viernes, 14 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Mob Psycho 100

Tras el éxito (merecido) de One Punch Man, y por mucho que uno de los alicientes para acercarse a dicho shonen sea el dibujo espectacular de Yusuke Murata, es el humor de ONE lo que creo que ha contribuido definitivamente a su popularidad. Por eso mismo, y por mucho que el dibujo tire de espaldas de malo que es, me intrigaba mucho echarle el guante a Mob Psycho 100... incluso a pesar de la acogida tan crítica que ha tenido su publicación en España.


Shigeo Kageyama, alias Mob, no es un estudiante de secundaria cualquiera. A pesar de que su presencia y carácter resultan de lo más anodinos para todos los que le rodean, tras su mirada inexpresiva y su corte de tazón se esconde un poderoso esper o psíquico. Tan desmesurado e incontrolable es su poder que a pesar de vivir una etapa tan crucial de la vida como es la adolescencia, se ve obligado a reprimir constantemente sus emociones y sentimientos por lo que pudiera pasar si diera rienda suelta a sus frustraciones (un poco como la antítesis de Haruhi Suzumiya). Su cualidad de esper no va acompañada de la más mínima astucia, autoestima o ambición por lo que deja pasar sus días lamentándose (sin mucho énfasis) por no ser más atlético y no saber llamarle la atención a la chica que le gusta. Además, ocupa su tiempo libre ayudando a un conocido psíquico (que no es más que un impostor) a exorcizar espíritus malignos.

Tanto One Punch Man como Mob Psycho 100 empezaron a publicarse en 2012 y, paradójicamente, ONE explota exactamente la misma fórmula en ambas historias. Tanto Saitama como Mob tienen un poder sobrenatural, innato, que no puede compararse al de aquellos que los rodean. Por lo demás, no son muy buenos en las interacciones sociales y no le dan ningún crédito a sus propios poderes siendo ambos de carácter más bien holgazán. No importa la potencialidad de su poder o su alcance, son incapaces de sacar ningún tipo de provecho a sus habilidades.


Si en algo sí se diferencian claramente es, como decía, en el dibujo. Como creo que no puedo ser lo suficientemente enfática para describiros cómo de malo me parece (la gente que ya se lleva las manos a la cabeza con el grafismo de Ataque a los Titanes imagino que se quedaría en el sitio si llegase a hojear Mob Psycho 100), os he dejado la viñeta de rigor. En realidad, tiene mérito que ONE haya conseguido publicar algo así y mantenerlo en el ránking durante mínimo cinco años acumulando más de catorce tomos y hasta un anime. Aunque claro, enfocándolo desde otro ángulo, me cuesta imaginar cómo una historia así puede alargarse tanto manteniendo el interés...

Este primer tomo no está mal, choca mucho al principio y cuesta meterse en la dinámica absurda pero es una lectura divertida a su manera. Creo que merece la pena echarle un vistazo sólo por lo raro que es pero a la vez hay que ir cargado de paciencia para enfrentarse a sus niveles de absurdidad. En resumen, ni es un manga para todo el mundo ni uno de esos títulos que comprarías sólo por la portada. Mob Psycho 100 ha sido, sin duda, el manga más difícil de reseñar de toda la tanda semanal.

jueves, 13 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Immortal Rain

Con esta entrada llego al ecuador de la semana y de las nuevas lecturas haciendo doblete con Milky Way Ediciones. En esta ocasión vengo a hablar casi casi de un milagro ya que no consigo recordar cuál fue el último shôjo, de temática fantástica, de más de 10 tomos y cuya publicación comenzara en Japón en el siglo pasado que alguna editorial se ha dignado a licenciar y publicar en España (recientemente quiero decir).


Se rumorea que existe un hombre inmortal, Matusalén, que ha vivido más de 600 años, al que es imposible matar. Se ofrece una generosa suma de dinero por su cabeza por lo que todos los cazarrecompensas van tras él. Incluida Machika que, a pesar de tener sólo 14 años, está dispuesta a dar caza al misterioso inmortal, siendo Matusalén la única presa que huyó de las garras de su abuelo, el legendario Zol, al que conocían como ángel de la muerte. Sin embargo, cuando por fin está frente a frente con él, las cosas no acaban de ir según lo planeado.

Dio la casualidad que empecé a leer Immortal Rain a la par que Tsubasa, el secreto de las alas y son dos obras tan y tan parecidas que no me veo capaz de hablar de una sin compararla con la otra (que sé que es una de aquellas reglas no escritas de la crítica pero me voy a ocultar tras mi etiqueta de amateur). Ambos son shôjos de los noventa, con protagonistas huérfanas, que están solas en un mundo post-apocalíptico, que se ganan la vida con su fuerza bruta, cuya vida da un giro de 180 grados debido a un hombre misterioso y que tienen que huir de malvadas organizaciones que hacen experimentos con humanos y acaban sin querer en una peregrinación incierta relacionada con algo de tinte sobrenatural. Hasta lucen looks parecidos, con pelo corto y, en general, poca ropa. Puede que la diferencia principal sea la relación entre los protagonistas ya que mientras que Raymon le tira la caña descaradamente a Kotobuki desde la página cero (no exagero, ya bromea con eso antes de que empiece el primer capítulo), la actitud de Matusalén hacia Machika es más bien paternalista (algo lógico por otra parte teniendo en cuenta la diferencia de edad).


Es muy posible que os suene el nombre de la mangaka Kaori Ozaki, siendo ésta la autora de sendos tomos únicos publicados también por MW: Los dioses mienten y El príncipe del mar. Aunque parece que han tenido muy buena acogida, ya comenté en su momento que el primero de ellos no me entusiasmó por lo que no le di ninguna oportunidad al segundo. Siguiendo esa lógica, la verdad es que no tiene mucho sentido que me haya embarcado en la compra de un manga de la misma autora que cuenta con 11 tomos pero la temática me pudo. En linea con lo que cabría esperar, la verdad es que este primer tomo me decepcionó bastante aunque fuera por motivos totalmente distintos a los de Los dioses mienten (que me pareció una historia demasiado gratuita, superficial, buscando la lágrima fácil).

Como ya me pasara con Tsubasa (por seguir con las comparaciones odiosas), es demasiado evidente que la autora era novata cuando ideó la historia de Immortal Rain. Resulta todo simplista, precipitado y mal hilado. No hay ningún asomo de justificación de por qué Machika cambiaría radicalmente de opinión sobre Rain de un momento a otro. A partir de este momento, que no es más que el punto de partida del manga, empieza una peregrinación al más puro estilo "shôjo de aventuras" sin ningún tipo de pilar sobre el que sostener una trama que, de momento, no existe. Rain es inmortal, no sabemos cómo ni por qué, parece muy afligido, mucha gente lo busca, Machika le va detrás como un perrito faldero, punto. Al menos en Tsubasa había un objetivo claro desde el principio...


Si me hubieran prestado este primer tomo para que me formase una opinión sobre la que basar mi decisión de comprarlo o no, es muy probable que no le hubiese dado una segunda oportunidad. Pero como es una historia con muy buena nota en mangaupdates, y ya tenía el primer tomo en la estantería, he continuado leyendo hasta el tercer tomo, que acaba de salir, y ya os avanzo que la historia da un salto cualitativo notable. Así que hago un poco de trampa y os lo recomiendo aunque no sea por este primer tomo precisamente.

miércoles, 12 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] To Your Eternity

Habiéndose publicado hace apenas un mes, To Your Eternity es el último "tomo #1" que he comprado, capricho inmerecido que me auto-regalo después de la montaña rusa que fue leer A silent voice (he hablado de todos los tomos de este manga en el blog pero estoy esperando a una relectura concienzuda para hacer una reseña propiamente dicha de la historia en su totalidad... algún día). Como he hecho con muchos de los títulos de esta semana, me lo compré sin tener ni idea del argumento, confiada en parte por el hype (aunque suela ser mal consejero) y los pocos tomos en su haber (que no me suponen un gran sacrificio ni económico ni espacial a corto plazo).


Con sólo este primer tomo leído, To Your Eternity me parece un experimento. Uno de esos que quizá no te puedas permitir como autor novel pero sí después de un bestseller con adaptación animada. La premisa es extraña como pocas, y no ofrece ningún patrón para el desarrollo de la misma. El "protagonista", por llamarlo de alguna forma, es un ente carente de alma (al menos, de momento) y no parece tener ningún objetivo definido. Dicho de otro modo, el devenir de los acontecimientos es totalmente imprevisible.

El primer capítulo, que bien podría ser un one-shot independiente, nos prepara para una historia cruenta, llena de miseria humana. Así conocemos a ese esquimal sonriente que aparece en portada, que habita en soledad en un terreno de lo más hostil. La autora nos hace sentir incómodos al mostrar su esperanza y optimismo a pesar del entorno inclemente, vertidos ambos en un monólogo esquizoide. Esta historia prácticamente muda bien valdría como historia autoconclusiva sin desarrollo posterior, en la que la autora hace gala de su dominio de las viñetas.


Cambia totalmente de registro al finalizar este preámbulo, presentando la aventura de March, una niña que, como suele ocurrir, tiene mucha prisa por hacerse mayor, en una aldea compuesta eminentemente por adultos. Sin embargo, su deseo se verá frustrado prematuramente cuando se decida que ella debe ser el nuevo sacrificio anual que ofrecer al dios furibundo del territorio. Por mucho que sea la historia de March la que, en realidad, abarca más páginas de este primer tomo, me ha costado mucho más sumergirme en ella. A diferencia del prólogo, a esta segunda parte le cuesta mucho más arrancar y las acciones de los personajes se me han antojado bastante extravagantes.


Parece que los altibajos que ya me contrariaron en A silent voice, se mantienen en esta segunda obra larga de Yoshitoki Ooima. Aunque pertenezcan a géneros tan distintos, la firma de la autora es evidente, más allá del grafismo que la caracteriza, las páginas destilan la misma sensibilidad, con unos personajes que desbordan sentimientos por los cuatro costados. Es de esas lecturas que difícilmente te puede dejar indiferente... que suena a frase tópica y típica desprovista de todo significado pero, sinceramente opino que es poco probable que no haya al menos una de sus viñetas que consiga tocaros la fibra sensible con tanta rabia y desesperación como evocan algunas. En cualquier caso, y precisamente por lo imprevisible que me parece esta lectura, me reservo mi derecho a recomendarlo de momento.

martes, 11 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Adolescente pero no inocente

No, no estoy de broma. Sé que un título como éste no pasa desapercibido, posicionándose entre los más bizarros de la editorial argentina junto con otras ocurrencias como Lo nuestro no puede ser tío o Culebrón Romanticón pero, si no me frenaron éstos, tampoco lo iba a hacer Adolescente pero no inocente. Mi relación con Kanan Minami siempre ha sido muy turbulenta, Hoy Comienza Nuestro Amor es un shojo que disfruté bastante porque me sentía muy identificada con la protagonista pero que a la vez detesté por la relación tóxica que refleja (nada que llegue a los extremos enfermizos de Hot Gimmick, todo sea dicho de paso). No puedo decir lo mismo de Rapsodia Celestial que vendí sin muchos miramientos o de Golpe de Pasión y Honey & Honey Drops a las que ni me acerqué por la pésima crítica. Pero, por algún extraño motivo no me pude resistir a la última obra de la autora... eso sí, con muchas expectativas no iba, para qué engañarse.


Karin es la única hija de un matrimonio pudiente, sus padres la han malcriado hasta decir basta por lo que, a sus 16 años recién estrenados, es una chica insoportable, consentida, que no valora lo más mínimo el esfuerzo que requiere conseguir aquello que uno desea. En ese sentido, su capricho más reciente es Nao Tsurugi, un alumno de tercer año que lo tiene todo: es inteligente, guapo y bueno en deportes. Cuando sus padres le anuncian un matrimonio concertado con un desconocido, cree estar inmersa en una pesadilla... ¡hasta que descubre que su prometido no es otro que su idolatrado senpai!

Es evidente por esta sinopsis que la trama tiene trampa pero, aún así, no me podía creer que la autora hubiese caído en tal absurdidad. Sin embargo, he de admitir que no llega al grado de surrealismo de un bestseller y shôjo insignia de mi adolescencia como es Marmalade Boy así que no iba a descartar esta nueva obra de Kanan Minami sólo por eso. Que de manga os hablo.


Pero, por supuesto, no se le pueden pedir peras al olmo y este manga da sus primeros pasos tan solo para precipitarse en el abismo de su mediocridad. Si Karin es una malcriada, Nao es un insensible amargado. Pecan de todos los clichés que pueden soportar las páginas de este tomo, siendo él el chico perfecto que todo lo sabe hacer bien sin despeinarse y ella una inútil que no es buena en nada y que en su vida se ha roto una uña ni en lo más básico. Aunque esta serie de entradas pretende ser una especie de "primeras impresiones" basadas en un solo tomo, confieso haber leído los dos volúmenes siguientes y la cosa no mejora en absoluto. Los clichés se van amontonando capítulo tras capítulo hasta decir basta.

Al final, lo mejor de este tomo (y los siguientes) ha sido el capítulo extra, dedicado a Tsubaki y Tsubaki, un tiempo después de donde quedó la trama en Hoy comienza nuestro amor. ¡Más monos ellos...! Si alguna virtud debo resaltar de Adolescente pero no inocente es que es una lectura amena, ideal si buscáis una comedia romántica sencilla, que os distraiga de vuestros quehaceres y no os haga pensar mucho.

lunes, 10 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Aristocracia Campesina

Hace (muchos) meses que pensaba en hacer una entrada de "últimas lecturas" dedicada, exclusivamente, a reseñar primeros tomos de varios manga. Pero, mientras dejaba la idea relegada a un cajón, llegaron a mis manos todavía más tomos #1 de títulos de los que, una vez leídos, tengo muchas cosas que decir... así que se me ocurrió la locura de reseñar cada uno de ellos en una entrada distinta y, no solo eso, sino que mi intención es publicarlas seguidas a ritmo diario (y no es una trola porque hasta que no las he escrito todas para poder programarlas una detrás de otra, no he publicado la primera; esto ha ido en un claro detrimento de la periodicidad que tanto me había costado conseguir así que, después de todo, parece que fue una muy mala idea pero ahora ya solo queda recoger los frutos de lo sembrado... si es que crece alguno).

Empiezo la semana con un plato fuerte, un manga actualmente en (no) publicación en Japón, obra de una de las mangakas más celebres del panorama actual y con tan solo 4 tomos en su haber: Aristocracia Campesina, de Hiromu Arakawa.


Aristocracia Campesina no es más que una autobiografía que hace Arakawa de su vida en la granja antes de convertirse en mangaka. Todos los que hayáis leído alguna de sus obras ya sabréis que siempre se representa a sí misma como a una vaca y es que la autora se crió en una granja en Hokkaido y estudió en una escuela de capacitación agraria. Exacto, lo mismo que los personajes de Silver Spoon. De hecho, fue el mono que sufro por este último (hace un AÑO que salió el último tomo) que me decidí a leer Aristocracia Campesina y ¡cuál ha sido mi sorpresa al descubrir que es ésta anterior en su publicación (2008) a Silver Spoon (2011)!


Como ya me pasa con todos los tomos hasta la fecha de Silver Spoon, esta primera entrega de Aristocracia campesina me ha servido para aprender un montón de cómo es la vida en la granja (en Hokkaido), con el añadido de que esta vez sé a ciencia cierta (¡casi!) que todo lo que se cuenta es 100% verídico y no simplemente una ficción factibleHiromu Arakawa me parece ahora una persona aún más entrañable, ojalá aparezca en alguno de los capítulos de Urasawa Naoki no Manben.


Aunque este manga parece que me va a encantar de principio a fin (la mitad ya la ha cumplido), me veo en la obligación de advertiros de que se trata de una autobiografía contada en clave cómica y en un formato que, guardando las distancias, se parece al 4-koma. Así, a pesar de la brevedad del tomo, salta de un tema a otro con agilidad con lo que al terminarlo te das cuenta de que has leído sobre gran variedad de temas incluyendo pero no limitándose a: horarios imposibles, ladrones, osos, leche, patatas y boñigas de vaca, sobre todo muuuuchas boñigas (pun intended). Es muy posible también que no sea la mejor de las lecturas que recomendar a personas vegetarianas o veganas ya que se habla también del sacrificio de animales en la granja (y fuera de ella) aunque así a priori me parece que el trato que dan a los animales allí es bastante más humano que el de aquí... o quizá sólo son prejuicios y desconocimiento de causa.


En múltiples ocasiones la autora se dibuja a sí misma discutiendo los pormenores de la trama con su editora. Son estas metaviñetas de las que más gracia me han hecho porque siempre está la editora escéptica con las batallitas que cuenta la autora o, directamente, indignada por los derroteros que suele tomar hablando a menudo de caca de vaca a pesar de tener bastante éxito entre lAs lectorAs. ¿Y cómo responde Arakawa ante tales juicios? Ignorándola y siendo todo lo escatológica/explícita que puede (¡la ausencia de cromosoma Y no nos impide hablar/leer de mierda!).


Como ya habréis deducido en base a las imágenes que he escogido para ilustrar la entrada, el dibujo de Aristocracia Campesina no tiene absolutamente nada que ver con el grafismo habitual de Hiromu Arakawa. Apenas aparecen personas en el manga ya que los personajes principales son ella misma (versión vaca antropomórfica caricaturesca), su familia (ídem) y los animales (de verdad) de la granja. Para lo que quiere contar, el cómic como medio no es más que un instrumento para dar dinamismo y gracia a las anécdotas, ni mucho menos pretende dibujar grandes fondos o escenas de las que se te quedan grabadas a fuego en la retina. De esta forma, el dibujo es funcional y le permite ir más rápida y, al final, ni por esas puede sacar adelante este manga que sólo lleva 4 tomos recopilatorios desde que lo comenzó en 2008 y que, actualmente, parece estar en pausa indefinida.


Es inevitable que os sintáis timados cuando vayáis a la tienda y busquéis los, tan escasos, tomos multicolores de este manga ya que a pesar de tener un precio estándar (vale, cincuenta céntimos menos de lo estándar) constan tan solo de 112 páginas sin tener ningún extra que justifique su precio. Imagino que se trata de una licencia tan loca, con un público tan nicho, que las tiradas serán irrisorias y había que hinchar un poco (bastante) el precio para amortizar la edición... yo reconozco que es un tomo caro pero me ha gustado tanto que lo pago con placer.

Soy consciente de que me he pasado toda la entrada escribiendo sobre las pegas de Aristocracia Campesina, que si el dibujo, que si el precio, que si es todo humor, que si está en hiatus... pero por cada uno de sus inconvenientes encuentro al menos un punto a favor así que os lo recomiendo con precaución pero con muchas ganas. ¡Entretenido lo es un rato largo!

miércoles, 14 de junio de 2017

Tegami Bachi

Me compré el primer tomo de Tegami Bachi antes de empezar el blog. Es muy difícil para mí hablar de este manga que he seguido de forma tan irregular debido a la publicación aperiódica de Planeta (no me olvido del verano de 2011 cuando estuve a punto de empezar a comprar este manga en inglés a pesar de tener los tres primeros tomos en castellano, hasta ese punto me enamoré de esta historia). Tegami Bachi es un manga que me cautivó desde el primer tomo, el primer capítulo, la primera página. Todo me gustaba de Tegami Bachi: los personajes, el universo, los sentimientos que evoca cada nuevo arco, los conceptos de letter beedingo, los gaichu, el arte sublime de Hiroyuki Asada. Todo. Durante meses, mantuve una cabecera de este manga en el blog, acompañada de un avatar de Niche, un personaje al que incluso le dediqué una entrada entera cuando apenas empezaba a escribir aquí. Al acabar de leer Tsubasa me lancé a por la relectura de este shonen, devorando ávidamente los quince tomos que ya había leído años atrás, sin poder esperar a llegar a esa cuarta parte restante, cuyo desarrollo desconocía en su totalidad. Quizá vieseis en twitter la tremenda decepción que me causó el capítulo final. Con todo, tiene este manga tantas historias entrañables abarcando la mayoría absoluta de su longitud que no voy a dejarme llevar por lo que me parece un final pésimo.


Amberground se divide en tres regiones concéntricas en función de su proximidad al sol artificial: Akatsuki, Yuusari y Yodaka. Por lo tanto, mientras que Akatsuki está bañada constantemente por la luz del sol, los habitantes de Yodaka viven en la penumbra. Esta división no afecta tan solo a la luz sino que va mucho más allá, existe una jerarquía paralela de índole social por lo que a los habitantes de Yodaka no sólo les falta luz sino también recursos. Por si esto fuera poco, se trata de un mundo infestado por extrañas criaturas que recuerdan a insectos gigantes llamados gaichu que atacan a las personas y les roban el corazón dejando tras de sí poco más que carcasas vacías. Puesto que está estrictamente prohibido pasar de uno a otro distrito, y ya que es tan peligroso desplazarse de uno a otro pueblo debido a la presencia de los gaichu, la única forma de comunicación entre habitantes de ciudades distintas son las cartas, que sólo pueden transportar los "letter bee" o abejas mensajeras. Así que, lo creáis o no, Tegami Bachi es un manga sobre carteros (de alto riesgo).

La historia comienza con el rapto de la madre de Lag, el protagonista, cuando éste apenas tiene siete años. Goose Suede, uno de los mejores letter bee, será el encargado de transportarlo como "carta" hasta Campbell Litus, donde vive su tía Sabrina. Este viaje servirá para que Lag idealice la profesión de letter bee y tome la determinación de convertirse en Head Bee, para así poder entrar en Akatsuki y buscar a su madre. No voy a entrar en más detalles sobre el argumento porque creo que ya he explicado demasiado pero lo que me gustaría transmitir es que Tegami Bachi es, desde el principio y hasta el final, una historia (muy) triste. No solo triste sino, más bien, emotiva hasta el extremo... Prácticamente todos los personajes tienen un pasado trágico, tanto los protagonistas como los secundarios que desempeñan el rol ya sea de destinatario o de remitente, y que cambian de capítulo a capítulo. De hecho, Lag se pasa toda la historia llorando sin parar por todo. Aunque el autor suele optar por enfoques optimistas y finales más o menos felices, las historias suelen ser agridulces como poco y todos cargan, inevitablemente, con recuerdos tristes.


Para mí, dibujazo a parte, el mayor logro de Tegami Bachi son sus personajes y la complicidad entre ellos. Es imposible no cogerles cariño, no empatizar con ellos. Se da mucha importancia a la amistad y la camaradería, todos los capítulos rebosan sentimiento a raudales. El autor también da pie a muchas situaciones cómicas, muchas bromas, los chicos (Lag, Connor y Zazie sobretodo, que tienen entre 12 y 14 años) se pican entre ellos sin parar. No sólo eso sino que se aborda qué es lo que nos hace ser quienes somos, más allá de nuestras experiencias vitales. Si se rasca un poco enseguida despuntan matices de cariz más bien filosófico que subyacen a la lectura rápida. Y Niche. Niche es la contrapartida perfecta para Lag, se lleva todo el protagonismo en muchísimos arcos, es indispensable para la supervivencia del chico, que es todo corazón (literalmente), da toda la chispa y alegría para sonreír y soltar alguna carcajada de tanto en tanto entre tanta lágrima. Son tan maravillosos los personajes que no me importaría leer otros 20 tomos de sus aventuras, más allá de la trama principal, sin importar los enigmas por resolver... sin desmerecer a estos ya que contribuyen a que fuese una tortura tener que esperar varios meses para saber cómo seguía, manteniendo siempre el interés del lector.


El worldbuilding de Amberground se basa en una sociedad moderna en la que el corazón (entendido como el alma, y que solo los letter bee más sobresalientes son capaces de modular para darle algún uso cotidiano) sustituye a la electricidad, en la que las distancias deben recorrerse a pie o en carruaje, en la que no hay desarrollo tecnológico. Si a esto le sumamos la semioscuridad perpetua y la pobreza generalizada de Yodaka, es fácil imaginarse a un pueblo oprimido, formado por gente sencilla sin grandes aspiraciones. Además, todo el país ostenta una férrea creencia religiosa en la Emperatriz, que gobierna Amberground desde Akatsuki. A pesar de ser una figura tremendamente distante y que no parece obrar diferencia alguna en la vida del pueblo, es admirada e idolatrada por todos en lo que sólo puede denominarse como fe. En realidad, tiene Tegami Bachi varias reminiscencias a la religión cristiana, aunque no quiero desglosarlas con detalle para no destriparos la historia. Además, junto con los gaichu, hay varias criaturas (animales y plantas) endémicas de Amberground, completando así la caracterización del mundo creado para la historia de Lag.


La ventaja de haber decidido leer los 20 tomos del tirón es que he podido seguir muy bien la trama y he entendido muchas cosas que pasé por alto en la primera lectura. Ya desde los primeros tomos hay detalles que a priori no tienen mucho sentido pero que encajan a la perfección al final. Y, teniendo en cuenta lo precipitado del mismo, tiene mucho mérito de parte del autor. Se nota que tenía el guión completo en la cabeza ya desde el inicio (e hizo lo que pudo con las limitaciones de espacio impuestas por los rígidos japoneses). Tratándose de un shonen "de luchas" (poco convencionales, pero luchas al fin y al cabo), con un objetivo que alcanzar, llama la atención su extensión moderada de sólo 20 tomos. El manga se divide en dos partes desiguales. La primera, más naif, centrada en el desarrollo de personajes, el planteamiento de preguntas transcendentales a resolver al final y la construcción progresiva del mundo para el lector. Tras un último arco argumental que abarca unos cinco tomos y que culmina con grandes revelaciones en el tomo #15, empieza la segunda parte, (mucho) más breve, en que el autor tiene que hacer un sprint para dar respuesta a todos los enigmas (algunos nuevos) en cinco míseros tomos.

Como curiosidad, todos los tomos cuentan con un apéndice dirigido por el doctor Thunderland que interpela directamente al lector lamentándose por no aparecer todavía en la historia principal y ofreciendo información sobre el mundo de Amberground a modo de glosario.

[ANEXO] Acerca de los personajes femeninos de Tegami Bachi

He estado dándole vueltas a si debía o no comentar de forma específica cuál es el rol de los personajes femeninos en esta historia. Últimamente estoy tan sensibilizada con esto que a veces me da miedo hacer juicios demasiado radicales... pero descubro divertida que hace más de 4 años (cuando le daba mucha menos importancia que ahora al tema) ya me rechinó el papel que tienen las mujeres en general en esta obra así que quizá no esté de más que me explaye un poquitín sobre esto. Para empezar, da la casualidad que todos los bees de la colmena son hombres exceptuando a: Aria, que ya no lo es, que era extremadamente torpe y, al parecer, sólo hacía su trabajo gracias a su dingo, y cuyo principal rol en la historia es el de a) estar enamorada de Goos y b) curar con sus balas de corazón; Lily, una bee que admira a Lag y acaba perdiendo su corazón; Elena, una bee que sólo se menciona en un pequeño arco argumental, apareciendo solo en un par de flashbacks ya que murió siendo muy joven por caerse de un precipicio; y Chiko, que aparece por primera vez en la historia a tres tomos del final, que, por lo tanto, tiene un desarrollo muy limitado, y que es la única bee que sí que hubiera podido tener un rol muy importante en el final precipitado de este manga.

Entre los personajes femeninos con más o menos protagonismo en la trama encontramos a: Silvet, la hermana pequeña y discapacitada de Goos, cuya función principal en la trama es cocinar y sufrir; Ane, cuya relevancia se limita a ser la madre de Lag; Niche, su hermana (que por no tener, no tiene ni nombre) y Lode, tres personajes que no son humanos pero sí claramente femeninos, que tienen roles muy importantes en la trama principal y que, además, son muy fuertes (en todos los sentidos). Las otras mujeres que aparecen en la historia suelen ser destinatarias de las cartas que reparte Lag, normalmente o criadas o jóvenes y bellas sucesoras de buena familia con la salud frágil, sin olvidar niñas huérfanas que puedan servir de interés amoroso para algún bee (varón) que pase por allí. Si hay un elemento común a prácticamente todos los personajes femeninos del manga, en especial los que tienen más protagonismo, es el maldito y endémico fanservice:



Estando como estoy enamorada del diseño de muchos de estos personajes, no voy a criticar al autor ni por machista ni por misógino, no deja de ofrecer un elenco muy variado de personajes de ambos sexos. Además, Niche, que es coprotagonista indiscutible de la historia (por mucho que no sea humana), tiene cuerpo de niña, se comporta como tal, y en ningún momento se insinúa siquiera que pueda tener una relación romántica con Lag; de hecho, la relación de amistad y confianza recíproca entre ambos es poco menos que entrañable. Aunque en general las chicas sean más bien despampanantes, sí es cierto que muchos de los personajes secundarios muestran constituciones mucho más variadas, con chicas larguiruchas, regordetas, mujeres de edad más avanzada... que ya es mucha más variedad de la que se suele encontrar en mangas de esta demografía.


Como veis, tengo un conflicto con este tema y es porque Tegami Bachi me ha gustado mucho y creo que no necesitaba el fanservice para nada. No deja de parecerme estupendo que las mujeres abarquen un rango amplio en lo que respecta tanto a físico como a aptitudes o personalidad pero no consigo quitarme de encima la sensación de que el autor vira más hacia los roles típicamente otorgados a las mujeres, tirando de clichés de mujer florero/mujer pura/mujer enfermiza y, por supuesto, sin ninguna que ocupe un alto cargo en ninguna de las organizaciones que aparecen en el manga. También es cierto que Lag es bastante andrógino y que se hacen múltiples referencias a su feminidad sin que eso lo desmerezca en ningún aspecto y eso, desde luego, es todo un acierto.