lunes, 27 de mayo de 2013

Maratón Eurovisión (Goat Edition)

Como viene siendo tradición, nos reunimos hace poco más de una semana en casa de nuestra anfitriona favorita para ver eurovisión, hacer nuestra propia votación, quejarnos de los favoritismos, ver vídeos chorras en youtube y películas de poco contenido argumental hasta altas horas de la madrugada.

Una vez acabó el festival y conformes con la ganadora, nos dispusimos a ver Step Up Revolution, y es que esta saga se ha convertido en un clásico de este día... deberíamos haber visto a cámara rápida las otras tres parándolas en las escenas clave, como el año pasado.


El argumento de Step Up Revolution es tan (o más) manido que el de las tres entregas anteriores: chico joven y guapo que no tiene dinero y baila en la calle con los amigos del barrio y chica pija y mona (a pesar de su hoyuelo gigante en el mentón) que también baila se conocen y acaban bailando juntos. Ese es el main plot de cualquier peli de Step Up (menos de la segunda que era al revés y la chica era la callejera y el chico era el pijo).

Lo fascinante (nótese la ironía) de Step Up 4 es que nada más empieza ya puedes preveer absolutamente TODO lo que va a pasar (en realidad, supongo que con las otras tres también se podía pero lo de la cuarta lo he encontrado exagerado ya). Como todas las películas de Step Up tiene tres partes bien diferenciadas: los protagonistas se conocen y se enamoran, los protagonistas se acaban liando e inmediatamente después pasa algo muy malo (del estilo muerte y traición) y, finalmente, con la fuerza del amor todo lo solucionan. El resto es baile.

Da igual que solo salga 2 minutos y diga una chorrada
Moose es lo puto mejor de todas las pelis de Step Up y estoy enamorada de él
Y, en ese sentido, la película cumple con las expectativas sobradamente ya que todos y cada uno de los bailes me han encantado... aunque la música ya no tanto. Es una pena, porque si ambas cosas fueran de la mano sería una maravilla.

Lo peor es que toda la película refleja el ambiente de pobreza en el que vive el protagonista y su grupito pero después, de alguna manera mágica consiguen muchísimos recursos ya que para los bailes que se marcan necesitan una cantidad bestial de vestuario y de miembros infiltrados en restaurantes de lujo y museos pijos que nunca sabemos como entran allí. Desarrollo argumental nulo, personajes planos hasta decir basta e incoherencias varias es lo que encontraréis en esta peli. Ideal para verla en grupo con vuestros amigos y así poder criticarla conforme avanza. Yo la vería una y mil veces y me encantan todas las coreografías <3

Sencillamente precioso
Sobre la marcha, decidimos ver también Mean Girls o Chicas Malas, película que yo ya vi hace muchos años pero que no me importó repetir porque la considero una buena comedia juvenil. La historia nos presenta a Cady, una chica que ha vivido toda su vida en África ya que sus padres son zoólogos y que, de pronto, se ve en un ecosistema de lo más distinto: el instituto.


Salvando las distancias, creo que la trama está muy bien llevada y que tiene algún que otro giro argumental sorprendente. Los personajes vuelven a ser de nuevo de lo más planos (sobre todo el chico POR DIOS) pero eso no quita que el filme sea divertido y recomendable.

Me sigue fascinando (hoy digo mucho fascinar) la evolución de Cady, de niña ingenua a zorra arrogante y no me gusta nada el final de la película porque me da la sensación de que no es "justo". Pero le tenemos que montar un club de fans a Regina.

Pues verás, los miércoles hay que ir de rosa o te desterramos, jiji
Ah, y a pesar de que la entrada me está quedando tan terriblemente larga como siempre, no puedo darle a publicar antes de mencionar nuestra charla sobre lo deteriorada que está Lindsay Lohan, que se ha hecho varias operaciones y se ha abandonado a las drogas... Es que saber de su evolución en la vida real me impactó bastante. Lo mismo con Amanda Bynes.

Y, en contraposición, Amanda Seyfried pasa de ser la rubita tontita de Chicas Malas a la protagonista de películas bastante famosas como Mamma mia!, Chloe o In Time (parece mentira que sea la misma actriz).

domingo, 26 de mayo de 2013

Barcelona

Hoy vengo con la última obra original de Kenny que me quedaba por devorar. Si bien es cierto que aun no tengo El capitán Nemo en mi poder, Kenny "solo" aportó el dibujo en ese cómic por lo que me corría más prisa hacerme con Barcelona y gracias a Nagore voy completando mi colección.


Barcelona es un cómic de poco más de 40 páginas por lo que no se tarda nada en leerlo. Es por esta brevedad por lo que me gustaría ser capaz de hacer una entrada más corta de lo habitual. No le veo mucho sentido a pasarme horas escribiendo sobre algo que he tardado 20 minutos en leer.

Barcelona narra la historia de un viaje. Cyan es una joven granadina que quiere dedicarse profesionalmente a la fotografía y, con ese objetivo, decide irse a Barcelona convencida de que una gran ciudad tendrá oportunidades de sobra para ella. Pero, como suele pasar en esta vida, las cosas no son tan fáciles y nadie parece interesado en contratar a una joven inexperta como fotógrafa. Cyan se tendrá que buscar la vida sea como sea si quiere hacer realidad su sueño.


Como podréis deducir de la sinopsis, esta historia se centra en la lucha personal de la protagonista por conseguir lo que quiere y, en ese sentido, creo que transmite muy bien el mensaje de que las cosas no van siempre rodadas pero que debes esforzarte al máximo si realmente pretendes conseguir algo.

Pero la historia no se limita tan solo al desarrollo de Cyan en la gran ciudad sino que también deja entrever los entresijos de esta nuestra maravillosa sociedad, las prioridades de la gente, la discriminación, el sexismo... y lo imbécil que es mucha gente en general.


Estoy totalmente encantada con la historia y no me arrepiento en absoluto de los 7 euritos que cuesta este tomo porque aunque la lectura sea breve, es de lo más intensa. Por otra parte, me asombra la alta calidad del dibujo porque si bien no es quizá tan elaborado como en Dos Espadas o Soum, lo encuentro de lo más detallado y personal, es como si Kenny hubiera nacido sabiendo dibujar!

El detalle que más me convence de Barcelona es que no tiene grandes pretensiones. La historia que cuenta es sencilla y el autor no pretende solucionarle la vida a la protagonista en unas pocas páginas, no hay ninguna tórrida historia de amor ni tampoco ninguna épica batalla. Barcelona es como la vida misma y solo puedo esperar y desear que Kenny le dé otra oportunidad a las historias costumbristas en el futuro, porque se le dan muy bien.

Sé que mis fotos apestan un poco pero no tengo escáner
(ni el talento de Cyan, está claro) 
Os dejo con una imagen de Diego bailando, si cazo a Kenny en algún otro salón tengo claro qué le pediré =)

sábado, 25 de mayo de 2013

Últimas lecturas

Y, nuevamente, toca una ronda de tomos shôjo de Ivrea. Que por cierto, os habéis dado cuenta del poco poquísimo shôjo que sacan últimamente. Ahora mismo, si entráis en su web, en el apartado de novedades y sumáis todos los títulos (tanto de "ya a la venta" como de junio y julio de 2013 que son los últimos meses disponibles) hay 56 tomos (sin contar reimpresiones), de los cuales solo 15 son shôjo/josei. Esos 15 tomos son poco más del 25% del total. Y, en realidad, es un porcentaje que va disminuyendo paulatinamente porque entre junio y julio solo están previstos 4 de esos tomos. Si el shôjo no le sale rentable ni a Ivrea yo no sé qué vamos a hacer.


Reflexiones pesimistas a parte, hoy voy a retomar un incestuoso manga que empecé hace muchos meses. Sí, estoy hablando de Lazos Prohibidos. Hacía tal eternidad que leí los tres primeros tomos que, como ya me pasara con Tegami Bachi, los he tenido que releer en diagonal para situarme un poco. De este cuarto tomo saco dos conclusiones: Iku es aun más tonta de lo que ya pensaba y Yano es un capullo. Sigo pensando que el dibujo es horrendo, me reafirmo en que Tomoka tiene toda la pinta de ser una zorra oportunista y... no, en serio, que alguien le dé un par de tortas a Iku a ver si se espabila o algo. Lo triste es que el que mejor me cae es Yori cuando es un personaje que si se tiene en cuenta por separado resulta de lo más hijo de puta.

Sigo con el quinto tomo Pequeñas mentiras piadosas que voy a bautizar como el tomo que nunca debí haber leído. Como pronto, el siguiente saldrá en AGOSTO y eso, como pronto... Es muy desesperante, al final sucumbiré ante los scans pero necesito que pasé ALGO y que la historia evolucione y esas cosas. Es que encima los tomos de PMP se devoran en nada y te dejan siempre con ganas de más... La verdad es que este tomo ha sido bastante explosivo y se han revelado muchísimas cosas. Lo bueno es que ahora la historia se entiende sin problemas (no como al principio que urgh), lo malo es que a pesar de las grandes revelaciones no siento que la historia haya avanzado nada... Eso sí, ahora me intriga Shun porque es un personaje del que no se sabe casi nada a parte de que idolatra a Aki y me gustaría saber un pelín más de él. Tengo mis esperanzas puestas en el sexto tomo.

Y para acabar, el sexto tomo de Strobe Edge que... me ha encantado y desquiciado a partes iguales. Yo no sé cómo lo hace Io Sakisaka para dejarte embobado mientras lees Strobe. Te transmite una dulzura y una bondad y una pureza que... es que no sé cómo lo hace, de verdad que no. Porque si no fuera por ese toque que le da ella la historia sería (y es) de lo más desesperante. Puedo entender que Ninako esté en la parra porque ella es así y porque no hay indicios para que ella piense otra cosa pero ¿Ren? Le tenía por alguien más avispado... Y si encima se meten los demás para liar la cosa... U_u En cualquier caso, creo que este tomo se ha centrado más en la amistad que no en los amores correspondidos/no correspondidos de los personajes. Pero si el manga tiene diez tomos... pues es de esperar que esta tortura se alargue lo indecible. Me pregunto qué tal venderá Strobe, a este paso no sabremos su desenlace hasta dentro de un año mínimo y a mí me gustaría leer más obras de Sakisaka...

viernes, 24 de mayo de 2013

Emulando Midnight in Paris

¿Os llegué a decir que volví a ver Midnight in Paris antes de ir a París? Me suena remotamente que sí. No sé si me hicisteis caso cuando la reseñé hace... mucho, pero el caso es que durante nuestro viaje de hace un par de meses fuimos a dos museos en los que no estuve en mi primera vez y que salían en la película. Sí sí, tanta historia y todo para hablaros de museos otra vez.


El primero de ellos es el Musée de l'Orangerie, situado en un pequeño edificio en un extremo del Jardín de las Tullerías. A pesar de sus reducidas dimensiones (en comparación con los monstruos del Louvre y Orsay) este museo es bastante famoso por contener una colección de los Nenúfares de Claude Monet. Afortunadamente aquí la entrada también nos salió gratis porque era bastante cara teniendo en cuenta lo rápido que se veía el museo, pero bueno, supongo que Monet se paga.

¡Y esta imagen de la peli es de las mejores que he encontrado de la sala en sí!
Nada más entrar, se podía a acceder a dos salas elípticas totalmente blancas que fueron diseñadas expresamente para alojar esa colección. Hay que decir que los lienzos de los nenúfares son GIGANTES, de varios metros de largo. Monet se pasó los últimos seis años de su vida retirado en su casa en Giverny, donde no dejó de pintar una y otra vez los nenúfares de su estanque. Por eso todos los cuadros son tan parecidos pero a la vez tienen un toque que los distingue de los demás. He quedado tan encantada con Monet que acabé por comprarme un calendario de, precisamente, los nenúfares que encontré en la tienda especializada del Louvre a mitad de precio al estar ya en marzo cuando fuimos.

Como veis, TODO el mundo se dio cuenta, turistas incluidos OTL
Estaba prohibido prohibidísimo hacer fotos en el museo pero, para no variar, quise hacer alguna de estrangis... y me pillaron a la primera x'D Pero bueno, al menos no me hicieron borrar la foto que había hecho, eso sí, qué miedo me dio que de golpe venían a por mí desde todas direcciones tres personas a la vez con cara de muy mala hostia y hablándome en francés. Así que ya sabéis, si vais a l'Orangerie ni lo intentéis, que no son tan permisivos/descuidados como en los otros museos... Lo peor de todo es que después no había postales ni nada por el estilo del museo o.ò No lo entiendo. Que conste en acta que hice la foto con ese encuadre tan raro a posta porque al tener la sala esas dimensiones, era difícil hacer una foto que quedara "bien" y yo quería que se apreciara (más o menos) cómo era y si hubiera sacado solo una "pared" no se hubiera visto.

En la planta baja había más cuadros y como eran relativamente poquitos nos los vimos todos y yo descubrí con absoluta felicidad a dos pintores que no conocía: Marie Laurencin y Chaïm Soutine.


Los cuadros de Marie Laurencin me gustaron enseguida porque tienen un estilo de lo más curioso y personal pero cuándo busqué el nombre del pintor y descubrí que se trataba de una mujer ya no pude ser objetiva. Siempre disfruto haciendo este tipo de descubrimientos porque la mujer está muy poco representada tanto en la literatura como en la pintura como en la música y es una pena.


Por otro lado, el arte de Soutine me resultó de lo más atrayente ya que es algo delirante. Creo recordar que la pintura que me hizo ir directa a su sala era el cuadro que veis aquí arriba: me llamó la atención ese montón de pinceladas rojas y anaranjadas, como si fuera fuego (contrastando del todo con los colores pastel de Laurencin), que después resultó ser una naturaleza muerta. Aun así no estoy segura de que fuera justo este cuadro porque no se podía hacer fotos, olvidé apuntarme el título del cuadro y es algo difícil encontrar obras de artistas relativamente poco famosos por la red... Los cuadros de Soutine se caracterizan por los colores vivos (como comentaba más arriba) y la vivacidad pero, sobre todo, por la distorsión y deformación. Y por eso me resulta tan fascinante. Sus cuadros son de lo más psicodélicos...


Hasta aquí el Musée de l'Orangerie... La otra cita es el Musée Rodin, dedicado, como os podréis imaginar, a las esculturas de Auguste Rodin. Lo genial de este museo es que aunque hay dos edificios en los que se puede entrar y ver las pequeñas figurillas y algunos cuadros de pintores muy famosos, lo importante es el jardín. Porque es en el jardín donde están las grandes esculturas de Rodin, expuestas a la intemperie. Vimos el famoso Pensador pero también otras obras que no conocía pero que me encantaron igual. De todas formas ahí está la foto de rigor haciendo el paripé:

Aunque no parece que esté pensando cosas muy profundas
Estando allí iba recordando la pelea que tenían en Midnight in Paris sobre quién era la mujer y quién la amante de Rodin y me hizo mucha gracia porque después de todo resulta que la amante, Camille Claudel, también esculpía y lo hacía muy bien además. Algunas de sus obras estaban expuestas en el interior del edificio y aluciné especialmente con unas piezas talladas directamente en piedras preciosas... Si la pintura ya me parece un reto insalvable, la escultura está más allá de cualquier duda, sería completamente incapaz de talar nada directamente de la piedra sin cometer ni un solo fallo... En realidad, la historia de Camille también es de lo más interesante con su amorío con Rodin y demás pero creo que ya me he enrollado lo suficiente sobre arte hoy.

Es ónice o mármol u ónice de mármol (no consigo encontrar
qué piedra es, en inglés se llama "onyx marble") pero en cualquier
caso se ve a simple vista que es una piedra difícil de tallar
Y hasta aquí nuestra propia versión de Midnight in Paris. ¿Qué os ha parecido? ¿Conocíais a Laurencin o a Satine? ¿Os gusta Monet? ¿Quizá Rodin? ¿Camille? Tengo ganas de rebuscar mis antiguos apuntes de historia del arte.

jueves, 23 de mayo de 2013

Reportaje fotográfico: definición gráfica de desorden

Quizá habéis notado cierta disminución en el ritmo de publicación de entradas del blog. Llevo días queriendo publicar una entrada sobre París (de esas que tanto os gustan sí) pero no consigo acabarla y por pura obstinación que no quería publicar nada antes de finiquitarla. Pero en busca de mi inspiración perdida he decidido enseñaros el estado actual de mi habitación que es un poco un reflejo de mi caótica mente.


No es como si mi cuarto hubiera estado nunca particularmente ordenado pero en los últimos tiempos ha ido a peor sin remedio aparente. Como veis en esta foto, nada más abrir la puerta se encuentran varios montones de cómics repartidos entre el suelo (delante, sobre la bolsa de plástico, debajo de la silla, dentro de bolsas, más atrás, sobre una caja de cartón), una silla que me traje a la habitación expresamente para usarla de "mesita" y en el mueble del fondo. Esto limita sobremanera mi movilidad por la habitación y tampoco es que me quede mucho más sitio ya... tendré que hacer otro envío en cajas al sótano.


Girando a la derecha tenemos mi "escritorio" al que nunca doy uso como tal. Es una amalgama de mierda y cosas que uso con regularidad y que milagrosamente encuentro cuando rebusco un poco. Abajo de todo diría que hay algunas libretas a medio usar y bolis que no sé si funcionan. Por ahí se ve también el cable para cargar el ipod... y también tengo los pocos pendientes que utilizo por ahí perdidos. La principal y más importante función de la lámpara es aguantar peluches (cuelgan de ella 4 ahora mismo). Se intuye que debajo del escritorio hay más mierda y así es: cosas de la uni (eso amarillo es un tocho de bioquímica que me costó más de cien euros y que no uso nunca), cajas con cómics, un mueblecito con más mierda... y más abajo aun suelo tener un montón de pantalones a medio usar. En la esquina de la foto se ve mi querida compañera: la caja de pañuelos. Que se encuentra encima de una torre de cómics que, a su vez, se encuentra sobre una caja que... contiene cómics.


Levantando un poco la mirada está la estantería que creo que ya os enseñé una vez. Como podéis ver, hay peluches repartidos por TODA mi habitación arrinconados entre tantos cómics. Esas barras de pegamento no sé por qué están ahí y no recuerdo usarlas nunca. Por ahí arriba asoma el tablero de ajedrez de la antología CLAMP...


Si nos fijamos en la pared del fondo observamos... más cómics. Y más peluches. Saturación. Hace muchos años que tengo ese marco de fotos tan mono y nunca encuentro el momento de ponerle fotos... Se me da muy bien postergar las cosas. En ese mini mueble de colorines tengo mini libretas que nunca uso, cables para cargar cosas y... no sé ni lo que tengo xD He tenido que levantarme a abrir los cajones porque ni me acordaba: OMG, subrayadores que no funcionan y collares y pulseras que dudo que me vuelva a poner nunca. Asoman por ahí imágenes de Naruto, One Piece y Bleach, me siento muy tard ahora mismo.


En esa misma pared pero más arriba y a la derecha tengo... ¡más cómics! Y un espejito que utilizo para saber dónde ponerme los pendientes porque tengo varios agujeros (no son para piercings) en cada oreja pero solo uno abierto en cada y tengo tendencia a hacerme bastante daño si no miro ^^u Y ahí está el thousand sunny que de momento parece que aguanta bien el paso del tiempo.


Y aquí está la superficie más importante de toda mi habitación: la cama. Donde lo menos relevante que hago es dormir. Básicamente la utilizo de sofá y de mesa, la uso para apilar cosas, para amontonar peluches, para dejar apuntes, como soporte para el portátil cuando no lo son mis piernas... es a la vez la silla y la mesa que no tengo y que necesito para mis quehaceres universitarios. Suele ser un incordio vaciarla para irme a dormir y tardo un ratillo todos los días.


Y para acabar, dando media vuelta y dispuestos a salir de mi habitación está el rincón de los zapatos que, en realidad, son todo... ¿deportivas? Llevo todo mi vida refiriéndome a ellas como "bambas" pero parece que eso es una catalanada (y encima se ve que en catalán la palabreja se escribe con "v" así que en fin).

Y esto todo queridos seguidores míos. Al final he conseguido suplir la falta de photoshop con power point, cómo no se me ocurrió antes. Próximamente retomaré las entradas con contenido, seguro que me llevan menos tiempo que esta.

martes, 21 de mayo de 2013

Ookami Shoujo to Kuro Ouji 2.0: DECEPCIÓN

No sé si recordaréis la entrada que hice en verano del año pasado sobre este shôjo actualmente en curso en Japón. En aquella ocasión os conté lo perverso que era Sata y lo masoca que era Erika y como, a pesar de todo, el manga resultaba de lo más adictivo.

Hace unos días me acordé de esta historia y decidí retomar su lectura suponiendo que habría un puñado de capítulos disponibles más. Me alegré mucho al encontrarme con 10 capítulos nuevos y enseguida me puse con su lectura. Solo fui capaz de llegar hasta el tercer capítulo (el 15º).

Un shôjo que prometía y que divergía en algo del resto ha acabado tan lleno de clichés que llega un punto en que no puedes seguir pasando las páginas. Y el principal error tiene nombre: Nozomi Kamiya.

Qué guapo (y malo) soy y qué tipo tengo
Este chico nuevo es una especie de playboy que intenta ligar con cualquier ser femenino que se le ponga delante de las narices. De hecho, su primer target es la misma Erika (cómo no) hasta que se entera de que tiene novio. PERO el problema viene cuando se entera de que su novio es Sata. A partir de entonces la historia se vuelve más o menos así: Nozomi intenta por todos los medios convencer a Sata para que lleve la misma vida que él, esto es liándose con una tía distinta cada vez y gozando de su belleza y juventud. Dos capítulos de más de 40 páginas de eso. Sin más. De verdad. Un tío guapo intentando que otro tío guapo sea tan playboy como él porque NO COMPRENDE que desaproveche lo bueno que está saliendo con una chica tan vulgar (le llama de todo a la pobre Erika por cierto). Lo del típico bishônen mujeriego lo puedo entender. Pero de ahí a que intente arrastrar a otro a su camino... ¿Tan obcecado está con la idea que no se da cuenta de que si Sata se pusiera a ligar como él compartirían nicho y le costaría más encontrar chicas disponibles? ¡Es pura competencia! Y el chico es pesado pero pesado pesado eh? De verdad, qué pesadilla, al acabar de leer los 3 capítulos de ese arco mi mente estaba destrozada.

Lo típico vamos
Después de esto la autora explota varios clichés: son los cumples tanto de Erika como de Sata (con pocos días de diferencia), San-chan y Sata se dan un beso accidental (a lo shôjo style, tengo que hacer un TM de esto), aparece de repente la hermana mayor de Sata y, de alguna forma, Erika acaba yendo a casa de la familia de Sata y conoce a su madre, a juzgar por las imágenes (aquí ya había dejado de leer) parece que con su corazón puro e inocente consigue arreglar la relación entre Sata y su madre (que, por supuesto, se llevaban mal) y, finalmente, en el último capítulo disponible, tanto Erika como Sata acaban trabajando en un Maid Café (mira tú, otra entrada para TM).

Así que, como veis, estoy muy terriblemente decepcionada con este shôjo y me da mucha pena que haya acabado así pero aun guardo algo de cariño a los primeros y surrealistas capítulos. Espero que la autora no la alargue mucho más aunque me temo que no la acabará hasta que los protagonistas acaben la secundaria así que auguro tres o cuatro tomos más todavía.

Lo que me escama es que no se me ocurre qué más puede pasar en este shôjo así que deduzco que la autora va a seguir tirando de clichés hasta que le dejen y eso significa meter a otra chica más en la historia para liar la cosa, quizá alguna ex de Sata, también es de esperar que le busque un novio a San-chan... pero lo que parece más probable es que cree un accidente super trágico de la nada que le dé dramatismo al manga y permita un final contundente. Arg, los acontecimientos trágicos, de eso llevo queriendo hacer una entrada desde hace meses pero el problema es que serían todo spoilers u.u Ah, y para acabar, unos cuántos capítulos en los que la prota de pronto se dará cuenta de que no sabe qué hacer al acabar la secundaria y... en fin, lo decidirá.