jueves, 20 de julio de 2017

Giant Days

Fandogamia empezó a abrirse camino en el mundo del cómic hace ya tres años. Desde entonces, han venido licenciando una mezcla de lo más heterogénea de títulos incluyendo tebeos (españoles), BDs (francobelgas), cómic (americano) y, por supuesto, manga. Aunque he seguido con interés sus licencias y, de hecho, compré tanto el primer tomo de Corazón de Melón como el Sketchbook de Xian Nu porque ya sabéis que soy una fan incondicional de este par de artistazas, el resto de títulos de la editorial no acababa de llamarme la atención. Hasta que vi la portada de Giant Days y dieron con la tecla.


Susan, Esther y Daisy acaban de comenzar la universidad y enseguida se han hecho amigas. Les emociona su nueva vida en la residencia pero, a la vez, no tienen ni idea de la que se les viene encima. Amargos reencuentros, rupturas dolorosas, experimentación insospechada, un gripazo psicodélico y mucho mucho más en apenas las primeras semanas tras el comienzo de curso.

Hacía una barbaridad que no leía cómic americano, tengo tanto manga pendiente que siempre me cuesta encontrar un momento para echarle un ojo a un mercado que a estas alturas me parece inabarcable. Pero los CM de Fandogamia me hicieron un favor a base de spammear día sí día también sobre la inminente salida de este lanzamiento. Estaba ya medio convencida para echarle el guante a Giant Days cuando desde la editorial española subieron el primer capítulo gratis. Y ahí ya supe que tenía que estar en mi estantería.


Soy incapaz de escoger entre Susan, Esther y Daisy. Susan es la voz de la razón y el sentido común, la estudiante de medicina con los pies en el suelo pero que en realidad desborda malhumor por todos sus poros, sufre una adicción a la nicotina muy mal llevada y un revanchismo pueril. Esther viene a ser una versión crecidita de dos personajes que me llevaban de cabeza cuando era adolescente: Emily the Strange y Raven (de Vampire Kisses); una chica gótica con una propensión natural al drama, extrovertida, segura de sí misma... Mientras que Daisy es la típica chica reservada, tranquila e inocente, que una vez entra en la universidad no tiene medida y no sabe dónde poner el límite. Me maravillan estas tres porque si desordeno sus cualidades y las reagrupo a mi antojo obtengo algo muy parecido a lo que fue mi núcleo de amigas durante la universidad.

Tiene un ritmo increíble, se nota mucho el origen como webcomic ya que cada página es un mundo en sí misma, no hay una sola viñeta desaprovechada. Todos los personajes tienen su miga, no solo las tres protagonistas. En tan solo cuatro capítulos el autor se las arregla para abordar la orientación sexual, el feminismo mal entendido, el consumo de drogas, el peligroso alcance de las redes sociales... con un guiño sublime a las fotocopias de fotocopias de los noventa. Está el cómic lleno de réplicas ingeniosas, incluyendo un recordatorio de por qué no hay que tomar antibióticos cuando se pilla un resfriado (gracias gracias gracias). En fin, canela en rama.


Para suerte o desgracia, Giant Days se lee solo, cuando te quieres dar cuenta has llegado a la galería de portadas del final y estás gritándole a Fandogamia vía redes sociales cuándo van a sacar el siguiente porque este primer tomo sabe a poco y deja con muchísimas ganas de más. Os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo al menos al primer capítulo subido gratuitamente, se lee a la velocidad de la luz y es la mejor de las muestras de lo que encontraréis en Giant Days.

martes, 18 de julio de 2017

... después de la lluvia

Koi wa Amaagari no You ni es el título real de este manga pero, sinceramente, creo que la mayoría de vosotros tenéis las mismas nociones de japonés que yo (o sea, ninguna) así que me parecía absurdo poner el título en rōmaji. La siguiente opción era tirar de traducciones oficiales (y extraoficiales) al francés o al inglés pero eso sería incluso más absurdo que la primera opción. «Love is like after the rain» es la traducción más fiel pero en las lenguas románicas chirría tanto que para la licencia francesa lo dejaron simplemente en «après la pluie»... y al final he optado por hacer prácticamente lo mismo en castellano con el añadido, muy sutil, de unos puntos suspensivos a modo de prefijo para intentar representar ese "amor" del título original.


Akira Tachibana tiene 17 años, trabaja en un restaurante familiar por las tardes al salir del instituto, tuvo una lesión que le hizo abandonar el atletismo y está enamorada de su jefe, de 45 años. No puedo añadir nada más a esta sinopsis porque os estaría engañando, ese es todo el argumento de Koi wa Amaagari no You ni. Y, por mucho que se publique en una revista seinen, no os llevéis a engaño, tiene el mismo ritmo que Kimi ni Todoke así que, aunque acumula ya ocho tomos recopilatorios, no ha habido ningún avance significativo en el desarrollo de ningún personaje ni tampoco de las relaciones que se establecen entre ellos.

¿Y una premisa tan simple da para tantos capítulos? No lo dudéis. Jun Mayuzuki se desenvuelve con maestría en una narración muda, visual, con escenas llenas de sutilezas, donde el lector pueda sumergirse en los sentimientos que destilan sus múltiples silencios. Es muy posible que tengan más diálogo los secundarios que la pareja protagonista, formada por la meditabunda Akira y el reflexivo Kondou que, como mucho, se pierde en monólogos internos. Si los silencios están ahí para emocionarnos, los diálogos son para hacernos reír, con múltiples referencias y gags.


Lo de que una estudiante de instituto, menor de edad, se enamore perdidamente de un señor de cuarenta y tantos tacos que, además, está divorciado, tiene un hijo, no ha prosperado nada a nivel profesional, al que se le cae el pelo y, encima, súper ruidoso cuando estornuda (que tengo entendido que en Japón es de muy muy muy mala educación), suena mucho a punto de partida absurdo irreal idealizado. Y lo es pero, a mi parecer, está enfocado de una forma muy acertada, alejándose de lo que podría haber sido más hentai que otra cosa. La gracia de Después de la lluvia es que Kondou es incapaz de procesar la declaración de amor de su subalterna, no entiende qué ha visto en él y en ningún momento se plantea una relación con ella. De ningún tipo que no sea la estrictamente profesional. Como adulto con responsabilidades que es, y con su experiencia amorosa fallida, tiene muy claro que no está para esos trotes y sus pensamientos giran en torno al qué dirán y en cómo huir de la situación hasta el punto que ni siquiera se plantea si siente algo por Akira.

Paralelamente a la (no) relación entre ambos, la autora dibuja pinceladas de la lesión de Akira, de lo que le gustaba correr, de lo importante que era en su vida y de lo vacía que quedó al tener que renunciar al deporte. Es una forma casi poética de contarlo porque nunca nadie habla del tema pero a la vez está muy patente en los múltiples planos a la cicatriz que le quedó tras la operación, con todo lo que eso implica.


En cuanto a los personajes, es muy posible que Akira esté terriblemente mal construida y su amor espontáneo por Kondou es lo único que la sostiene como personaje por lo que, en mi opinión, queda un poco coja como protagonista que se supone que es. Se caracteriza por ser más bien introvertida, muy madura, distinta a sus compañeras de clase aunque luego tiene un montón de pequeños detalles para recordarnos que no deja de ser una adolescente que todavía cree en los amuletos que traen buena suerte en el amor y cosas así. Quizá es también que le falta una amiga del alma para hablar de tonterías típicas de la edad y eso la convierte en un personaje muy distante, difícil de comprender. Justo en el extremo opuesto está Kondou, muchísimo más humano y cercano, con sus reflexiones de señor que debe enfrentarse a la falta de concordancia entre lo joven que se siente y lo viejo que se ve frente al espejo.

Descubrí este seinen gracias a/por culpa de Javi, en una encuesta que hizo vía twitter para sondear el interés de varios manga inéditos por aquí. Me llamó tanto la atención el dibujo que no me pude resistir a la posibilidad de procrastinar... no me arrepiento de mi decisión. Os recomiendo este manga abiertamente si buscáis una lectura sencilla, fluida y divertida. Yo estoy resistiendo la tentación de comprarlo en francés pero si alguien se animase a licenciarlo en España me parece que sería ya incapaz de no caer en la tentación.

domingo, 16 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Ran y el mundo gris

Me he dejado para el final el mejor de los manga que he empezado a leer últimamente. Un seinen de 7 tomos que estuve a punto de comprar en francés, cuya licencia no esperaba para nada por estos lares y, menos aún, de la mano de la pequeña Tomodomo pero, visto en perspectiva, ¡qué otra editorial podía traernos tal joya a España!


Ran busca desesperadamente sus zapatillas Nike aunque le vayan muchas tallas grande mientras que Jin, su hermano mayor, se empeña en esconderlas. Cuando la madre de ambos hace acto de presencia, empiezan a ocurrir extraños fenómenos en el vecindario. A pesar de ser apenas una chiquilla, Ran tiene muchísimo potencial aunque va a necesitar que alguien le enseñe a controlarlo. Sé que es una sinopsis terrible pero la experiencia de leer este primer tomo sin tener ni idea de qué iba me resultó tan sumamente grata que no querría estropeárosla...

Pensad en las historias de magical girls de vuestra infancia. O en la magia tan particular que destilan la mayoría de obras del colectivo CLAMP. En los personajes arrolladores, extravagantes y llenos de personalidad que protagonizan las películas de Ghibli. Añadidle un dibujo es-pec-ta-cu-lar. Ahora ya lo podéis meter todo en una coctelera y os saldrá algo parecido (aunque no tan bueno) a este primer tomo de Ran y el mundo gris.


En mi opinión, como ocurre en la gran mayoría de buenas historias, empiezas a leer sin entender nada de lo que está pasando (una sensación estilo Kimi no Na wa, para que me entendáis); motivo por el que me sigo resistiendo a redactar un resumen mejor. De hecho, acabas este primer tomo y te sigue faltando información básica, no es que se planteen preguntas para responder en futuros tomos es que Aki Irie ni siquiera proporciona los elementos necesarios para que te puedas hacer ninguna pregunta. Y por eso es una lectura que se disfruta tanto porque no tienes que pensar en absolutamente nada sino dejarte llevar por los dibujos increíbles, las viñetas que quitan el hipo y el carácter entrañable de Ran, tan inocente como tendrían que serlo todos los niños pequeños.

Con un montón de detalles aislados Aki Irie nos permite asomarnos a un mundo entero que, de momento, ofrece posibilidades infinitas. La narración secuencial, el dibujo, el carácter de los personajes, todo en este primer tomo es excepcional y huye de lo convencional. No sólo es entretenido y agradable de leer sino que, además, es totalmente impredecible.


A base de capítulos más o menos autoconclusivos, en este tomo encontraréis una presentación básica de personajes principales y poca cosa más. Está por ver si a partir del siguiente volumen siguen las travesuras de Ran o la cosa empieza a coger más sustancia (sospecho que será lo segundo). Pero, en cualquier caso, tengo pocas dudas sobre lo que me van a gustar todos los tomos de esta serie, hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien empezando a leer un manga. ¡Lo mejor de todo es que mañana mismo sale a la venta el tercer número!

sábado, 15 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] La respiración de Copérnico

Me desconcertó con Utsubora, luego me encandiló con En la misma clase y hasta me hizo cogerle simpatía a un personaje tan exasperante como Hara (Sorano y Hara). Cuando Milky Way anunció la licencia de la Colección Asumiko Nakamura me faltó dar palmas con las orejas porque ya no se trataba de licenciar una obra adicional de esta mangaka, sino cinco (de ahí lo de "colección"). Da inicio a esta recopilación La respiración de Copérnico, una historia que gira en torno a Trinos, el payaso de un circo algo peculiar.


Si bien En la misma clase (más bien una comedia romántica) y Utsubora (que tira hacia el terreno de lo ambiguo y lo perturbador) me sirvieron para catar los contrastes que es capaz de exhibir Asumiko Nakamura en su creación artística, no imaginaba que en La respiración de Copérnico iría mucho más allá, regodeándose en la miseria y la perversión humanas, en una historia que sencillamente revuelve las tripas y no puede hacer otra cosa que angustiar al lector. Casi me da miedo que algún niño se pueda sentir atraído por los colores de la portada y se encuentre con alguna salvajada al hojear el tomo.

Porque los artistas del Cirque du Soir son circenses de día pero se prostituyen de noche, siguiendo los designios del tiránico director de circo que, además de ejercer como chulo, se dedica a sodomizar a Trinos cuando le apetece. No son mucho más afortunados los demás, que se exponen a los deseos enfermizos de perturbados con extrañas filias (de verdad, no leáis este tomo si acabáis de comer o pensabais hacerlo en breve). 


Aunque puede que el personaje más turbio de todos sea el propio Trinos, incluso más que sus abusadores, atormentado por su pasado, aceptando su martirio en silencio; la autora no deja muy claro qué opinión le merecen las personas que le rodean, bien podría tener síndrome de Estocolmo o rasgos psicópatas a juzgar por sus nulas habilidades sociales y la inexpresividad constante que le caracteriza. Trinos arrastra su desdichada existencia sin destino aparente, no parece haber nada que le reporte felicidad, y se limita a ser el juguete sexual de unos y otros, quizá con la convicción de que lo que le reste de vida debe ser una penitencia.

Es esta historia pues extremadamente explícita... hasta el punto de que aparecen desnudos integrales de personajes masculinos sin connotaciones sexuales (exacto, aparecen penes, flácidos para más inri, ¡hasta en el punto de libro de regalo!). Y tan maravilloso me parece dicho atrevimiento como espantosa la realidad de que me tenga que sorprender por algo así. Evidentemente, el material NSFW va mucho más allá, con varias violaciones y BDSM bastante hardcore. Asumiko Nakamura viene, como decía antes, con ganas de revolver las tripas.

viernes, 14 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Mob Psycho 100

Tras el éxito (merecido) de One Punch Man, y por mucho que uno de los alicientes para acercarse a dicho shonen sea el dibujo espectacular de Yusuke Murata, es el humor de ONE lo que creo que ha contribuido definitivamente a su popularidad. Por eso mismo, y por mucho que el dibujo tire de espaldas de malo que es, me intrigaba mucho echarle el guante a Mob Psycho 100... incluso a pesar de la acogida tan crítica que ha tenido su publicación en España.


Shigeo Kageyama, alias Mob, no es un estudiante de secundaria cualquiera. A pesar de que su presencia y carácter resultan de lo más anodinos para todos los que le rodean, tras su mirada inexpresiva y su corte de tazón se esconde un poderoso esper o psíquico. Tan desmesurado e incontrolable es su poder que a pesar de vivir una etapa tan crucial de la vida como es la adolescencia, se ve obligado a reprimir constantemente sus emociones y sentimientos por lo que pudiera pasar si diera rienda suelta a sus frustraciones (un poco como la antítesis de Haruhi Suzumiya). Su cualidad de esper no va acompañada de la más mínima astucia, autoestima o ambición por lo que deja pasar sus días lamentándose (sin mucho énfasis) por no ser más atlético y no saber llamarle la atención a la chica que le gusta. Además, ocupa su tiempo libre ayudando a un conocido psíquico (que no es más que un impostor) a exorcizar espíritus malignos.

Tanto One Punch Man como Mob Psycho 100 empezaron a publicarse en 2012 y, paradójicamente, ONE explota exactamente la misma fórmula en ambas historias. Tanto Saitama como Mob tienen un poder sobrenatural, innato, que no puede compararse al de aquellos que los rodean. Por lo demás, no son muy buenos en las interacciones sociales y no le dan ningún crédito a sus propios poderes siendo ambos de carácter más bien holgazán. No importa la potencialidad de su poder o su alcance, son incapaces de sacar ningún tipo de provecho a sus habilidades.


Si en algo sí se diferencian claramente es, como decía, en el dibujo. Como creo que no puedo ser lo suficientemente enfática para describiros cómo de malo me parece (la gente que ya se lleva las manos a la cabeza con el grafismo de Ataque a los Titanes imagino que se quedaría en el sitio si llegase a hojear Mob Psycho 100), os he dejado la viñeta de rigor. En realidad, tiene mérito que ONE haya conseguido publicar algo así y mantenerlo en el ránking durante mínimo cinco años acumulando más de catorce tomos y hasta un anime. Aunque claro, enfocándolo desde otro ángulo, me cuesta imaginar cómo una historia así puede alargarse tanto manteniendo el interés...

Este primer tomo no está mal, choca mucho al principio y cuesta meterse en la dinámica absurda pero es una lectura divertida a su manera. Creo que merece la pena echarle un vistazo sólo por lo raro que es pero a la vez hay que ir cargado de paciencia para enfrentarse a sus niveles de absurdidad. En resumen, ni es un manga para todo el mundo ni uno de esos títulos que comprarías sólo por la portada. Mob Psycho 100 ha sido, sin duda, el manga más difícil de reseñar de toda la tanda semanal.

jueves, 13 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Immortal Rain

Con esta entrada llego al ecuador de la semana y de las nuevas lecturas haciendo doblete con Milky Way Ediciones. En esta ocasión vengo a hablar casi casi de un milagro ya que no consigo recordar cuál fue el último shôjo, de temática fantástica, de más de 10 tomos y cuya publicación comenzara en Japón en el siglo pasado que alguna editorial se ha dignado a licenciar y publicar en España (recientemente quiero decir).


Se rumorea que existe un hombre inmortal, Matusalén, que ha vivido más de 600 años, al que es imposible matar. Se ofrece una generosa suma de dinero por su cabeza por lo que todos los cazarrecompensas van tras él. Incluida Machika que, a pesar de tener sólo 14 años, está dispuesta a dar caza al misterioso inmortal, siendo Matusalén la única presa que huyó de las garras de su abuelo, el legendario Zol, al que conocían como ángel de la muerte. Sin embargo, cuando por fin está frente a frente con él, las cosas no acaban de ir según lo planeado.

Dio la casualidad que empecé a leer Immortal Rain a la par que Tsubasa, el secreto de las alas y son dos obras tan y tan parecidas que no me veo capaz de hablar de una sin compararla con la otra (que sé que es una de aquellas reglas no escritas de la crítica pero me voy a ocultar tras mi etiqueta de amateur). Ambos son shôjos de los noventa, con protagonistas huérfanas, que están solas en un mundo post-apocalíptico, que se ganan la vida con su fuerza bruta, cuya vida da un giro de 180 grados debido a un hombre misterioso y que tienen que huir de malvadas organizaciones que hacen experimentos con humanos y acaban sin querer en una peregrinación incierta relacionada con algo de tinte sobrenatural. Hasta lucen looks parecidos, con pelo corto y, en general, poca ropa. Puede que la diferencia principal sea la relación entre los protagonistas ya que mientras que Raymon le tira la caña descaradamente a Kotobuki desde la página cero (no exagero, ya bromea con eso antes de que empiece el primer capítulo), la actitud de Matusalén hacia Machika es más bien paternalista (algo lógico por otra parte teniendo en cuenta la diferencia de edad).


Es muy posible que os suene el nombre de la mangaka Kaori Ozaki, siendo ésta la autora de sendos tomos únicos publicados también por MW: Los dioses mienten y El príncipe del mar. Aunque parece que han tenido muy buena acogida, ya comenté en su momento que el primero de ellos no me entusiasmó por lo que no le di ninguna oportunidad al segundo. Siguiendo esa lógica, la verdad es que no tiene mucho sentido que me haya embarcado en la compra de un manga de la misma autora que cuenta con 11 tomos pero la temática me pudo. En linea con lo que cabría esperar, la verdad es que este primer tomo me decepcionó bastante aunque fuera por motivos totalmente distintos a los de Los dioses mienten (que me pareció una historia demasiado gratuita, superficial, buscando la lágrima fácil).

Como ya me pasara con Tsubasa (por seguir con las comparaciones odiosas), es demasiado evidente que la autora era novata cuando ideó la historia de Immortal Rain. Resulta todo simplista, precipitado y mal hilado. No hay ningún asomo de justificación de por qué Machika cambiaría radicalmente de opinión sobre Rain de un momento a otro. A partir de este momento, que no es más que el punto de partida del manga, empieza una peregrinación al más puro estilo "shôjo de aventuras" sin ningún tipo de pilar sobre el que sostener una trama que, de momento, no existe. Rain es inmortal, no sabemos cómo ni por qué, parece muy afligido, mucha gente lo busca, Machika le va detrás como un perrito faldero, punto. Al menos en Tsubasa había un objetivo claro desde el principio...


Si me hubieran prestado este primer tomo para que me formase una opinión sobre la que basar mi decisión de comprarlo o no, es muy probable que no le hubiese dado una segunda oportunidad. Pero como es una historia con muy buena nota en mangaupdates, y ya tenía el primer tomo en la estantería, he continuado leyendo hasta el tercer tomo, que acaba de salir, y ya os avanzo que la historia da un salto cualitativo notable. Así que hago un poco de trampa y os lo recomiendo aunque no sea por este primer tomo precisamente.