Mis grandes conocimientos sobre la música se limitan a que una blanca dura el doble que una negra y que un acorde es cuando tocas varias notas a la vez. Y algo que me gusta mucho del manga, y sobre todo de este tipo de mangas tan monotema, es que consiguen que algo de lo que no tenías ni idea te acabe fascinando.
Yo no tengo oído musical ni lo voy a tener nunca y no sé tocar ningún instrumento y, a estas alturas, como mucho podría aprender de forma
amateur si tuviera tiempo, dinero y ganas. Pero da igual lo poco implicada que yo esté en el mundo de la música y, en especial, de la música clásica.
Shinichi Chiaki es un estudiante de lo más talentoso en el conservatorio de Momogaoka, su padre es un pianista famoso en todo el mundo y, cuando era pequeño, conoció al mismísimo Sebastiano Vieira, un director de orquesta aclamado mundialmente. A pesar del talento de Chiaki tanto para el piano como para el violín, lo que él realmente quiere ser en el futuro es director de orquesta (como su estimado profesor Vieira) pero su condición le impide cumplir su sueño. Debido a una experiencia traumática en la infancia, le tiene pánico tanto a viajar en avión como en barco y puesto que vive en Japón, se encuentra confinado en su país por lo que no puede recibir una educación musical excelente ni reencontrarse con Vieira ya que para eso tendría que viajar a Europa, la cuna de la música clásica. Todo esto le hace sentir una gran frustración que acaba pagando con su profesor en el conservatorio, considerado como el mejor y propiciando su mala fama. Es en plena amargura y estando borracho cuando conocerá a Megumi Noda, conocida como Nodame, la cual le cambiará radicalmente la vida... lo quiera él o no.
La música es el tema dominante durante los 25 tomos (si contamos el
Opera Hen) pero los personajes se comen todo lo demás. Algo que me llama mucho la atención de este josei es que comienza con Shinichi y no con Nodame. Estamos acostumbrados a que las historias destinadas a mujeres comiencen con LA protagonista poniéndonos en situación pero en Nodame no es así, todo lo contrario, Shinichi siempre acaba tomando las riendas y, aunque la protagonista sea Nodame, en ese sentido es un manga muy plural.
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| Lo cierto es que estoy un poco enamorada de Chiaki |
En realidad, a lo largo de todos esos tomos se presentan decenas de personajes y a todos se les coge cariño con facilidad y se les recuerda aunque no vuelvan a aparecer en 10 tomos. Creo que
Tomoko Ninomiya sabe crear personajes muy reales, con defectos, manías y preocupaciones y con eso ya se ha ganado a sus lectores. Y que pasen tantos personajes por las viñetas de este manga aunque sea solo de forma temporal, es otra prueba más de lo realista que resulta la historia ya que, en la vida real, vamos conociendo a muchísima gente pero a la gran mayoría ya no la volvemos a ver o no interactuamos tanto con ella como nos gustaría.
Y hablando de secundarios,
los personajes tienen familia. Madres y padres, hermanos, tíos, primos, abuelos, cuñados... Es fascinante que la autora se haya preocupado de dar familia a todo el mundo de forma coherente. Además, a Tomoko Ninomiya se le da bien caracterizar edades por lo que hay desde niños hasta ancianos y ninguno se hace raro. Es más, es el tipo de autora que sabe dotar de diferentes edades a los mismos personajes con lo que los flashbacks no son un problema para ella. El dibujo de esta mujer puede parecer feo o simplista pero la verdad es que se ha convertido en uno de mis favoritos porque es de lo más personal y realista (a su manera).
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Y hay MUCHOS personajes que NO salen
en esta imagen |
Nodame no deja de ser un manga sobre detalles debajo de varias capas de excentricidad y de muchos conciertos, ensayos y lecciones gratuitas sobre música. Y con esto me vuelvo al tema de la música, no dejan de mencionarse nombres de compositores y de sus piezas más ilustres y en los primeros tomos de la edición española, al final siempre hay un par de páginas dedicadas a conceptos más "musicales" en los que Noemí Cuevas
recomienda que escuchemos todas las partituras que tocan los protagonistas. Yo confieso que no las busqué todas porque me leí Nodame de forma tan fulminante y durante tantos trayectos en bus y en tren que no tuve oportunidad de hacerlo pero las que sí escuché me gustaron mucho.
Nodame Cantabile es esa clase de manga extremadamente centrado en un tema que a priori no te interesa nada o del que no tienes ni idea que aun así te absorbe. Me pasó con
Subaru y el ballet (
seinen), con
Crimson Hero y el vóley (
shôjo), con
Bakuman. y los mangakas (
shônen) y ahora con
Nodame y la música clásica (
josei). Engancharte a una historia que versa sobre algo que desconoces totalmente tiene mucho mérito por parte de la autora. Y, como siempre, me gusta mucho lo que se documenta esta gente ya que Tomoko Ninomiya comenta que es una negada con la música en más de una ocasión (o eso creo vaya, no soy muy amiga de los free-talks pero me suena de haber leído eso de pasada más de una vez en varios tomos).

Creo que Nodame tiene dos partes bien diferenciadas en lo que a argumento se refiere. La primera tiene lugar en Japón y se centra en presentar a todos los personajes principales, en sentar las bases de la relación entre Nodame y Shinichi y en el inicio de la carrera de ambos. Shinichi decide al fin tomarse en serio lo de la dirección de orquesta y Nodame se centra un poquitín (es casi imperceptible eh?) y madura lo suficiente como para querer darle una oportunidad al piano. Y no os hablo de la segunda por si acaso alguien considera que es spoiler. Aunque es un poco de lo mismo pero venido a más (y hasta aquí puedo leer).
Ah, también quería hacer un inciso sobre el
Opera Hen. No esperéis de este tomo nada más allá de lo que ocurre al final del tomo 23. Es más bien como una historia extra que se descontroló hasta convertirse en más de 300 páginas y en la que un nuevo instrumento toma relevancia: la voz. Porque, como indica su nombre, este tomo doble trata sobre los ensayos para una ópera y de como hay muchas cosas que se tienen que tener en cuenta a parte de la música en sí como el vestuario o la coreografía. Y bueno, al estar ubicado temporalmente después del final del manga regular, los personajes siguen un desarrollo normal acorde con lo sucedido al acabar éste.

El amor en este josei es prácticamente nulo, la historia se centra más en el desarrollo personal/profesional de los protagonistas, y quiere abarcar demasiados personajes, años, ambientes y conocimientos como para dejar espacio para "todo" lo demás. Y aun así, adoro la relación entre Shinichi y Nodame. Comienzan como stalker y acosado respectivamente pero... no sé, algo crece entre ellos, MUY LENTAMENTE, decrece, se da varios golpes por el camino... pero, de alguna forma, tiran hacia delante juntos. Me fascina su historia.
Y hablando de amor, este manga es de lo más suave. Para los que asociéis josei con sexo sin censura ya os podéis ir olvidando del tema que en Nodame se pueden contar los besos con los dedos de una mano. Reconozco que eso ha sido algo frustrante, no esperaba que se pasaran el día en la cama ni nada parecido pero puesto que el manga es bastante maduro y realista pues esperaba que la autora también enseñara algo más en ese aspecto pero en fin, no existe el manga perfecto.
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| I CAN'T |
Pero la mejor es, sin duda,
Nodame. Nuestra querida Megumi Noda está loca, tiene síndrome de diógenes, no se ducha, no limpia, no sabe cocinar, es incapaz de ceñirse a la partitura, hace lo que le da la gana siempre, es una pervertida, le hace fotos a Chiaki a escondidas (y las colecciona con amor), es una acoplada, no sabe hacer casi nada, no se toma nada en serio, hace ruiditos extraños, pone caras raras cuando toca y es otaku hasta la médula. Es una persona a la que nadie en su sano juicio querría acercarse y, aun así, enjaulada en el papel, no puedes evitar quererla.
Mi entrada/reseña ha sido genuinamente caótica, siguiendo los pasos de Nodame, para que vayáis entrando en materia ;)
En realidad me podría pasar horas escribiendo sobre este manga porque, como decía, hay demasiadas cosas, demasiados personajes y demasiados tomos. Pero voy a acabar citando tres detalles que me han gustado especialmente.
El primero es que en cierto capítulo de cierto tomo, para hacer referencia a lo SUCIA que es Nodame, la autora se tomó la licencia de dibujar los microorganismos de
Moyashimon en un par de páginas, con una leyenda en los márgenes de las páginas explicando cuál es cuál y qué hace y con el correspondiente copyright en el inferior.
El segundo es que esta mujer sabe hacer fondos e ilustra muy bien y ha sabido reflejar muy bien el aire europeo de las grandes capitales. Muchos edificios históricos y detalles que hacen aun más entretenida la lectura.
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| déjà vu |
El tercero y último, que dado que la cuna de la música clásica está en Europa, durante todo el manga está patente el poco peso que puede tener Japón en el panorama mundial de ésta y que hay varios diálogos (a veces SIN TRADUCIR) en alemán o francés. Como dice la autora: "si no sabéis francés, así os sentiréis como Nodame en esta escena".
Se nota que a Tomoko Ninomiya le va el humor y es que Nodame Cantabile tiene mucho de comedia. Y lo fantástico del asunto es que a mí no me suele gustar el humor japonés pero con Nodame me he reído a carcajadas más de una vez.
Voy a dejar de escribir antes de que me salte el límite de blogger pero antes de despedirme de vosotros (gracias por leer hasta aquí campeones) debo hacer una mención especial a Kuroki (el azul verdoso, lo adoro, mucho, me encanta) y a Mine (que es su antítesis y es odioso a veces pero lo adoro también, me encanta cuando se junta con Nodame).
Lo último que os quiero decir es que, por supuesto, recomiendo este manga. Independientemente de si habéis leído o no algún otro josei antes, independientemente de si os gusta la música e independientemente de si os gusta el manga. Creo que vale la pena que le deis una oportunidad. Es una lástima que vendiera tan mal.