que desenvolverse gracias a su maldición, cuya habilidad pensaba mantener en secreto el resto de su vida para evitar que la encerraran en un manicomio.

Mientras que Sueña sirvió a modo de introducción de escenario y personajes, Teme funciona a modo de historia autoconclusiva en la que no sabría decir si la trama gira en torno a una operación policial teniendo como telón de fondo la relación entre Janie y Cabel o viceversa. En cuanto a la misión de infiltración de Janie para identificar a varios profesores de su instituto por acoso sexual y violación, me sigue pareciendo mentira la simplicidad ridícula con la que la autora aborda sus tramas principales. Ni entiendo que una chica tan joven con una habilidad tan especial sea utilizada de simple cebo, ni entiendo que Janers soporte las agresiones hacia su persona con tamaña facilidad.
Una oleada de algo —¿de amor?— hace que a Janie le cosquillee la piel, pero también se amedrenta cuando piensa en el futuro, en esa maldición de los sueños que siempre se cernirá sobre ella. Nunca había pensado en tener pareja. Nunca había imaginado que habría alguien dispuesto a lidiar con sus estrambóticos problemas. Se pregunta sin querer cuánto estará dispuesto a aguantar Cabel antes de cansarse de todo y mandarla a freír espárragos.
Lo que me ha resultado más verosímil ha sido la relación sentimental entre Janie y Cabel que me sigue pareciendo de lo más dulce. Creo que los celos de Cabe son los más justificados que he leído en mi vida y, aún así, reacciona de forma muy moderada, respetando siempre la libertad de Janie, aunque no esté de acuerdo con sus decisiones (y sufra mucho por ello). Que debería ser lo normal pero, como no lo es, no está de más elogiarlo un poquito.

La narración de Lisa McMann no solo insiste en la ausencia general de descripciones y la predominancia de los diálogos sino que, directamente, deja de contar muchas cosas que el lector quizá puede imaginar pero que, en general, me transmiten una sensación de dejadez continua durante toda la lectura. Por ejemplo, el entrenamiento intensivo de Janie, que se menciona de pasada pero que, como todo lo demás, se trata de una forma tan simplista que resulta caricaturesca.

Los personajes secundarios se siguen desaprovechando de mala manera aunque le aportan el contexto justo al libro para que no parezca obra de un amateur. En general, mi opinión sobre esta lectura es bastante similar a la de su predecesora: buenos personajes, trama excesivamente simple, edición desastrosa (no tenéis más que fijaros un poquito en la portada). 

sábado, 1 de agosto de 2015

Aprendiendo francés

Yo lo que quería era aprender japonés pero ya que no pudo ser decidí conformarme con el francés que, al fin y al cabo, es más plausible que lo acabe poniendo en práctica (y más fácil de aprender también). Si ya me estoy maravillando con cosas como que «noventa y ocho» se diga «quatre-vingt-dix-huit» o, lo que es lo mismo, cuatro veces veinte y dieciocho, o que tanto «suegra» como «madrastra» se conviertan en "madres bellas" (belle-mère, ¿quizás os recuerda a algún personaje de One Piece?), o que una palabra pueda tener tres acentos (décédé, que significa muerto por cierto), me fascina mucho más la miríada de títulos manga disponibles en francés que, si bien no son tantos como los que podría leer si aprendiera japonés, no está mal para empezar.


Shirayuki aux cheveux rouges
Akagami no Shirayukihime

Se lleva el puesto de honor la Blancanieves pelirroja. De este shôjo ya os he hablado en un par de ocasiones y poco más tengo que decir. Cuando lo empecé a leer no me pareció nada más que una historia mona, con personajes más o menos planos pero tan adorables y con un dibujo tan bonito que me valía le pena seguir leyéndolo. Más adelante, conforme me fui adentrando en arcos argumentales más complejos y largos, me di cuenta de que este shôjo tenía más cosas que ofrecer de lo que imaginé en un principio. No deja de darme rabia que la relación amorosa se desarrolle tan lentamente pero el hecho de que Shirayuki sea una mujer con el deseo de aprender, de ejercer una profesión y de valerse por sí misma cuando fácilmente podría limitarse a ser una concubina, hace que cualquier pecado del guion pase a un segundo plano. Espero que la autora no alargue innecesariamente la historia y acabe degenerando como tantas otras obras... (y también me da un poco de miedo comprar el primer tomo en francés y que dos meses después la licencien en inglés (QUE NO SERÍA LA PRIMERA VEZ)).


La fleur du démon
Hana to Akuma

Les van a la zaga «el demonio y su flor», otro shôjo fantasioso que ya reseñé en el blog, poco después de su apertura. A pesar de que pueda ser un poco infantiloide a veces, tengo muy buen recuerdo de su lectura y muchísimas ganas de que pase a mis estanterías. Utilicé la palabra atípico tantas veces en la reseña que debía estar leyendo Bakuman por aquel entonces. En realidad no lo dije tantas veces.


Piece
Piece

Piece seguro que os suena más que los títulos anteriores por su autora, Hinako Ashihara, a la que conocimos en España por Reloj de Arena, publicado durante la etapa dorada de Panini en que nos llegaron tantos grandes títulos de demografía shôjo como Platonic Venus (aunque yo lo vendiera por indignación hacia la ambigüedad de la orientación sexual de los personajes), Global Garden o W Juliet (gran historia muy minusvalorada). Fue uno de los primeros títulos a por los que me lancé pero, de momento, estoy algo decepcionada con su lectura.


Je t'aime Suzuki!!
Suki desu Suzuki-kun!!

Otra autora bien conocida por aquí es Go Ikeyamada, que cuenta con dos magníficos shôjos publicados de la mano de Ivrea (Uwasa no Midori-kun y Novio Fetiche), editorial que no obtuvo los beneficios que esperaba con ambas obras por lo que le cerró las puertas a esta mangaka a pesar de las múltiples peticiones por ver en España Suki desu Suzuki-kun... y después ya nos queda el inglés para la todavía más nueva Kobayashi ga Kawai Sugite Tsurai!!.


Parfait-tic!
Parfait Tic!

Y ahí va uno de esos, parece que después de todo no tan escasos, manga que empecé a leer por scans hace años pero cuya lectura dejé en el limbo por falta de actualizaciones. De hecho, hace tanto que lo descubrí que me parece que incluso se remonta a la época en la que leía scans en castellano. Parfait Tic! es el paradigma de shôjo que jamás de los jamases veremos publicado en España por dos sencillos motivos: veintidós tomos y año de publicación 2000. Pocas son las obras de más de 20 tomos (de demografía shôjo/josei evidentemente) que nos han llegado y no es que les haya ido demasiado bien: Nodame Cantabile, Life (y su magnífica periodicidad anual), Please save my Earth (y su edición dispar)...


Princess Jellyfish
Kuragehime

Aunque no he visto el anime, hace años que me llama la atención la princesa de las medusas. Por un lado me atrae mucho el tema de que se centre en chicas... poco ordinarias. Pero por el otro me escama su larga trayectoria. Este es el otro manga en francés con el que ya me he embarcado y la verdad es que, de momento, está siendo una grata sorpresa.

Mucho shôjo, ¿eh? Pues agarraos: hay todo un surtido de mangakas de lo más explotadas en el mercado francés que aquí no han tenido demasiado éxito o que, aunque lo hayan tenido, se han ido abandonando paulatinamente (además de Hinako Ashihara).



No sé qué tal vendió Angel Sanctuary pero me da a mí que a La saga de Cain no le fue demasiado bien teniendo en cuenta que fue de los primeros packs que sacó Glénat (cuando aún era Glénat). Sin embargo, Kaori Yuki es una autora más que explotada en el mercado francófono y creo que también en el alemán. He puesto cuatro portadas aleatorias para no saturar demasiado la entrada pero hay otros tres tomos únicos suyos publicados: Néji, Le Parfum y Vampire Host; además de otros tres títulos que sí están disponibles en inglés (que sigue siendo mi segundo idioma prioritario para comprar manga): Demon from Afar, Fairy Cube y Grand Guignol Orchestra.


¡Qué decir de Moyoco Anno! Me llamó la atención con Sugar Sugar Rune, me confirmó mis sospechas con Hataraki Man y me fascinó sin más con Sakuran e In Clothes Called FatDeirdre ya me recomendó encarecidamente en su momento que leyera Happy Mania y pensaba comprarla en inglés pero como en Estados Unidos los manga se descatalogan a la velocidad de la luz porque parece que le tengan alergia a las reediciones, pensé en probar suerte con el francés... pero nada, también está descatalogada allí... Estoy gafada.


Me paso de las difuntas Glénat/EDT y Mangaline a Ivrea con Kako Mitsuki. La editorial argentina trajo Lo nuestro no puede ser, tío (obviad el título, la historia me encantó) y Pasión bajo las estrellas con un lapso de algo más de dos años entre una y otra. Pero parece ser que no obtuvo las ventas esperadas y hace ya tres años y medio desde que se publicara el último tomo de Pasión bajo las estrellas por lo que es de esperar que no traigan nada más de esta autora...


Le toca el turno a Planeta y a una de sus apuestas más atrevidas en lo que respecta al shôjo: Yuana Kazumi. No sé a qué clase de acuerdo llegarían pero a lo largo del 2006 publicaron a un ritmo prácticamente mensual ocho tomos pertenecientes a cuatro series distintas. Y nunca más se supo. Deduciré que vendieron fatal. Pero esta autora tiene un algo...


De Maki Usami solo hemos olido El autobús del amor, que es uno de esos títulos que tengo por casa desde hace eones y que aún no he leído... de hecho, me puse hace años con el primer tomo y todo para descubrir que tenía un defecto de impresión. Moraleja: no compréis masivamente si no tenéis pensado leer vuestras adquisiciones próximamente que entonces vienen las sorpresas y ya es demasiado tarde para solventar nada.


Le toca el turno a una de mis mangakas favoritas que hemos podido disfrutar bastante en España gracias a Norma: Natsuki Takaya. Desafortunadamente creo que las ventas de La melodía de las estrellas dejaron mucho que desear (ya no sé si en un sentido absoluto o solo en comparación con las de Fruits Basket) y no sé hasta qué punto puedo esperar que Liselotte to Majo no Mori vea la luz por aquí, más aun estando parada en Japón. Pero al menos sé que a unas malas me la puedo hacer en francés cuando me canse de esperar. Además está el tomo único Accords parfaits que es algo antiguo pero que me irá bien para practicar (adoro los tomos únicos).


Baby my love y Mi vida con Zenjiro Yamamoto son dos shôjo a los que tengo mucho cariño por decirlo de alguna forma. En especial a Baby my love que me parece una historia conmovedora y muy distinta a lo que estamos acostumbrados a catar por aquí. Trataba tal cantidad de temas controvertidos que parece mentira que la "protagonista" fuera una niña de preescolar. Aunque quizá uno de los detalles más especiales de este manga es que el protagonista de verdad fuera un chico y no una chica. Solo por esos antecedentes ya me dan ganas de seguir aumentando mi biblioteca personal de obras de Yoko Maki.


La última autora que Panini explotó en materia de shôjo fue Mayu Sakai. Nagatachô Strawberry era curiosa y no me acabó de convencer del todo pero Rockin Heaven es una lectura que disfruté muchísimo así que siempre se me quedó la espinita de probar a leer otras obras de la autora...


Nana Haruta es una mangaka relativamente famosa a la que no le hemos visto el pelo en España y que ha pasado bastante desapercibida en el mercado estadounidense. Siempre me ha llamado la atención porque sus obras tienen pinta de ser muy monas pero ahora mismo no sé si sería capaz de disfrutar de ellas o ya estoy demasiado mayor para los shôjos de instituto...

Todo esto me hace pensar que estoy muy poco puesta en el manga de actualidad porque solo soy capaz de destacar autoras de las que ya se han publicado mangas con anterioridad en España y, a propósito de publicaciones españolas, el mercado francés ofrece buenas noticias adicionales: las continuaciones.


¿A alguien le suena un tomo único que sacó Ivrea llamado Nabi, The Prototype? Pues por esto era un prototipo. Muy tristemente parece ser que la cancelaron en Francia, hay obras que nacen con mala estrella.


Este seguro que os suena más. No entiendo cómo es posible que Planeta no lo haya sacado todavía teniendo en cuenta su forma de explotar a Naoki Urasawa pero, de momento, ya sé que lo puedo conseguir en francés.


Esta es divertida. Que yo sepa el sello Shojo Beat de la editorial Viz Media solo cuenta con una cancelación en su haber: uno de los primeros shôjos que me compré en inglés. Estoy gafada (esto ya lo he dicho antes...) pero bueno, ya me da igual tener ediciones dispares.


Homunculus es ese grandísimo manga que todos compramos cuando empezaron a aparecer sus tomos a 3€ por todas partes. A sabiendas de que estaba cancelado. Es uno de mis seinen favoritos así que otra alegría que me va a reportar aprender francés.


No las tengo todas conmigo con este título porque aunque Please save my earth es de mis manga favoritos de todos los tiempos, se fue desinflando un poco hacia el final y está por ver si la autora ha sabido explotar esta secuela. Eso sí, nunca entenderé la degeneración del dibujo de Saki Hiwatari.


Liar Game es una gran opción teniendo en cuenta que ya ha finalizado en Japón con 19 tomos. En cualquier caso siempre está bien saber que hay una vía abierta para continuarla.


Muchos de vosotros no lo sabréis porque fue bastante antes de abrir el blog pero... sí, yo fui una de las almas cándidas que compraron Rozen Maiden tiempo ha. Ergo, soy una de esas personas que sintió una rabia infinita ante la mierda de final debida a la ¿cancelación?¿traslado? del título. Pero se acabó el sufrir, podré saber cómo acaba la historia de Jun y Shinku aunque tenga que ser en francés.


Y, por último, Shibuya Love Hotel, una apuesta muy acertada que tuvo Panini aunque nos colaran una serie abierta (y finalmente cancelada) por dos tomos únicos. Al menos, como sí eran historias cortas no me dejaron con la intriga...

Uno de los autores que, hasta hace poco, figuraba en el borrador de esta entrada era Inio Asano pero en vista de las últimas licencias, me parece que ya no va a hacer falta.


Por último y, aunque parezca mentira, no todo es shôjo en esta vida y tengo mi pequeño hueco para rareces varias como Moyashimon o Drôles de racailles y sus veintitrés tomos (la locura está permitida siempre y cuando mis actos no perjudiquen a segundas personas).



Y, de momento, esto es todo. De hecho, tengo también por casa recomendaciones varias de Filigrana como Une longue route y Les cerisiers fleurissent malgré tout y alguna que otra oferta interesante que conseguí de segunda mano más el inevitable capricho concedido de seguir aumentando mi colección de Junko Mizuno. De todas formas, dejo esta entrada abierta a la edición, que me servirá de segunda wish-list operativa del blog.

domingo, 26 de julio de 2015

MangAct BCN: una aplicación gratuita que os regala Ningaka

Los que conocéis a Ningaka ya sabéis que es una chica de lo más dulce e inteligente. Pues bien, ahora que tiene tiempo libre ha aunado ambas cualidades para diseñar, ella solita, una aplicación para Android gratuita para facilitarnos la vida a los asistentes al Salón del Manga. Entre charlas, conferencias, mesas redondas, sesiones de firmas, presentaciones de novedades, talleres, proyecciones, concursos, conciertos y un largo etcétera, las actividades que se desarrollan durante los cuatro días del salón se cuentan por docenas y hacerse un horario para poder ir a todo puede llegar a consumir muchísimo tiempo. 


Con eso en mente, Ningaka ha diseñado esta aplicación, actualmente en fase de Beta Testing, en la que todas las actividades podrán clasificarse tanto por día como por tipo, ordenarse tanto alfabética como cronológicamente y permitirá generar un horario con todas las actividades escogidas que nos avise de posibles solapamientos. La aplicación estará disponible tanto en castellano como en catalán. Si os interesa, encontraréis más información sobre MangAct BCN en su correspondiente entrada del blog de Ningaka.