martes, 15 de enero de 2019

[Nuevas lecturas] Perfect World

Perfect World es uno de esos manga que estuve dudando sobre si comprar o no en francés tras una intensa promoción en redes sociales por parte de Akata. Sinceramente, no esperaba que ninguna editorial se interesase por este título tanto por su temática como demografía (que no voy a decir porque por segunda semana consecutiva me mantengo fiel a mi propósito de año nuevo), augurando malas ventas; de hecho, algo parecido pensarían en ECC para decidir disminuir la calidad de la edición a cambio de bajar el precio. Cuando fui a la tienda casi no me podía creer que costara 6,95€, ¿cuál fue la última vez que comprasteis una novedad a ese precio?


Tras varios años sin tener noticias de él, Tsugumi se reencuentra con su amor de instituto, Itsuki, en una cena de empresa. Esta reunión inesperada termina de forma abrupta cuando Itsuki decide marcharse antes de hora y revela que utiliza silla de ruedas; tras un accidente, sufrió una lesión medular y quedó paralítico. Tsugumi no sabe cómo reaccionar ante la noticia y se debate consigo misma intentando aclarar si los sentimientos que Itsuki ha despertado en ella se deben al resurgir de antiguo amor no correspondido o a la mera compasión.

La premisa me parece sencillamente espléndida. Creo que las discapacidades en general, tanto físicas como intelectuales, se suelen ignorar en la ficción con contadas excepciones, como por ejemplo Real o A silent voice. La protagonista indiscutible de Perfect World, Tsugumi, se enamora de un hombre con una lesión incurable que le obliga a ir en silla de ruedas. Con este punto de partida, Rie Aruga va hilando la consolidación de una relación adulta. Y, si se quedara aquí, quizá con un par de tomos hubiese podido dar la historia por terminada pero la mangaka va muchísimo más allá.


Puede que la consecuencia más obvia de este tipo de lesión sean las limitaciones de movilidad en el día a día: imposibilidad de subir escaleras, de acceder tanto a lugares turísticos, como a locales no habilitados como a ciertos vehículos. Sin embargo, la autora ha llevado a cabo una labor de investigación en profundidad por lo que puede desarrollar problemas secundarios a la lesión como el síndrome del miembro fantasma, la incontinencia, las escaras, las heridas e infecciones derivadas de la falta de sensibilidad... Temas que discute ya desde el primer capítulo permitiéndonos aprender junto a Tsugumi las implicaciones reales de este tipo de discapacidad.

Pero, por supuesto, es la relación romántica entre Tsugumi e Itsuki la protagonista en esta historia por lo que en seguida se presentan una serie de dilemas éticos y sociales sobre los inconvenientes de empezar a salir con una persona con una discapacidad, recordando siempre que en la sociedad japonesa no se acepta demasiado bien que una mujer que roza la treintena no se haya casado ni tenga hijos todavía. Me parece brillante como ambos protagonistas se martirizan porque sienten que son una carga para el otro: Itsuki había tomado la determinación de no amar para no condenar a un ser querido a tener que cargar con su discapacidad mientras que Tsugumi se sienta una inútil y una ignorante por no saber lidiar con las necesidades de Itsuki cuando debería ser ella un pilar sobre el que sostenerse en momentos de debilidad. Esa forma de mortificarse es terrible pero refleja bien las inseguridades de una pareja que comienza.


Uno de los motivos para querer tirarme a la piscina con Perfect World es que se publica en las páginas de la Kiss, la misma revista que vio nacer a varios de mis manga favoritos como Nodame Cantabile y Eres mi mascota junto con obras célebres de Akiko Higashimura, como Kuragehime y Tokyo Tarareba Musume, que me muero de ganas de leer *cofcof* De hecho, me basta con haber leído los dos primeros tomos de Perfect World para cerciorarme una vez más de que la marca Kiss es un sello de calidad por sí misma.

5 comentarios:

  1. Y por fin se ha publicado un manga que llevo esperando años que se publique en España. Yo sí tenía esperanzas que se llegara a publicar aquí, y pensaba que si no lo hacía era más por su demografía que por la temática. Pero también podría equivocarme, Otouto no Otto sigue en el limbo.


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    1. Supongo que es mejor centrarse en lo positivo, que es que haya salido, y no darle más vueltas... tema demografías, me hace gracia porque en Francia el "josei" no existe oficialmente y se vende como "shojo" sin darle más vueltas (que no le veo sentido pero si lo hacen será que les funciona). Sobre Otouto no Otto ¡espero tener noticias durante 2019!

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    2. es muy raro, no existe pero luego en páginas como manganews o la propia de Akata ponen la etiqueta de Josei. Yo también espero que hayan noticias.

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  2. ya no se la de años que hace que oigo hablar de este manga, la premisa me parece bastante interesante y por lo que dices parece que empieza bien... pero me esperaré a ver si mantiene el nivel a medida que avance antes de intentarlo!

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    1. Hombre de poca fe... pues más que vas a tardar en disfrutar de la historia entonces n.n

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