miércoles, 12 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] To Your Eternity

Habiéndose publicado hace apenas un mes, To Your Eternity es el último "tomo #1" que he comprado, capricho inmerecido que me auto-regalo después de la montaña rusa que fue leer A silent voice (he hablado de todos los tomos de este manga en el blog pero estoy esperando a una relectura concienzuda para hacer una reseña propiamente dicha de la historia en su totalidad... algún día). Como he hecho con muchos de los títulos de esta semana, me lo compré sin tener ni idea del argumento, confiada en parte por el hype (aunque suela ser mal consejero) y los pocos tomos en su haber (que no me suponen un gran sacrificio ni económico ni espacial a corto plazo).


Con sólo este primer tomo leído, To Your Eternity me parece un experimento. Uno de esos que quizá no te puedas permitir como autor novel pero sí después de un bestseller con adaptación animada. La premisa es extraña como pocas, y no ofrece ningún patrón para el desarrollo de la misma. El "protagonista", por llamarlo de alguna forma, es un ente carente de alma (al menos, de momento) y no parece tener ningún objetivo definido. Dicho de otro modo, el devenir de los acontecimientos es totalmente imprevisible.

El primer capítulo, que bien podría ser un one-shot independiente, nos prepara para una historia cruenta, llena de miseria humana. Así conocemos a ese esquimal sonriente que aparece en portada, que habita en soledad en un terreno de lo más hostil. La autora nos hace sentir incómodos al mostrar su esperanza y optimismo a pesar del entorno inclemente, vertidos ambos en un monólogo esquizoide. Esta historia prácticamente muda bien valdría como historia autoconclusiva sin desarrollo posterior, en la que la autora hace gala de su dominio de las viñetas.


Cambia totalmente de registro al finalizar este preámbulo, presentando la aventura de March, una niña que, como suele ocurrir, tiene mucha prisa por hacerse mayor, en una aldea compuesta eminentemente por adultos. Sin embargo, su deseo se verá frustrado prematuramente cuando se decida que ella debe ser el nuevo sacrificio anual que ofrecer al dios furibundo del territorio. Por mucho que sea la historia de March la que, en realidad, abarca más páginas de este primer tomo, me ha costado mucho más sumergirme en ella. A diferencia del prólogo, a esta segunda parte le cuesta mucho más arrancar y las acciones de los personajes se me han antojado bastante extravagantes.


Parece que los altibajos que ya me contrariaron en A silent voice, se mantienen en esta segunda obra larga de Yoshitoki Ooima. Aunque pertenezcan a géneros tan distintos, la firma de la autora es evidente, más allá del grafismo que la caracteriza, las páginas destilan la misma sensibilidad, con unos personajes que desbordan sentimientos por los cuatro costados. Es de esas lecturas que difícilmente te puede dejar indiferente... que suena a frase tópica y típica desprovista de todo significado pero, sinceramente opino que es poco probable que no haya al menos una de sus viñetas que consiga tocaros la fibra sensible con tanta rabia y desesperación como evocan algunas. En cualquier caso, y precisamente por lo imprevisible que me parece esta lectura, me reservo mi derecho a recomendarlo de momento.

martes, 11 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Adolescente pero no inocente

No, no estoy de broma. Sé que un título como éste no pasa desapercibido, posicionándose entre los más bizarros de la editorial argentina junto con otras ocurrencias como Lo nuestro no puede ser tío o Culebrón Romanticón pero, si no me frenaron éstos, tampoco lo iba a hacer Adolescente pero no inocente. Mi relación con Kanan Minami siempre ha sido muy turbulenta, Hoy Comienza Nuestro Amor es un shojo que disfruté bastante porque me sentía muy identificada con la protagonista pero que a la vez detesté por la relación tóxica que refleja (nada que llegue a los extremos enfermizos de Hot Gimmick, todo sea dicho de paso). No puedo decir lo mismo de Rapsodia Celestial que vendí sin muchos miramientos o de Golpe de Pasión y Honey & Honey Drops a las que ni me acerqué por la pésima crítica. Pero, por algún extraño motivo no me pude resistir a la última obra de la autora... eso sí, con muchas expectativas no iba, para qué engañarse.


Karin es la única hija de un matrimonio pudiente, sus padres la han malcriado hasta decir basta por lo que, a sus 16 años recién estrenados, es una chica insoportable, consentida, que no valora lo más mínimo el esfuerzo que requiere conseguir aquello que uno desea. En ese sentido, su capricho más reciente es Nao Tsurugi, un alumno de tercer año que lo tiene todo: es inteligente, guapo y bueno en deportes. Cuando sus padres le anuncian un matrimonio concertado con un desconocido, cree estar inmersa en una pesadilla... ¡hasta que descubre que su prometido no es otro que su idolatrado senpai!

Es evidente por esta sinopsis que la trama tiene trampa pero, aún así, no me podía creer que la autora hubiese caído en tal absurdidad. Sin embargo, he de admitir que no llega al grado de surrealismo de un bestseller y shôjo insignia de mi adolescencia como es Marmalade Boy así que no iba a descartar esta nueva obra de Kanan Minami sólo por eso. Que de manga os hablo.


Pero, por supuesto, no se le pueden pedir peras al olmo y este manga da sus primeros pasos tan solo para precipitarse en el abismo de su mediocridad. Si Karin es una malcriada, Nao es un insensible amargado. Pecan de todos los clichés que pueden soportar las páginas de este tomo, siendo él el chico perfecto que todo lo sabe hacer bien sin despeinarse y ella una inútil que no es buena en nada y que en su vida se ha roto una uña ni en lo más básico. Aunque esta serie de entradas pretende ser una especie de "primeras impresiones" basadas en un solo tomo, confieso haber leído los dos volúmenes siguientes y la cosa no mejora en absoluto. Los clichés se van amontonando capítulo tras capítulo hasta decir basta.

Al final, lo mejor de este tomo (y los siguientes) ha sido el capítulo extra, dedicado a Tsubaki y Tsubaki, un tiempo después de donde quedó la trama en Hoy comienza nuestro amor. ¡Más monos ellos...! Si alguna virtud debo resaltar de Adolescente pero no inocente es que es una lectura amena, ideal si buscáis una comedia romántica sencilla, que os distraiga de vuestros quehaceres y no os haga pensar mucho.

lunes, 10 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Aristocracia Campesina

Hace (muchos) meses que pensaba en hacer una entrada de "últimas lecturas" dedicada, exclusivamente, a reseñar primeros tomos de varios manga. Pero, mientras dejaba la idea relegada a un cajón, llegaron a mis manos todavía más tomos #1 de títulos de los que, una vez leídos, tengo muchas cosas que decir... así que se me ocurrió la locura de reseñar cada uno de ellos en una entrada distinta y, no solo eso, sino que mi intención es publicarlas seguidas a ritmo diario (y no es una trola porque hasta que no las he escrito todas para poder programarlas una detrás de otra, no he publicado la primera; esto ha ido en un claro detrimento de la periodicidad que tanto me había costado conseguir así que, después de todo, parece que fue una muy mala idea pero ahora ya solo queda recoger los frutos de lo sembrado... si es que crece alguno).

Empiezo la semana con un plato fuerte, un manga actualmente en (no) publicación en Japón, obra de una de las mangakas más celebres del panorama actual y con tan solo 4 tomos en su haber: Aristocracia Campesina, de Hiromu Arakawa.


Aristocracia Campesina no es más que una autobiografía que hace Arakawa de su vida en la granja antes de convertirse en mangaka. Todos los que hayáis leído alguna de sus obras ya sabréis que siempre se representa a sí misma como a una vaca y es que la autora se crió en una granja en Hokkaido y estudió en una escuela de capacitación agraria. Exacto, lo mismo que los personajes de Silver Spoon. De hecho, fue el mono que sufro por este último (hace un AÑO que salió el último tomo) que me decidí a leer Aristocracia Campesina y ¡cuál ha sido mi sorpresa al descubrir que es ésta anterior en su publicación (2008) a Silver Spoon (2011)!


Como ya me pasa con todos los tomos hasta la fecha de Silver Spoon, esta primera entrega de Aristocracia campesina me ha servido para aprender un montón de cómo es la vida en la granja (en Hokkaido), con el añadido de que esta vez sé a ciencia cierta (¡casi!) que todo lo que se cuenta es 100% verídico y no simplemente una ficción factibleHiromu Arakawa me parece ahora una persona aún más entrañable, ojalá aparezca en alguno de los capítulos de Urasawa Naoki no Manben.


Aunque este manga parece que me va a encantar de principio a fin (la mitad ya la ha cumplido), me veo en la obligación de advertiros de que se trata de una autobiografía contada en clave cómica y en un formato que, guardando las distancias, se parece al 4-koma. Así, a pesar de la brevedad del tomo, salta de un tema a otro con agilidad con lo que al terminarlo te das cuenta de que has leído sobre gran variedad de temas incluyendo pero no limitándose a: horarios imposibles, ladrones, osos, leche, patatas y boñigas de vaca, sobre todo muuuuchas boñigas (pun intended). Es muy posible también que no sea la mejor de las lecturas que recomendar a personas vegetarianas o veganas ya que se habla también del sacrificio de animales en la granja (y fuera de ella) aunque así a priori me parece que el trato que dan a los animales allí es bastante más humano que el de aquí... o quizá sólo son prejuicios y desconocimiento de causa.


En múltiples ocasiones la autora se dibuja a sí misma discutiendo los pormenores de la trama con su editora. Son estas metaviñetas de las que más gracia me han hecho porque siempre está la editora escéptica con las batallitas que cuenta la autora o, directamente, indignada por los derroteros que suele tomar hablando a menudo de caca de vaca a pesar de tener bastante éxito entre lAs lectorAs. ¿Y cómo responde Arakawa ante tales juicios? Ignorándola y siendo todo lo escatológica/explícita que puede (¡la ausencia de cromosoma Y no nos impide hablar/leer de mierda!).


Como ya habréis deducido en base a las imágenes que he escogido para ilustrar la entrada, el dibujo de Aristocracia Campesina no tiene absolutamente nada que ver con el grafismo habitual de Hiromu Arakawa. Apenas aparecen personas en el manga ya que los personajes principales son ella misma (versión vaca antropomórfica caricaturesca), su familia (ídem) y los animales (de verdad) de la granja. Para lo que quiere contar, el cómic como medio no es más que un instrumento para dar dinamismo y gracia a las anécdotas, ni mucho menos pretende dibujar grandes fondos o escenas de las que se te quedan grabadas a fuego en la retina. De esta forma, el dibujo es funcional y le permite ir más rápida y, al final, ni por esas puede sacar adelante este manga que sólo lleva 4 tomos recopilatorios desde que lo comenzó en 2008 y que, actualmente, parece estar en pausa indefinida.


Es inevitable que os sintáis timados cuando vayáis a la tienda y busquéis los, tan escasos, tomos multicolores de este manga ya que a pesar de tener un precio estándar (vale, cincuenta céntimos menos de lo estándar) constan tan solo de 112 páginas sin tener ningún extra que justifique su precio. Imagino que se trata de una licencia tan loca, con un público tan nicho, que las tiradas serán irrisorias y había que hinchar un poco (bastante) el precio para amortizar la edición... yo reconozco que es un tomo caro pero me ha gustado tanto que lo pago con placer.

Soy consciente de que me he pasado toda la entrada escribiendo sobre las pegas de Aristocracia Campesina, que si el dibujo, que si el precio, que si es todo humor, que si está en hiatus... pero por cada uno de sus inconvenientes encuentro al menos un punto a favor así que os lo recomiendo con precaución pero con muchas ganas. ¡Entretenido lo es un rato largo!

miércoles, 14 de junio de 2017

Tegami Bachi

Me compré el primer tomo de Tegami Bachi antes de empezar el blog. Es muy difícil para mí hablar de este manga que he seguido de forma tan irregular debido a la publicación aperiódica de Planeta (no me olvido del verano de 2011 cuando estuve a punto de empezar a comprar este manga en inglés a pesar de tener los tres primeros tomos en castellano, hasta ese punto me enamoré de esta historia). Tegami Bachi es un manga que me cautivó desde el primer tomo, el primer capítulo, la primera página. Todo me gustaba de Tegami Bachi: los personajes, el universo, los sentimientos que evoca cada nuevo arco, los conceptos de letter beedingo, los gaichu, el arte sublime de Hiroyuki Asada. Todo. Durante meses, mantuve una cabecera de este manga en el blog, acompañada de un avatar de Niche, un personaje al que incluso le dediqué una entrada entera cuando apenas empezaba a escribir aquí. Al acabar de leer Tsubasa me lancé a por la relectura de este shonen, devorando ávidamente los quince tomos que ya había leído años atrás, sin poder esperar a llegar a esa cuarta parte restante, cuyo desarrollo desconocía en su totalidad. Quizá vieseis en twitter la tremenda decepción que me causó el capítulo final. Con todo, tiene este manga tantas historias entrañables abarcando la mayoría absoluta de su longitud que no voy a dejarme llevar por lo que me parece un final pésimo.


Amberground se divide en tres regiones concéntricas en función de su proximidad al sol artificial: Akatsuki, Yuusari y Yodaka. Por lo tanto, mientras que Akatsuki está bañada constantemente por la luz del sol, los habitantes de Yodaka viven en la penumbra. Esta división no afecta tan solo a la luz sino que va mucho más allá, existe una jerarquía paralela de índole social por lo que a los habitantes de Yodaka no sólo les falta luz sino también recursos. Por si esto fuera poco, se trata de un mundo infestado por extrañas criaturas que recuerdan a insectos gigantes llamados gaichu que atacan a las personas y les roban el corazón dejando tras de sí poco más que carcasas vacías. Puesto que está estrictamente prohibido pasar de uno a otro distrito, y ya que es tan peligroso desplazarse de uno a otro pueblo debido a la presencia de los gaichu, la única forma de comunicación entre habitantes de ciudades distintas son las cartas, que sólo pueden transportar los "letter bee" o abejas mensajeras. Así que, lo creáis o no, Tegami Bachi es un manga sobre carteros (de alto riesgo).

La historia comienza con el rapto de la madre de Lag, el protagonista, cuando éste apenas tiene siete años. Goose Suede, uno de los mejores letter bee, será el encargado de transportarlo como "carta" hasta Campbell Litus, donde vive su tía Sabrina. Este viaje servirá para que Lag idealice la profesión de letter bee y tome la determinación de convertirse en Head Bee, para así poder entrar en Akatsuki y buscar a su madre. No voy a entrar en más detalles sobre el argumento porque creo que ya he explicado demasiado pero lo que me gustaría transmitir es que Tegami Bachi es, desde el principio y hasta el final, una historia (muy) triste. No solo triste sino, más bien, emotiva hasta el extremo... Prácticamente todos los personajes tienen un pasado trágico, tanto los protagonistas como los secundarios que desempeñan el rol ya sea de destinatario o de remitente, y que cambian de capítulo a capítulo. De hecho, Lag se pasa toda la historia llorando sin parar por todo. Aunque el autor suele optar por enfoques optimistas y finales más o menos felices, las historias suelen ser agridulces como poco y todos cargan, inevitablemente, con recuerdos tristes.


Para mí, dibujazo a parte, el mayor logro de Tegami Bachi son sus personajes y la complicidad entre ellos. Es imposible no cogerles cariño, no empatizar con ellos. Se da mucha importancia a la amistad y la camaradería, todos los capítulos rebosan sentimiento a raudales. El autor también da pie a muchas situaciones cómicas, muchas bromas, los chicos (Lag, Connor y Zazie sobretodo, que tienen entre 12 y 14 años) se pican entre ellos sin parar. No sólo eso sino que se aborda qué es lo que nos hace ser quienes somos, más allá de nuestras experiencias vitales. Si se rasca un poco enseguida despuntan matices de cariz más bien filosófico que subyacen a la lectura rápida. Y Niche. Niche es la contrapartida perfecta para Lag, se lleva todo el protagonismo en muchísimos arcos, es indispensable para la supervivencia del chico, que es todo corazón (literalmente), da toda la chispa y alegría para sonreír y soltar alguna carcajada de tanto en tanto entre tanta lágrima. Son tan maravillosos los personajes que no me importaría leer otros 20 tomos de sus aventuras, más allá de la trama principal, sin importar los enigmas por resolver... sin desmerecer a estos ya que contribuyen a que fuese una tortura tener que esperar varios meses para saber cómo seguía, manteniendo siempre el interés del lector.


El worldbuilding de Amberground se basa en una sociedad moderna en la que el corazón (entendido como el alma, y que solo los letter bee más sobresalientes son capaces de modular para darle algún uso cotidiano) sustituye a la electricidad, en la que las distancias deben recorrerse a pie o en carruaje, en la que no hay desarrollo tecnológico. Si a esto le sumamos la semioscuridad perpetua y la pobreza generalizada de Yodaka, es fácil imaginarse a un pueblo oprimido, formado por gente sencilla sin grandes aspiraciones. Además, todo el país ostenta una férrea creencia religiosa en la Emperatriz, que gobierna Amberground desde Akatsuki. A pesar de ser una figura tremendamente distante y que no parece obrar diferencia alguna en la vida del pueblo, es admirada e idolatrada por todos en lo que sólo puede denominarse como fe. En realidad, tiene Tegami Bachi varias reminiscencias a la religión cristiana, aunque no quiero desglosarlas con detalle para no destriparos la historia. Además, junto con los gaichu, hay varias criaturas (animales y plantas) endémicas de Amberground, completando así la caracterización del mundo creado para la historia de Lag.


La ventaja de haber decidido leer los 20 tomos del tirón es que he podido seguir muy bien la trama y he entendido muchas cosas que pasé por alto en la primera lectura. Ya desde los primeros tomos hay detalles que a priori no tienen mucho sentido pero que encajan a la perfección al final. Y, teniendo en cuenta lo precipitado del mismo, tiene mucho mérito de parte del autor. Se nota que tenía el guión completo en la cabeza ya desde el inicio (e hizo lo que pudo con las limitaciones de espacio impuestas por los rígidos japoneses). Tratándose de un shonen "de luchas" (poco convencionales, pero luchas al fin y al cabo), con un objetivo que alcanzar, llama la atención su extensión moderada de sólo 20 tomos. El manga se divide en dos partes desiguales. La primera, más naif, centrada en el desarrollo de personajes, el planteamiento de preguntas transcendentales a resolver al final y la construcción progresiva del mundo para el lector. Tras un último arco argumental que abarca unos cinco tomos y que culmina con grandes revelaciones en el tomo #15, empieza la segunda parte, (mucho) más breve, en que el autor tiene que hacer un sprint para dar respuesta a todos los enigmas (algunos nuevos) en cinco míseros tomos.

Como curiosidad, todos los tomos cuentan con un apéndice dirigido por el doctor Thunderland que interpela directamente al lector lamentándose por no aparecer todavía en la historia principal y ofreciendo información sobre el mundo de Amberground a modo de glosario.

[ANEXO] Acerca de los personajes femeninos de Tegami Bachi

He estado dándole vueltas a si debía o no comentar de forma específica cuál es el rol de los personajes femeninos en esta historia. Últimamente estoy tan sensibilizada con esto que a veces me da miedo hacer juicios demasiado radicales... pero descubro divertida que hace más de 4 años (cuando le daba mucha menos importancia que ahora al tema) ya me rechinó el papel que tienen las mujeres en general en esta obra así que quizá no esté de más que me explaye un poquitín sobre esto. Para empezar, da la casualidad que todos los bees de la colmena son hombres exceptuando a: Aria, que ya no lo es, que era extremadamente torpe y, al parecer, sólo hacía su trabajo gracias a su dingo, y cuyo principal rol en la historia es el de a) estar enamorada de Goos y b) curar con sus balas de corazón; Lily, una bee que admira a Lag y acaba perdiendo su corazón; Elena, una bee que sólo se menciona en un pequeño arco argumental, apareciendo solo en un par de flashbacks ya que murió siendo muy joven por caerse de un precipicio; y Chiko, que aparece por primera vez en la historia a tres tomos del final, que, por lo tanto, tiene un desarrollo muy limitado, y que es la única bee que sí que hubiera podido tener un rol muy importante en el final precipitado de este manga.

Entre los personajes femeninos con más o menos protagonismo en la trama encontramos a: Silvet, la hermana pequeña y discapacitada de Goos, cuya función principal en la trama es cocinar y sufrir; Ane, cuya relevancia se limita a ser la madre de Lag; Niche, su hermana (que por no tener, no tiene ni nombre) y Lode, tres personajes que no son humanos pero sí claramente femeninos, que tienen roles muy importantes en la trama principal y que, además, son muy fuertes (en todos los sentidos). Las otras mujeres que aparecen en la historia suelen ser destinatarias de las cartas que reparte Lag, normalmente o criadas o jóvenes y bellas sucesoras de buena familia con la salud frágil, sin olvidar niñas huérfanas que puedan servir de interés amoroso para algún bee (varón) que pase por allí. Si hay un elemento común a prácticamente todos los personajes femeninos del manga, en especial los que tienen más protagonismo, es el maldito y endémico fanservice:



Estando como estoy enamorada del diseño de muchos de estos personajes, no voy a criticar al autor ni por machista ni por misógino, no deja de ofrecer un elenco muy variado de personajes de ambos sexos. Además, Niche, que es coprotagonista indiscutible de la historia (por mucho que no sea humana), tiene cuerpo de niña, se comporta como tal, y en ningún momento se insinúa siquiera que pueda tener una relación romántica con Lag; de hecho, la relación de amistad y confianza recíproca entre ambos es poco menos que entrañable. Aunque en general las chicas sean más bien despampanantes, sí es cierto que muchos de los personajes secundarios muestran constituciones mucho más variadas, con chicas larguiruchas, regordetas, mujeres de edad más avanzada... que ya es mucha más variedad de la que se suele encontrar en mangas de esta demografía.


Como veis, tengo un conflicto con este tema y es porque Tegami Bachi me ha gustado mucho y creo que no necesitaba el fanservice para nada. No deja de parecerme estupendo que las mujeres abarquen un rango amplio en lo que respecta tanto a físico como a aptitudes o personalidad pero no consigo quitarme de encima la sensación de que el autor vira más hacia los roles típicamente otorgados a las mujeres, tirando de clichés de mujer florero/mujer pura/mujer enfermiza y, por supuesto, sin ninguna que ocupe un alto cargo en ninguna de las organizaciones que aparecen en el manga. También es cierto que Lag es bastante andrógino y que se hacen múltiples referencias a su feminidad sin que eso lo desmerezca en ningún aspecto y eso, desde luego, es todo un acierto.

lunes, 15 de mayo de 2017

Star Wars: The Clone Wars

En plena fiebre con la franquicia de Star Wars, opté por enfrentarme a la eterna serie animada The Clone Wars, con sus 6 temporadas (129 capítulos en total) más la película, que cuentan el devenir de las guerras clon (entre los episodios II y III del canon). Por si su extensión no fuese suficiente como para desmoralizar a cualquiera, tomé la decisión sabiendo que al menos las primeras temporadas (ni siquiera capítulos) no eran precisamente para echar cohetes. Pero claro, hacia el final la trama (se supone que) se ponía interesante y servía de vínculo hacia la nueva serie animada Rebels. Después de haber visto la serie en su totalidad, ¿os recomiendo su visionado?


Respuesta extremadamente corta: NO (excepto en el caso de que seáis extremadamente fans de la saga y tengáis un poquitín de TOC, pero me imagino que la habréis visto ya si cumplís esos requisitos)


Respuesta corta: No. A pesar de que no creo que, por temática, sea una serie dirigida a menores, es evidente que el equipo creativo ha optado por una representación bastante simplista y censurada de lo que debería ser una guerra cruenta y encarnizada. La violencia se maquilla continuamente, en el sentido de que nunca aparecen heridas, ni sangre, ni tortura explícita (se "electrocuta" a mucha gente, eso sí).

Aunque, desde mi punto de vista, el principal punto flaco de la serie es la caricaturización tanto de los personajes, muy en especial de Anakin, como de las situaciones a las que se enfrentan. La complejidad emocional de los personajes brilla por su ausencia, en especial en las primeras temporadas. Me mosquea particularmente su relación con Padmé, totalmente superficial en las primeras temporadas para convertirse más tarde en una sucesión infinita de peleas en las que Anakin hace gala de una combinación espantosa de celos y mal carácter. Y ni siquiera me he querido meter en un análisis exhaustivo de la trama, que hace aguas por todas partes.


Se busca el humor, la carcajada fácil y ni siquiera eso consigue. Las situaciones son absurdas y más aún las reacciones a las mismas. Los personajes principales están a punto de morir decenas de veces sin que eso suscite ninguna emoción por parte del espectador, y no es sólo porque todos ellos aparezcan en el episodio III y la intriga en ese sentido sea inexistente.

De hecho, casi toda la serie es relleno, con múltiples capítulos autoconclusivos que no enlazan absolutamente con nada y, encima, los guionistas aprovechan para rescatar a Jar Jar como constante """alivio cómico""" cada vez que aparece. En caso de que os animarais, además, id preparados para referencias repetidas hasta el hartazgo de algunas de las citas más famosas de los episodios* como el "we are doomed" de C3PO o el "you are our only hope". Por supuesto, aparecen tanto C3PO como R2D2 en múltiples capítulos, que rivalizan en mediocridad con aquellos protagonizados por Jar Jar.


Respuesta larga: No la veáis entera pero  ciertas sagas o capítulos aislados en los que los guionistas denotan una ambición inusitada. Estos intentos por consolidar una trama firme, interesante y enriquecedora para el fan empiezan a partir de la tercera temporada alcanzando su punto culminante en la quinta temporada. Desgraciadamente, no puedo decir eso de la sexta y última, que ni siquiera está completa ya que, llegados a este punto, se canceló la serie. De ahí que a esta última temporada la titularan The Lost Missions... De hecho, por la información disponible en la red, los capítulos que no se llegaron siquiera a producir hubiesen dado protagonismo de nuevo a Ahsoka y se hubieran solapado temporalmente con los acontecimientos del episodio III (no sabéis la frustración que me genera tener que utilizar el subjuntivo en esta frase)

Precisamente, es a partir de la tercera temporada cuando Ahsoka crece y empieza a comprender cómo funcionan en realidad el Senado y la República o por qué podría haber gente sensata aliada con los separatistas. Por mucho que, en sus batallas, los jedi y el ejército clon siempre derroten a droides o a siths, existen mundos enteros bajo la alianza separatista que honestamente creen que es necesaria su existencia para acabar con la corrupción que mancha a gran parte del senado. Los debates en el senado reflejan a su vez las desavenencias internas dentro de la República, y cuáles son los motivos que llevan a los representantes de cada mundo a tomar según qué decisiones.


Por si esto fuera poco, se presentan también mundos neutros que se resisten a tomar partido en la guerra, pero que terminan viéndose afectados por el fuego cruzado entre ambos bandos. Y, por supuesto, existen individuos independientes que se venden al mejor postor, no importa su bando: los caza-recompensas. Cuanto mejor comprende Ahsoka cómo funciona la política galáctica, menos claro tiene su rol como jedi. No sólo eso sino que muchos de los preceptos de la orden ya no resultan tan fáciles de cumplir como hubiera podido parecer cuando era una niña; la prohibición explícita a formar vínculos con otras personas pesa más que nunca.

Algo que me ha gustado especialmente de Clone Wars es que entran en juego personajes del universo Star Wars que no aparecen en ninguno de los episodios* como son Ventress, Satine (la duquesa de Mandalore) y, evidentemente, Ahsoka Tano, la padawan de Anakin. Además, se recupera a personajes poco desarrollados en sus respectivas trilogías como Darth Maul o Tarkin. También se da mucha visibilidad a especies no humanas (en parte, gracias a la facilidad con la que pueden representarse en una serie animada) como son twi'leks, rodianos, togrutas, mon calamari, quarren y un larguí(iiii)simo etcétera.


E, igual que aparecen nuevas especies, también sirven estos capítulos para desentrañar algunos entresijos de la Orden Jedi como, por ejemplo, en qué consiste el entrenamiento de los younglings (jóvenes), de dónde proviene la energía de los sables láser o, mejor aún, cómo se construyen. Otro objeto que aparece es el holocrón jedi, que se puede utilizar para codificar mensajes y que sólo puede ser abierto por el uso de la Fuerza.

Otra de mis partes favoritas de la serie ha sido el desarrollo de fondo de los clones como seres pensantes y paradójicamente individuales e independientes. En los episodios* nunca se llega a ahondar demasiado en la humanidad de los clones (porque antes que soldados de asalto, son humanos) por lo que la serie tiene muchos aspectos a explorar sobre lo mismo incluyendo: afinidades, sentimientos, fidelidad, ambiciones, objetivos, traiciones... ¡e incluso la orden 66! Se discute mucho la individualidad de cada clon ya que, a pesar de compartir código genético y de haber sido "creados" con el único fin de luchar (y morir) en las guerras clon, cada uno de ellos tiene su propia personalidad, que le hace ganarse su apodo más allá de su código numérico.


Si en algún momento habéis tenido curiosidad por personajes como Darth MaulBoba Fett, el conde Dooku, Grievous u Obi-Wan Kenobi, disfrutaréis con sus respectivas sagas. Se aprecian mucho mejor que en los episodios* las maquinaciones de Palpatine durante la guerra para salirse con la suya a base de recrudecer las condiciones para ambos bandos; se aborda la parte económica, se presenta con más enjundia al clan bancario y su relación teóricamente imparcial con ambos bandos; incluso se fraguan los inicios de la rebelión que intentaría derrocar al imperio años más tarde.

No os llevéis a engaño, aunque pueda parecer lo contrario, no es esta una serie protagonizada por Anakin y Obi-Wan Kenobi, ni siquiera por Ahsoka, los protagonistas van fluctuando de uno a otro capítulo, o de una a  otra saga y, por mucho que haya algunos que aparecen más a menudo que otros, hay muchísima diversidad en ese aspecto. Si no fuese así, sería imposible desarrollar tantísimas tramas y ahondar hasta tal punto en el universo expandido.

Si Rogue One sirvió para arreglar todos los agujeros de guión de la trilogía original, Clone Wars sirve para profundizar el conocimiento del universo Star Wars pero a la vez no revela ninguna pieza de información clave ya que la franquicia no se puede permitir que sea imprescindible ver la serie. Eso sí, sirve de puente a la (otra) serie animada, Rebels, que tiene lugar unos quince años más tarde, en pleno auge del imperio, poco antes del episodio IV (¡que espero reseñar pronto!). Han sido más de cuarenta horas de mi vida consagradas a ver esta serie así que, como podréis imaginar, no creo que haya sido capaz de sintetizar todo lo que tiene (o no) esta serie por ofrecer en una entrada que se leerá en unos minutos pero espero que os sirva para haceros una idea aproximada!

*Episodios: siempre que utilizo la palabra "episodio" hago referencia a las películas, no a los "capítulos" de Clone Wars.

viernes, 5 de mayo de 2017

Tsubasa: El Secreto de las Alas

No, no voy a hablaros del Tsubasa de CLAMP. Sí, Natsuki Takaya es la autora de Fruits Basket. Y, sí, aunque parezca mentira, Tsubasa: El Secreto de las Alas es un manga (demografía shōjo) que licenció y publicó Norma en España entre julio de 2007 y junio de 2008 (habiéndose publicado en Japón entre 1992 y 1998).

Sí, las portadas son todas así de feas
Por mucho que me apene decirlo, se trata de la típica obra menor que se ha escogido traer antes que otras mejores sólo porque Fruits Basket fue un éxito y así poder decir "de la autora de Fruits Basket" para vender más. Tsubasa grita por todos sus poros que su autora era aún una principiante cuando ideó su historia. El dibujo impersonal y basto refleja que aún le quedaba mucho camino por delante para llegar al estilo suave y preciosista que la caracteriza a día de hoy. El planteamiento de la historia, su desarrollo y también su desenlace denotan la inexperiencia de la autora, que quiso meterse en un berenjenal con un argumento de ciencia ficción que tira hacia lo sobrenatural en un mundo post-apocalíptico muy simplón. Y ni siquiera los personajes se pueden salvar de esta escabechina siendo la protagonista una Mary Sue insoportable, mientras que su contrapartida masculina es una especie de psicópata con personalidad múltiple.

Acabar de leer el primer tomo fue una tortura. Si bien es cierto que la serie va mejorando hasta que decae de nuevo en el último tomo (más o menos), tener que enfrentarme a esos primeros capítulos me hizo replantearme si venderme o no este manga sin haberlo leído siquiera. Pero le tengo demasiado aprecio a Natsuki Takaya por sus obras posteriores como para no darle una segunda oportunidad (y una tercera si hace falta). Para ser justa, muchas de las aparentes carencias al inicio de la historia se acaban revelando como sinsentidos premeditados con una explicación (aunque ésta no me convenza).


Empezando por la infantil, ingenua e impulsiva Kotobuki y terminando en el insensible, despiadado e impasible Raymon, todos y cada uno de los personajes que hacen acto de presencia en este manga son planos y superficiales hasta decir basta. No hay trasfondo ninguno. Está la loca que quiere participar en una bacanal y que va tirando bombas allá donde pasa, está el desalmado malnacido que mata por placer, está el rebelde al que no le importa absolutamente nada y que actúa sin pensar, pero no hay ningún personaje con suficiente desarrollo como para que una pueda ponerse en su lugar e intentar entender sus anhelos.

Solo Kotobuki es fácil de leer en ese sentido desde el momento en que se enamora perdidamente de Raymon y no hace otra cosa que desear estar con él las 24 horas del día, los 7 días de la semana, al más puro estilo shôjo de instituto en que la protagonista conoce el amor por primera vez ("oh, ¡qué manos tan grandes! ¡qué fuerza! ¡es un hombre! ¿qué será esta opresión que siento en mi pecho cuando pienso en él?"). Además, como le sigue ocurriendo en series posteriores, la autora tiene una obsesión que podría catalogarse de enfermiza en emparejar a todos los personajes protagonistas entre ellos con más acierto en unos casos que otros (mucho mejor los enamoramientos fugaces a primera vista y los emparejamientos por conveniencia que la indecencia de dejar a alguien soltero, que ya sabemos que sin pareja no se es feliz).


Tenía muchas ganas de incurrir en spoilers aquí pero como ya he reposado la lectura lo suficiente como para no necesitar hacer terapia vía blog, me limitaré a decir que el intento por hacer ciencia ficción le sale bastante mal a la autora... con muchas situaciones incongruentes y argumentos que querían ser muy elaborados que caen por su propio peso. En definitiva, y aunque me duela, no es una obra que recomiende, ni siquiera a fans de Natsuki Takaya, que alcanzó su zenit con la susodicha Furuba y ya no ha vuelto a crear nada que la alcance.

No quiero acabar esta reseña sin antes romper una lanza a favor de este manga porque, por supuesto, aún y con todas sus carencias no es un despropósito absoluto y tiene algunos detalles que lo salvan de la hoguera. A pesar de que, como personajes independientes, tanto Kotobuki como Raymon resultan insoportables (cada uno a su manera) y aunque su enamoramiento (a dos tiempos) me resulta de todo menos convincente, su relación es entrañable, se respetan mutuamente, y siempre están dispuestos a sacrificarse la una por el otro y viceversa. De la misma forma, y a diferencia de muchas otras historias de este tipo en que se plantean muchas preguntas o incógnitas sin respuesta posible, la autora le reconoce a los lectores el derecho a conocer la explicación de cada uno de los enigmas que planteaba la trama desde el principio. Como decía, se trata de respuestas que pecan por simplistas pero al menos no se trata de una nebulosa difusa fruto de la falta de ideas del autor (qué difícil es encontrar algún manga cuyo final nos satisfaga eh).


Termino la entrada con una reflexión: si hubiese leído este manga con 13 o 14 años estoy bastante convencida de que me habría parecido lo más de lo más (hacia el final se vuelve todo muy turbio) y, quizás ahora, al recordar su primera lectura, me invadiría la nostalgia y sería incapaz de verle todos los errores... Pero creo que no tengo lectores de esa franja de edad en el blog así que me mantengo en no recomendarlo.